Capítulo 3 - El primer contacto

La noche se hizo presente en Kyoto y la cena estaba siendo bastante agridulce. Ninguno emitía palabras algunas y solo se podían apreciar miradas cargadas de oido y pena cuando las depositaban en el cuerpo de la inocente.

Misao jugueteó con su comida, su mirada estaba fija en algún punto y ahora mismo deseaba desaparecer y así evitar ese mal trago. Aoshi curvó sus labios al notar la tensión que había a su alrededor, normalmente se hacía el desinteresado y evitaba todas estas cosas, pero ahora la que cargaría con esa absurda solución era su protegida.

La joven suspiró y se levantó de la mesa..

-Me voy a dormir...-dijo cabizbaja...-no tengo hambre.

-¿Quieres qué te acompañemos?..-le propuso Okon al acariciarle la mejilla.

Misao le devolvió la mirada cristalina y le negó con la cabeza, se alejó de la mesa y echó un último vistazo a su alrededor para acabar mirando al ninja de ojos fríos. Esté tembló al ver esos ojos, estaban tan vacios y llenos sin vida, se llevó la cuchara a la boca y la mordió, mientras en su mente le martilleaban esos ojos.

-Mañana retaremos a Ninjai..-habló Kuro...-y no me rendiré.

La atención de Aoshi se concentró en las palabras de su compañero Oni.

-No estáis lo suficientemente preparados para ese joven..-habló Okina...-estoy seguro que Sempay lo ha estado entrenando duramente para no perder contra nadie.

-¿Te olvidas qué conseguimos vencer a gran parte del Juppongatana?..-le recordó Shiro al guiñarle un ojo...-no somos tan debiluchos.

Okina bufó y golpeó la mesa con rabia..

-¡¡NO ESTÁIS PREPARADOS PARA NINJAI!!..-gritó con fuerza...-¡¡Y SI ENCIMA OS MATA?,¿LO HABÉIS PENSADO?!...-su cuerpo cayó a la silla para taparse el rostro con las manos...-¡no soportaría vuestras muertes!.

Aoshi desvió su mirada hacía sus compañeros e inconscientemente asintió a la realidad que había marcado el anciano, chasqueó la lengua y se levantó de la silla ante la mirada vacia de Osamu..

-Aoshi, ¿no va a hacer nada?..-le preguntó Osamu con desesperación.

Todas las miradas iban dirigidas al bloque de hielo y este los observó de reojo y al encojer los hombros..

-¿El qué?..-se apoyó en la silla...-no hay nada que evite esa unión y tal vez no tenga nada que hacer.

-¿Y se va a rendir?..-preguntó Okon sorprendida...-¡es Misao, es su protegida!

-¿Y?...-repitió...-su padre acordó ese pacto hace años y está bajo su consentimiento, no puedo hacer nada..

Osamu gruñó al ver la facilidad de palabras con que Aoshi se había expresado, parecia que a él no le importaba Misao. Sin poder evitarlo se levantó de la silla y salió al exterior junto con Okon, ambas mujeres se abrazaron con fuerza. Tanto Kuro como Shiro permanecieron en su sitio y Okina seguía ausente a todo lo de su alrededor y extrañadamente, Aoshi se culpó por esas palabras tan frías. Miró por el rabillo del ojo como una sombra se movía en el exterior, se acercó a la ventana y clavó su mirada en los cristales para ver el lugar en completa penumbra, un brilló distinto apareció en su mirada y bufando se movió del lugar para irse a la parte de arriba.

Okina se levantó de la mesa y se dirigió a su cuarto, ahora mismo todo el peso de la rabia le estaba consumiendo, abrió su puerta y la cerró, al momento se dejó caer al suelo, apoyó su cabeza en la puerta y cerró los ojos...

Okina tenía entre sus brazos a su mejor amigo, esté sangraba por ambos costados y temblaba copiosamente, sus labios se habían vuelto morados y apenas le quedaba tiempo de vida. Desvió su mirada hacía un lado para ver como la mujer de Mackimachi yacía muerta, ella apenas había sufrido ya que había sido rápida, se mordió los labios y meció a Mackimachi..

-Okina..-habló...-debes prometerme una cosa..

-Mackimachi no hables...-le tapó los labios con su mano...-debes reponer las fuerzas.

-¿A quién intentas engañar Okina?..-emitió una sonrisa...-sabes que no voy a salir de esta y ahora cuando muera, tú serás el siguiente líder de la banda, debes estar orgulloso por subir escalones..

-Bueno...-bufó con desgana...-no me hace gracia subirlos de esta manera

Un gruñido de dolor se dejó escapar de los labios de Mackimachi y cerrando los ojos, normalizó su respiración..

-Okina necesito un último favor...-habló pausadamente.

-¿Quieres mi vida?..-le dijo con una sonrisa.

