Capítulo 8: Mejorando lo presente.

(Voz de Isabella)

"Creo que te has pasado un poco con el pobre hombre." Me dijo Billie.

"Es la forma de hablar de esto con la gente." Afirmé yo. "Hay que advertirle que si le da por contarlo por ahí, si decide traicionar nuestro secreto, lo sabremos y antes de que se le ocurra hacerlo le vamos a pillar y le mataremos. Aún quedamos unos cuantos cazadores con vida. Aunque yo no le pusiese un dedo encima otro lo haría."

"¿No se supone que habías cambiado las normas?" Me preguntó Edward. "Porque están como siempre."

"Ahora permito las alianzas con otras razas, y si un humano sabe el secreto por motivos de familia o amor o algo así, no pasa nada con tal de que jure no decir nada a nadie." Le contesté. "Evidentemente, ya hay humanos que saben el secreto. Aída por ejemplo lo sabe, cuida de Aro y como no puede cazar ya le da sangre voluntariamente, aparte de eso le he hecho cambiarse a la sangre clónica o a donaciones." Le conté. "Hemos hecho bastantes cambios, Edward."

Últimamente me había vuelto un poco borde, había perdido bastantes de los avances que había hecho antes de la guerra, y era consciente de ello, solo que cuando ya era tarde y lo había dicho ya.

"En fin, podéis quedaros aquí." Le dije a Carlisle. "No sé si vuestra casa estará en condiciones después de todo este tiempo deshabitada, pero esta la hemos limpiado entre los gemelos y yo, un poco."

"Es una oferta bastante generosa." Me dijo sonriendo. "Pero creo que ahora mismo Charlie querrá pasar más tiempo con su hija y su nieta."

"Como queráis, la oferta sigue ahí." Afirmé. "Niños, nos vamos."

"¿Cogemos alguno a papá?" Me dijo Eddy.

"Me parece que le ha cogido tío Embry." Les dije.

"Así que problemas de pareja ¿eh?" Me dijo Emmeret bromeando.

"Se hablaba de divorcio humano." Afirmó Edward sonriendo divertido. "¿No es así?"

"Sois unos cotillas chupasangre." Les dije yo. "Tenía mis motivos."

"Pues supongo que han caducado o no habrías vuelto." Afirmó Alice sonriéndome.

"Tú y tu estúpido sentido del deber." Me dijo Edward cuando ya ibamos a echar a correr los gemelos y yo. "Si no lo dejas a un lado no vas a poder mantener ese matrimonio."

"Tranquilo, ya lo he dejado un poco de lado hace algún tiempo." Afirmé lacónicamente antes de echar a correr.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

Estábamos en el coche, en la ranchera que una vez fue de Alex y mía. Yo estaba atrás con Embry, Quil y Seth mientras las chicas iban adelante con Sam y Billie.

No entendía, no podía entender nada de lo que estaba pasando. Primero regresaba Alex, un poco cambiada como si en vez de 7 años se hubiese ido de vacaciones unos días y hubiese regresado. Y no solo eso, ahora había decidido sola que Charlie merecía saber todo, ah, con el agravante de que encima, todos le habían obedecido cuando les había pedido que se convirtiesen, incluso Sam.

Sam era idiota, debía estar ya chocheando. ¿Y Paul? Por favor, babeando por Rachel, había caído muy bajo al babear también por mi mujer y delante de mi hermana.

"Se acabó, me da igual que nos haya dicho que a no ser que se dirija directamente no contestemos." Dijo Paul girándose.

"Paul, no." Le dijo Sam.

"Mira Jacob, deberías sentirte mal tú, por actuar como un vulgar chucho durante tanto tiempo. Has ignorado a todo el mundo y has hecho que tu hija tuviese que convertirse en la madre de sus hermanos." Me dijo Paul. "Y sí, volvemos a estar a buenas con tu mujer porque fíjate tú que sí, tenía motivos para alejarse de ti. Ah, y no babeo detrás de tu mujer, solo creo que ella llevaba razón al explicarle a Charlie la verdad. Su hija es una vampiro, su familia política también y sus amigos e hijos de amigos somos licántropos. Y por si te olvidas de ese pequeño detalle, tu esposa es un vampiro, y no uno cualquiera, es la reina de los vampiros en general y de un clan entero."

