"Somos lo mismo ¿eh?".

Sentándose junto a él, le quitó uno de sus panes, el de sabor melón y le dio un mordisco.

Hacía un buen día, el cielo azul sin nubes se abalanzaba sobre ellos en el techo de la escuela, en el punto más alto.

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Su risa jovial, melodiosa bailaba al viento, en aquel puente donde se conocieron por primera vez. Iban a ir a la escuela juntos, Amon Koutaro lo quiso así.

"Tómense de la mano para que no se pierdan", les dijo Amon, a los dos.

Se partieron de la risa y Akira se unió a ellos.

"¿Tú también?", le inquirió a su esposa, avergonzado.

"Amon", sentenció, con una expresión seria, "tienen 14 años, de seguro Sakura-chan es capaz de seguir a Kaneki por si misma".

"No me molesta tomarlo de la mano", los interrumpió su hija, "Kazuki podría perderse también". Dicho esto le tomó de la mano.

Kazuki se estremeció, su mano era suave al tacto. Demasiado suave y tersa. Comenzaba a sudar, se le veía realmente incómodo.

"No es mala idea", de repente se escuchó por detrás, "con lo distraído que es mi hijo no me sorprendería que perdiera su rumbo".

"¡MAMÁ!", le reprochó a Touka, rojo de vergüenza. Soltando la mano de Sakura al instante.

Sakura-chan estalló en carcajadas.

"¡Oh, Kirishima!", Akira y Amon dijeron al unísono.

"¡Hey!", saludó Touka de vuelta.

"Compórtate en tu primer día, no te quiero ver en las nubes leyendo libros en vez de poner atención, ¿de acuerdo?", le dijo Touka a su hijo mientras le arreglaba el uniforme.

"Mamá... ya basta, está bien así y además siempre pongo atención en clases, ¿por qué crees que soy el primer lugar en todos los parciales y exámenes?", le respondió con tedio.

"Porque, eres igual de nerd y comelibros que tu padre", le dio un beso en la frente, "te amo, no llegues tarde, Amon-san se enoja si te quedas mucho tiempo con Sakura", añadió guiñándole un ojo.

Kaneki ya no podía ocultar el rojo de sus mejillas que ahora invadía sus orejas, frente e incluso parte de su cuello, se veía exactamente como un tomate.

"Sakura-chan, te lo encargo", le dijo y le dio un pequeño empujoncito a su hijo para que se acercara más a Sakura.

"Sí, manager-san", le respondió con una mano en la frente al igual que un soldado saluda a su general.

Había una complicidad entre ellas, desde que Sakura había decidido trabajar a medio tiempo en el café :re. Se entendían bastante bien, en especial para volver loco a Kazuki.

Akira no podía aguantar la risa. Kirishima si que era un personaje interesante, disfrutaba ver que su hija y ella se llevaran bien.

En tanto Amon admiraba a Kirishima por su filosofía de vida, en su afán de sobreprotección, no quería que Sakura pasara tanto tiempo con Kaneki. Los veía muy cercanos.

En realidad, eso sólo eran celos.

Su pequeña había crecido demasiado rápido.

Además él mismo había decidido que Sakura debía estar al lado de Kaneki en su primer día de clases. No podía ser tan contradictorio, ¿o sí?.

Todavía necesitaba encontrar el balance entre sobreprotección y crianza responsable. A veces se preguntaba cuál sería la opinión de Kaneki Ken si estuviera vivo para ver esto.

"No dudo que Kaneki sería igual de sobreprotector que tú, Amon", dijo Akira y Touka asintió. "Si hubieras visto cómo era con Hinami-chan en Anteiku, te sorprenderías con lo parecido que es a Amon-san". Le dijo Touka a Akira y ambas echaron a reír.

Amon comprendió entonces que Eyepatch entendería su situación. Aquello lo dejó más tranquilo, así como la nostalgia lo invadía al mismo tiempo. En el fondo no podía enojarse con Kazuki, si al verlo junto a su hija eran la viva imagen de Kaneki y Kirishima.

Que para él eran símbolo del equilibrio entre humanos y ghouls y esa lucha constante por hacer de este mundo un lugar más justo. De la cual él era parte también.

