-no es que no estime tu visita pero ¿Qué hace que tu fin de semana sea en mi departamento?-

Habían pasado meses desde que Hinata se integró al grupo de amigos que se reunía en el Ichiraku y eso la estaba llevando a otro círculo social nuevo para ella.

La extraña pareja que había entre Sasuke y su novia la hacían cuestionar los compromisos serios de las relaciones, Ino siempre le hacía un sonrisa traviesa después de que intencionalmente sacara de quicio a su novia, Shikamaru es el vivo ejemplo de que siempre puedes trabajar desde tu casa y seguir siendo exitoso en tu empleo y Naruto bueno, seguía siendo una intriga.

No iba a negar que tenía una buena relación con él, pero tampoco podía contradecir que empezaban a nacer sentimientos por él, eso la volvía loca y por ello había decidido viajar dos horas a la ciudad vecina para visitar a su amigo de la infancia Shino Aburame, el que tenía un sillón tan cómodo que no sabía si era lo que le causaba sueño o la segunda copa de vino que ya le habían ofrecido.

-Kiba estaba ocupado- le miro sirviéndose un vaso con agua -¿Cuánto llevas?-

-este mes cumplo orgullosamente año y medio-

-¿difícil?-

-aprendes a vivir sin ello-

-desearía que Sakura opinara lo mismo del cigarro-

-explica otra vez, ¿Cómo es que tu novia es doctora pero tiene un vicio?-

Hinata apretó más las mangas de su holgado suéter, ese tema ya había pasado por la fase de discusión varias veces entre ambas –su trabajo es estresante, eso lo entiendo y a veces hace el intento de cubrir con perfume pero aun así el olor es imposible de ignorar-

-bueno pero ¿Qué haces aquí?-

-Sakura se fue a una despedida de soltera- el chico soltó una risa

-y ¿la dejaste ir? Así como si nada-

-pues si-

-Hinata yo puedo superar el alcohol pero que tu aguantes tus celos es sorprendente-

La chica se levantó yendo a la pequeña isla del comedor -¡claro que puedo!-

-ya te dije es SORPRENDENTE pero debe de haber algo por atrás de ello-

-es normal que confié en ella-

-cuando enviaste una foto de ella, debo decir que Kiba se quedó mudo y me sorprende-

-deja de decir esa palabra-

-haremos como que te creo pero por última vez ¿Qué haces aquí?-

-necesitaba despejarme del trabajo-

-y yo necesito a Kiba-

-no sabía que eras gay-

-graciosa- el chico fue hacia uno de los cajones para volver con una caja –en toro tema se lo propondré el siguiente mes-

-¡Por Kami-sama! ¡¿Cómo, cuándo?!- no cabía de felicidad, uno de sus mejores amigos se casaría.

-es de mi madre-

Y es cuando Hinata empezó a poner en orden sus ideas, ya casi tendría treinta años y empezaba a cumplir los estereotipos japoneses que nunca pensó seguir después de su liberación sexual, pero por algún motivo le estaba causando desviar la atención de todo lo que Shino le estuviera diciendo en estos momentos.

¿Ya tendría un futuro? ¿Alguna vez lo habría planeado?

Todos los pensamientos se dispersaron cuando su celular empezó a sonar desde su bolso donde podía ver la imagen de reconocimiento de su primo Neji Hyuga.

La novia de mi mejor amiga.

Capítulo 6

La cabeza le dolía horrores -carajo- tenía esa atrocidad de sensación en su garganta que era producto de tabaco y vodka mesclado con tequila. Una de las veces en que había tenido esa molestia fue en la fiesta de graduación, donde muchas cosas no debían salir a la luz.

-al fin despiertas- escucho una voz a distancia que la hizo frotar sus ojos sintiendo su maquillaje entrando a sus glóbulos oculares.

-¿Quién eres?-

-y yo que pensaba que solo los hombres hacían esa pregunta- Sakura solo podía tratar de enfocar su vista hacia la silueta que empezaba a tomar forma –soy Yami-

-¿Qué paso?- gracias a un ser poderoso, pudo reconocer que se encontraba en una de las habitaciones de la suite que habían rentado el día anterior.

La castaña rio mientras la chica trataba de encontrar algo para tapar su desnudez -jugamos Shogi- le dijo para acercarse provocativamente muy cerca de su rostro –y sabes jugar muy bien- le dio un escaso beso en los labios para luego irse de la habitación.