"Paul, te estás pasando." Le dijeron mi hermana, mi padre y Sam.

"Paul, te recuerdo qué instrucciones tenemos." Dijo Jared.

"La terapia es terapia." Afirmó Embry. "Y ya nos dijo que iba a ser duro…"

Así que al parecer ahora les decía a todos qué hacer, a todos menos a mí.

"No, me da igual lo que hayan dicho." Dijo él. "Se está pasando de la raya."

"Paul, ya vale." Le dijo Rachel desde adelante. "Por favor…"

"Jacob, deberías cambiar de actitud." Me dijo Seth. "Así solo vas a conseguir que te dejemos de lado…"

Le tiré un mordisco al aire, era solo un aviso, y lo esquivó. Lo que sí que me valió fue un golpe de Paul, antes de que pudiese devolvérselo en forma de mordisco mi hermana le estaba echando la bronca.

"Creo que habría que llamar a Alex." Dijo Emily. "Debería hablar con Jacob."

Ni que hablando con ella fuese a hacerle más caso.

"Creo que no va a servir de nada." Le dijo mi padre dándome la razón. "Últimamente no obedece a nadie. Come cuando le obligamos pero…"

Lo de obligarme era un decir, es que si no comía, Alex me forzaba la comida o bien me ponía una inyección que dolía un huevo y me hinchaba donde me había pinchado para que poco a poco se deshinchase en dos horas.

No, no podía echarme atrás, no sé a qué había venido pero seguro que no era por mí.

Oí cómo en general suspiraban o gruñían.

"Jacob…" Dijo Seth suspirando. "Por favor… abre los ojos… ha vuelto, y si quería estar con sus hijos podría haberles recogido y haberse vuelto a ir."

"Y se ha quedado, aunque lo único que se lleva por tu parte sea indeferencia." Afirmó Quil.

"Y un puñado de picaduras de pulga." Afirmó Embry.

Ya, lo sabía, le había visto un par de picaduras curándose en cuestión de segundos mientras me lavaba con el champú anti-pulgas, y también cuando me secaba el pelo.

No, ahora no era el momento de echarme atrás, ella me negaba el único deseo que tenía y me había abandonado, no debía echarme atrás ahora.

Pero por otro lado... seguía siendo mi mujer, seguía queriéndola, aunque fuese en el fondo... por eso me seguía doliendo.

"Anda que..." Murmuró Embry. "Con lo mayores que estamos ya y seguimos con dudas de adolescentes."

"Desde luego." Afirmó una voz encima del techo de la cabina del conductor. "Y yo que pensaba que el gran Jacob era maduro... vaya que me engañaste a base de bien, un truco genial hacerle de escudo a tu esposa con el fuego."

Intenté saltar y morderle, pero una vez más me enganchó por el cuello y me mantuvo en algo.

"Creo que esto está convirtiéndose en un saludo habitual." Afirmó sonriendo.

"Suéltale." Le dijeron los chicos.

"Yo le suelto, en cuanto deje de pelear, que ahora no le tengo más que sujeto." Dijo Sorien.

"Jacob, para." Me dijo Sam.

No, no quería parar, seguro que aquel cabrón había vuelto para aprovecharse de nosotros. Me soltó cuando Embry se levantó y cogió.

"Anda que... de todo el mundo que conoce y tenía que emparejarse con un chucho debilucho. Eh, no en serio, ponerle un bozal o le vuelvo a atrapar y no lo suelto." Les dijo cuando volví a intentar cogerle.

"¿Qué coño haces tú aquí?" Le preguntó Sam dándole golpes al techo donde estaba sentado.

