Como siempre les recuerdo que nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la hermosa historia es de ericastwilight, yo solo traduzco.

No podia fallar mi fiel compañera y Beta, Erica Castelo que siempre me ayuda para dejar mis traducciones más lindas :D ¡Gracias por los jalones de orejas!


Capítulo Doce – Llorar

Después del almuerzo, se dirigieron a un par de tiendas en busca de regalos para Kate y Garrett. No les tomó mucho tiempo. Edward estaba agradecido de que ella tuviera los medios para contratar un coche. Dos veces tuvieron que descargar regalos con el conductor. Bella había indicado que quería un par de nuevos pendientes y que sería su última tienda.

"Lo juro, solo tomará unos minutos," dijo con una sonrisa.

"Como si no tuvieras suficientes pendientes de Navidad," él refunfuñó a juego. "Todos brillan o tienen rojo en ellos." No le molestaba mucho ir de compras, al menos no con ella. No que alguna vez fuera a admitirlo con alguien.

"Estos son para la víspera de Año Nuevo." Se echó a reír y agarró la mano de él para guiarlo. No se apresuraron a subir en la abarrotada escalera eléctrica y él se quedó a solo un escalón debajo de ella. Se dijo a sí mismo que la cercanía era por el trabajo, pero sabía que era una mentira. Una vez que bajaron de la escalera eléctrica, él permaneció cerca mientras ella iba por delante. Mientras la observaba, notó que llamaba la atención en su abrigo rojo. Este tenía un enorme moño en su espalda baja. Sus piernas largas y hermosas traían puestas otro par de botas rojas que le llegan a mitad de la pantorrilla, la franja de piel entre la bota y su falda era de un blanco cremoso y tentador.

Más de una vez, tuvo que cerrar sus manos en puños para evitar tocarla.

Ella saludó agitando su mano a algunas personas que conocía y una niñita la señaló y agitó su mano en saludo, llamándola por su apodo. "¡Señorita Navidad, tía Bella!"

"¡Osita-Claire!" Bella se puso de cuclillas para permitir que la niña, no mayor de cuatro años saltara a sus brazos.

Ella lo presentó como su amigo y él se quedó atrás mientras ella hablaba con la pequeña Claire y su madre, la esposa de Seth, Beth. Ella se excusó después de unos minutos y de nuevo tiró de Edward. "Lo siento, eso pasa algunas veces."

"Está bien," dijo él y lo dijo en serio. "Vamos a terminar. Me gustaría reportarme a la estación antes de irnos al departamento."

Ella asintió y miró alrededor de la pequeña joyería con piezas nuevas y antiguas. "Quiero algo que sea simple pero que todavía se vea increíble."

"Quieres decir, que brille." Él tuvo que contenerse de rodar los ojos.

"Sabes que la fiesta es formal, ¿verdad?" Preguntó ella, ignorando su broma. "Oh," dijo, agarrando su móvil del interior de su bolso.

Al mismo tiempo, él sintió el suyo vibrar en su bolsillo. "Cullen," respondió, a solo unos pasos de Bella. La mantuvo en su línea de visión mientras ella escuchaba a quien sea con quién estuviera en línea.

"Oye, amigo," dijo Garrett, escuchándose consternado. Eso solo significaba una cosa. "Hubo otro."

Antes de que pudiera preguntar dónde, Bella se volvió otra vez hacia él, su teléfono en la mano mientras lágrimas caían de sus ojos. "¡Alguien entró a robar a mi departamento!"


Edward hizo que el conductor corriera por las calles de la ciudad, chirriando llantas al tomar la calle y al detenerse frente al edificio de departamentos. Se habían preparado para esto, las piezas de arte de Bella y sus regalos estaban ahora en su estudio en el piso superior del edificio.

Eso no significaba nada. Podrían haber robado otras cosas o dañado algo cuando se dieron cuenta que Bella estaba un paso delante de ellos. El coche ni siquiera se había detenido por completo cuando ella salió de un salto. Él fue rápido al seguirla.

"¿Cómo demonios entraron?" Le preguntó a Garrett que estaba al final del pasillo que él compartió con Bella un par de minutos antes.

Bella entró a su departamento, llorando bajito al ver la destrucción sin sentido. Una mano temblorosa cubrió su boca mientras miraba alrededor. Se veía como si un tornado hubiese tocado en su sala. Su árbol estaba hecho pedazos, y sus adornos, que eran recuerdos familiares, destrozados.

