Capítulo 5 - Momentos antes de la cita.
Aoshi Shinomori se detuvo de golpe y observó de reojo como el lugar donde había estado con Misao se había quedado vacio, no había escuchado nada de lo que su protegida le había dicho, pero estaba seguro que habían sido unas palabras bastante profundas. Gruñó al no haberlo escuchado, que volvió a dirigir su vista hacía el frente para toparse con la habitación de Okina, abrió la puerta y la cerró, para apoyarse en ella y clavar sus ojos azules en los oscuros del anciano...
-¿Qué?..-soltó sin mucho entusiasmo.
Okina levantó su vista hacía el joven y apretando sus puños..
-¿Dónde has estado?...-escupió con rabia...-estamos en problemas y tú desapareces.
Aoshi entrecerró su mirada al escuchar eso, él no había desaparecido, él había estado ocupado...librándose de una escoría. Se mordió los labios con rabia..
-Fuera..-soltó.
-¿Fuera, dónde es fuera?...-insistió.
-Ya basta Okina..-murmuró fríamente ante la sorpresa del anciano...-yo no he echo nada para que descargues toda la rabia contra mí, así que no me provoques..
-¿Me amenazas?..-dijo al acercarse al joven...-¿me volverías a atacar?.
El ninja le miró intensamente y emitiendo un débil sonrisa, el asombro se apoderó del anciano..
-¡Estas loco!..-exclamó molesto.
-No lo estoy...-soltó a avanzar él...-por si no te has dado cuenta, había un espía de Sempay..-vio la perplejidad de Okina...-pero ya no está, ha muerto.
-¿Tú lo has...?
-Si..-respondió..-le advertí que se fuera e incluso se lo dije a Sempay, pero...no me hizo caso..-ladeo su rostro hacía la ventana...-el único "antidoto" a ese pacto es que un ninja se enfrente contra Ninjai, ¿verdad Okina?..-le miró de reojo con enfado...-eso me lo has guardado hasta hoy..-su rostro se volvió más frío...-tú sabías la solución y no me lo has dicho, ¿por qué?.
Okina agachó la cabeza..
-No te hubieras enfrentado..-murmuro.
-¡No pienses cosas que no son!..-exclamó molesto...-sabes que iría a salvar a Misao bajo cualquier presión..
-Ya pero...-giró su rostro hacía el lado contrario donde estaba el joven..-si luchas por Misao, estás reconociéndola como tu prometida.
-¿Qué?..-ahora era el sorprendido..
El anciano le miró directamente y asintió.
-Mackimachi ideó eso para que su niña fuera rescatada por un ninja auténtico..-se mordió los labios..-me pidió que entrenará a un joven para ser el mejor...-le sonrió débilmente...-pero cúal era mi sorpresa que ya había un niño muy poderoso y que no había entrenado yo..-se acercó a Aoshi...-si luchas para salvar a mi pequeña, tienes que saber que será tú prometida, que nadie le pondrá un dedo encima y eso sería fabuloso pero...¿sientes algo por ella?.
-¿Qué clase de...?.
-Sabes a que me refiero..-esbozó una diminuta sonrisa...-¿la amas?.
Aoshi dio dos pasos hacía atrás, mientras en su mente se dibujaba la escena anterior, donde ella le estaba curando. Sintió miedo y confusión, no quería saber que esa calidez que había en su corazón era producto de...esa palabra que estuvo a punto de pensar, le volvió a traer a la realidad para ver como Okina le seguía mirando fijamente, vio su rostro demacrado..
-No, Okina...-soltó sin pensar...-no siento eso.
-Entonces, no hace falta que retes a Ninjai..-soltó al darle la espalda y notar como una lágrima resbalaba por su mejilla..
-¿Kiro y Shuro van a retar a Ninjai?..¿ellos la aman?...
-No de esa forma..-emitió una sonrisa...-pero la quieren mucho..-vio el cielo oscuro...-será mejor que vayas a dormir, mañana será un día muy largo. Buenas noches Aoshi Shinomori..
