Capítulo 18: Boda. Solo falta un detalle.
((¡Ahhhhh!. ¡Lo siento mucho! Ya van varias veces que me han dicho lo de que Emmeret no se llama así sino Emmet. Lo siento mucho, ha sido un maldito error de los ordenadores en los que me meto. Yo escribo Emmeret y como no lo reconocen lo cambian por Emmet que parece ser que sí lo reconocen… Perdonar por las molestias, me pasa igual con el pobre Louie, me le cambian por Lois, y a Carrick cuando salía por Caric… solo que en estos casos canta mucho más y suelo darme cuenta. Procuraré escribirlo bien de ahora en adelante. Perdonar las molestias.))
(Voz de Emmet)"Aún no puedo creerme que nos hayan invitado." Dije yo abrochándome la pajarita del traje que iba a llevar y que era como el del resto de hombres de mi familia. "Quiero decir, no somos familia, y ellos son chuchos."
"Y el hermano de la novia es el marido de una prima apegada nuestra. Y su padre es el mejor amigo de mi suegro." Me dijo Edward atándose la suya. "Ah, y te recuerdo que Alice, Bella y ella le han ayudado a organizarlo todo."
"Y tenía que ser aquí." Dijo Jasper. "No, no. Explicármelo porque ni a mí me cobra sentido."
"Que se haga en una finca privada, enorme y bastante rural." Afirmó Edward. "Además, creo que a la novia le gustó el lugar."
"A la próxima boda de licántropos que nos inviten que nos manden una pinza para la nariz, a ser posible." Le dije yo.
La verdad es que por el resto me daba igual, aunque la verdad, tragarme una boda porque habían invitado a Bella y Charlie porque eran amiga del hermano de la novia y amigo del padre de la novia, nos habían invitado a todos, y como Alice quiso venir Jasper se vio arrastrado con ella, así que como era quedarnos Rosalie y yo solos en casa o ir, habíamos decidido ir, aunque solo fuese por el viaje.
Y al parecer no ibamos a ser los únicos vampiros allí.
"Eh, tíos; por una casualidad no tendréis un lazo por ahí ¿no?" Nos preguntó Chad, el 'hermano' adoptado de nuestra 'prima' adoptada Isabella Alex-no-sé-cuantos Valerius y otro carro de apellidos más.
"Chad, te han dicho cien veces que antes de entrar a los sitios llames a las puertas." Le dijo Ivvan, el 'exmarido' adoptado de la misma dándole un capón como llamaban ellos a los golpes esos en el cuello que se daban para reñirse los unos a los otros.
"Vale… ¿pero lo tenéis o no?" Nos dijo.
"Nosotros no gastamos de eso." Dijo Edward.
"Genial." Dijo. "¡Eh, necesito un lazo!" Se puso a gritar en el pasillo. "¡¿Alguien puede prestarme uno?!"
"Que no grites, animal." Oímos que decía la dueña de la casa junto al sonido de otro capón. "¿Para qué quieres tú un lazo?"
"Es que este pelo…" Dijo él. "Deberías dejar de dar esos golpes, es muy poco femenino."
Entonces oímos otro más, más suave también.
"Lazo." Dijo Nessy.
"Nessy, cariño, no salgas así al pasillo." Le dijo su madre.
"Hum… gracias, señorita." Dijo Chad. "¡Oye, ya vale de darme capones!"
"Eh, que es mi sobrina segunda o algo así, no una cualquiera como las que te sueles ligar tú." Le dijo Alex. "Córtate un poco, Chad."
"Ya, pero está… ¡Ay!" Gritó. "¡Vale, vale, me voy, pero suéltame la oreja!"
Aquello sí que ya no era para perdérselo, así que me asomé por la puerta y vi cómo al chico se lo llevaba su hermana Alex cogido por la oreja por el pasillo hasta otro cuarto donde se metieron.
"No me cansaré de verla hacer eso." Afirmé divertido. "Aunque sea raro."
