Capítulo 6 - Momentos antes del encuentro.

Ninjai bajó por las escaleras mientras se apretaba con fuerza las manos, el saber que uno de sus mejores hombres había muerto, le daba mucha rabia y más sospechando de cierto ninja retirado, observó de reojo hacía la entrada al templo para ver como Aoshi le seguía observando fijamente, su rostro parecía impasible ante su mirada, pero solo había una cosa que le delataba, esa sonrisa cruel. Meneó la cabeza y se fue hacía el lugar donde había encontrado el cuerpo sin vida de Glénat-san.

En cambio Aoshi dio dos pasos hacía atrás y se apoyo en la pared para cerrar los ojos, sus piernas no aguantaron la tensión y se doblegó hacía el suelo, para acabar sentado. Volvió a abrir sus ojos para mirar el cielo azul. Sin que él se diera cuenta, su mente dio una orden y de ella salió esa cruel sonrisa. Hacía mucho tiempo que no sonreía de esa manera, aunque ahora que lo recordaba...nunca había echo eso y ahora...¿por qué?. Su corazón latió con fuerza y se llevo una mano a esa zona..

-Late..-susurro pausadamente...-¿por qué lo hace de esta forma? tan...acelerada..

Ajenos a los pensamientos del ninja, Misao estaba apoyada en el ventanal que había en el pasillo, mirando las calles, escuchando el ruido que la gente generaba y pensando en él, desde mañana sus sueños de estar con su amor se acabarían y deberá unir toda su existencia a un amor negado. Curvó sus labios ante ese pensamiento, ya no podrá disfrutar del verdadero amor, de aquel que tenía derecho a sentir.

-¿Pensando en él?..-le preguntó una voz suave.

Misao se giró para ver a Shiro que la observaba fijamente..

-¿Cómo lo sabes?..-emitió una débil sonrisa.

-Eres un libro abierto...-pasó su mano suavemente por su mejilla..-aún no entiendo como no se ha dado cuenta de tus sentimientos..

-Él...-cerró sus labios...-es muy distante.

-Un gran error por su parte Misao...-le cogió las manos...-quiero que sepas que retaré a Ninjai por tí..-le confesó ante la sorpresa de la joven..-y así serás libre y te casarás con quién quieras..

-¿Sabes qué si le retas, me estás proclamando como tu prometida?.

Shiro asintió y le besó en la frente con más dulzura.

-Lo sé, pero solo lo hago para que no unas tu vida a ese miserable, no quiero que seas mi prometida eres mi amiga y solo deseo lo mejor para tí.

Los ojos de Misao se nublaron de lágrimas y se tiró al cuello de su amigo. Este le devolvió el gesto con más fuerza.

Sempay estaba con los brazos cruzados mientras veían como sus hombres sacaban de entre los matorrales el cuerpo sin vida de Glénat-san, se mordió los labios y se giró al ver como su hijo estaba ahí. Retrocedió dos pasos y se plantó enfrente de su descendiente...

-Está muerto...-murmuro con rabia...-era uno de los mejores, ¿Cómo es posible?.

-Padre no sospechas de alguien...-soltó rabiosamente...-seguro que ha sido Shinomori.

-Estoy contigo, él amenazó con matarlo además...-desvió su mirada al ver como tapaban el cuerpo del hombre...-es lo bastante poderoso para haber echo algo así.

-¿Cómo es posible?...-soltó...-ha estado alejado de todo eso..

-Es el mejor de los Oniwashuu y fue su líder hace muchos años y desde bien joven...-le recordó...-es muy hábil y alguien con sus facultades no se deteriora.

Ninjai se cruzó de brazos y gruñó, odiaba a Shinomori y desde el primer día que lo vio, tenía la sensación de que era más que un rival en cuanto a la fuerza, su instinto no le fallaba..

-Hay que matarlo padre..-sentenció rudamente, atrayendo la mirada de su progenitor...-antes de que se interponga en nuestros planes, quiero casarme con Misao para que sea mía, pero él es su tutor y algo me dice que no va a salir bien si está por medio..

-Te entiendo..-sonrió Sempay...-teniendo a Misao, tendremos a todos los Oniwashuu pero si Shinomori sigue por medio, el asunto se nos puede escapar de las manos.

Padre e hijo asintieron a sus malvados planes en contra de Aoshi.

Mientras tanto, Shinomori estaba en el templo y cerró los ojos para pensar con más claridad, para darle vueltas a todo lo que le rodeaba y...pronto cayó en un sueño.

