Capítulo 19: Opiniones expertas.

(Voz de Carlisle)

"A ver si me he enterado bien." Le dije a Alex. "Pretendes convertir a tu marido en…"

"En vampiro, sí." Me dijo. "Me gustaría contar con vuestra opinión como expertos."

"Mi opinión es que estás como una cabra." Afirmó Chad. "El copular con un licántropo te ha ablandado el cerebro."

"Chad, va en serio." Afirmé. "Creo que puedo hacerlo."

"¿Entonces por qué no lo haces?" Me dijo un poco molesto.

"Sería más fácil hacerlo, irme con mi marido a una segunda luna de miel y aprovechar para ocultar el paso." Afirmé. "Con un poco de suerte, nadie se preguntará por qué Jacob parece más joven y por qué se mantiene así mientras todos envejecen porque como saben que una tapadera mía fue ser cirujano plástico en mis ratos libres del hospital, podría decir Jacob que le he operado varias veces para borrar el paso del tiempo. ¿Y luego qué? Cantará que Jacob no muera, que de pronto haya dejado de comer normal y en cambio nuestros suministros de sangre vuelen porque ya no hay 3 personas con alimentación básica de sangre y una que bebe un poco los fines de semana. Pasaríamos a ser 4 máquinas de beber sangre y una ocasional. ¿No crees que cantará? O no, no, mejor aún; Jacob tendrá que pasar un año sin separarse para nada de mí. Porque es fuerte y tiene un instinto animal bastante fuerte. ¿Qué decimos, que se había quedado pegado a mí?"

Ahí sí que cerró la boca el chico. La verdad es que era cierto, era algo demasiado gordo como para no comentarlo con nadie... y aunque pudiese hacerlo, que la verdad es que dudaba bastante de que pudiese, cuando él abriese los ojos iban a tener muchos problemas, empezando porque no había precedentes y no sabíamos qué saldría de ahí; no sabíamos siquiera si él saldría de esa...

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Giorgio)

Era un día más, o al menos así comenzó. Al amanecer me había retirado a mi cuarto tras una noche movida. Desde que el teniente Tenniens había muerto me había tocado a mí encargarme de la parte de estrategias y cooperación entre especies. Esperaba poder descansar un poco, pero al parecer, aquello no era posible.

"¡Giorgio!" Gritó uno de los chicos de investigación que teníamos y que se escondían en el subsuelo. "¡Señor, tenemos problemas!"

"¿Otra vez se os ha roto algo?" Le pregunté casi suspirando porque siempre que aparecía así alguno era porque había habido un corte de electricidad debido a que alguno de los chicos había tocado uno de los paneles y que se solucionaba en dos segundos, o porque se les había averiado algún artefacto o cosas de esas.

"¡No, es mucho peor!" Afirmó. "¡Es un mail de Isabella!"

"¿Cómo?" Dije. "No hemos recibido ningún mail de ella."

"¡Vosotros no, nosotros!" Afirmó nervioso.

"Vale, vamos a tranquilizarnos." Le dije. "Siéntate. Bien, dime qué es lo que te preocupa tanto."

"¡¡Pretende hacer un experimento prohibido!!" Afirmó. "¡Quiere un veneno de acción rápida y que no dañe los tejidos pero paralice el corazón!"

"¿Qué decís?" Le dije. "Eso es imposible. Ya no queda nadie en quién usarlo, además, no es su estilo envenenar a la gente."

"¡No para la gente!" Dijo el hombre. "¡Para ese chucho que tiene por esposo!"

"¿Te estás oyendo?" Le dije. "No dices más que tonterías. Ella quiere a su esposo."

"¡Claro que sí!" Afirmó el hombre. "¡Por eso tiene que ser un veneno rápido!"

"No tiene sentido." Afirmé. "¿Para qué iba a matar a su amado marido?"

Un momento, sí que lo tenía. Ahora que caía sí que había una razón para que ella pidiese un veneno así.

"No es posible..." Afirmé mientras mis ojos amenazaban con salirse de sus órbitas. "No se atrevería a hacer algo así..."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Edward)

"Eso es algo repugnante." Afirmé después de que la señora de la casa, porque ya no merecía ni que le llamásemos por su nombre se fuese hacia Volterra de nuevo con la palabra de volver por la noche. "¡Es que no sé ni cómo se le ha podido pasar por la cabeza!"

"Edgard, cálmate." Me dijo Carlisle. "Ha contado con nosotros para intentar conseguir puntos de vista más neutrales sobre el peligro médico que eso entraña. Médico, no moral."

"Me da igual que sea peligroso o no." Afirmé casi gritando. "¡Es amoral!. ¡Para empezar ni siquiera debería haberse casado con él!"

"No es de nuestra clase, lo sé." Me dijo. "Pero Bella tampoco lo era."

"¡Morder a un humano para convertirlo no es amoral!" Afirmé indignado.

"Sí desde su punto de vista." Me dijo Carlisle. "Para ella morder a alguien solo es válido si está muriéndose y no le tocaba. Lillian, estaba muriéndose asesinada; Chad, una presa de ella lo pilló y lo intentó matar de forma poco ortodoxa... Bella no estaba muriéndose cuando le mordiste, para ella ambos casos son lo mismo. Recuerda que ella no hace distinciones de rango entre humanos, vampiros o licántropos."

