Como siempre les recuerdo que nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la hermosa historia es de ericastwilight, yo solo traduzco.

No podia fallar mi fiel compañera y Beta, Erica Castelo que siempre me ayuda para dejar mis traducciones más lindas :D ¡Gracias por los jalones de orejas!


Capítulo Catorce – Una rebanada de confort

"Oye," siseó Bella. "Deja de meter tu dedo donde no debes."

"No puedo evitarlo," gimió Edward, lamiendo dicho dedo. "Huele muy bien."

Ella le dio un manotazo a su mano para alejarla. "Todavía no está terminado."

Edward gimió y tomó otra respiración profunda. "Nunca pensé en usar Nutella para esto."

Bella le sonrió por encima de su hombro. "¡Claro! La mejor comida inventada jamás."

Edward murmuró y metió unos cuantos mechones de cabello de ella detrás de su oreja, dejando la mano ahí por un momento.

"No estoy seguro de eso. Todavía no he probado tu tarta."

La sonrisa en los labios de ella, se amplió, golpeando su cadera con la suya. Él había estado muy cerca de ella en la estufa por los últimos minutos, porque no podía contenerse. Ella se giró y agitaba el chocolate líquido, todo mientras tarareaba una canción.

"Puedes comer algo de mi tarta en un rato."

"¡Qué! ¿Sin bromas?" Edward preguntó, recargándose en la encimera junto a ella.

Ella arqueó una ceja. "¿Sobre lo mucho que quieres de mi tarta?" Él la espero, y no mucho después, ella soltó una risita. "No bromeo cuando se trata de mi tarta."

Edward gimió y rodó los ojos. "¿Por qué estás tan animada después de todo?" Le preguntó, solo porque se sorprendió a sí mismo cuando interrogó a Yorkie. ¿Cuándo comenzó a creer que su espíritu era inquebrantable?

Ella se encogió de hombros. "Trato de contenerme cuando otros están cerca, al reírme de ello o algo así." Se sonrojó, viéndose tímida ante su confesión. "Además, se me acabaron las lágrimas por el momento. Creo que en algún momento asimilaré lo que me dijiste sobre mis abrigos."

Él vio lo mucho que se estaba conteniendo, pero no se lo dijo.

"Lamento que te hayan hecho eso."

"Sé que lo lamentas," susurró, acercándose para besar su mejilla. Fue tan ligero, que Edward temió que no fuera real. Se quedó un minuto en silencio, el que pasó viéndola trabajar. Ella no se retorció o se movió nerviosa por su atención, y lo dejó mirar lo que quisiera.

"Hoy me di cuenta de algo," dijo él tirando de uno de los cordones de su delantal. Desde el momento en que se lo puso, imágenes de ella en nada más que en esa cosa roja con volantes se repetían en su cabeza.

"¿De qué?" Preguntó ella cuando retiraba el chocolate de la estufa. Sin pensar en lo que estaba haciendo, él agarró dos tazas de un gabinete cercano. La había visto hacerlo más de una vez. Ya conocía el lugar como el dorso de su mano.

"Que gente como tú no son tan raros como pensé," dijo en voz baja, dándole las tazas.

"Caramba, gracias," murmuró y lo miró con el ceño fruncido. "Siempre me alegra el día saber que no soy especial." Escuchó el tono juguetón en su voz y sonrió.

"Sabes que eso no es a lo que me refiero," gimió Edward. Tomó la taza que le ofrecía. "Ninguna de las víctimas perdió la fe. Cada uno de ellos tuvieron a otros que vinieron en su ayuda."

"¿En serio?" Preguntó ella, cubriendo su boca emocionada. "Cuéntame, por favor." Él asintió y le contó todo lo que había escuchado. "Eso es asombroso. Estoy feliz de escuchar también sobre el refugio."

"Es dónde ellos se conocieron," dijo Edward. "La pareja que donó los pavos a ese refugio, se conocieron una vez que sirvieron de voluntarios. Lo han estado haciendo desde entonces."

"Aw, eso es dulce."

"Esto está bueno," murmuró Edward y miró hacia la sala. "Me sorprende que nadie esté aquí."

"Les dije que estaría bien," dijo ella, haciendo un puchero y sacudiendo su cabeza.

"Estoy en el sofá, solo por si acaso se te ocurre algo, Cullen," Seth dijo desde la sala.

"Oh joder," siseó Edward, casi dejando caer su taza. Dirigió su mirada furiosa hacia Bella. "¿Por qué no me dijiste que no estábamos solos?"

Bella le arqueó una ceja. "¿Quieres que estemos solos?"

"¡Bells!" Seth la llamó. Su cabeza apareció desde donde estaba recostado en el sofá. "Compórtate."

"Recuerda, él es un idiota protector," le dijo a Edward en un supuesto susurro y miró otra vez a su hermano. "¿Lo has visto en traje?" Apretó el bíceps de Edward y lloriqueó.