Aoshi abrió los ojos extrañado de haberse quedado dormido, miró por todos sus lados para darse cuenta que estaba sentado en el suelo, se intentó incorporar pero su cuerpo no le respondía, volvía a ejercer presión para levantarse, pero su cuerpo seguía estando ajeno a su control. Alzó su mirada al ver como Misao le observaba fijamente, él tragó saliva ante esa visión.

Ella le miraba sin pestañear y dando pasos hacía él, se inclinó a la altura de sus labios, alzó su mano y rozó su mejilla, consiguiendo que él cerrase los ojos por esa caricia tan maravillosa. Y de pronto sintió sus labios junto con los suyos.

Los abrió de golpe por la sorpresa para ver como ella se había alejado, pasaba su mano por sus labios y con los ojos humedecidos...

-Adios Aoshi-sama..

¿ADIOS?...¿cómo qué Adios?, esa palabra revoloteaba a su alrededor. Veía como ella estaba desapareciendo, como su cuerpo se desvanecía ante su presencia y una lágrima resbaló por sus bellos ojos fríos. No, eso no podía ser cierto, ella no se tenía que alejar de él. Debían estar juntos...

-¡¡MISAO NO TE VAYAS DE MI LADO!!..-gritó con rabia...-¡¡IMPEDIRÉ LA BODA CON NINJAI, TE LO JURO!!.

Y la sonrisa de Misao se hizo más visible justo ante de desaparecer de su presencia.

Se despertó con una sensación extraña en su interior, respiraba acaloradamente y sin preámbulo, se levantó del suelo y salió por la puerta, para ver el cielo, pronto sería de noche y tendría una cita con ese malnacido, apretó con fuerza sus puños, no iba a permitir esa boda, ella no se casaría con ese energúmeno, bueno para nada, ella era...

-MÍA...-rugió con fiereza.

Comenzó a bajar las escaleras con velocidad y pronto unas sombras le invadieron, se detuvo al ver como estaba rodeado por varios ninjas y en el centro estaba Ninjai con los brazos cruzados y sonriendo con victoria, eso le hizo enfurecer, ver su patético rostro.

-Ninjai...-susurro.

-Shinomori, ¿a dónde vas?..-preguntó con curiosidad.

-A por Misao..-sonrió con maldad...-a alejarla de tí.

Ninjai entrecerró su mirada ante esa confesión, avanzó con decisión hasta él y sacando una kunai..

-Misao es mía...-le recordó...-¿lo entiendes? estamos unidos desde la infancia y nadie nos puede separar..

Pasó la kunai por su lengua para ensuciarla con su saliva. Ante está acción, Aoshi desvió su mirada por todos lados para saber la cantidad de hombres que le rodeaban.

-Idiota...-soltó Aoshi ante el asombro de Ninjai...-Misao no será tuya, eres tú el que no lo entiende..-emitió una sonrisa...-ella jamás estará a tu alcance y yo impediré esa unión..

-¿Me retarás?..-le preguntó...-¡ohh, ya entiendo!..-exclamó al saber la verdad...-¿Estás enamorado de tu protegida? vaya Shinomori tiene sentimientos por su niña..

Aoshi escuchó atentamente esa pregunta, aún no estaba muy seguro de eso, pero lo que estaba claro era que...la quería cerca suya. Ninjai hizo un leve movimiento de cabeza y sus hombres se pusieron en guardia, Shinomori seguía alerta y observando los movimientos de ellos...

-Aunque va a ser una pena Shinomori, pero no estarás presente cuando tu amor se case conmigo..-vio la mirada furiosa de su adversario...-morirás antes de que llegué mi cita y es una verdadera lástima, hubieras sido el mejor de mis hombres si estuvieras de mi lado...-alzó su mano..-no en contra mía.

-¿Matarás a un hombre indefenso?..-le preguntó toscamente...-¡vaya honor más miserable que tienes!.

-Eso da igual..-soltó con indeferencia...-tú no eres un hombre indefenso, eres bastante ingenioso y si estás en minoría, no molestarás y será fácil acabar contigo.

Aoshi se mordió los labios y vio como Ninjai bajaba la mano y sus hombres le atacaban, esté se giró sobre sí mismo para coger ventaja para acabar con ellos. Justo en ese momento Ninjai tiró la kunai, rozándole la otra mejilla. Chasqueó sus dedos con rabia al haber fallado, pero retrocedió victorioso al saber que sus hombres acabarían con la vida de esa plaga. Los había escogido con ese fin, acabar con la vida de Aoshi Shinomori.

