Capítulo 6: La decisión de Charlie.

(Voz de Alex)

"Bueno... ataque a tus parásitos." Afirmé poniéndome de nuevo los guantes de goma tras remangarme las mangas de la camisa. "Round 24, día 25 ya verás como ahora ya no te molesta tanto los champú."

"Claro, ahora ya debe estar sin olfato." Afirmó Embry abanicándose indiciando que había mal olor.

"Sois unos quejicas." Afirmé. "En fin, mascarillas arriba. Y comenzamos."

"A ver si hay suerte y esta vez no nos muerde..." Dijo Jared.

"Yo como vuelva a morderme te juro que me trasformo y le arranco la garganta." Me dijo Paul. "Que si estoy aquí es por Rachel."

"¿Para cuando la boda?" Le pregunté.

"Estos no quieren casarse." Afirmó Embry mientras Paul decía. "Para primavera."

Ahí se hizo un silencio e incluso Jacob lo miró.

"¡Yawww!" Grité feliz tirando la manguera del agua y tirándome a su cuello para darle una especie de abrazo y un beso. "¡Felicidades, que bien, una boda más!"

Fue muy gracioso, porque de pronto, Jacob recuperó todas sus fuerzas y le saltó a Paul al pecho.

"Ah, o sea que ahora sí que tienes fuerzas ¿no?" Le dije yo.

"Esto... creo que habría que pararles." Dijo Quil cuando Paul se desnudó para trasformarse en lobo. "Se van a hacer daño."

"Quita, quita, que esto está divertido." Afirmó Embry.

"Vamos a dejarles un poquito más, que esto sirve como terapia." Afirmé.

"¿En serio es terapia que Jacob intente arrancarle la cabeza a Paul?" Me dijo Jared.

"Claro, ahora querrá recuperar las fuerzas para matarlo." Afirmé. "Después de 24 días el único progreso que ha hecho es que ya no tiene apenas pulgas ni piojos. Porque ni se molesta en alimentarse decentemente ni quiere hablar."

"Lo que me extraña es que no te hayan llamado ya de tu otra casa para que vayas a hacer algo." Me dijo Jared.

"Estoy de vacaciones." Afirmé. "Porque sabían que tenía que atender problemas aquí y todo eso. Tengo aún medio mes."

Siguieron peleando hasta que oímos grañidos de dolor y entonces yo cogí a Jacob con los dos brazos mientras peleaba por soltarse, eso significó que me llevé algún mordisco de ambos lados.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"Anda que..." Me dijo Isa mientras me frotaba el pelo medio rapado con una toalla grande de baño. "Porque tus hijos han crecido que si no pensaría que eres aún un crío."

Claro, era más fácil irse diciéndome solo que aquello era lo más adecuado. Sin darme opción a seguirla ni a rebatirle o a hablarlo con ella.

"Desde luego..." Suspiró. "¿Qué te has hecho? Has dejado a tus hijos de lado. Te has dejado a ti mismo ir hasta el punto que eras una barra libre de un montón de parásitos, te vuelves anoréxico..."

¿Y de quién creía ella que era la culpa?

"Te has dejado ir hasta el punto que no puedes ni destransformarte ni hablar." Me dijo mientras cogía un secador y yo sacudía el pelo como podía, reflejos animales. "Ni siquiera conmigo que puedo leerte la mente..."

No, con ella es que no quería ni hablar.

"No sé si lo estás haciendo para hacerme sentir culpable, pero... por ese camino no vas bien." Afirmó.

Perfecto. Me importaba un pepino...

"Oye ¿vas a seguir ignorándome eternamente?" Me soltó de pronto. "Porque no he vuelto para esto."

Eso me hizo mirarla directamente.

¿A qué había vuelto entonces?

Me estuvo secando el pelo con el secador, como si fuese uno de esos perros pijos de la gran ciudad a los que llevaban a la peluquería canina para peinarlos a la última. La verdad es que hacía mucho que nadie me lavaba ni me peinaba ni me secaba con el secador después de hacerlo con una toalla.