-No gracias, no me gusta..-curvó los labios para sonreir..-es sobre el pacto..-la mirada de Okina se ensombreció..-sabes que Sempay entrenará a su hijo duramente para que no encuentre un adversario y así obtener a mi hija como dote...-vio la afirmación de su amigo...-pues tu misión es que encuentres al mejor ninja y lo entrenes para que proteja a Misao de ese destino, seguro que habrá alguno digno de hacerle frente a Ninjai...¿lo harás?.

-Tienes mi palabra Mackimachi...-acarició la mejilla de su amiga..-te juro por mi vida que encontraré al ninja adecuado para enfrentarse al chico.

Soltó una leve carcajada al recordar eso, él le prometió algo que no había cumplido..¿Dónde encontrar uno? si el único adecuado era el que más se alejaba de todos. Suspiró con resignación.

En el exterior, Glénat estaba masajeándose las manos copiosamente, hacía bastante frío y el vaho que salía de sus labios era una prueba, después de sus manos comenzó a emitirse calor propio, la próxima noche vendría más arropado para evitar al frío. Emitió una sonrisa al seguir contemplando la ventana por la cual estaban algunos de los Onis, estaba orgulloso de ver la desesperación reflejada en sus rostros. Glénat cerró los ojos y aspiró aire, y algo captó su atención. Una cosa brillante se movía por las ventanas, enfocó más su vista para saber que era, pero sin darse cuenta se movió unos centímetros dándole a su adversario una pista de su procedencia.

La kunai salió disparada hacía Glénat que no le dio tiempo a reaccionar y está se clavó en el tronco del árbol y muy justa a su oreja. Giró su rostro hacía la kunai con algo de temor ante ese ataque y sus labios temblaron. De la empuñadura de la Kunai había un trozo de papel, así que tragando saliva lo extrajó para leerlo...

"Aléjate o morirás, primer aviso"

Glénat dio dos pasos hacía atrás y arrugando la hoja, la tiro al suelo, nuevamente avanzó y otra kunai se clavó justo delante de él, se inclinó y al quitar el papel..

"Hazlo ya, segundo aviso, al tercero no respondo"

El sudor le estaba resbalando por la frente al darse cuenta de que ese le tenía atrapado, miró hacía la ventana y nuevamente tragó saliva. Dio dos pasos hacía atrás y se retiro del lugar, seguir espiándola en secreto no había dado resultado. Shinomori se apoyó en la pared y pasó la tercera kunai por sus dedos, no le gustaba ser espiado y menos por un ninja poco profesional. Guardó el arma en su gi y se dirigió a su cuarto, esta noche intentaría dormir.

A la mañana siguiente Okon golpeaba la puerta de la habitación de Misao..

-Misao tienes una carta..-le dijo suavemente.

-¡¡No la quiero leer!!..-exclamó desde el interior...-¡¿Es de él, cierto?!.

-Si..-respondió Okon con pesadumbre...-ha llegado esta mañana..

El silencio inundó el lugar y en ese momento la puerta se abrió mostrando a Misao molesta, curvó sus labios y mirando con asco a la carta, la agarró y la tiró nuevamente en el suelo.

-¡¡ME DA IGUAL, NO LA PIENSO LEER!!..-cerró nuevamente la puerta con brusquedad...-¡¡quema la dichosa carta!!.

Okon se dirigió a la zona donde estaba la carta y la recogió, cuando levantó su vista Osamu estaba ahí y respiraba aceleradamente..

-¿Qué ocurre?..-preguntó curiosa Okon.

-Está aquí...-le respondió...-Ninjai.

Ambas mujeres dirigieron sus miradas hacía la puerta y...

-¡¡NO PIENSO BAJAR!!..-gritó.

-Está con su padre, solo quiere que habléis un momento luego se irá...-dijo Osamu...-es lo que le ha dicho a Okina.

Okina estaba en la parte de abajo haciéndole compañia a Sempay junto con su hijo. Ninguno de los tres emitía palabra alguna y el silencio era bastante incómodo.

-¿Y bien, cuándo piensa venir la pequeña?..-preguntó Ninjai con desprecio...-esto es innamisible..

El anciano entrecerró su mirada al escuchar el tono de voz.

-Paciencia hijo...-dijo Sempay...-tal vez se hace de rogar o puede ser que te tenga respeto y quiera estar perfecta para tí.

-Lo dudo..-susurro Okina entredientes.

Ninjai curvó sus labios, nadie le hacía esperar inútilmente y su futura esposa no iba a ser la primera, por esta vez se lo perdonaría pero cuando estuvieran casados, la cosa iba a cambiar mucho. Avanzó unos pasos el prometido y justo en ese momento Misao bajó junto con Okon y Osamu.

-¡Vaya, por fin haces acto de presencia!..-exclamó Ninjai con burla.

-¿Te molesta?..-preguntó Misao con rabia.

-No...-mintió.

Sempay se acercó a la joven y cogiéndola de la mano, le indicó que se sentarán, ella observó a Okina y este asintió a la petición del hombre. La ninja se fue hacía las sillas junto con Sempay y Ninjai. Miró de reojo a su abuelo y vio la culpabilidad reflejada en sus ojos. Ninjai se sentó enfrente de Misao.