"Busco a mi primita." Dijo sonriendo. "Fui a visitarla a su nueva casa, pero el viejo y sus perros de caza me dijeron que se había cogido unas vacaciones, así que fui a preguntarle al colegio, cogí a una cría por banda para que me dijese algo más... y cuando me vieron allí me sacaron a mordiscos. Y aquí estoy."

"Resume." Le dijo Seth.

"Mensaje, Isa, entregar." Nos dijo como si fuésemos retrasados. "¿Lo pilláis?"

"Vale, Jacob, muérdele si quieres." Me dijo Embry.

Será un placer, sin embargo antes de que pudiese hacer nada, Sorien había bajado de la cabina y se había sentado encima de mí aplastándome contra el suelo.

"Supongo que estará con vosotros, así que..." Dijo tranquilo. "Si no os importa, llevo un rato corriendo."

"¿Quién es este?" Preguntó Moira dentro.

"Ah, enchantee, señoritas..." Dijo Sorien sonriéndole. "Me llamo Sorien Dupont."

"Sorien... deja en paz a mi familia." Le dijo Sam. "O te arrancaré la cabeza."

"Tranquilo Bobbie..." Le dijo Sorien desde encima mío. "No me interesan los de tu especie, si fuese humana... aún."

"Vete a la mierda." Le dijeron todos los chicos.

El resto del camino lo hicimos en silencio, salvo por Moira que se puso a preguntar.

"¿Y tú, Sorien de qué conoces a los tíos y a mi padre?"

"Tuvimos nuestras movidas hace unos años." Afirmó él. "Tu gente tiene muy poco sentido del humor."

"Sí, es muy divertido que te cojan del cuello y amenacen con partírtelo." Afirmó Embry. "Porque por poco le rompe la columna a tu padre."

"Eso fue por casualidad." Afirmó él. "Verás... es que entre nosotros no nos tragamos mucho. A decir verdad si ahora voy aquí es porque llevo la nariz tapada, porque el olor..."

"Ni que tú olieses a rosas." Le dijo Paul.

"Mira, lo mejor es que nos des a nosotros el mensaje y nosotros se lo damos a ella." Le dijo Paul.

"Hum... déjame pensar... No." Dijo Sorien. "Es algo que tengo que contarle yo, así que... gracias por la oferta pero no."

"Yo te juro que le mato..." Dijo Paul gruñendo muy bajo.

"Porque nos dijeron que era aliado, que si no..." Dijo Quil.

Entonces paramos en seco y nos llevamos un coscorrón todos.

"Eh ¿por qué hemos parado tan de repente?" Preguntó Quil.

"Enanos... cuanto tiempo." Dijo Sorien.

Todos nos giramos y nos dimos cuenta que tenía un ligero hilillo de sangre cayéndole por el cuello donde tenía unas uñas clavándosele en la garganta y luego otro par en el pecho.

"Te recuerdo que... tienes prohibido... tocar a nuestra... familia." Le dijo Jacky apareciendo de la nada tras él.

"Levanta." Le dijo Eddy saltando al techo del coche. "Levanta de ahí."

"Niños, qué hacéis." Les preguntó Emily.

"Tío Sorien tiene prohibido por mamá el acercarse a los gemelos, a vosotros o a papá hasta el punto del contacto físico." Nos dijo Eddy mientras Jacky clavaba más las uñas y levantaba a Sorien del suelo.

"Puntos débiles." Afirmó este. "Es peligroso meterse con los hijos de mi prima."

"Qué haces aquí, tío." Le preguntó Jacky soltándole.

"Mi informe." Le dijo. "La documentación, se las llevé a Volterra pero como no estaba..."

"Eres un jeta." Le dijo Eddy serio.

"¿Te parece bonito tardar un año entero de retraso?" Le preguntó Jacky.

"Perdona, pero para echarme la bronca vuestra madre, vosotros sois unos críos y no tenéis derecho, que os paso un carro de años." Les dijo Sorien.