Por un momento pensé que era agradable; hasta que con un soplo a mi cara apagó el aparato y mientras se giraba a desconectarlo vi que me había convertido en un pompón de pelo corto, ahuecado y en punta hacia todos lados.

Cuando guardó el secador, se puso a peinarme con mucho cuidado y tatareando.

Casi se me había olvidado cómo era su voz cantando nanas y tatareando para dormir a nuestros hijos… la verdad es que calmada hasta la peor ira.

Normalmente eran tonadillas alegres, esta vez era un poco casi como gimiendo con dolor.

Me hubiese encantado oírla cantar, cualquier cosa, me daba igual.

"Vaya, un avance…" Murmuró casi para ella. "Hasta que no me hables con palabras no voy a hacer nada." Afirmó en voz alta.

Dejé soltar un soplido de 'ja' por la nariz y volví a apoyar la cabeza entre las patas.

"Cabeza alta." Me dijo obligándome a erguirme de nuevo. "Eres un macho alfa, que se te note. Un poco más de dignidad, Jacob."

Dignidad, eso era todo para ella. La dignidad, el honor… el estatus sería todo para ella, y yo no valía nada, no era importante para ella.

"Bueno… ya estás…" Murmuró suavemente dejando el cepillo a un lado. "No te he visto parásitos, así que confío en que ya se hayan ido. De todas formas vamos a seguir echándote el tratamiento un poquito más."

Perfecto, más sesiones de martirio chino dejando que me bañasen mientras me retenían bajo el agua y me llenaban de espuma con una serie de champús que apestaban salvo por uno que me echaba al principio y olía más o menos bien.

"De pie." Me dijo. "Voy a ponerte el collar."

Aquello era lo más denigrante. Yo, con un collar anti-pulgas, como un vulgar chucho. Ya no solo era humillarme con el lavado como si fuese un animal sino que ahora para colmo de males tenía que seguir llevando el collar.

Me intenté revolver pero eso solo sirvió para que acabase ajustándome el collar que me rasqué.

"No te pongas así, no tendría que habértelo puesto si no te hubieses descuidado tanto como para llegar a ese punto." Me echó en cara.

Claro, ahora era culpa mía…

"Dio (Dios)… Jake, yo tampoco lo he pasado bien, pero mírame, no soy yo la que tiene pulgas y no puede controlar sus instintos animales..." Me dijo rociándome con un spray antes de dejarme en paz plantada ante mí. "Mírate, no puedes hablar, no puedes destransformarte… Has caído en picado."

¿Y de quién era la culpa?

"Jake, no entiendo muy bien lo que pasa por tu mente, pero no voy a caer en tu provocación." Me dijo mientras oíamos a Billie coger el teléfono. "No voy a discutir de nada hasta que no hables normal. No puedo contestar a unas imágenes todas mezcladas, tu mente ahora mismo no se diferencia de la de un lobo, por mucho que nos esforcemos por fuera, tú tienes que ser el que quieras y luches por dentro…"

Por un momento pensé que le dolía…

"Alex, Chalie, que si no te importa le gustaría saber la historia." Le dijo.

"Está bien, ten." Le dijo sacando el móvil y pasándole una cajita. "Asegúrate que se tome un par. Si le cuesta tragar prueba a frotarle la garganta estirada, en círculos el masaje." Afirmó antes de irse.

"Hay que ver." Me dijo Billie suavemente mientras sacaba las dos pastillas del paquete y me cogía para forzármelas en la boca con un poco de agua antes de cerrármela. "Traga. Bueno, pues vamos a ver si esto funciona." Afirmó haciéndome estirar el cuello y poniéndose a hacerme un masaje en círculos. "Esta mujer es increíble, se marcha y ahora que vuelve se preocupa por ti, aunque estés así por tu propia culpa…"

No, si ahora estaba visto que yo tenía la culpa.

"Jacob… hijo, ella tuvo algo de culpa marchándose así." Me dijo suspirando.