-¿Supongo que no esperabas estar prometida, verdad?..-preguntó Ninjai tranquilamente.

-No..-respondió secamente...-es más, ese pacto me parece cruel..

-No debería ser así...-sonrió Ninjai...-cuando estemos casados todo será distinto, y deberás sentirte orgullosa de estar con el ninja más poderoso de Japón, gobernaré todos los clanes y ninguno se opondrá a mi autoridad.

Misao se mordió los labios ante esa declaración, ella ya conocía al más poderoso pero...,desvió su mirada para observar a ambos lados y poder encontrarlo, pero desde que había pasado todo esto, él parecía indiferente. Agachó la cabeza y juntó sus manos, que desdichada se sentía, ella amaba a un hombre que no mostraba interés. Sempay se acercó a Okina y carraspeando..

-Mañana por la noche los jóvenes quedaran para pasar un rato a solas...-soltó..-y al día siguiente la boda se celebrará, a no ser que...-sonrió con maldad...-haya un ninja capaz de retar a mi hijo.

-No lo hay...-murmuro dolorosamente Okina...-pero no hay que forzar a Misao, todo ha ido demasiado deprisa y no quiero que se agobie, así que...espera un poco.

Sempay curvó sus labios y dirigió su mirada a su hijo, apoyó la mano en la mesa con fuerza y acercándose al oido de Okina, habló pausadamente..

-¿Intentas coger tiempo para pensar en algo?, muy mal Okina-san...-gruñó...-el pacto sigue vigente y pasado mañana tu nieta será la esposa de mi hijo, así que no le des más vueltas al asunto, tiene toda la vida para hacerse a la idea..

Sempay se alejó de Okina y mirando a su hijo..

-¡¡Ninjai nos vamos, mañana ya hablarás más con ella!!..-exclamó con orden..-hasta mañana.

Y comenzó a caminar, Ninjai se levantó de la silla y cogiendo con dureza el mentón de Misao, le miro intensamente a los ojos...

-Adios futura esposa, nos vemos mañana y sé puntual.

La soltó con rudeza y salió detrás de su padre. En cuanto se quedo sola Misao, la joven se tapó el rostro con las manos y comenzó a llorar. Okon y Osamu fueron directamente hacía ella para consolarla, mientras Okina deseaba ser más joven para salvar a su nieta. Se mordió los labios al verlos salir con toda la alegría que les estaba produciendo esta victoria tan deseada.

Cuando padre e hijo salieron de la taberna, giraron hacía su derecha para ver a Aoshi apoyado en la pared, con los brazos cruzados y los ojos cerrados. Sempay se sorprendió de verlo ahí fuera y Ninjai le miro con desprecio. Se miraron a los ojos padre e hijo y continuaron su camino, pero la voz dura y fría del ninja, los detuvo en su camino...

-Como vea a otro de tus ninjas espiándonos lo mato...-abrió los ojos de golpe, mostrando su rabia en ellos...-y como tu hijo vuelva a coger de esa manera a Misao...-se alejó de la pared para entrar dentro..-le cortó las manos.

-¿Y quién eres tú Aoshi Shinomori?...-preguntó Sempay con rabia...-¿un ninja acabado?.

-¡No!..-soltó bruscamente...-el tutor de Misao.

La cara de sorpresa de Sempay y Ninjai fue bastante notoría.

-¿Su tutor?..-repitió Ninjai.

-¿No lo has oido?..-dijo con burla...-haber si entrenas tus sentidos y no seas tan prepotente que eso te ayudará a tener un pie en el otro mundo.

Y entró a la taberna, dejando que la rabia de Ninjai saliera a flote. Sempay colocó su mano en el hombro de su hijo para tranquilizarlo, pero eso no ayudaba en nada.

Mientras tanto Aoshi observó a Misao llorar y viendo a Okina al otro lado, se dirigió hacía con él decisión. Lo agarró bruscamente del brazo y atrayéndolo hacía su persona, habló rudamente...

-Okina me debes más explicación de la debida...-susurro con enfado...-así que cuenta todo y no te saltes nada.

-Te he dicho todo lo que sé...-le respondió al mirar a su nieta temblar...-no sé nada.

Aoshi siguió la mirada del anciano y vio como Misao era ayudada por Okon y Osamu a levantarse e irse hacía la parte de arriba. Eso le estaba destrozando, ver a su protegida sufriendo por algo que era inoncente, le hacía hervir la sangre de mala manera.

Lo soltó de golpe y alejándose del anciano comenzó a caminar hacía la parte de arriba, debía pensar en algo para salvar a Misao.

Continuará.

Muchas gracias por los reviews y por que está nueva versión os guste más que la anterior. Sinceramente la necesitaba, había muchos fallos. Menos mal que con el tiempo se puede reformar esto.

nos vemos en los próximos y veremos como se va acercando Aoshi a sus verdaderos sentimientos...¿Será el elegido?

saludos y muchos abrazos. chao.