Capítulo 10 - Prisionero
Misao tragó saliva al ver a Aoshi tendido en el suelo, su ninja miraba directamente a Ninjai y en ningún momento desvió su mirada hacía ella. La joven meneó la cabeza y avanzó un paso para salir en su rescate, pero se detuvo de golpe al ver como Shinomori apretaba con fuerza su puño y gruñía.
-Aoshi...-murmuró dolorosamente...-déjame ayudarte...
Pero él siguió contemplando a Ninjai con odio.
-¿Contento?..-preguntó con burla Aoshi...-¿ya estás feliz contigo mismo?.
-¡¿Estás siendo sarcástico Shinomori?!..-alzó una ceja Ninjai...-por que si pretendes eso, te puedo garantizar que esas burlas se multiplicaran por dos hacía tí..-se llevó una mano a su mentón...-¿o es qué estás defendiendo a alguien?.
Aoshi apretó con fuerza sus dientes y con un gran esfuerzo, se levantó del suelo para soltar un soplido de desgana, realmente estaba agotado y por dos claros motivos:
1- Seguía herido.
2- Había echo un gran ejercicio físico hacía unos minutos..
Levantó con orgullo su mirada hacía el prometido de su Misao y escupió al suelo.
-No se de que me hablas Ninjai..-bravo...-solo sé que deseas mi muerte al igual que yo quiero destrozarte a ti.
Ninjai se acercó hacía él con los brazos cruzados, se plantó delante de Aoshi y le olió. Cerró los ojos al reconocer ese agradable aroma, acercó sus labios al oido del ninja...
-Hueles a ella...-el semblante de Aoshi seguía indiferente...-sé lo que has echo os he visto...-apretó con furia sus mandíbulas...-pero no seria correcto que mis hombres contemplaran a su futura señora desnuda y fornicando con otro hombre...-se alejó del oido y mirándole fijamente...-¡imagínate en que posición estaría yo!...-sus ojos se volvieron crueles...-seria el hazmereir de mis hombres y de todos los clanes, por que la fulana que tengo por esposa se ha tirado al enemigo...
¡FULANA! esa palabra activó la mente de Aoshi que alzando su puño lo empotró contra el rostro de Ninjai tirándolo al suelo, sus hombres se acercaron hacía Aoshi para combatir contra él, pero Ninjai alzó su mano y les detuvo...
-¡Alto!..-exclamó en el suelo al masajearse la mandíbula...-¡no quiero que le hagáis daño!..-pasó su mano por sus labios para verlos manchados de sangre...-debe ser juzgado en nuestro territorio y quiero que sea un acontecimiento especial..-se levantó del suelo...-además quiero compartir mi regalo con mi esposa...
Misao se tapó los labios para evitar gemir de dolor ante lo que estaba presenciando. Eso no era propio de ella quedarse en la estacada y ver como alguien querido salía lastimado, pero Aoshi le dijo que no se dejará ver...
Todos los hombres de Ninjai se fueron directo hacía Aoshi y este no puso resistencia, al contrario se dejó coger por un buen motivo. El prometido de Misao se acercó pausadamente hacía su enemigo y escupiéndole en la cara, le asestó un puñetazo en el estómago, consiguiendo que sus piernas se doblaran y cayera al suelo, pero Ninjai quería llegar más lejos y alzando su pierna...
Durante esos segundos en los cuales Aoshi sabía lo que iba a hacer, solo podía pensar en el bienestar de Misao. En ningún momento debían verla en ese estado, ella no se merecía habladurías de ese tipo y si podía distraerles, lo haría gustosamente. Sabía y por que se lo había confirmado Ninjai, que no deseaba que sus hombres averiguaran la identidad de la mujer, si no, estaba convencido de que sus subordinados jamás le harían caso y no le respetarían..
Si su esposa no le respeta, ¿por qué tendrían que hacerlo ellos?.
-Recuérdalo Shinomori mañana estaré casado con tu preciosa niña y será mía para siempre...-le golpeó en el rostro dejándolo inconsciente.
La ninja se tapó el rostro al ver la acción de Ninjai contra su Aoshi, no podía creer que él no pusiera resistencia y que encima se había dejado coger fácilmente y todo por ella, para protegerla de Ninjai. Escuchó como cogían el cuerpo de su amado y se alejaban de ahí. Y nuevamente el silencio reinaba en la caseta. Su cuerpo tembló y sin poder evitarlo comenzó a llorar desconsoladamente, no era justo.
Ahora que estaban juntos los estaban separando y Aoshi no había podido hacer nada para evitarlo. Derramó lágrimas y su cuerpo seguía temblando copiosamente, se sentía inútil y débil, ella podía haberle ayudado pero en vez de eso...lo había echo solo.
-¡AOSHIIII!..-gritó con fuerza.
Una mano apartó con fuerza las manos de su rostro y alzando su mirada vio a Ninjai con la mirada helada. Tragó saliva pero no se acobardó y levantándose del suelo le clavó su mirada con reto.