Así que mis dos hijos eran capaces de poner a raya a ese demente. Eso me hizo enorgullecer y levantar la cabeza.

"Mamá nos ha autorizado a castigarte si hace falta." Afirmó Jacky chupando la sangre de sus dedos con una sonrisa.

"Sorien unchiul, (Tío Sorien,) aici există, de asemenea, informaţii cu privire la crimele de Zlatan în zona dumneavoastră ... (aquí hay también información sobre los asesinatos de licántropos en tu zona...)" Le Eddy mirándole.

"Am crezut că mama ta ar fi interesat să ştiu. (Pensé que a vuestra madre le interesaría saberlo.)" Le contestó Sorien mientras llegábamos a la reserva nueva. "Ca motivele mele pentru care mi-a ucis. (Igual que mis motivos para el que maté yo.)"

Entonces su hermano miró los papeles y le dedicó una mirada divertida.

"Cred că luptă pentru femele nu este o opţiune pentru mama. (Creo que peleas por hembras no es una opción para mamá.)" Le dijo. "Aveţi de gând să faci prea multe stricăciuni. (Te va a hacer mucho daño.)"

"Si no os importa, no os entendemos." Les dijo Sam. "¿No teníais tantos modales?"

"Perdón." Le dijo Eddy.

"Tampoco os habéis perdido mucho." Afirmó Jacky. "Hablábamos de una cacería en sus terrenos. Nada importante."

"Por cierto, vuestro padre es..." Les dijo Sorien.

"Sí, exactamente el que piensas." Le dijo Jacky. "Si no, no te hubiésemos hecho sangre."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Alex)

La verdad es que después de llegar a la reserva bastante más rápido que el resto de gente que iba en coche, me había tenido que parar; me había emocionado tanto con correr que me había olvidado del resto del mundo y había acabado perdiendo a mis hijos.

Los primeros en llegar fueron Seth con Claire en mi antiguo Jaguar XK Convertible Victory edition. Pararon el motor y entonces vi que estaban haciendo lo que Jacob y yo cuando nos daba por ponernos sentimentales.

"¿Somos los primeros?" Me preguntaron cuando se dieron cuenta que estaba sentada en el porche.

"La primera soy yo y luego, sí, vosotros." Les dije sonriendo. "Ah, y fingiré que no he visto nada."

"No te pongas así, que lo tuyo con Jacob era peor." Me dijo Seth. "Tú le pasas un carro de años."

"Jacob y yo eramos mayores, o debo recordarte cuando te improntaste tú de mi hija." Le dije sonriendo con ironía.

"Vale, vale." Me dijo.

"¿Y los gemelos?" Me preguntó Sari.

"Estábamos echando una carrera, pero no sé dónde les he perdido." Afirmé. "Igual se despistaron con algún animal."

"A lo mejor." Me dijeron.

Poco a poco llegaron el resto, el único coche que faltaba era el dragoncito que llevaba a la mayoría de gente.

"¿Debería preocuparme?" Le pregunté a Seth.

"Lo más probable es que tarden un poco, el dragoncito no es como este." Afirmó Sari.

"Hablando de lo cual... nos sorprendió que le dieses a Sari las llaves del coche." Me dijo Seth. "No se lo dejabas a nadie."

"Sari es mi hija, además, puede conducir esta preciosidad sin tener un accidente." Afirmé sonriendo y frotándole el pelo con suavidad. "Y yo ya tengo mi Koenigsegg CCX aquí."

"Tengo suerte, mi 'suegri' es una amante de los coches de diseño y caros." Dijo Seth.

"Pasión que por suerte mis hijos comparten." Afirmé. "Me encanta ver que tratas bien a mi pequeño, Sari."

"Y a veces le saco a correr también." Me susurró para que Seth no se enterase. "Ya sabes, necesita correr de vez en cuando, libre y sin respetar las limitaciones de velocidad."

