Capítulo 18 - El comienzo de un..¿fin?
Cho golpeó el rostro de uno de los ninjas con su codo y le clavó la espada a su adversario, consiguiendo que pequeñas motas de sangre chocaran contra su rostro. Pasó su manga por su frente para apartarse el sudor que estaba resbalando por su frente y dirigió una mirada de soslayo hacía su compañera. Emitió un gruñido al ver como no se deshacía de sus adversarios y los dejaba noqueados. Meneó la cabeza con resignación al saber que solo él podía matarles.
Misao desviaba su mirada hacía Aoshi para verlo como su rostro se había vuelto más pálido, se mordió los labios al saber que el motivo de ese malestar se debía a su herida y al cansancio de tantas horas levantando sin poder haber descansado. Cerró los ojos y curvó sus labios, lo tenía decidido. No iba a dejar que luchará él por ella, ya era hora de que ella se enfrentará a su prometido.
Sus ojos destellaron ante esta gran verdad, estaba cansada de estar detrás sin hacer nada por sí misma. Su Aoshi estaba agotado y no podía ocuparse solo de Ninjai, y ella le iba a demostrar que estaba para ayudarle y quedarse eternamente a su lado. Cogió con fuerza sus Kunais y observando de reojo, habló.
-Me voy Cho, te vas a quedar solo..-soltó fríamente.
-¿Cómo?..-abrió los ojos con sorpresa y saltó hacía ella, la agarró por el brazo y la hizo girarse para mirarle a él..-¿qué me estás diciendo comadreja?.
-No hace falta que te repita mis palabras..-sentenció rudamente.
Cho dirigió su mirada hacía el hombre de hielo y bufó con desgana. Se alejó de la cercanía de la joven ninja.
-Suerte comadreja y debes saber que tienes que..
-¿Matarlo?..-finalizó con una sonrisa para ver la afirmación de Cho..-te prometo que así será.
Y sin pensárselo dos veces se lanzó contra Ninjai, dejando a Cho completamente solo con sus nuevos enemigos. Saito esquivó un ataque del anciano para dirigir su mirada hacía la figura de la pequeña. Sonrió con malicia y entrecerrando su mirada.
-Ya era hora..-gruñó al momento de detenerse y cerrar los ojos, aspiró con fuerza mientras Sempay lo observaba confuso por ese movimiento..-voy a tener que finalizar el combate contigo viejo idiota, me estás aburriendo..-sentenció con malicia al abrir sus ojos, sacó un cigarrillo de su bolsillo y lo encendió..-es hora de dejar de jugar y acabar de una vez este absurdo combate, ¿no crees Sempay?.
-¡Por fin te decides!..-exclamó con una sonrisa.
Le dio un par de caladas y lo tiró nuevamente al suelo. Lo pisó con rabia y se preparó para atacar definitivamente al anciano, debía acabar con su vida y respirar tranquilo sin la presencia de Sempay.
Ninjai se detuvo de golpe y asombrado contuvo su mirada en la joven que se acercaba a ellos, Aoshi alzó una ceja al observarlo pero desviando su mirada, sintió la esencia de ella. Se giró con brusquedad y observándola detenidamente.
-Misao, ¿qué haces?.
Ella le miró con amor y terror, con dolor y felicidad al contemplar ese rostro que tanto amaba. Una furtiva lágrima cayó por su ojo y sintió como él se la apartaba con dulzura.
-¿Te entregas a mí voluntariamente?..-preguntó Ninjai con una sonrisa..-¿aceptas tu destino? ser mi esposa y alejarte de este hombre.
Interiormente sintió como esas palabras dañaban su corazón, no quería pensar que ella no le viera capaz de derrotar a este chiquillo, que todos sus esfuerzos habían sido en vano y que no podía traicionar lo que sentía por ella. Notó como las manos de la joven acariciaban su mejilla y colocándose de puntillas le besó profundamente.
-Me quedaré contigo Aoshi Shinomori..-se alejó de esos labios tan tentadores, agarró con fuerza la espada que llevaba Shinomori y alzándola enfrente de Ninjai, gruñó..-pero está vez yo te defenderé, estás débil y necesitas reposo y yo soy bastante rápida..-vio como Ninjai curvaba los labios con una sonrisa maliciosa..-te doy unos minutos para que te repongas, así que hazlo y descansa, luego te vuelve a esperar este hombre para sentenciar su muerte.
-No voy a permitir eso Misao..-repuso molesto.
-Lo harás Aoshi..-soltó bruscamente..-soy la Okashira y me debes respeto y obediencia..-le miró con rabia.
Shinomori la contempló durante unos momentos para poder analizar las palabras de Misao, no le gustaba que fuera tan cabezota pero por una vez le haría caso, solo para conseguir luego su venganza personal. Emitió una sonrisa al pensar en como podría castigarla y curvando sus labios, asintió a la orden de la jovencita.
Misao devolvió su mirada hacía Ninjai para verlo hacer una mueca de disgusto. Se llevó la espada hacía su mirada y observándola, comenzó a hablar con profundidad.
-¿Me retas esposa mía?..-soltó pausadamente..-¿Sabes qué te mataré por esa osadía?.