Era como si todo volviera a su mente.

La tarde anterior un selecto grupo de señoritas llegaron al Oasis hotel para celebrar que la castaña favorita de todos contraería nupcias, la master suite cortesía de su padre las esperaba llena de botellas de champagne que en cuanto las habitaciones fueron asignadas empezaron a vaciar los frascos de la burbujeante bebida.

Para su fortuna quedó en la habitación compartida con Temari que al parecer no había estado con ella en la noche, eso hizo que empezara a vestirse con lo primero que saco de su maleta que seguía en el mismo sitio que ayer.

Mientras caminaba hacia el comedor podía ver evidencia de que no solo ella había sido despojada de sus prendas, la salida al casino fue un flash en su cerebro, recordaba que habían llegado a una mesa donde la mayoría empezó a coquetear con otro grupo que al parecer despedía a un soltero, ella al no sentir que encajaba decido acercarse más y más al bar donde todo la llevo a esa molesta mañana.

-¿tú también?-

Su rubia amiga salía de una habitación con una bata de hotel blanca que de seguro había agarrado por no encontrar su vestido que estaba en el otro lado del salón.

Tomo dos botellas de agua mineral del pequeño refrigerador -esta vez nos pasamos-

La chica recibió gustosa la bebida –pobre hombre si supiera como es su mujer-

-es el alcohol-

-claro el alcohol trajo a una castaña a tu cama-

-¡Temari!-

-cállate, no grites me aturdes-

-talvez el compromiso no es para ella-

-cuando tienes un anillo es compromiso-

-¡ya está hecho! Desde mañana solo beberemos jugo-

Se escuchaban los pasos de una persona llegando a ellas -dios mío te pondré un bozal si vuelves a elevar la voz- las chicas dirigieron su vista la castaña que de una forma muy perezosa se quitaba la banda "Futura novia" para lanzarla lejos –muero por dentro-

-mientras no estés preñada- rieron ambas

-me asegure de eso antes de venir aquí con ustedes-

-¿Qué te eh dicho de los anticonceptivos?-

-si, si, si doctora blah blah blah-

-semejante joyita es la futura señora Yunma- decía Temari desde su lugar.

-ni lo menciones en estos días, además mejor asi que quedada- menciono sin pensar haciendo pose de superioridad –el reloj les va a llegar señoritas-

-para tu información yo ya conocí a alguien-

-Temari si no tienes una roca en tu dedo no cuenta— fue interrumpida por el ronquido de la pelirosa recargada en la isla de la cocineta -¿ves? Asi de poco me importa-

.

.

En otro lado, en la entrada de su departamento estaba la pequeña Hinata hecha un desastre, claramente no había traído un paraguas por la tromba que estaba cayendo desde la tarde en la ciudad, como pudo rápidamente trato de llevarla hacia el sillón más cercano y traerle un toalla para secar un poco.

-Hinata ¿está todo bien? ¿Te paso algo?-

Ella lo miro fijamente y fue cuando el chico noto que la lluvia podía llegar a confundirse con las lágrimas que anterior mente salieron de sus ojos rojos –Naruto, necesito que me digas la verdad y solo necesito eso-

-claro, pero ¿Qué pasa?-

Hinata suspiro y de su bolso medio seco saco un aparato móvil para pronto mostrarle una fotografía.

-no entiendo-

-mira fijamente-

El chico tomo entre sus manos el aparato para que después de unos segundo sus ojos se abrieran con sorpresa –no estoy seguro de que sea lo que crees-

-por favor Naruto tengo que saber que no soy paranoica-

Él se fue al sillón de al lado para peinarse inconscientemente gracias a los nervios, no sabía que hacer, era el tipo de situaciones incomodas que había evitado siempre y ahora se presentaba en el momento más inesperado.

Era decir lo que claramente era obvio, en la foto se veía a varias personas pero resaltaba el hecho de que su mejor amiga estaba prácticamente encima de alguien que no era su pareja, o estar al margen y ser buen amigo.

