Capítulo 17 - Un mal presagio

Aoshi recibió el ataque de Ninjai con una increíble velocidad y aunque le costó neutralizar el ataque, pudo hacerlo pero con mayor esfuerzo. Shinomori respiró hondamente y cuando cogía aire, vio como su enemigo volvía al ataque y alzando su espada, iba asestarle una estocada mortal.

Pero nuevamente la esquivó y al hacerlo se quedó medio desprotegido y aquel gesto sirvió de alegría a Ninjai, que vio una perfecta oportunidad para herirle. Sacó de su interior una pequeña daga y la clavó en el costado de Aoshi Shinomori. Pero él no gritó, simplemente se mordió los labios con dolor.

Y el alma de Misao comenzó a decaer con intensidad ante eso, iba a salir al rescate de su ninja, cuando los brazos fuertes de Cho la agarraron con fuerza y la apretó con él, acercó sus labios al oído de la chica y susurrándole las palabras..

-No puedes ir comadreja..-notó el temblor de la joven...-no es tu combate, no te rindas ya verás como Aoshi reacciona.

-Aoshi..-susurro temerosa.

Los ojos de la pequeña comenzaron a nublarse y siguió contemplando al ninja.

Saito gruñó ante esta acción y aunque sabía que había sido un fallo de Shinomori sentía que no podía culparlo con la mayor severidad que hubiera podido ser. Sabía que su "compañero" estaba profundamente herido y que el cansancio estaba haciendo estragos, pero no podía entender como alguien del nivel de Shinomori no se podía deshacer de ese necio.

Ninjai dio dos pasos hacía atrás y alzó el rostro con orgullo, había podido herir a su mayor rival y eso podía ser un gran signo de victoria. Contempló como se quitaba la daga y brotaba sangre de su interior.

-¿Y tú eres Shinomori?..-preguntó con burla..-se supone que ese ataque lo hubiera evitado, pero en vez de eso ha dado en el lugar perfecto.

Las piernas de Aoshi se flaquearon y cayó al suelo de rodillas, alzó su rostro hacía el techo y cerró los ojos, notaba como estaba su cuerpo consumido del cansancio y deseaba descansar para poder reponer las fuerzas necesarias, pero ese deseo no podría realizarlo hasta que Ninjai desapareciera de su vida. Tiró la daga a un lado y se tapó el costado con su mano, notando como el líquido caliente de la sangre comenzaba a salir sin remedio alguno. Desvió su mirada hacía un lado para ver el rostro desencajado de su Misao, no podía perder y si debía irse al otro mundo, por lo menos se llevaría a ese gusano rastrero.

Se levantó con dificultad y caminando hacía su adversario, alzó su espada.

-Es una herida sin importancia y en cada combate siempre ocurre eso..-esbozó una sonrisa cruel..-no te creas que me vas a vencer así inútil.

-Eres muy arrogante Shinomori..-apretó con fuerza su espada...-y eso te perderá.

Aoshi asintió a sus propias palabras y se lanzó contra Ninjai.

Sempay fue directo hacía el corazón de Saito, deseaba clavarle la espada en ese músculo tan vital para la existencia, pero nuevamente falló en sus esperanzas y el Lobo esquivó el ataque, pero el anciano ninja dio un pequeño brinco hacía delante, dándole en el pecho con su cabeza. Pero aquí no quedo el ataque y extrayendo del interior de su gi, sacó otra daga para insertarla en su interior. Pero Saito ya conocía ese ataque y alzando su espada, intentó evitar que se clavará en su pecho, pero en el último momento y con una sonrisa de satisfacción, Sempay dirigió la daga hacía la mano del Lobo, consiguiendo que el golpe diera buen resultado.

Sempay le clavó la daga en la mano donde se encontraba la espada. Y ante ese dolor, cayó del agarre de Saito hacía el suelo. La sangre salía de su herida y caía al suelo para formar charcos, alzó su vista hacía ese anciano y gruñó con rabia, estaba usando viejos trucos y aunque era normal que hiciera eso, le daba rabia haber caído ante ese ataque tan mediocre. Pero Sempay no se detuvo y yendo nuevamente hacía el Lobo le asestó una patada para conseguir que su cuerpo cayera al suelo. El anciano se apresuró a su movimiento y se tiró encima del cuerpo de Saito, consiguiendo que escupiera sangre.

-Está usándolo como un colchón..-susurró incrédulo Cho.