Eso me hizo reír a carcajadas. Mi propia hija me había salido como yo, amaba la velocidad y entendía que su, ahora novio, Seth estuviése preocupado si ella corría demasiado con el coche. Mujer vampiro o semi, hombre preocupado; no fallaba.

"Por cierto, Sari, me preguntaba si tú sabías conducir motos." Le dije.

"Sí, los tíos Quil y Embry nos han enseñado." Me dijo. "Bueno, a Joe y a mí. Porque dicen que a ti no te importaría, que eras una kamikaze al volante. Y me enseñaron tu moto."

"¿Y cual has usado para tus clases?" Le pregunté.

"La de papá." Me contestó. "Está un poco gripada pero como él no la usa pues..."

"Bueno, pues... tengo una sorpresita para ti." Afirmé sonriendo. "Diles a tus hermanos mañana que te lleven a recoger este envío. Correr es lo que más les gusta después de cazar con sus dientes."

"A mí también me encanta correr." Me dijo sonriendo.

"Sari y yo solemos echar unas carreras algunas noches antes de dormir o por las mañanas prontito." Aseguró Seth mientras llegaba un nuevo coche.

"Bueno, me parece que si llegan todos de una pieza damos un bañito a papi y se acabó por hoy, que ha sido un día muuuuuy laaaaargo." Afirmé yo. "Oh... genial, el que faltaba para el duro..."

"¿Tío Sorien?" Le dijo Sari.

"Yo venía a dar unos papeles, así que... aquí tienes y yo desaparezco." Dijo Sorien dándome unos pergaminos y dando dos pasos antes de caerse al suelo bajo mi peso.

"Si no te importa me los vas a explicar." Afirmé con una sonrisa comercial desde encima suyo en un placaje.

"Te dijimos que no iba a colar." Le dijo Eddy con suavidad.

"I bambini, si sapeva che cosa è questo? (Niños, ¿vosotros sabíais de qué va esto?)" Les dije mirándoles.

"Vi ricordate la morte di Zlatan in Romania? (¿Te acuerdas de las muertes de licántropos en Rumanía?)" Me dijo Jacky con ironía en italiano.

"Eu va tăia gâtul tău, copil de nesuportat şi vulgar. (Te voy a cortar el cuello, crío insoportable y maleducado.)" Le dije dándole una somanta de collejas a Sorien. "Esti un rasist nenorocit de copil. (Eres un maldito crío racista.)"

"¿Os importa traducir para los que no sepamos qué decís?" Nos pidió Sam.

"Mejor no traducir." Afirmó Sari mientras yo seguía soltando tacos en rumano.

"No sé lo que dicen pero te aseguro que mola ver cómo le mete de palos al loco ese del Sorien." Afirmó Paul sonriendo feliz.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"Bueno, pues si has acabado yo tengo cosas que hacer." Le dijo Alex a su primo.

La verdad es que no acababa de comprender cómo aún seguía tragándole habiéndonos hecho la puñeta como nos la había hecho. Vale que nos había ayudado, nos había echado una mano y se había apartado. Según Alex eso había sido suficiente, para mí no.

No había tomado parte, lo único que había hecho era no pelear contra nosotros.

"Así que ahora estás aquí de vacaciones, cuidando de tu mascota." Le dijo Sorien.

"No es mi mascota, es mi marido." Le dijo ella molesta.

"Claro, claro... mira, si quiere mi opinión deberías haber elegido a mi hermano." Le dijo él. "Al menos Jagger era más indicado para ti. Él era inmortal, y vampiro. No se iba a morir como este..."

Oí un golpe, uno bastante gordo porque sonó bastante y un quejido, Sorien supongo.

"¡Vale, vale!" Le dijo asustado y como si le costase respirar. "¡No vuelvo a decir eso, perdona!"

"Más te vale." Le dijo Alex. "Ahora haz el favor de largarte de nuevo. Y no vuelvas a demorarte con tus informes o en vez de venirme con mi familia iré a casa y te cortaré el cuello para incinerarte, y me da igual que estés con la familia."