"Jodido infierno," declaró Edward y dejó su taza sobre la encimera. "Hablaremos después."

"¿Va a haber un después?" Bella preguntó, meneando sus cejas.

"¿No te das cuenta que ya ha pasado mucho tiempo para ella?" Seth gimió al agarrar su chaqueta y sus llaves.

"¡No es cierto!" Dijo ella indignada y le agitó un puño. Edward la miró, pero ella no pudo mirarlo a los ojos. Las puntas de sus orejas combinaban con su sexy delantal.

"Claro, claro. Me voy. De pronto se puso muy caliente la cocina."

"Ya saben lo que dicen. Si no puedes soportar el calor…" Bella suspiró cuando Edward agarró su mochila. "Ve lo que hiciste, Seth. Edward también se va."

Otra vez ese puchero, Edward estaba listo para morderlo y probarlo otra vez. Eso significaba que debería irse.

Seth se puso entre ellos. "Oh bien, lo acompaño afuera." Hizo un gesto hacia la puerta.

Edward vio a los hermanos hacer una buena imitación de un duelo mexicano. "No voy a ninguna parte," dijo él.

Tenía algo que decirle a ella, pero preferiría no tener a su hermano cerca cuando lo hiciera.

"Oh bien," dijo Bella, saltando arriba y abajo sobre sus dedos. La mirada de él se posó en su pecho, y Seth le dio un puñetazo en el brazo por eso. Afortunadamente, nadie en la familia le creyó a Yorkie sobre el beso. Eso no significaba que se lo tomarían bien cuando se dieran cuenta que era verdad. "No seas un pendejo, Seth."

"Bells, ya pasan de las tres de la mañana." Seth se mantuvo firme, fulminando a Edward con la mirada.

"Soy una niña grande," dijo ella. Agarró a su hermano y tiró de él hacia la puerta.

Seth no había dejado de fulminar a Edward con la mirada. "Creí que habías dicho que él se iba."

"También lo creía," dijo Bella, asintiendo. "Pero es obvio que no." Seth le dio a Edward la habitual mirada de 'te estoy vigilando'. "Deja de mirarlo."

En el momento que la puerta se cerró detrás de su hermano, Edward despertó abruptamente de la confusión en la que estaba. "Probablemente debería irme."

"Pensé que ibas a quedarte," dijo ella en voz baja, agarrando su mano. "Termina tu chocolate caliente y algo de tarta. Seth solo estaba cumpliendo con su deber de hermano."

La mirada en sus ojos no era el dulce deseo y la chispa que había llegado a conocer, sino algo más. Estaba asustada de quedarse sola. Necesitaba un amigo y tal vez un poco de confort. No podía negarle eso.

"Vamos a llevarlo a la sala," dijo él, agarrando las tazas. "Puedes rebanar algo de tarta."

Bella hizo un veloz bailecito feliz, sacudió su trasero por unos segundos, y saltó sobre sus dedos para rozar su mandíbula con sus labios. Todavía estaba tarareando, como si no hubiese perdido nada. Edward estaba tratando de no imaginarla bailando de nuevo.

En la sala, podía ver los restos de un fuerte de almohadones y sábanas. "Mi hermano solía hacer esto siempre que llegaba a casa del hospital cuando era niña, siempre me animaba," explicó desde la cocina. "Solo siéntate en el suelo, estará bien."

"Suena bien para mí," dijo él. No estaba seguro por qué seguía aquí, solo que una parte de él quería quedarse.

Bella entró cargando dos platos de tarta y un pequeño tazón de crema batida, y la mente de él se fue ahí. Ella sonrió con suficiencia mientras él le ayudaba a tomar asiento. "No hace falta ser un genio para saber a dónde se fue tu mente."

"Culpable, no dejes que se te vaya a la cabeza."

Ella sonrió y dijo, "En lugar de que se vaya a la tuya."

"Joder, yo solo me metí en esa."

"No te preocupes," dijo ella, sentándose en una almohada frente a él. "¿Qué pasó con Mike?"

"El fiscal va a ser indulgente con él. Estaba muy asustado de Eric, que lo había protegido una vez en la casa de acogida que compartieron por unas semanas. Se mantuvieron en contacto, pero personalmente, creo que Eric hizo eso para tener aliados a donde sea que fuera."

"¿De verdad hizo todo eso porque odia el hecho de que nadie estuvo ahí para ayudarlo en esta época del año cuando era un niño?"

"Eso parece," respondió él. "Revisé los expedientes, lo separaron de su madre cuatro días antes de Navidad." Le contó todo lo que averiguó sobre ellos, ella tenía derecho a saberlo.

"Si Mike se negó a contarles sobre mí, ¿cómo averiguaron dónde vivía?"

"Tú eres algo así como una leyenda urbana por aquí," dijo él, sacudiendo su cabeza. "La mitad de la gente piensa que eres demasiado buena para ser real y otros saben exactamente quién eres."