Oyó a Garrett decir que nadie estaba en casa durante el robo. Sin embargo, el señor Banner en el departamento 3B había dejado entrar al chico repartidor habitual del restaurante de comida china a unas cuadras de distancia. De acuerdo a lo que dijo, se fue solo unos minutos después que Bella y Edward lo hicieron, horas antes. Si nadie había estado en casa durante el robo, ¿por qué estaría ahí el chico repartidor? Si no estuviera de alguna forma involucrado… empezaba a tener sentido.

"Apostaría a que si revisamos todos los otros casos, alguien en sus edificios habían tenido entregas recientes del mismo lugar," Edward declaró, hablándolo con la esperanza de unir todas las piezas. "El repartidor, Mike, probablemente exploraba el lugar después de encontrar su siguiente objetivo."

"Entonces él y su amigo entraban a robar cuando veían que la víctima dejaba su casa," sugirió Garrett.

"No puede ser," declaró Edward. "Mike sabía exactamente dónde vivía Bella, ¿por qué ir tras los otros? Tal vez le estaba dando la información a alguien. Si ese es el caso, ¿por qué se tomaron tanto tiempo en allanar su departamento?"

¿Sabían que él se estaba quedando con ella?

"Estamos pasando por alto algo aquí," dijo Garrett.

"Saquemos a Mike de la ecuación y volvamos a nuestro modus operandi original. Van tras aquellos que ayudan a la gente durante las fiestas. Escucharon lo que ella hizo por Tanya y sus hijos y allanaron la casa de la señora Cope, le hicieron preguntas y no consiguieron una mierda de ella. Se fueron y volvieron a intentar con la casa de Banner y después el estudio. No esperaban encontrarme con ella y huyeron de nuevo. Dejaron pasar unos días y decidieron revisar de nuevo. Tal vez entraron de la misma forma que lo hizo el repartidor. Pudieron haber encontrado su departamento o tal vez encontraron su nombre. Todo lo que tenían que hacer era preguntar en el vecindario o averiguar quién era la señorita Navidad y su nombre está en el buzón."

"¿Pero cómo encaja Mike?" Garrett preguntó.

"No lo sé, pero el que estuviera aquí hoy no es una coincidencia. Haz que Alistair lo busque."

Garrett asintió e hizo la llamada a quién ya estaba en camino para interrogar al muchacho. "¿Crees que va a estar bien?" Preguntó, pero Bella no esperó a escuchar la respuesta de Edward.

Entró temblando a su recámara, y sintiéndose violada. Su ropa estaba por todos lados, alguna rota. Ciñéndose el abrigo con fuerza a su alrededor, revisó el armario y gritó.

Todos sus abrigos, gritó en su interior. "¡No están!"

Edward estaba a su lado en cuestión de segundos, viendo que la tristeza la consumía. Estaba ahí cuando sus hombros se curvearon hacia su corazón, con sus suaves sollozos, y sus piernas tambaleantes.

Antes, cuando compartían su almuerzo ella le contó más sobre los abrigos rojos. Sabía por qué tenía tantos; algunos eran regalos de sus amigos, de su familia y otros ella se los compró. Era una tradición que intentaba mantener hasta el día de su muerte.

No era solo por Peter sino que él comprendió que eran un tributo para otro hombre que donó su médula ósea y la salvó.

"Bella," dijo en voz baja, agarrando su codo cuando ella se inclinó hacia un lado. Ella comenzó a llorar y acurrucarse en él.

"Tienes razón," lloró. "La gente puede ser terrible en Navidad."

"No todos, ángel," murmuró, levantándola en sus brazos y sentándose en su cama. Él la abrazó mientras ella lloraba.


El corazón de Charlie Swan se rompió. Observó al joven detective que había perdido a toda su familia y a su novia en la víspera de Navidad hace doce años. Oyó en la estación que ya no tenía familia y que nunca salía con nadie. Una pérdida a ese nivel encerraba a un hombre detrás de muros fortificados y nunca permitía que nadie los traspasara. Sin embargo, Charlie vio que Bella había de alguna forma encontrado el camino.

Edward le ofrecía consuelo y apoyo a su hija como si fuera la cosa más sencilla en el mundo.