"Por mucho que ella les vea como familia te aseguro que no me voy a acostumbrar a esto." Afirmó Jacob mientras salía con su padre con los esmóquines puestos y empujando la silla de ruedas. "¿Ya tenéis los esmóquines puestos?"
"Jacob, por dios, esa pajarita." Le dijo Alice acercándosele para ponerle bien la pajarita que llevaba ladeada.
"Desde luego… pasa el tiempo y no cogemos nada de 'charme'…" Le dijo Rosalie casi hasta suspirando mientras salíamos nosotros con las chaquetas en la mano. "Y eso que tu esposa tiene unos modales refinados si quiere."
"Pero solo si quiere." Le dije yo bromeando. "Porque lo que es matar al enemigo creo que no lo hace con mucho estilo…"
"No, incluso entonces lo hace con estilo." Afirmó Edward. "40 por ciento de estilo, 56 por ciento de chulería." Añadió con ironía.
"¿Y el 4 por ciento restante?" Preguntó Bella.
"Mala leche e ira." Respondimos todos nosotros.
"Últimamente no ha matado a nadie." Nos dijo Jacob.
"Eso es porque no vas por Volterra." Afirmó Ivvan suavemente.
"Supongo que tendrá algo más de estilo que traerse el trabajo a casa con dos críos por aquí." Afirmó Rosalie mientras oíamos un ruido de algo romperse y las chicas desaparecían para aparecer unos segundos más tarde.
"Falsa alarma." Afirmó Alice. "Solo se han tirado una lámpara de pie. No ha habido heridos."
"¿La de las cortinillas de hilos colgando?" Le preguntó Jacob.
"No, la de las parras esas." Dijo Rosalie. "Pero no se ha roto."
"Tsk, lástima." Dijo él. "No se rompen solas ni por lo que hay, y eso que he probado a tirarlas también yo 'por accidente', pero ni con esas…"
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Isabella)
"Bueno, dos solteros menos en la manada." Dijo Leah. "Y quedamos menos…"
"Venga, no te pongas intensa." Le dije sonriendo. "Que también te tocará a ti."
"Es una lástima que Jackson no haya podido venir." Dijo Jacob.
"Lo siento, surgió una cosa en Irlanda, le tocaba a él." Le dije. "Le pedí que lo pospusiera pero…"
"Mejor que no haya venido." Afirmó Leah. "El muy capullo, 3 meses llevo sin verle."
Eso me hizo sonreír, los licántropos y sus prisas juveniles, nunca los superaban por completo; con la edad se tranquilizaban un poco pero…
"¿Qué es esa peste?" Preguntó Sam.
"Que oportuno." Dije identificando al intruso que se aproximaba y dejando la copa en la mesa con suavidad. "Disculparme un momento, por favor."
"¿A dónde vas?" Me susurró Jacob cogiéndome de la mano.
"A ver qué quiere una garrapata." Afirmé mientras Jacky y Eddy me flaqueaban y sus correspondientes acompañantes les miraban desde la mesa de donde acababan de levantarse. "Niños, venga, sentaros de nuevo."
"Deja, te echamos una mano, mami." Me dijo Jacky.
"Puedo sola." Afirmé.
"¿Algún problema?" Me preguntó Rebecca levantándose de con su marido con un ademán suave.
"Un invitado que no ha sido invitado." Afirmó Eddy. "Un tío segundo nuestro."
"Ah, si es familia decirle que pase." Dijo ella sonriendo. "Cuantos más mejor."
"No hace falta, el muy listo se auto-invita." Afirmé viéndole llegar andando hacia las mesas. "Disculpadnos un momento."
La verdad es que había llegado casi hasta la primera línea de las mesas cuando le alcanzamos y le cogí del brazo.
"Sorien, por si no te has dado cuenta, esto es una boda." Le dije. "No te atrevas a fastidiarles el día a los novios."
"¿Quién es el afortunado?" Me preguntó sonriendo. "Me gustaría darles mi enhorabuena y todo eso."