Bella lanzó sus manos al aire, gritando. "¡Tengo una reputación! ¡He alcanzado uno de mis objetivos en la vida, convertirme en una leyenda urbana!"

"La señorita Navidad ataca de nuevo."

Se echó a reír. "Me gusta como suena eso. La señorita Navidad, la activista del abrigo rojo, está aquí para hacer que todos tus sueños navideños se vuelvan realidad." Su sonrisa decayó. "Pero ahora solo tengo un abrigo."

Él quería poner una sonrisa de vuelta en su rostro, pero no tenía idea de cómo.

"Desearía que los hubiésemos atrapado antes," dijo Edward. Ella hizo un gesto con la mano sin darle importancia. Él cortó una corteza con sabor a mantequilla perfectamente crujiente y gimió en el momento que tomó el bocado. "Oh mierda, esto es como un bocado de cielo."

Ella se levantó sobre sus rodillas e hizo una reverencia. "Gracias, gracias." Se acomodó de nuevo y empezó a comer, pero Edward vio que lo tarde que era y el día habían pasado factura en ella. Él no sabía qué decir.

Se tomó un momento para mirar alrededor. Junto al fuerte, había otros cambios. Otro árbol en el lugar del último, lleno de adornos. Los cojines rotos sobre el sofá habían desaparecido y unos nuevos destacaban de forma colorida contra los pisos de madera donde estaban sentados.

"Mi familia vino mientras dormía y limpiaron todo para cuando desperté," susurro, con la mirada en su plato.

"Alice y Rosalie encontrar nueva ropa para remplazar lo que sea que rompieron y tocaron."

Cuando ella se estremeció, Edward envolvió una manta sobre sus hombros. La hizo sonreír un poco. Él tenía problemas para recordar por qué no podía tenerla.

"Déjame limpiar y podemos hablar," dijo unos minutos después que limpiaron sus platos. "Tengo curiosidad ahora que el caso está resuelto y estoy a salvo, que significa eso para nosotros."

"Bella," Edward dijo y la siguió a la cocina. "Fue en serio lo que dije. No puedo darte más."

Ella dejó caer los platos en el fregadero, dándole a él la espalda. "Sabía que ibas a decir eso."

"Lo siento."

"Deja de decir eso." Ella no dijo nada por unos minutos mientras lavaba los platos. "¿Puedes decirme por qué?"

"¿Importa?"

Lo miró por encima de su hombro, las lágrimas que estaban listas para caer, lo atravesaron. "Sí, porque no quieres estar aquí conmigo. Solo quiero saber por qué."

Ella vio directamente a través de él, lo había hecho desde el principio.

"Nunca dije que no te quería," declaró él con firmeza. "Solo que no puedo darte más, hay una diferencia."

Ella tiró un trapo de cocina y sacudió su cabeza. "Oh, eso lo aclara todo, señor Cullen."

Edward hizo una mueca, porque si era honesto consigo mismo, nunca quiso volver a eso de nuevo. No dijo nada por un rato. La sensación de los dedos de ella deslizándose contra los suyos lo sacó de sus pensamientos.

"Lo siento," susurró. "Solo me siento frustrada. ¿Podrías contarme?"

Él asintió mientras ella lo dirigía una vez más hacia el piso acojinado. Con cada paso que daba, se preparaba para permitirle entrar.


¡Al fin! Al menos está dispuesto a dejarla entrar, ¿será entonces que le contará su historia? ¿Por qué considera él que no puede darle más? Ya lo veremos. Muchas han dado sus teorías sobre la familia de Edward, ¿qué creen que haya pasado con ellos? Sin duda, esa pérdida es lo que marcó su vida y lo hizo tan amargado, ¿será que la señorita Navidad logre cambiar eso en él? ¿Ustedes qué creen? Como siempre, estaré esperando ansiosa sus comentarios en sus reviews y así poder leer pronto el siguiente ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Pili, Ali-Lu Kuran Hale, LicetSalvatore, bellaliz, kaja0507, PRISOL, glow0718, alejandra1987, Mica, saraipineda33, freedom2604, Mariana, cary, Caaroline C, Liz Vidal, Leah De Call, alimago, YessyVL13, Manligrez, ztrella znxez, Lady Grigori, alejacipagauta, Clau-Cayita, patymdn, dushakis, injoa, aliceforever85, lagie, Ericastelo, DenniChavez, Srher Evans, PEYCI CULLEN, Mary de cullen, myaenriquez02, Maria Swan de Cullen, lizdayanna, nnuma76, Pam Malfoy Black, Hanna D.L, Gabriela Cullen, Milh Llop2, rosy canul, Shikara65, Yoliki, krisr0405, Lore, Tata XOXO, tulgarita, Melina, bbluelilas, Sully YM, Vanina Iliana, Mafer, Techu, andyG, EmmaBe y algunos anónimos. Nos leemos en el siguiente.