En vez de hacerse cargo como tenía intenciones de hacer, Charlie cerró la puerta e hizo que todos salieran del departamento en silencio.

"Garrett," preguntó, poniéndolo a un lado. "¿Has tenido noticias?"

Él mantuvo la voz baja mientras explicaba. "Alistair encontró al chico en el restaurante. Felix y Ben ya arrestaron a su hermano. El chico confesó que estaba haciendo lo que su antiguo hermano de acogida y un amigo suyo le pidieron que hiciera. Dijo que todo el tiempo supo cuál era el departamento de Bella, pero les mintió porque no quería que le robaran a ella. Dijo que ella siempre fue amable con él. No se supone que el chico estuviera aquí cuando sucedió. Trató de detenerlos las dos veces y tiene un ojo morado y unas cuantas costillas magulladas por ello."

Charlie estaba agradecido de que al menos su hija ya no tendría que mirar por encima del hombro. "Muy bien, tengo que hacer algo." No sabía qué hacer y se sentía fuera de su elemento. "¿Encontraron los abrigos?" Sabía lo importante que eran para ella.

Garrett sacudió su cabeza. "Lo siento, señor, ¿ya llamó a su madre?"

Charlie sacudió su cabeza. "Renee está en un crucero con su marido número cuatro. No quiero asustarla cuando no puede hacer nada al respecto." La mamá de Bella había regresado a casa y suplicado su perdón cuando estaba en la secundaria. Se requirió de un tiempo considerable que ellos superaran lo que había hecho y a él todavía se le hacía difícil tolerarla. Lo hacía por ella.

Bendita sea su hija y su indulgente corazón.

Se quedaron callados cuando escucharon una puerta cerrarse detrás de ellos. Edward salió al pasillo y tiró de su cabello. "Los putos pendejos se llevaron lo único que no puede remplazar."

Charlie tenía la esperanza que ya que no había usado el abrigo en años no lo hubiesen encontrado. "¿También desapareció el original?"

"Sí," dijo Edward asintiendo. "Tenemos que hacer algo." Odiaba ver a alguien sufriendo, pero Bella y durante su época favorita del año. Simplemente, no era correcto.

"No tengo idea qué hacer," declaró Charlie. "Ella es la creativa, yo no."

"Pensaremos en algo," dijo Garrett y se dirigió a Edward otra vez. "Hasta entonces, tú y yo tenemos a un par de sospechosos para interrogar."

Edward, incapaz de resistirse, sonrió por primera vez desde que recibió la llamada. "Miren nada más. Parece que la Navidad llegó antes para mí."


Misterio resuelto, ya sabemos por qué Edward tanto la Navidad, ¿y cómo no iba a hacerlo? Perdió a toda su familia y a su novia en un solo día, la víspera de Navidad. Como pensó Charlie, una pérdida como esa podría hacer que un hombre se encerrara en sí mismo y no dejara pasar a nadie más, pero Bella no es nadie, sin duda supo cómo abrirse paso. Pero qué triste lo de sus abrigos, tanto que significan para ella y se los llevaron, ¿creen que pueda recuperarlos? ¿Y al fin podrán dar con los ladrones? ¿Ustedes qué creen? Como siempre estaré esperando sus comentarios y teorías, no saben cómo me alegra que estén disfrutando de esta historia. No olviden que de ustedes depende que sigamos con este paso, o tal vez lo aceleremos un poco ;)

Gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Alejandra Navas, ariyasy, V1V1, Jade HSos, patymdn, Kabum, Adriu, Maria Swan de Cullen, ztrella znxez, alimago, Clau-Cayita, YessyVL13, EmmaBe, alejacipagauta, Jazmin, PRISOL, Srher Evans, Caaroline C, kirsr0405, Lore, Manligrez, Mica, Melina, Techu, lizdayanna, alejandra1987, OnlyRobPatti, DenniChavez, glow0718, , injoa, myaenriquez02, Gabriela Cullen, Shikara65, andyG, Liz Vidal, nnuma76, Vanina Iliana, Sully YM, Cathaysa, rosy canul, lagie, Mafer, tulgarita, freedom2604, saraipineda44, Milh Llop, Little Whitiee, Danny CullenMa, villachica, Tata XOXO, angelabarmtz, Ericastelo, LicetSalvatore, y algunos anónimos. Nos leemos en el siguiente ;)