"Sorien, hablemos en otro lado." Le dije tirando de él mientras los gemelos le arrastraban del otro lado. "Chicos, volver a la fiesta y disculparme con los invitados."
"¿Una de tus mascotas se te casan?" Me dijo divertido y con ironía.
"Uno de los amigos de mi marido y míos." Afirmé. "Y desde luego, si tu apareces les fastidias la fiesta. Vamos."
"Pensaba que erais más hospitalarios." Me dijo.
"¿Problemas, cariño?" Me dijo Jacob apareciendo tras de mí.
"Jake, vuelve a la fiesta. Yo me ocupo." Afirmé.
"Me disculparé con mi hermana y te acompaño." Me dijo.
"Así que se casa tu cuñada." Me dijo. "Vaya… mis felicitaciones."
"Sorien, vamos." Le dije. "Jake, cariño, puedes quedarte, yo me encargo de mi primo."
Ya que tenía que perderme yo parte del banquete, lo cual no era mucho problema porque dicho sea de paso, yo no comía, que no faltase también el hermano de la novia, que eso sí que era un problema.
Fui tirando del brazo de Sorien un poco, hasta llegar a casa y al salón donde le empujé para un sofá y me senté yo en el sillón frente a él.
"¿Qué haces aquí?" Le dije.
"Venir a visitarte." Me dijo con una sonrisa de ironía.
"Tú no eres de los que hacen visitas de cortesía. ¿Qué querías?" Le dije.
"Venía a ver qué tal estaba lo del asunto de nuestra nueva princesa." Me dijo cogiendo un adorno y jugando con él entre las manos. "¿Es ya vampiro por completo o sigue siendo ese medio-medio?"
"Medio-medio, pero tiene muchas habilidades de los nuestros." Afirmé. "Incluso ha dejado de envejecer."
"¿Qué esperas para morderla?" Me dijo ya mirándome. "Sabes que no puede acceder al poder si no es vampiro por completo."
"Sorien, a ver cuándo te entra en la cabeza que eso es decisión suya." Le dije. "Hasta que no acabe la universidad a lo humano no pienso hacer nada por fomentarle el 'paso', ¿me oyes?"
"Alto y claro, jefa." Me dijo con ironía.
"Eh, no me hagas que me arrepienta de haberte perdonado la vida." Le dije.
"¿Qué ibas a hacer si no?" Me dijo divertido. "Somos familia."
"Jagger también y mira cómo acabó." Le contesté yo antes de suspirar y hacer un giro de ojos. "Si vais a estar espiando prefiero que entréis. Todos." Afirmé cuando vi que solo los gemelos entraban. "Eso va también por ti Edward."
"Si no puedes olernos cómo puedes saber que estamos aquí." Me preguntó Edward con una pregunta retórica.
"Sorien." Le dijeron los gemelos pelirrojos a modo de saludo.
"Hola enanos." Les dijo él.
"¿A qué se supone que debemos el honor?" Le preguntó Jacky.
"Pasaba cerca y me he dejado caer por aquí." Afirmó.
"Ya, no me lo creo." Dijo Eddy.
"Nadie nos lo creemos." Afirmó su hermano.
"¿Sabes que les has educado mal?" Me dijo Sorien a mí señalando a Jacky con el pulgar de una forma bastante casual.
"Les he educado a la perfección, no les gusta que nos mientas." Afirmé yo. "Y me gustaría que nos dieses una respuesta rápido, me estoy perdiendo la boda de mi cuñada."
Sé que no quería contestar, así que suspiré y le di la mano a Edward que solo me miró, como Jacob que estaba allí también.
"¿Qué haces?" Me preguntó Sorien. "Oh, no. Yo conozco esa mirada."
"Así que solo una visita social ¿eh?" Le dije agarrándole de la muñeca. "Así que por eso has venido…"
"Vaya, parece que hay algo podrido en este." Afirmó Edward. "Muy podrido."
"¿Y si hacéis una traducción para los que no sabemos leer la mente?" Pidió Jacob.