Mientras tanto el perseguido iba por los árboles que rodeaban el templo, intentaba alejarse de ellos y pensar en una manera de acabar con sus vidas y por una vez, aplaudió mentalmente a la inteligencia de Ninjai, el criajo había elegido bien.

Observó el cielo para ver como se estaba oscureciendo, le dio mucha rabia por que está noche tenía una cita con Misao, con su prometida. Apretó con furia sus puños, no podía seguir "huyendo" de estos hombres, ante este pensamientos se detuvo de golpe y observando de reojo, vio como le volvían a rodear. Sus enemigos giraban en torno a él, mientras nuestro ninja observaba todos sus movimientos..

-Perdonar pero no puedo estar jugando con vosotros...-soltó con humor...-sois marionetas a manos de ese niñato y alguien debe darle su merecido.

-¡Calla Shinomori!..-exclamó uno..

-¡Matastes a Glénat-san!

Aoshi volvió a emitir esa sonrisa malvada al escuchar el nombre de su anterior víctima.

-Era una lacra y había que deshacerse de ella..-dijo Aoshi irónico.

-Entonces nosotros acabaremos contigo Lacra..-finalizó un ninja.

-Lo dudo..-murmuro Aoshi.

Se fueron contra él y nuestro Aoshi los esquivaba, aunque estaba en clara desventaja al no poseer ningun arma para defenderse. Una espada le rozó el costado, abriéndole una brecha. Pero no emitió dolor alguno..

Y pronto la oscuridad azotó Kyoto, Okina llevaba de la mano a Misao, mientras la jovencita anhelaba la presencia de su amado, pero debía dejar de engañarse, él no estaría jamá con ella. Alzó su rostro para ver como Ninjai y Sempay la esparaban con una enorme sonrisa. Se mordió los labios al contemplarlos, Okina le palpó su mano..

-No te preocupes Misao, siempre estaré contigo..

-Lo sé abuelo..-agachó su cabeza..-pero él..

-Seguro que está haciendo algo importante...-le confesó...-no se ha rendido.

-¿Seguro?...-le preguntó Misao al observarlo y ver como la esperanza se reflejaba en su mirada..-¿Estás seguro de eso?

Okina tragó saliva y alejándose de su agarre..

-Deseo de corazón que sea eso..

Misao le dedicó una dulce mirada y le acarició su mejilla, pero desvió su mirada hacía Ninjai para ver como le extendía la mano. Pero nuestra comadreja no la quisó y la apartó ante la ofensa del joven. Sempay miró detenidamente a su hijo y le negó con la cabeza, esté suspiró con resignación y salió detrás de Misao para tener una velada a solas con ella.

En cuanto estuvieron en la calle, Ninjai observó por ambos lados y con un movimiento rápido, agarró del cuello a la joven y la estampó violentamente contra la pared, acercó su rostro al de ella y rugiendo..

-¡Jamás vuelvas a hacerme eso estúpida, me debes respeto y espero que lo recuerdes!..

-No..-dijo en un hilillo de dolor.

-¿No?..-repitió...-ahora no lo entiendes, pero en el futuro lo harás con sabiduría..

-No..

-Pobrecilla...-le acarició la mejilla mientras ella le giraba el rostro, acercó sus labios al oido de ella y...-él no vendrá Misao, por que está noche será su tumba...

-¿Qué?..-soltó con sorpresa y temor..

Ninjai se alejó y sonriendo..

-Tú Aoshi no vendrá, ¿por qué le amas verdad?..-se llevó una mano a su mentón...-como él a tí..

Misao comenzó a temblar ante esa noticia, su Aoshi si le amaba entonces...¿dónde estaba?.

-Lo están asesinando..-le respondió..

Eso rompió todas sus esperanzas.

Continuará...

Hola!

Parece ser que me he puesto las pilas con este fic. ¡Veamos cuanto me dura!.

Ninjai quiere ver muerto a Aoshi y para eso, a elegido a sus vérdugos. En cuanto a él, ha descubierto algo...tiene sentimientos por su protegida.

¿Quién saldrá victorioso?, ¿llegará antes de que Ninjai acabe su cita con Misao?.

Muchas gracias por los reviews y nos vemos. chao.