Capítulo 8 - Encuentro.
La pasión nos aborda, nos consume y nosotros no podemos evitarlo y aún así no deseamos contenernos y entonces...nos dejamos llevar.
LEMÓN PRIMERA PARTE!!.
Sempay se acercó con angustia hacía su hijo, miró por ambos lados para ver como estaba custodiado por varios ninjas de su clan, apoyó su mano en el hombro de su hijo y respirando aceleradamente..
-¿Qué ocurre?..-preguntó con interés.
Ninjai se giró hacía él, al apretar con fuerza su puño, se mordió los labios y gritando...
-¡¡MALDITO SHINOMORI!!.
-¿Qué pasa con él?..
Su hijo le señaló los cuerpos sin vida de sus vérdugos, todos estaban muertos brutalmente y con su armas clavadas en sus pechos, salvó uno, donde había agujeros en el. Pateó el cuerpo sin vida de un antiguo subordinado suyo y dios dos zancadas..
-¡Ha escapado!..-exclamó con más furia...-¡¡ese viejo ha vencido a mis vérdugos!!
-¡Señor!..-exclamó una voz de lejos obteniendo la miradas de ellos...-¡tengo una pista!..-emitió una sonrisa.
Tanto Sempay como Ninjai salieron hacía allí, se inclinaron al ver como su ninja pasaba su mano por el suelo para atrapar un rastro de sangre, lo acarició con sus dedos y sonriendo con victoria Ninjai...
-Está herido..-susurró...-y la sangre nos indica que ha escapado..-miró hacía donde iba el rastro..-creo que será fácil encontrarlo, está herido y parece que grave, así que no creo que haya mucha dificultad..
-Entonces que vayan en su búsqueda y lo maten..-sentenció Sempay...-antes de que sea demasiado tarde Ninjai, por que es viejo y listo..
-Lo sé..-entrecerró su mirada...-lideraré el ejército para su búsqueda.
Tanto padre como hijo asintieron a sus málvados planes en contra de Aoshi.
En cambio en el Aoiya, Okina estaba en la puerta viendo la oscuridad de la calle, intentado ver la silueta de su nieta, se abrazó a sí misma y soltó un suspiro de impotencia, se sentía muy mal con todo este tema y no sabía como debía salir en rescate de ella. Una mano se colocó en el hombro del anciano, para ver como Osamu apoyaba su cabeza en su hombro..
-Okina no le des más vueltas...-susurró con tranquilidad la mujer...-ya verás como todo sale bien.
-¿Por qué ves esperanzas hija mía?..-soltó con una sonrisa triste..
-Aoshi...-murmuro...-él ha dado un gran paso y está en medio de todo esto..
-No estamos seguros de eso querida...-le cogió la mano dulcemente..
-Lo estamos Okina...-dijo Okon de repente.
El anciano desvió su mirada hacía atrás para ver a la otra mujer..
-Él ha matado a Glénat-san y ha desaparecido misteriosamente..-sonrió...-conociéndolo como lo hacemos, a él no le gustan que se metan en su vida y Misao siempre ha sido importante para él, pero al ver como la va a perder, puede que se haya dado cuenta de sus sentimientos..
-Contáis cosas que no sabéis...-les recordó.
-Pero una mujer intuye cuando un hombre está enamorado y ningún hombre demuestra sus sentimientos de la misma forma..-dijo Osamu...-además Aoshi es muy cerrado y solo habla con Misao, es a la única que permite acercarse a él..
-Mujeres..-susurro con humor Okina..-siempre tan romanticonas..
-De la misma forma que los hombres sois anti-romanticones...-finalizó Okon al sacarle la lengua dulcemente.
Observaron el cielo estrellado, esperanzados de que Misao encontrará a Aoshi y pudieran arreglar las cosas.
Ajena a esta conversación, Misao se apoyo en la pared de una casa y tomó aire a grandes cantidades. Hacía una hora que estaba buscando a su amado y no daba con él, y su mente le jugaba malos pensamientos viendo su muerte irreal. Negó con la cabeza al ver esas imágenes falsas, su Aoshi no podía haber muerto de esa manera tan nefasta.
-¡No, él sigue vivo y yo lo voy a encontrar!..-soltó con un grito de guerra.