¿Algo de culpa? No, era culpa suya si estaba así, ahora que no viniese con carantoñas y que se preocupaba por mi, llevaba casi 7 años sin contactar conmigo.

"Pero tú tampoco te libras." Me dijo Billie. "Le pediste algo imposible, y no supiste aceptar un no por respuesta. Otra en su lugar no hubiese vuelto más que para tu funeral, y ella… ella ha vuelto."

No había vuelto por mí, había vuelto por nuestros hijos.

"Jake." Me dijo entonces mi padre mirándome con sorpresa. "Has… has…"

Le miré con un poco de duda.

"Has hablado con tu pensamiento." Me dijo sonriendo y abrazándome al cuello. "Señor, gracias por escuchar mis súplicas."

¿Había hablado?. ¡¿Cómo?! Los lobos no hablábamos.

"Estoy seguro que si se fue y ahora ha vuelto tuvo que ser por alguna otra razón." Me dijo Billie. "Deberías escucharla y creer en lo que te diga."

¿Por qué iba a escucharla? Seguro que haría como siempre, me diría alguna mentira, me la creería y luego volvería a desaparecer.

"Billie, los Cullen van a venir. ¿Crees que habrá algún problema si vienen directos aquí?"

"No, ya tenemos a tus escoltas y a tu familia aquí y no ha habido ningún cambio." Le contestó.

¿A qué venia eso?

Ella me miró un segundo y siguió hasta la cocina.

"Felicidades Jake, ahora vas a tener que dirigirlos mejor." Me dijo.

"Creo que ya sabe tu nueva mejora." Me dijo mi padre. "Van a decirle a Charlie la verdad."

"Y Bella va a venir, ellos también quieren estar en el ajo." Le dijo Alex. "Bella es su hija, van a explicarle toda la verdad. Y de paso le van a presentar a Nessy."

¡¿Cómo?!

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Alex)

"¿Estáis seguros?" Le pregunté a Edward que fue el que me había llamado hacía solo unos minutos antes para decirme que lo habían pensado y que querían que Charlie se enterase. "Quiero decir… Charlie podría montar en cólera cuando se entere de lo que le habéis hecho a su hija… ¿No crees que intentará matarte?"

"Es un riesgo que tendremos que asumir." Afirmó. "Que Charlie lo sepa facilitará las cosas. Bella se siente mal por tener que mentirle."

"Bueno, eso es asunto vuestro." Había afirmado yo. "Supongo que se lo diré cuando vuelva."

"¿Está de viaje?" Me había preguntado. "¿Hasta cuando?"

"Se fue de viaje con el Inserso, hace dos semanas, vuelve el lunes."

"Cuatro días. Creo que nos dará tiempo." Afirmó. "Supongo que la casa sigue vacía ¿no?"

"Eso creo." Le contesté. "No he ido a comprobarlo tampoco. Pero si no la habéis vendido dudo que la hayan pasado a nadie. En todo caso tendréis una plaga de ratas y cucarachas."

No acababa de ver tan claro que fuese a salir bien que Edward, Bella y Carlisle le explicasen a Charlie lo de los vampiros y lo concerniente a su rama de vampiros. Lo más probable es que Charlie se enfureciese y la pagase con ellos, claro que no sabía cómo matarlos.

Yo por mi parte aún tenía mis cosas. El hecho de que hubiese ido no era una coincidencia. Había ido por algo, y no iba a irme hasta no conseguir algo. Claro que Jacob había desbaratado mis planes al haberse dejado ir tanto.

Yo esperaba encontrarme con un licántropo cabreado, dolido, que no quisiera verme… no había contado con que se hubiese deprimido y no fuese más que un saco de huesos que se alimentaba lo justo para no morirse.

No, aquello retrasaba bastante mis planes, iba a tener que llamar a Volterra para informarles que me llevaría un poco más de lo que había pensado…

De todas formas, cuando conseguí que Jacob se quedase dormido y Billie estaba ya a punto de irse a dormir, fui conectando mi portátil.