Sempay comenzó a golpear el rostro de Saito con sus puños bajo su mirada de victoria, estaba orgulloso de haber echo esa proeza contra este hombre. Mientras tanto el Lobo intentaba extraerse la daga de su mano, pero le resultaba bastante doloroso.

-¡Muere bastardo!..-exclamó con ansias..-el próximo será Shinomori.

Sentía como los golpes de Sempay se iban volviendo más duros y si no hacía algo, el carcamán acabaría con él. Esbozó una sonrisa cruel, eso no lo iba a permitir y aspirando con fuerza bajo los ataques de Sempay, alzó su mano sana y golpeó el rostro del anciano, consiguiendo que perdiera por unos momentos el control. Pero aún así permaneció encima del Lobo.

-¡No soy tu colchón viejo idiota!..-exclamó Saito al coger impulso y golpear nuevamente su frente con la suya.

Sempay se tambaleó encima del cuerpo de Saito, pero ante este movimiento consiguió quitarse la daga que estaba clavada en su mano y soltando un grito, dirigió su mirada hacía su enemigo y curvando sus labios, alzó la daga para incrustarla en ese cuerpo viejo.

Y ya estaba cansado de esta estúpida batalla.

Sempay vio ese movimiento y pegando un brinco se llevó las manos a sus labios, le guiñó el ojo a su adversario y entonces, comenzó a silbar.

Misao y Cho se miraron curiosos ante esta acción y pronto sus dudas se disiparon al ver como se amontonaban a su alrededor varios ninjas armados con espadas. El ruido que produjo esa acción, consiguió que Ninjai detuviera el ataque y le señalará hacía atrás.

-Creo que estáis rodeados Shinomori..-soltó Ninjai.

Aoshi desvió de reojo su mirada y vio como el lugar donde estaba Misao habían varios ninjas rodeándoles y preparados para un ataque inminente. El ninja volvió a dirigir su mirada hacía su enemigo y vio como curvaba sus labios con victoria.

-Eres tramposo..-murmuro Aoshi.

-Todo vale en la guerra Shinomori, ya deberías saberlo..-se excusó con inocencia.

Saito se levantó del suelo para ver como había sido rodeado por varios ninjas, escupió al suelo y gruñó ante esta acción tan cobarde, mientras tanto Cho se había colocado enfrente de Misao. Aunque no debería hacer eso, ya que la jovencita sabía protegerse a sí misma, debía velar por su seguridad hasta que vinieran a ayudarles, además la chiquilla no mataba a nadie y estos estabas obligados a eliminar a su adversario.

-Y yo sin mis espadas..-gruñó Cho...-está no me gusta.

-No te quejes Cho..-le recriminó Misao.

Con otro silbido de Sempay se fueron directos hacía ellos, con las esperanza de acabar con sus vidas.

-¡No matéis a la chica, la necesitamos viva!..-exclamó Sempay con seriedad.

Cho bufó y girando su vista hacía la comadreja, le sonrió para lanzarse al ataque. Pero ella no se quedó quieta y aspirando con fuerzas se tiró contra ellos. Aoshi sonrió y dejando de lado sus pensamientos, volvió a atacar a Ninjai.

Mientras que Saito se rasgó parte de su ropa para cubrirse la mano herida, agarró la espada con la otra mano y alzándola hacía Sempay, le escupió.

-Si pensabas que me ibas a dejar indefenso te equivocas viejo...-agarró con fuerza la espada...-la otra mano me va perfecta.

-Tenía mis dudas de si ibas a caer..-se colocó en posición.

Y de este modo, volvieron a chocar ambas espadas para hacerse notar ante el otro. Debían acabar con las vidas de ellos y así conseguir la felicidad de la victoria.

Tanto Saito como Aoshi permanecían heridos pero aunque eran profundas sus heridas, siguieron luchando con más fuerza y energía, esto no iba a evitar que aminoraran su ataque.

Y sin que Misao pudiera preguntarse que eran de los ninjas a los que dejaba heridos, Cho acababa con ellos y a la vez se defendía.

Era una batalla difícil pero debían resistir hasta que ellos les echaran una mano.

Continuará.

Holas! actualización...

Saito y Aoshi están heridos y Sempay ha llamado a sus hombres para que se lancen al ataque..¿qué ocurrirá con ellos?¿aguantará Cho estos movimientos?.

muchas gracias a todos por su reviews y nos vemos en el siguiente capítulo. chao.