Buenos días, tardes y noches estimados lectores. Aquí Sombra de Maldad de nuevo. Hace bastante que subí el primer capítulo de esta pequeña historia. Pero, ya luego de varios contratiempos, ya podemos continuar con ella. En el capítulo anterior, vimos una posible forma con la que Knuckles pudo conocer a Infinite, y su grupo de villanos. Y, nos quedamos con la caída de Angel Island. Ahora, a ver como logro sobrevivir a tan brutal paliza y perdida. Espero que disfruten la lectura.
De un gran sobresalto, Knuckles se levanta, respirando agitadamente. Y con una intensa sudoración en su frente. Pero, la violencia con la que se incorpora de su lecho, causo que su vendado cuerpo pronto sufriera un punzante dolor. Notando pronto las vendas, el equidna asustado mira su alrededor. Parecía que estaban dentro de una choza de madera. Su cuerpo había descansado hasta hace poco en una colcha en el suelo. Y en una esquina, para su alivio, estaba la Master Emerald. Totalmente intacta.
-Bien. Finalmente despertaste. – Dice una estoica voz de pronto. Guiado por su instinto de lucha, se levanta para afrontar quien fuera quien hablara. Pero, nuevamente las heridas lo obligan a doblarse por el dolor. – No te esfuerces demasiado. Te encontramos malherido en la Angel Island, junto a varios robots de Eggman destrozados. Algunos aún se movían. Así que pensamos que sería más seguro sacarte a ti y a la Master Emerald de ahí. – Superado el dolor lo suficiente, Knuckles voltea a ver el posible responsable de su bien estar.
-¿Espio? ¿Eres tú? – Dice sin poder creerlo al ninja de la organización Chaotix. Junto a él, estaban su colega abeja, y su jefe cocodrilo. - ¿Vector? ¿Charmy? ¿Qué sucedió?
-Lo lamento, viejo. Pero, tu isla estaba por ser tomada por los robots de Eggman. Más naves del viejo llegaban cuando te encontramos. – Dice Vector, asomándose levemente por una de las ventanas de la choza cubierta por tablones y cortinas. – Al menos pudimos sacarte a ti, y a la esmeralda a tiempo.
-¿Por qué vinieron a buscarme? – Aunque agradecía que aseguraran la principal esmeralda, esa duda le llamaba la atención.
-Rouge nos contrató para buscarte. Quería que te lleváramos a la Metrópolis. – Contesta Charmy, volando frente al equidna. – Pensó que quizás tú podrías enfrentarte a Eggman. Luego de que Sonic… - Las antenas del pequeñín se agacharon, como orejas al entristecerse.
-Esperen… ¿Qué ocurre con Sonic? – Algo no andaba bien, eso lo decía su instinto. Si aquella ladrona había ordenado que buscaran su ayuda, es porque algo terrible había ocurrido.
-Sera mejor que lo veas por ti mismo. – Dice Espio, extendiéndole un aparato amarillo. Lo reconocía perfectamente.
-Esto… Esto es de Tails… - Pronto sintió más miedo, al ver que le entregaban aquel artefacto que el zorro jamás se separaba. Vector presiono por él un botón para que una grabación se mostrara. Junto a varias lecturas que no se molestó en ver, vio una filmación de Sonic siendo arrasado por los mismo cinco que lo dejaron así. Pero, a diferencia de él, el enmascarado envuelve al erizo en cubos rojos oscuros. Y como si estos lo hubieran disuelto, el erizo más rápido del mundo desapareció.
-¿Sonic…? ¿Sonic ha…? – Ninguno de los Chaotix sintió valor para contestar a esa pregunta. Fue eso mismo que dio la respuesta que Knuckles no quería oír. - ¿Y Tails? ¿Y los otros?
-Rouge está buscando a Silver. Pero, no nos quiso decir nada de Omega. – Responde Vector, escuchando mucha renuencia en la murciélago con el tema del robot. – Tails está bien. Del pequeñín no te preocupes. Pero, estuvo ahí cuando sucedió… no ha salido del shock desde entonces.