Ambos se observaban fijamente y ninguno expresaba dolor hacía lo que estaban pensando. Y sin evitarlo Ninjai le asestó una cachetada en el rostro consiguiendo que girará su rostro por inercia...
-¡¡FULANA!!..-le gritó...-¡¡ERES UNA ESCORÍA Y ENCIMA TE HAS DEJADO TOCAR!!..-escupió al suelo...-¡¡crees qué no me daría cuenta?hueles a él y te has dejado manosear por otro que no fuera tu marido!!
Misao seguía con el rostro girado sin mirarle y sin pronunciar palabra alguna..
-¡¡Y AHORA QUE TENGO QUE HACER CONTIGO?!..-le preguntó...-¡¡ERES MI PROMETIDA Y ME DEBES LEALTAD, NO DEJARTE TOCAR POR OTRO HOMBRE Y SOBRETODO ABRIENDOTE DE PIERNAS CON TANTA FACILIDAD!!.
Ninjai estiró su mano para coger el rostro de Misao y consiguiendo que sus ojos se clavaran en los suyos, la siguió contemplando con asco. Su mirada iba de arriba hacía abajo y ahora solo tenía un pensamiento, hacerla suya y que la lujuría se hiciera el rey absoluto. Pasó su lengua por sus labios al pensar en esa acción que cuando iba a tocar un pecho de Misao, se detuvo de golpe al notar algo frío por su parte.
Dirigió su mirada hacía abajo para ver una Kunai apretada a su pantalón y especialmente en esa zona, alzó su mirada para ver una sonrisa de maldad en su prometida..
Tragó saliva...
-¿Crees qué me voy a dejar tocar por ti asqueroso bicho?...-le soltó con rabia...-¡entonces es qué eres más tonto de lo que pensaba!..-exclamó con burla...-¡nadie me pondrá una mano encima con esas intenciones, salvó mi Aoshi!..-vio la furia emanar de los ojos de Ninjai...-no me casaré contigo Ninjai y eso recuerdalo, por que ese día estaré ocupada...
Lo empujó con fuerza de su lado, no sin antes dejarle una herida en su rostro...
-¡Rescataré a Aoshi y espero verte allí, por que acabaré con tu vida yo misma!.
-¿Tú?..-repitió con burla...-¡soy más fuerte que tú!.
-¡No me conoces estúpido!..-exclamó con enfado...-he luchado al lado de valerosos luchadores, he visto sus ataques, los he visto ganar de maneras increíbles y he saboreado la victoria a su lado y créeme cuando te digo que puedo vencerte, conozco muchas técnicas que tú no has practicado y no has visto, solo escuchado en relatos..-explicó con orgullo...-como el Gatotsu de Saito.
-¿Quién?..-preguntó con interés Ninjai...-¡son solo fanfarronadas querida Misao, tu lengua es más grande que tú imaginación!..-emitió una sonrisa...-pero te aseguro que no me dejaré vencer por tí.
Misao avanzó hacía él con la kunai en la mano, dio dos pasos hacía un lado y salió por la puerta, le miró por última vez...
-¡Te mataré Ninjai!.
-Si no vienes mañana a la boda, mataré a Aoshi...-le amenazó ante la sorpresa de la joven...-la vida de Aoshi por tu exclavitud junto a mi..
-Si mañana estoy ahí solo será por un motivo...-gruñó...-y es para matarte yo misma.
Y salio corriendo del lugar dejando a Ninjai solo en la caseta y con las gotas de sangre cayendo al suelo. Pasó su mano por su rostro para notar una pequeña herida pero profunda, la maldita se lo había echo a una velocidad increíble. Acercó su dedo a sus labios y saboreó su propia sangre, y al momento apretó con fuerza su puño...
-Tengo que domesticar a esa niñata antes de que mi paciencia se acabe.
Misao corría velozmente sin prestarle atención a las lágrimas que caían de sus ojos, jamás se había comportado de esa manera y nunca había dicho ese tipo de palabra con ese tono de voz, se detuvo para aspirar el aire que le estaba faltando y se tapó el rostro para seguir llorando en medio de la fría noche de Kyoto. No sabía como iba a rescatar a Aoshi, seguro que su territorio estaba muy protegido y pedirle ayuda a Kenshin seria algo tarde. Hasta que la carta llegará a Tokio, podían pasar muchas cosas e incluso podrían matar a Aoshi.
Tembló ante estos pensamientos y sus amigos del Aoiya no eran rivales para esos ninjas tan poderosos, entonces...estaba sola.
-Aoshi...-murmuro...-estoy sola.
Escuchó unos pasos, su cuerpo tembló y viendo una sombra que soltaba humo...
-¿Seguro comadrejilla?...-preguntó la voz con humor.
Giró su rostro con asombro para ver los ojos ámbar de un depredador muy peligroso...
Continuará.
Holas!! Actualización...
¡Que interesante ha sido el capítulo!. ¿Quién es esa persona que ayudará a Misao?,¿se presentará a la boda la comadreja?¿y qué le pasará a Aoshi?.
Muchas gracias por los reviews y por que os siga gustando el fic como el principio. Nos vemos y hasta la próxima vez.