Movió su pierna y con eso todo su cuerpo siguió el recorrido hacía su búsqueda. No sabía que otros también deseaban encontrar al ninja pero con otro fin muy distinto y era para acabar con su vida. Miró por todos lados, por los callejones y no había rastro de su sombra. Se detuvo en medio del camino y observó el cielo, cerró los ojos y volvió a concentrarse en él, en cada parte de su cuerpo, en sus ojos azules, en su escasa sonrisa pero bella cuando salía y en su aroma...
Aspiró con fuerza a su alrededor. Si ella estubiera en esa situación, estaba convencida de que él la encontraría y no tardaría tanto...
-Aoshi...-susurro...-Aoshi...-volvió a nombrar en un susurro...-hazme una señal...
Abrió los ojos de golpe al oler sangre, giró temerosamente su cuerpo hacía atrás para ver como delante suya estaba él, con el rostro agotado, con la mirada muerta y sujetando su brazo mientras seguía resbalando sangre hacía el suelo. Los labios de Misao temblaron ante esa visión, no podía creer lo malherido que estaba su amado y todo lo había echo por ella, todo su cuerpo tembló ante esa visión y sus ojos se llenaron de lágrimas al contemplar esa mirada tan cansada..
Sin poder evitarlo se tapó la boca con las manos para no soltar un gemido de dolor pero...algo detuvo el torrencial que estaba a punto de salir.
Y fue un sonrisa de él.
Aoshi estaba sonriendo por lo que tenía delante, la había sentido, la había escuchado mentalmente y eso le hizo volver a la realidad, coger fuerzas de donde fuera y salir en su búsqueda, al igual que ella le estaba buscando a él.
Ambos se buscaban.
Avanzó un paso y sus piernas no aguantaron la tensión y se desplomo al suelo, pero notó las manos de ella encima suya...
El corazón de la comadreja pegó un bote de alegría al ver como le sonreía y esta vez iba a llorar de felicidad, vio como avanzaba hacía ella y observó como sus piernas le fallaron y su cuerpo caía al suelo como si fuera una pluma. ¡NO!
Lo abrazó.
-Aoshi-sama está mal herido...-murmuró al observar la herida del brazo.
-Se curará...-murmuro.
-¿Cómo ha sido capaz de moverse en ese estado?¡está muy grave!..-exclamó con sorpresa.
Aoshi le cogió la mano y se la llevo a su pecho, donde estaba viviendo su corazón. Iba a ser cariñoso y solo con ella, ya bastaba de ser frío con la única persona que le importaba en este mundo.
-Tú me has motivado Misao..-murmuró...-tú has conseguido que todo mi cuerpo se mueva hacía tí, te puedo sentir, oler y notar aunque esté alejado de tí..-Misao abrió la boca con asombro...-eres la única que consigue que desee vivir en este mundo y no puedo irme sin ser feliz contigo..
-Aoshi-sama yo...
-Lo sé Misao...-le acarició la mejilla.
El calor abordó a la pareja, se observaban y se acariciaban, deseaban unir sus labios para siempre pero ahora mismo eso parecía imposible. Los ojos cálidos de Aoshi se volvieron fríos y calculadores...
-Misao, nos siguen..-murmuró fríamente...-debemos escondernos..
-¿Cómo?..-levantó su mirada hacía todos los lados..-¿Dónde nos esconderemos?.
Aoshi se levantó con la ayuda de Misao y tosiendo, observó como delante suya había una pequeña caseta de madera cerrada. Eran los chiringuitos que abrían todas las mañana para vender sus productos, gruñó al pensar que debían esconderse en ese cuchicutril, pero no había otro más cercano, además estaba convencido que volvería a perder la consciencia y Misao no tenía la fuerza suficiente para cargar con su cuerpo hacía un lugar seguro. Debía evitar eso, si no, jamás podría defenderla..
-¡Ahí!..-exclamó al señalar eso..
-¿Ahí?..-levantó Misao la ceja con curiosidad...-Aoshi-sama no es un...
-Lo es...-sujetó con firmeza su mano...-mientras estemos juntos, es el lugar correcto...
Y arrastró delicadamente el cuerpo de su amado hacía esa caseta de madera, la abrió con facilidad y entraron en su interior para ver mantas y sábanas...
-Deben vender eso para los futones...-comentó Misao..
-Supongo..-dijo al apoyarse en la puerta y cerrar los ojos...-un lugar muy pequeño, apenas caben tres personas..
Misao le miró de reojo y tragó saliva.
-¿Estamos a salvo?.
-Si..-se tensó al escuchar las pisadas del exterior, había estado muy cerca...-mi sangre les habrá guiado..
-Entonces...-tembló...-¿Sabrán qué estamos aquí?.