Todos se despidieron y se marcharon, Amon y Akira por un lado, Touka por el otro y los dos chicos hacia la escuela. Amon dio vuelta su cabeza un par de veces para espiarlos, "ese chico, Kaneki, se acerca demasiado a Sakura-chan a veces ¿no crees?", le preguntaba a Akira y ella sólo sonreía mientras respondía, "me cae bien ese chico, se parece al idiota de mi subordinado".

"¿Q-q-qué quieres decir con eso?", tartamudeaba Amon, nervioso, viendo que a Akira no podría importarle menos con quién se anduviera juntando su propia hija. "Eres demasiado exagerado, Amon. Confía más en tu hija". Todavía incrédulo encontró algo de razón en su esposa.

No podía sobreproteger a Sakura por mucho más tiempo y al fin y al cabo en el fondo sabía que junto a Kaneki estaría a salvo.

Este mundo tan cruel, gracias a sus esfuerzos, empezaba de a poco a cambiar. Y Kazuki y Sakura eran en esencia...

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"¿Lo mismo?", respondió a su aseveración con otra pregunta quitándole su pan de melón de las manos.

"Me refiero a nuestros orígenes, a nuestros padres", siguió Sakura, arrebatándoselo nuevamente, pegándole otro mordisco, "uno de nuestros padres es un ghoul y otro es humano, ¿o no?".

Kazuki la miró con sorpresa. En realidad la historia era mucho más complicada que como la simplificaba ella, aun así no dejaba de ser cierto.

"Mi padre era humano antes"

"El mío también"

"Mi madre es un ghoul, la tuya no"

"Pero, terminamos siendo mitad ghouls al final ¿o no?"

"Tu eres mitad humano y yo soy mitad ghoul, no es lo mismo"

"Es lo mismo, toooonto", le sacó la lengua y le pellizcó la mejilla.

"¡Ouch!", chilló, "eso duele, Sakura-chan".

"Me llevo el de soba también", agarró el pan de soba y se levantó corriendo hacia la baranda del techo.

"¡Sakura, el pan de soba no!, le gritó, se puso de pie y salió detrás de ella sin medir la velocidad a la que iba.

Sakura solo se reía y corría más todavía hasta llegar al límite de la baranda. Subió los brazos para evitar que Kaneki le robara el pan de soba, sin embargo era evidentemente más alto que ella por lo que finalmente consiguió quitárselo.

Estaba tan distraído con su victoria que no se percató del beso fugaz que Sakura le plantó en la mejilla donde antes lo había pellizcado.

De la impresión se le cayó el pan al suelo y ambos se quedaron viendo fijamente.

"¿Ves?", retomando la conversación anterior añadió mostrándole con un espejo en la mano, "exactamente lo mismo".

Al observar su reflejo, un ojo rojo con esclera negra se asomaba del lado izquierdo de Kazuki. Lo mismo ocurría, en el lado derecho de Sakura.

Al estar peleándose por ese pan su instinto de lucha se había activado, sin darse cuenta sus ojos se transformaron.

Sakura le sonrió nuevamente recogiendo el pan de soba del suelo. "Ten, te lo regalo". Dicho esto, sus ojos volvieron a la normalidad. Se dirigió a la puerta de salida, el almuerzo estaba por terminar.

Kaneki se llevó una mano al lugar del beso, resurgiendo su apariencia de tomate. El nerviosismo le hizo procesar sus palabras más lento... Un momento... ¿Le estaba regalando su propio pan?

"¡No me puedes regalar el pan de soba si ni siquiera era tuyo en primer lugar!", le gritó mientras de fondo sonaba la campana para volver a clases.

Le sacó la lengua desde la puerta y se fue corriendo de nuevo.

"Esa niña...", se dijo para sí, más no estaba enojado. Había entendido el mensaje.

Eran el complemento del otro, dos partes iguales de un todo, representaban un equilibrio, es decir, lo mismo.


N/A: Al final decidí hacer un par de historias más sobre Kaneki hijo, por un review que recibí que me dio la idea. Gracias a esa persona por la idea ^^ Sakura es la hija de Amon y Akira, la acabo de crear ajaja no sabía qué nombre ponerle, pero recordé que los ojos de Akira son rosados, así que los de su hija también lo son, del mismo color de las flores de Sakura jeje.

Gracias por leer!