"Buenas noches, Alex." Me dijo. "¿Hoy tampoco duermes?"

"Sabes que yo no duermo, descansaré luego." Afirmé.

"Trabajo…" Suspiró. "No voy a poder acostumbrarme a que te quedes todas las noches sin dormir, trabajando."

"Pues ahora tengo a tres hijos que duermen muy poco y a dos más que por lo que sé pueden aguantar bastante bien el cansancio." Le dije.

"Alexiel y Carrick sí que duermen." Me dijo. "Duermen a pierna suelta."

"No es eso lo que me han dicho." Afirmé. "Pero ahora lo que más me preocupa es mi marido."

"Ya le conoces, es un crío crecido." Me dijo bromeando. "Me moriré yo de viejo, que no me quedan muchos años ya y seguirá siendo un maldito crío crecido."

"Ya, pero es que esta vez ha sido mucho peor." Afirmé. "La vez anterior simplemente fue un poco de depresión, vale, me lo encontré un poco de bajón, pero fue reconocerme y comenzar a mejorar, en tres días volvía a ser él mismo. Ahora llevo tres semanas y sigue igual, bueno, con alguna mejoría."

"El que le abandonases fue un golpe muy fuerte para él." Me dijo suavemente.

"Tampoco fue fácil para mí." Afirmé. "Hice lo que debía haber hecho en un principio, que era alejarme de él y hacer que él me olvidase, pero… claro, él es tan cabezota que por lo que se ve era cierto que no quería seguir viviendo sin mí."

No había contado con eso, así que cuando pude verle, y vi que estaba pasándolo mal y que yo lo estaba pasando mal también y por tanto nuestros hijos también lo estaban pasando mal fue cuando había tomado la decisión.

" Antes de que te vayas a dormir… ¿Recuerdas lo que te comenté que me había pedido que le regalase?" Le pregunté a Billie.

"Hum… Ah, sí, aquel regalo que te pidió y que por eso te fuiste." Me dijo. "Si hubiese sabido que estaría mi hijo tan mal…"

"Resulta que he descubierto algo." Le dije. "Aún no estoy segura al 100 por ciento de ello pero… creo que habría una forma."

"Pero… dijiste que si lo intentabais moriría." Me dijo Billie casi balbuceando.

"Y lo mantento, pero… verás, resulta que observando a nuestros hijos me he dado cuenta de una cosa. Jacky y Eddy son de los míos, no puede salir uno sin un gen vampiro, aunque sea recesivo. Y Sari, vale, es una híbrida, pero tiene todas las características de un portador como fui yo."

"Estás… estás sugiriéndome que Jacob es…" Dijo entrecortadamente.

Billie estaba descolocado, confuso, asustado, impactado…

"Es posible que entre sus antepasados haya alguien que fuese portador. Los portadores se convierten si les muerden, por lo demás son normales, algunos tienen ciertos dolores de estómago y malestar general si necesitan sangre o derivados, pero se soluciona comiendo algo con sangre. Vosotros no coméis comida muy cocinada, así que… si la carne tiene algo de sangre aún eso podría solucionar lo del malestar. No tenía ni por qué saberlo esa persona."

"Pero… en nuestra familia hemos sido siempre…" Me dijo Billie.

"Evidentemente, Jacob es un licántropo." Afirmé. "Pero eso no quita para que no tenga algún gen muy recesivo. Yo tampoco lo habría sospechado si no hubiese sido por la genética de nuestros hijos."

"Me he perdido." Afirmó Billie.

"Los gemelos, Jacky y Eddy, les hice unos análisis de sangre, y resulta que me encontré un gen aletargado, un gen que casualmente está también en la genética de Jacob pero ocupándolo todo mientras que en ellos está escondido y relegado a un trocito muy pequeño de un par de cromosomas." Le dije. "En resumen, habría… una minúscula posibilidad de… bueno, ya sabes."

"¿Hay un método?" Me preguntó.