Aoshi le miró sin responder nada, la verdad es que estaba más cercana esa posibilidad y dudaba que este fuera un lugar seguro, pero no quería asustar a Misao. Emitió una sonrisa tranquilizadora y extendió sus brazos al aire..
-Quiero abrazarte Misao..-le pidió.
Nuevamente se sorprendía por esas tiernas palabras y ese arranque de cariño de ese ninja tan frío como el témpano. Avanzó hacía él con algo de temor ante este acto y notó como la fuerza su Aoshi la atrapaba en un abrazo acojedor, la llevó a su pecho y la estrechó con más fuerza. Si le encontraban iban a hacerlo junto a la mujer que amaba. Y si a ella le encontraban los esbirros de Ninjai, tendrían que matarla para conseguir que se alejará de ese abrazo.
Nadie los separaría, era su momento.
Tenían a sus corazones en vilo ante su persecución. Pero una nueva calor les estaba consumiendo, estaban sintiendo como algo dentro suya les ordenaba seguir con ese contacto a otro nivel, con una enorme sincronización se observaron fijamente, sus respiraciones chocaban entre si y de repente, sin que importará lo que ocurría en el exterior.
Acercaron sus labios por primera vez y sintieron una oleada de sensaciones únicas, le daba igual el dolor de su brazo, la herida emerger de su miembro, eso no tenía importancia para el ninja, lo único importante era besarla y sentirla dentro de él.
Y Misao olvidó por completo a los esbirros de Ninjai, olvidó por completo que estaban a escasos metros de ser encontrados. Eso ya no existían para ellos.
La pasión les había consumido por completo y se habían entregado a ella.
Aoshi acarició con su mano buena el rostro de ella y el contorno de sus caderas, estaba a punto de tocar sus pechos cuando algo le alejó de esos montículos tan deseados, se separó del beso de Misao y le miró directamente a los ojos..la calor lo estaba matando.
-Creo que deberiamos...
-No..-susurro Misao al cogerlo suavemente del mentón...-ahora no digas eso...-le dio un leve beso en sus labios...-te quiero por entero para mí Aoshi, te deseo y te quiero con una locura increíble..
-Yo también te quiero y siento haberme dado cuenta tarde..-murmuró muy cerca de sus labios, apretó con fuerza los glúteos de Misao para acercarlos más a él..-si seguimos debes saber que solo te quedré para mí y te proclamó mi legítima prometida.
-Y tú eres mi prometido, mi marido el hombre al que amo.
Y volvieron a unir sus labios en un tierno abrazo. Se acariciaron con locura, con entregra, con posesividad...sin contenerse.
Pronto la ropa les alejaba del cuerpo del ser amado. Aoshi pasó su lengua por el cuello de ella, mientras la sujetaba con firmeza por los glúteos y estaba sentada encima suya. Ante esta caricia ella se dejó llevar mientras cerraba los ojos con fuerza. Aunque no pudiera ejercer mucha presión con su brazo adolorido, tenía el otro que estaba en plena forma.
Ella agachó su rostro y lamió la cormisura de los labios del ninja, pegó pequeños mordisquitos en los lóbulos de las orejas de él y mordió con fuerza y sensualidad el cuello de Aoshi. Estrellando un gemido de placer en la garganta del ninja.
Misao le tapó sus labios con los suyos, antes de que ese grito les delatará y les rompiera el mágico momento..
Emitieron una sonrisa dulce sin dejarse de mirar fijamente..
Volvieron a estrellar sus labios con más posesividad que antes, sin contenerse en nada..quitándose la ropa..
Continuará...
Holas! Lo sé...soy muy mala.
La verdad es que iba a hacerlo de un solo capítulo el Lemon, pero mis ideas comenzaron a salir y se estaba haciendo más extenso, así que pensé hacer un segundo capítulo de este Lemon. Sin dejar nada por que era largo, así que separándolo en dos capítulos era más bonito y mejor para la lectura y descripción de los echos.
Quiero aclarar que es el primer Lemon que hago de Rurouni Kenshin y espero que lo poco que se ha visto en este capítulo os haya gustado, mi descripción de los detalles será una visión romántica y tierna, sin extenderme en plan PORNO total, como he leido en muchos. JAJAJA.
Evitaré demorarme mucho en el próximo capítulo porque será muy tierno.
Muchas gracias por los reviews y por apoyo. Nos vemos y gracias nuevamente.
(No me matéis por dejaros así).