-No me vas a matar Ninjai, me necesitas viva para hacerme sufrir..-le reprochó con orgullo..-soy más valiosa para tí de esta forma..-se colocó en posición de ataque..-pero no te voy a dar el gusto de utilizarme a tu antojo y hacerme sufrir, no soy una chiquilla débil, soy la Okashira de los Onis y estoy dispuesta a matar por primera vez..-su mirada reflejaba la furia que sentía por ese joven..-y tendrás el orgullo de ser la única persona que le clave la espada en el corazón para verlo desfallecer.
Ninjai comenzó a reír ante las amenazas de su prometida y devolviéndole el gesto, le lanzó un beso envenenado de lujuria.
Se observaron durante unos segundos y todo bajo la atenta mirada de Aoshi, y sin pestañear se lanzaron contra su adversario. Haciendo chocar ambas espadas.
La fuerza de Ninjai era superior a la de Misao, y podía verlo con claridad. Pero debía resistir por su amado ninja, él necesitaba unos minutos para reponer fuerzas y si debía arriesgar su vida por él lo haría. Ya estaba cansada de ser la víctima, esta vez impulsaría ella misma su salvación.
Saito giró sobre sí mismo y golpeando el estómago de Sempay, lo tiró al suelo. Con un movimiento rápido se colocó encima del anciano y apoyando su pie en el cuello de él. Presionó la punta de su espada en la mejilla de su adversario.
Sempay veía como esa espada estaba cada vez más cerca de su mejilla y sintió algo de miedo, el terror a esa muerte que estaba viendo e iba dirigida hacía él. Tragó saliva y desvió su mirada hacía Saito para ver la maldad reflejada en sus ojos.
-No me mates..-murmuro con terror.
Pero el semblante de Saito no cambio en ningún momento. Al contrario le clavó la punta de la espada en la mejilla, consiguiendo que la sangre brotará y con ello un leve gemido de dolor.
-¿Me súplicas por tu vida viejo idiota?..-preguntó sonriente..-pues debes saber que no la quiero, que vas a morir y que disfrutaré dándote un pase al mundo de los muertos..-se inclinó y levántando el rostro del anciano, le obligó a mirar hacía su hijo, se acercó a su oido y con un brillo de maldad..-tu hijo te acompañaré en esa nueva travesía al mundo de los muertos, que sepas que yo mismo me encargaré de que sea así y todos tus aliados también seguirán tus pasos, nadie quedará con vida mientras yo siga pisando este mundo..-sonrió y acercó su mano a los labios de Sempay, los apretó con fuerza y..-chilla como un cerdo pero te aseguro que él no te escuchará.
Y le clavó la espada en el corazón. Notaba como el cuerpo de Sempay temblaba ante esta acción y como su respiración se iba apagando, sonrió con satisfacción al sentir como se estaba yendo hacía ese mundo.
Y pronto la luz de la vida que dominaba a Sempay se apagó para siempre. Saito se levantó y sacudiéndose las manos, alzó su mirada hacía Ninjai y masculló con crueldad. Misao se pasaba todo el rato en el suelo y aunque Aoshi había echo el amago de ir a ayudarla, ella lo detenía con la mirada.
Curvó sus labios cuando Ninjai golpeó a Misao con la pierna y está se dobló de rodillas en el suelo, sentía como se había agujereado una parte de su interior y aunque hubiera soltado un grito de dolor, se mordió los labios. Debía continuar con la lucha hasta que Aoshi recuperará parte de sus fuerzas.
Sujetó con firmeza la kunai que tenía entre su cuerpo. Pero la voz de otra persona distrajo la voluntad que quería hacer con ella.
-¡Ey Ninjai tu padre ha decidido dejarnos!..-se expresó Saito para poder destrozar al joven.
El prometido dirigió su mirada hacía el cuerpo inerte de su progenitor y escupiendo al suelo, sonrió con maldad.
-¡Mejor, me has ahorrado el trabajo!..-encogió los hombros..-pensastes que lloraría por su muerte, se lo merece ha vivido mucho y era un estorbo.
Definitivamente el corazón de Ninjai era bastante frío. Acercó la punta de su espada al cuello de Misao y ejerciendo fuerza alzó su rostro para verla, Aoshi se movió hacía ella, pero su adversario le negó con el dedo que no se acercara.
-Ella misma se ha puesto en esta situación al querer luchar contra mí..-sonrió..-y ahora debe elegir, ¿conmigo o sin mí? pero si escoges la última opción te mataré.
Misao desvió su mirada para ver la aterrorizada de Aoshi, era cierto, se lo había buscado ella pero por un buen motivo.
Proteger a su amado Aoshi Shinomori.
Continuará.
Holas, por fin su actualización. Faltan dos capítulos para el final de la historia. ¿Qué ocurrirá con el amor de los ninjas?.
He de comentar que tengo pensado hacer dos finales. Y que ambos se colocarán para saber que pasa con la historia. Así que el capítulo 19 será uno de los finales y de igual modo ocurrirá con el capítulo 20.
Muchas gracias por todos los reviews y por seguir pendientes de este fic. Nos vemos en los finales.
Hasta pronto.