Y ante esta despedida, el ninja salió de la habitación más confuso que antes...¿por qué ellos si, y él no? tendría más posibilidades de matar a ese egocéntrico ninja. Entrecerro su mirada al recordarlo. Paso por la habitación de su protegida y un extraño impulso le hizo detenerse, abrió la puerta y se asomó para ver a la joven durmiendo. Miró por ambos lados y entro en su interior, volvió a cerrar la puerta y se quedo observándola fijamente.
Con algo de temor se acercó a ella e inclinó sus rodillas para estar más cerca, podía notar su respiración, la calidez que desprendía su cuerpo y el dolor ante toda esta noticia. Sin poder evitarlo, alargó su mano y acarició su mejilla dulcemente, mientras emitía una sonrisa..
-Aoshi...-susurro dormida.
Su nombre, el tono de voz y el momento se clavó en su corazón como un puñal. ¿Por qué le había nombrado? separó el contacto con ella para seguir mirándola..
"¿La amas?.." esas dos palabras volvieron a salir a la luz, las mismas que le había dicho Okina hacía unos minutos, él no la amaba de esa manera, él nunca había amado a nadie, ¿cómo se esperaba que él supiera que era amor?, él servía solo para la lucha, donde los sentimientos jamás debían ser mostrados y ahora le decía eso... "¿la amas?" ¿podía sentir eso?.
Sin poder evitarlo y aunque después estuviera pensando en ese echo, acercó sus labios a los de ella. Y depositó un tierno beso.
El contacto fue lento y corto, pero suficiente para traer de vuelta a Aoshi a la realidad, se pasó la mano por sus labios y gruñendo, salió de la habitación..
A la mañana siguiente Okina tocó la puerta de la habitación de la joven y está se asomo somnolienta.
-Buenos días Misao..-dijo con pena..
-Hola Okina..-le respondió.
El anciano jugueteó con sus dedos bastante nervioso y sin tener el valor suficiente para mirarle a los ojos.
-No te culpo Okina..-le dijo de repente Misao..-no tienes la culpa.
-Pero yo...
-Nadie la tiene..-apretó con fuerza sus puños...-ójala pudiera decirle por última vez a Aoshi lo mucho que le quiero...-sus ojos se nublaron..-pero me temo que no podré decírselo abiertamente..
-Mi niña..-la abrazó con fuerza...-si fuera más joven yo lucharía para protegerte de ese idiota, pero no puedo ayudarte, si no ver como eso te está destrozando..
Los ojos de Misao se llenaron de más lágrimas al escuchar eso, le dolía toda esta situación y más ver como no podía confesar sus sentimientos a la persona indicada, ver como dentro de 3 días iba a estar casada con ese, notar como le iba a poner una mano encima sin poder evitarlo. Solo quería estar con su Aoshi-sama y con nadie más.
-Nunca te dejaré mi pequeña...-le susurro al darle besos.
A las afueras del Aoiya, Sempay se acercó con la esperanza de ver a Glénat-san y saber algún acontecimientos. Lo llamó, lo estuvo buscando por todas partes, pero la tierra se lo había tragado. Cruzó sus brazos y gruñó, nunca se retrasaba y ahora lo estaba haciendo. Y de pronto un flash lo abordó, el recuerdo de una conversación pasada..
"Cómo vea a otro de tus ninjas espiándonos, lo mato" esa frase junto con el tono de amenaza, consiguió abrir la boca de Sempay con sorpresa, no podía ser que hubiera cumplido su amenaza, él estaba retirado y debía estar en baja forma, pero no podía matar a uno de sus mejores ninjas.¡Jamás!. Dirigió su mirada hacía el Aoiya y entrecerró su mirada..
-¿Cómo hayas sido capaz de matarlo...? me las vas a pagar Shinomori...-murmuro con rabia.
Curvó sus labios y se fue del sitio. Esperanzado de ver a Glénat-san en su hogar.
El desayuno dentro del Aoiya era algo calmado pero el fantasma de Ninjai seguía revoloteando sobre ellos. Okina desvió su mirada para ver el sitio donde estaba Aoshi se encontraba vacío, ¿dónde estaba este chico?, pero después de pensarlo se acordó de la conversación de ayer, donde Aoshi Shinomori había vuelto a matar y por...desvió su mirada hacía su nieta y sonrió. El joven ninja lo había matado por Misao, tal vez no era prueba de amor, pero era "ese algo" de que tenía unos sentimientos profundos sobre la chica.