"Resulta que aquí mi primito ha venido a esconderse de mis cazadores volterranos. A que sí ¿eh, Sorien?" Le dije.
"Técnicamente…" Dijo Sorien.
"¿Y si le atamos en el sótano?" Preguntó Jacky.
"Niños…" Les dijo su padre.
"No, Jake." Le dije suavemente. "Vale chicos, todo vuestro. Cuando os canséis os venís a la boda, y Sorien, no te muevas de aquí."
"Eh ¿no irá en serio lo del sótano?" Dijo Sorien.
"No sé, yo le cedo el relevo a los niños." Afirmé sonriendo.
"Oye, o me proteges o me chivo de lo que has estado haciendo estos años." Me dijo Sorien.
"Paso." Afirmé.
"Lo que has estado… buscando." Me dijo.
"Tengo una idea mejor." Le dije girándome. "Te mataré ahora."
"Solo quiero que no haya nada de patadas, ni cadenas, ni nada de eso." Me dijo.
Vaya, era un hijo de puta, pero uno muy listo.
"Está bien, pero nada de poner un pie fuera de la casa, y nada de fastidiar la boda ¿me oyes?" Le dije.
"Lo prometo." Afirmó.
"Ah, y lo de tus pesquisas lo vas olvidando." Añadí. "No sea que te derrapen las neuronas y tengamos un… accidente."
"Ja, vaaaale primita." Me dijo divertido. "Me esperaré aquí hasta que acabe tu boda."
"Gracias." Le dije.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Carlisle)
"¿Todo bien?" Le pregunté a Isabella cuando la vi regresar con su marido pero sin sus hijos gemelos mayores que la habían seguido también antes.
"Sí, es que ha venido a verme un familiar." Afirmé. "Alguien non-grato para el novio."
"Sí, alguien que quería algo así como preguntarte sobre cierta información sobre conversiones que investigaste." Afirmó Edward. "Y si lo que él piensa solo tengo algo que decirte."
Se me olvidaba que aunque Isabella cerrase la mente cuando él estuviese cerca, el resto no la cerrábamos, y Sorien era un problema constante para su prima.
"A ver, listillo ¿qué tienes tú que decirme de la de tonterías que piensa ese idiota?" Le dijo ella poniéndose medio en jarras.
"No va a funcionar." Afirmó Edward. "Y por eso entiendo que no quieras que se sepa nada."
"Más te vale." Le dijo ella. "Estáis todos como cabras."
"Beee." Le dijo Edward bromeando por lo que ella medio se rió y se fue.
"Edward ¿qué has visto?" Le preguntó Bella.
"Nah, una tontería del loco de su primo." Le dijo él. "Olvídalo."
"Ese demente es un tipo demasiado listo." Afirmé yo.
"Esta vez no." Dijo Edward. "Solo porque ella ha estado investigando en algo que tiene que ver con las mordeduras y la forma de conversión no quiere decir que vaya a probarlos en nuestra mascota favorita."
"Eso es por su hija." Afirmé yo sacudiendo la cabeza. "Es medio vampiro medio licántropo, supongo que querrá hacerlo bien, por si acaso."
"Lo veis, tonterías del colgado ese." Dijo Edward mientras sonaba un vals. "Bella ¿me concedes este baile?"
La verdad es que aquello me olía un poco mal a mí también. Sorien podía ser muchas cosas, pero no era tonto. Claro que tampoco parecía preocupado ¿no?
Además, Jacob era su marido, dudo que hiciese nada que pudiese ponerle en peligro lo más mínimo.
Aunque visto de ese modo… igual había investigado precisamente por eso, para no ponerle en peligro.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jacob)
"Yo con permiso me voy a ir a la cama ya." Dijo Billie. "La noche es para vosotros, los jóvenes."
"Espera Billie." Le llamó Isa. "Te echo una mano."
"Por favor hija, que no estoy inválido." Le dijo Billie sonriéndole. "Con las cuerdas de la cama me sobra."