-¿Quién te mando eso?-

-con todo respeto Naruto, quien me lo envió- empezaban un poco de lágrimas –no tenía ni idea, fue por casualidad del destino pero ¡oh kami!-

-Hinata puede haber una explicación-

-no hay explicación, sé que Sakura es tu amiga pero quería que alguien me dijera que veía cosas donde no las había-

-Sakura-chan no es asi-

-¡lo sé! Pero estas cosas no simplemente ocurren y tú lo sabes, ella me dijo que no pasaría nada, que iba a ser todo calmado pero— la chica trataba de articular las palabras correctas

-creo que debería esperar a Sakura para aclarar todo-

-¿y estar como si nada pasó?-

-no estoy diciendo que este bien—

-lo siento Naruto, no debí venir a ponerte en un incómodo- Hinata se levantó con la intensión de irse antes de que cometiera más imprudencias.

Naruto no podía soportar ver a una mujer llorar y sin intensión se coló frente a ella antes de llegar a la puerta. –Hinata no te puedes ir- la chica lo miro y fue cuando analizo sus palabras –no te puedes ir, la tormenta está empeorando y puede haber accidente ahí afuera-

-Naruto ya te moleste mucho-

-ven- la llevo de nuevo hacia un sillón que parecía estar cerca de una calentador eléctrico –sécate un poco y te dará tiempo de pensar- otra vez estaba arrodillado frente a ella pero precisamente en esa posición podía ver el reflejo de la luz externa en el fino rostro de la chica, lo que hizo que agarrara la toalla que llevaba con ella para ayudarle a secar las lágrimas que aún seguían saliendo.

Estuvieron unos minutos asi. –creo que puedes, bueno, traeré ropa seca para que te cambien y más toallas- se alejó un poco al fondo

-Naruto- el volteo para ver la pequeña figura en el amplio sillón marrón –gracias, enserio gracias-

-no hay problema-

Naruto rápidamente se fue al fondo de su apartamento para que en una habitación empezara a sacer lo antes mencionado y fue hacia su escritorio para tomar su móvil y marcarle a Sasuke porque claramente no se había mantenido al margen de la situación, recargo su frente en la puerta. "¿Qué jodidos haces Uzumaki?" "¿Qué jodidos haces Uzumaki?" se repetía a sí mismo.

-Uchiha- se escuchó la voz al otro lado de la línea.

-¿Sasuke?- hablaba en susurro para que la chica no lo oyera.

-me llamas para obviar-

-¡no! Tengo a Hinata aquí-

-¿aquí?-

-en mi departamento ¡idiota!- no recibió respuesta talvez el pelinegro estaría en shock –no entendí muy bien como estuvo pero Hinata tiene una foto de Sakura en la que claramente está siéndole infiel-

-¿y porque fue contigo? ¿Qué has estado haciendo estos días Uzumaki?-

-¡yo que voy a—! espera, no eh hecho nada-

-Ino me dijo que tú y ella han comido juntos-

-solo fueron un par de veces-

-¿querías más? Te vi en la semana y sabía que algo estaba pasando-

-pero no ha pasado nada-

-estas mintiendo-

-¿podemos volver al tema principal?-

-tienes dos opciones; la hechas de tu casa o te jodes y aclaras todo-

-¿Qué? ¿Qué rayos dices? Si la hecho y Sakura se entera- sus nervios estaban saliendo -estoy muerto ¿verdad?-

-dobe- se cortó la línea.

-no eres de mucha ayuda teme- colgó el teléfono para aventarlo hacia la cama.

Salió de la habitación para encontrarse a la chica parada junto a la ventana, pareciera que no noto su presencia ya que al ponerle la toalla seca sobre sus hombros dio un pequeño salto –gracias- susurro más para si -¿crees que dure mucho?-

Naruto tenía la ligera sensación de que la pregunta no era sobre el clima –yo creo que lo importante es saber que hacer después de que acabe- la volteo a ver por repetida ocasión.

-yo quisiera saber-

-pero es imposible- se parto para ir rumbo a la cocina –el baño es la segunda puerta, hare un poco de té-

Ella lo veía tan calmado y sensato, en cuanto salió de la casa de Shino se derrumbó en su coche por horas, manejo y manejo hasta llegar a la puerta del edifico, quería respuestas, deseaba que alguien le dijera que tenía razón, que le dijeran que hacer pero sobre todo necesitaba un poco de apoyo que no podía encontrar en la gran ciudad vacía, llego con las esperanzas de respuestas pero ahora tenía más dudas.

"Aprendes a vivir sin ello" recordaba las palabras claramente y estaba harta de vivir en la incertidumbre.

Camino tan rápido que no supo en que momento su cerebro percibió la acción de jalar al rubio por el hombro y poner sus labios sobre los del él.