Una amenaza, y una bastante gorda, la verdad. Me hizo levantar la cabeza mientras el resto de chicos suspiraban o sonreían o...

"Sí, es que mamá ha pasado esta década un poco... agresiva." Afirmó Eddy sonriendo.

"Sí, y el tío Sorien es de los problemáticos." Añadió Jacky sonriendo. "Se demora en los informes, da problemas con licántropos... es por no contar que es un maestro en lo de conseguir sangre de humanas que le donan libremente."

Eso nos hizo gruñir un poco, a ninguno nos gustaba lo de que se alimentase de sangre humana, y menos aún que diese ese tipo de problemas.

"Sorien, te voi ucide, vrednic de dispreţ al naibii de şobolan! (¡Sorien, te voy a matar, maldita rata despreciable!) Jilipollas, anormale! (Sobran las traducciones...)" Gritó furiosa. "Veţi vedea, atunci când aţi prins, nu va trebui lume suficient pentru a ascunde de mine, ai naibii nenorocit! (¡Verás cuando te pille, no vas a tener mundo suficiente para esconderte de mí, maldito cabrón!)"

"Mejor no traducir todo eso." Afirmaron los gemelos con los ojos como platos.

La verdad es que llevaba razón, últimamente parecía no controlar demasiado bien su ira, y generalmente olvidaba un poco sus modales y hablaba en italiano con los guardaespaldas que tenía y en rumano con sus hijos y otra gente como Sorien.

Cuando entró gruía algo entre dientes.

"¿Problemas con eso?" Le preguntó Paul.

"Sí, problemas con Sorien." Afirmó. "Venga, Jacob, te toca baño. Y hoy no te pongas a intentar morder que no estoy de humor."

Y yo tampoco.

"A ver quién aguanta más." Dijo Embry divertido. "El lobo o la murciélago."

"Embry, hoy estoy que muerdo." Le dijo ella. "¿Te suena de algo?"

"Vale, no más chistes malos." Dijo.

(Salto espacio-temporal)

"¡Oye, deja de morder!" Me dijo Embry mientras me acababa de secar el pelo. "Ya te vale, que me ha tocado a mí secarte porque tu esposa libraba. Y ya estás, tranquilito y a dormir; que tu padre nos ha dicho que acabábamos de bañarte y a la camita."

No quería irme a la cama, así que se lo dejé saber con mi actitud.

"Jacob... venga, por un poco de tu parte, amigo." Me dijo. "Que hoy no están ni tu mujer ni tus hijos aquí para obligarte..."

Ya, me había dado cuenta, no hacía falta que me lo dijese.

¿Dónde estarían?

¿En los alrededores? No podía sentirlos.

¿En casa de Sam y Emily? No, podía sentirles a ellos allí, los niños estaban correteando un poco.

¿En la playa? No creo, pero tampoco parecían estar en el bosque.

"Creo que dijeron algo sobre un bar o no sé qué..." Me dijo Embry.

Me puse a pensar, había oído algo de un bar, uno al que no podía ir más gente que los que éramos 'especiales'... Mierda, no podía acordarme del nombre... Era algo sobre una flor... una negra...

"El 'black orchid', pero no sabemos dónde está." Me dijo Embry. "Nunca nos ha llevado, y no sabemos dónde cae. Pero no te preocupes, iban ahí, luego iban a cazar un poco con los niños y luego... creo que volvían."

Claro, se me olvidaba que de vez en cuando a Sari había que dejarla ir a cazar, se iba con sus hermanos que estaban aprendiendo a cazar y siempre con alguno de los nuestros. Me lo habían contado pero...

No es que Sari necesitase la sangre, pero... sí necesitaba cazar.

Esperaría, estaba cansado, sentía que había ganado algo de peso, pero es que... cuando no era Sari la que me obligaba a comer era Alex y si no alguno de mis hijos... Comía poco porque no tenía hambre, vale. Pero había ganado algo de peso.