"¿Seguro?" Dijo ella. "No me cuesta nada…"
"Tranquila, puedo solo por una noche." Afirmó él. "Jake ¿por qué no sacas a la señorita a bailar un poco?"
"Claro." Dije sonriendo y levantándome para ofrecerle mi mano. "¿Me concedes este baile?"
"Será un placer." Afirmó sonriendo.
La verdad es que estaba siendo algo divertido. Vale, ahora Paul iba a ser mi cuñado, pero… bueno, sé que iba a cuidar de mi hermana y al fin y al cabo la fiesta era genial.
Llevábamos horas bailando, hasta que los novios dijeron que necesitaban descansar; así que al final la fiesta acabó.
Cada uno se iba a ir a su cuarto y mientras yo iba con Isabella a nuestro cuarto.
La verdad es que tras una boda siempre… ya se sabe, y nosotros hacía ya un tiempo que no… claro que yo ahora podría pasar por su padre y… bueno, ella seguía estando tan apetecible como siempre.
"Esto…" Dije yo. "Estaba preguntándome…"
Fue alucinante, se paró y me dio un beso, y debo decir… ¡que beso!
"Tonto…" Me dijo suavemente sonriéndome cuando nos separamos. "Ya sé que estabas pensando…"
"A veces se me olvida que puedes ver lo que pienso." Le dije sonriendo. "Procuraré no volver a pensar esas cosas."
Ahí sacudió la cabeza sonriendo aún y volvió a besarme.
"¿En serio crees que la edad es importante para mí?" Me susurró suavemente al oído de una forma que encendería hasta un muerto. "Eres mi Jacob…" Añadió antes de morderme suavemente la oreja con los labios de por medio.
Señor… si esto no era vida que viniese dios y lo viese.
¡Amaba a mi esposa!. ¡La amaba con toda mi alma!
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Isabella)
"¿Jay?" Le llamé cuando se le desplomaron los brazos en el colchón.
"Te quiero." Afirmó rodeándome con ellos y sonriendo. "Te quiero con toda mi alma, amor."
Otra vez estaba agotado; y esta vez había durado más. De 8 a 10, ya casi estaba en su record habitual.
Sonriendo me acurruqué contra su pecho. Sabía que esto había sido como reacción a su mentalidad de adolescente donde aún creía que después de una boda o un funeral lo que venía era una noche movidita reafirmando nuestra vida y amor.
Se quedó dormido y entonces aflojó un poco su abrazo, por lo que me moví y me tumbé para acomodarnos de lado a los dos.
Vale, a veces yo también me comportaba un poco como una cría, como mientras estábamos haciendolo, o después que me gustaba quedarme junto a él a hacer como si fuese humana y descansar junto a él.
Sin embargo, esta vez había algo más.
Mientras habíamos estado haciéndolo, no me había pasado inadvertido que el cuerpo de Jacob estaba duro de nuevo, y no me refiero a 'esa parte' en concreto, me refiero a todo el cuerpo. Tenía los abdominales que de nuevo paracían una tabla de lavar, de esas de piedra antiguas, el pecho estaba también duro, eso por no decir los brazos y las piernas que de ellos se podía sacar el acero para los barcos.
Le retiré un mechón de pelo de la cara, después de este tiempo volvía a tener una longitud que le daba para hacerse una coleta corta.
"Ya estás casi listo…" Murmuré con dulzura y sonriendo al verle dormido de agotamiento tras la boda y la sesión de después.
Sí, volvía a estar fuerte, parecía haber asumido que su vida era mortal y lo parecía haber aceptado un poco.
Ahora solo quedaba…
Mi cara cambió un poco, recordaba lo que faltaba para poder llevar a cabo el proceso, por eso mis ojos se redujeron un poco y miré a un lado triste.
No podía pedirle algo así, además, tampoco lo había comprobado… igual era peligroso, igual podía hacerse sin eso…
¿Pero qué tonterías pensaba? Nunca se había hecho sin eso… Era una condición básica en mi moral para poder convertir a cualquiera…