-Amy se ha enterado por las noticias. Nos llamó, pensando que era broma. – Aporta Espio de pronto. Era alguien frio que no mostraba sentimiento que no fuera irritación por las tonterías de sus compañeros. Pero, oír el llanto de esa chica le partió el corazón. En cuanto a Knuckles, sentía que cada vez esa pesadilla era más real. Y un gran sentimiento de frustración invadió su ser. El dolor de su último combate dejo de ser siquiera sentido. Solo deseaba golpear algo.
-¿Y todo esto es culpa del cara huevo? – Pregunta con una ira cada vez más difícil de contener. Vector asiente a la duda. – ¿Y ese enmascarado trabaja para él?
-Eso parece. Lo han visto recibiendo ordenes suyas. – Afirma Espio. Oyendo eso, Knuckles se dirige con paso firme a la puerta.
-Entonces vayamos a la Metrópolis… - Ordena al grupo de detectives determinado. Pero, pronto la pequeña abeja flota frente a él.
-¡Whoa! ¡Calma, viejo! Estas malherido aun. – Replica, preocupado por el rojo.
-No importa. Iré a patearle el trasero. – Exclama, intimidando un poco a Charmy. – Además, se supone que me llevaran ahí, ¿o no?
-Eso fue antes de ver que también a ti pueden vencerte. – Objeta Vector, también pensando en el bienestar de Knuckles. – Cuando se lo dijimos a Rouge, nos ordenó llevarte al laboratorio de Tails, en Emerald Beach.
-Esa chica murciélago no me dice que hacer. Me encargare de esos tipos. Y si ustedes intentan interponerse… - un veloz y apenas duro golpe a su costado fue suficiente para doblar al guardián de la Master Emerald. Con resentimiento, ve a Espio: El que lo golpeó.
-Si no puedes vencernos a nosotros. ¿Cómo Vencerás a Eggman? – Cuestiona severo el camaleón, mirando seriamente al equidna. – Además, no solo está el enmascarado. Cuenta con el apoyo de aliados poderosos. Incluso Shadow esta de su parte, por alguna razón. Si vas como ahora, no podrás ni acercarte a los límites de la Metrópolis.
-¿Y qué? ¿A caso debo esperar, y ver a ese bigotón apoderarse de todo? – Cuestiona furioso, pero incapaz de responder al golpe.
-Los ejércitos del mundo se están preparando para enfrentarlo. Incluso G.U.N. desplegara sus tropas mecánicas. Si no pueden contra él, al menos te dará tiempo para recuperarte. – Knuckles detestaba estar sin hacer nada, cuando podía ayudar, y tenía un buen motivo para hacerlo. Pero, contemplando mejor la seriedad de sus heridas, se traga su orgullo, y finalmente sede.
-Nos iremos en 10 minutos en nuestro camión. Llevaremos tu esmeralda, Knuckles. No te preocupes. – Dice Vector a modo de consuelo. El equidna asiente de mala gana, pero aceptando la decisión. Aun así, Espio lo estuvo vigilando para que no intentara nada.
Cumplido el lapso declarado, la choza ubicada en una playa desierta es abandonada, y los cuatro junto a la mística joya parten en el transporte que le facilitaron a Chaotix. En el remolque, junto a la Master Emerald, estaba Knuckles. Aun no terminaba de procesar que fuera tan fácilmente acabado. Que tuviera que abandonar su hogar. Que le dijeran que Sonic se haya ido. Y aún menos que en lugar de buscar una ofensiva, estuvieran buscando donde esconderse. Solo podía sentirse avergonzado de sí mismo por considerar el huir como opción. Pero, la situación era muy diferente a lo que hubieran vivido antes. Y era verdad, no tenía condición para buscar la revancha. Lo único que podía hacer, al menos de momento, era recuperarse. Y esperar que pronto toda esa pesadilla acabara…