-¿Y Aoshi?..-preguntó Misao...
-Él...-soltó Okon al mirarle fijamente...-estaba mañana estaba aquí, aunque creo que se ha ido al templo..-observó por ambos lados y acercando más su rostro a ella...-estaba muy extraño.
-¿Cómo?...-dijo con sorpresa Misao..
-¿En qué sentido?..-insistió Okina..
-No sé como explicarlo, pero no era el mismo Aoshi que conocemos...-prosiguió Okon.
-Que extraño..-susurro melancólica..
Okina se llevó la cuchara a la boca y sonrió, tal vez...era eso.
Y efectivamente Aoshi Shinomori estaba en el templo meditando, repasando los echos de anoche. Pasó su mano por sus labios para intentar notar la calidez de los labios de su protegida..
-La besé...-susurro confuso..-¿por qué?.
Todo su cuerpo tembló ante este pensamiento, no quería que fuera por ese motivo...no estaba listo para esa clase de sentimientos, pero desde que Okina le dijo eso..algo se conectó dentro de él.
Unos pasos le llamaron la atención y sin moverse, notaba como esa presencia iba hacía él decisión. Carraspeó con fuerza y...
-Así que este es tu refugio...-habló la presencia..
Esa voz, ese tono...maldito sea. Le observó de reojo para ver ante él a Ninjai con las manos cruzados, observando todo lo que le rodeaba. Gruñó con fuerza y siguió contemplándolo fijamente.
Ninjai escupió al suelo y devolviéndole la mirada...
-Eres un perdedor Shinomori...-habló con prepotencia...-he escuchado muchas cosas sobre tí, eras el antiguo Okashira de tu clan...-meneó la cabeza con humor...-y ahora eres un parásito para la sociedad, ¿dónde queda el antiguo Aoshi Shinomori?.
-Murio..-murmuró pausadamente...-como vas a hacerlo tú.
-¿Cómo?..-dijo con una sonrisa...-¿tú me vas a retar a mi?.
-Yo no he dicho eso...-se giró para mirarle fijamente...-pero tu prepotencia te matará y cuidado, que puedes encontrar la muerte en cualquier momento..
Nuevamente el silencio volvió a rodear a los dos hombres, Ninjai chasqueó la lengua y se crujió los dedos, avanzó hasta Shinomori e inclinándose...
-Misao es única...-saboreo sus labios...-me encantará tenerla como esposa, además...-aspiró con fuerza...-tenerla a ella me dará poder ante todos.
Aoshi entrecerró su mirada ante esa declaración, Misao no era un objeto era su protegida, la Okashira de su clan...ella era..
De pronto su boca se resecó y levantándose de imprevisto, ante el asombro de Ninjai, se alejó de él a pasos acelerados, no podía ser.
-Shinomori...-dijo el joven...-mañana será mi esposa y me pertenecerá para siempre..
Nuevamente se detuvo ante eso, notó como él se acercaba hasta su persona y como pasaba sin volver a mirarle a la cara, sus ojos estaban vacíos y se sentía confuso, no quería descubrir lo que realmente le pasaba por que le daba miedo. Un terror atroz. Su corazón bombeó con más fuerza que antes y siguió contemplando todo lo que le rodeaba..
-¿Amo a Misao?..
Levemente bajó su mirada hacía la presencia de Ninjai que bajaba las escaleras acompañado por unos cuantos ninjas y sin poder evitarlo se mordió los labios, vio como se acercaba uno de sus hombres hacía ese joven tan prepotente y parecía bastante agitado.
-Glénat-san ha muerto..
Ninjai se giró sobre él mismo para mirarle con furia en sus ojos, esto no le asusto, al contrario le lleno de más fuerza y sin que él mismo pudiera controlar esta acción, le respondió...
Con una sonrisa malvada.
Continuará...
Holas! actualización rápida...(increíble) ya que no suelo hacerlo. JEJE!.
Aoshi está descubriendo más sus sentimientos y HA BESADO A MISAO...¿la jovencita le dirá lo que siente por él? y...¿quedrán venganza el clan de Ninjai?.
muchas gracias por los reviews.