"Sí, pero me temo que no es seguro al cien por ciento, y… bueno, funcionaría en el caso de que no me haya confundido, no tenía sangre de Jacob, e igual ese gen ha mutado en algo más o…"

"O sea, que… podrías sacarle de este estado." Me dijo. "Te has pasado tanto tiempo alejada por… porque estuviste buscando esa solución."

"AL principio no, pero… bueno, luego me di cuenta de lo que estaba haciendo y pensé… bueno, que si había una posibilidad de hacerlo sin matarlo merecía la pena encontrarla."

"¿Y Jacob aún no lo sabe?" Me dijo.

"No." Afirmé. "El primer requisito es que tiene que tener masa suficiente para que no sea peligroso. Y de ahí… hay bastantes requisitos a tener en cuenta, tanto él como yo debemos estar en plenitud de facultades, y eso… por el momento va a ser difícil." Le confesé. "Ah, y sobre todo… esto quiero que sea aceptado, por los más cercanos, por la familia."

Sabía que me iba a costar, Billie y las gemelas igual transigían, pero la manada… eso iba a ser un hueso duro de roer.

"Como le dije a Charlie, piénsatelo." Le dije suavemente. "Esto va a ser un cambio muy importante, y una vez comenzado, no puede ser deshecho."

Billie no me dijo nada, ni un 'vale', ni un 'ya lo pensaré'… nada. Se giró con la silla y comenzó a rodar hacia su cuarto. Le oí cerrar con suavidad, entonces me permití desmoronarme.

"Mami… ¿estás bien?" Me preguntó Jacky rodeándome con sus brazos.

"No te derrumbes." Me dijo Eddy apareciendo de las sombras también. "Sabes que haces lo correcto."

"Claro." Afirmé cogiendo los brazos de Jacky mientras apoyaban cada uno su cabeza en uno de mis hombros. "Pero a veces me cuesta saber qué es lo correcto."

La verdad es que ahora ya no me sentía que encajaba del todo allí como antes, me di cuenta cuando mis niños me mordieron en la curva entre el cuello y los hombros, era una mera forma de alimentarse, de que poco a poco fuesen haciéndose como yo. Era algo que habíamos ido haciendo al menos una vez a la semana desde que nos fuimos de casa.

Ellos habían sido mi apoyo durante todo este tiempo, y ahora, cada vez que estábamos de bajón compartíamos un poco de sangre.

No era nada relacionado con… bueno, la unión entre hombre y mujer, era más bien una relación como la de la madre que amamanta a sus hijos, solo que entre nosotros últimamente nos habíamos vampirizado aún más… solo durante los últimos 7 años.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Carlisle)

"Chicos, despertad, hemos llegado." Les dije a los chicos.

"Sari, cariño… despierta…" Le dijo Bella suavemente mientras aparentaban despertarse.

"Carlisle ¿estás seguro de esto?" Me preguntó Esme. "Charlie es aún humano, podría reaccionar mal al saber… bueno al saber la decisión de Bella."

Parecía preocupada, como todos. La verdad es que no habíamos esperado para nada que sospechase nada. Cuando Isabella nos llamó para contarnos que sospechaba algo porque había estado investigando debido a su trabajo y había descubierto una relación anómala de ella con varios apellidos diferentes, nos había pillado de improvisto.

"Sí, por eso mismo debería saberlo." Afirmé. "Es su padre; además, Isabella es ahora la jefa de los de nuestra especie, son nuevas reglas, no creo que le vaya a matar si lo sabe."

"No, Charlie no se va a chivar a nadie." Afirmó Alice. "Así que no hay peligro."

"¿Has visto algo?" Le preguntó Jasper.

"Mientras fingía dormir." Afirmó suavemente. "Charlie era mayor, va con bastón, y… bueno, él no va a pedir una vida eterna. Eso sí, va a llorar, mucho."

"¿Por qué?" Preguntó Bella preocupada. "¿Le van a hacer daño?"

"No, se va a emocionar, al ver a su nieta." Afirmó Alice sonriendo.