"¡Pues hay distinciones, y bien claras!" Afirmé.

Que esa loca, demente y descerebrada ahora me viniese con que su marido y Bella eran iguales era algo enfermizo. Convertir a un humano no era bueno tampoco, vale, pero al menos era contemplado por nuestro código.

¿Morder a un licántropo?

Eso era una locura; era enfermizo, vomitivo y muy peligroso.

"¡No debe hacer eso!" Le dije a Carlisle.

"¿Vas a impedirselo tú?" Me dijo él.

"¡Pues sí!" Afirmé. "¡Si hace falta se lo impediré!"

"Me encantaría verte intentarlo." Me dijo. "No vas a poder hacer nada; hay miles de formas y nadie lo sabría nunca... al menos no inmediatamente."

¡¿Estaba defendiéndola?!

"Carlisle... ¿qué estás diciendo?" Murmuré confuso. "¿Estás... insinúas que a ti te... te da igual... que esto es... normal?"

"A mí tampoco me hace gracia que vaya a hacer eso, pero es su decisión." Me contestó suavemente. "No me agrada la idea que se haga una conversión de ese tipo, si se hace ahora eso significará que podría hacerse en cualquier otro momento, con cualquier otro..."

"Estoy con Carlisle." Afirmó una voz tras de mí que me hizo girarme para encontrarme cara a cara con Isabella. "No pretendo hacer a cualquiera, es mi marido, es su decisión y solo preguntaba por un punto de vista de médico."

¡Aquello era demasiado!

Un movimiento, uno solo...

"¡No intentes decirme que está bien!" Le dije indignado. "¡Esto no está bien, nunca lo va a estar!. ¡Da igual que sean unos motivos u otros!. ¡Una conversión así nunca debería darse!"

"¡Edward, por dios!" Gritaron las chicas cuando Bella entró y gritó al verme a mí con Isabella cogida por el cuello.

Al momento, tenía al resto de mis hermanos allí.

"¿Isabella, estás bien?" Le preguntó Alice mientras entre Emmeret y Jasper me mantenían cogido y alejado de ella.

"Sí... solo me ha cogido por sorpresa..." Murmuró ella con la mano en el costado.

"¡¿Pero qué te pasa?!" Me dijo Emmeret manteniéndome bien sujeto mientras yo intentaba soltarme. "¡¿Te has vuelto loco o qué?!"

"¡Sueltame!" Le dije forcejando.

"Isabella..." Le dijo Carlisle para que ella levantase la mano suavemente.

"¡¿Estás tonto?!" Me dijo Jasper. "¡Estabas atacando a una amiga!"

"¡Ella ya no es amiga!" Afirmé mirándole furioso mientras seguía intentando forcejear contra ellos dos y acabando por medio soltarme. "Ella ya no es nada nuestro."

Afirmé antes de irme.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Isabella)

"¿De qué está hablando, Isabella?" Me preguntó Alice con cara de sorpresa y confusión.

Edgard acababa de irse, pero el resto de su familia seguía allí. Tenía todas las miradas puestas en mí.

"No... no importa, en serio." Afirmé.

"Chicos, deberíais ir saliendo." Les dijo Carlisle.

"Carlisle, creo que a todos nos gustaría saber por qué hemos tenido que separar a Edward de Isabella." Afirmó Jasper con la misma cara de Alice.

"Sí, por qué le había cogido del cuello y cómo es posible que lo lograse." Afirmó Emmeret.

Como respuesta, Carlisle me retiró la mano del costado. Me había caído sobre un montón de hojarasca cuando tuve que parar en seco para dar la vuelta cuando intuí el peligro que Edwrd suponía para todos estando furioso como estaba, con tan mala suerte que mi bota no agarró suficiente, derrapé en la frenada y me caí sobre un montón de hojarasca que tenía un trozo de madera oculto.

Me lo había arrancado de golpe y como era de esperar, aún estaba la sangre fresca; me sorprendía que no me hubiesen olido, claro que ahora que caía, posiblemente estuviesen sin respirar porque el olor licántropo de Jacob lo debía impregnar todo.

"Si no os importa, estaría bien que le curase ya." Afirmó Carlisle.

"Carlisle, no necesito ayuda." Afirmé.

"También me gustaría poder hablar contigo." Me dijo.

"Vale, nos vamos, pero queremos respuestas." Afirmó Alice.

Podía notar que había cambiado algo, me dolía el interior. Mientras me quitaba la camisa para dejarle a Carlisle que me curase me di cuenta de que el pinchazo había sido algo duro, me dolía levantar el brazo para la simple tarea de sacarme la camisa.

Carlisle tampoco dijo nada.

"¿Tú también estás furioso?" Me atreví a susurrar.

"No." Me dijo. "Entiendo tus motivos, aunque creo que os equivocáis, los dos. Tanto Jacob como tú... De él sería de esperar porque es un licántropo y es joven, pero tú..."

"Me siento vieja." Afirmé.

"Eres vieja." Me dijo. "Y no es que pretenda justificar a mi hijo pero en mi opinión, lo que pretendes hacer no solo es amoral sino peligroso... Ahora eres nuestro líder, de todos; lo que hagas no solo tiene repercusiones para ti, también las tienen para nosotros. Creo que si lo haces... ya olvidándonos del riesgo de que cualquier cosa por muy pequeña que sea salga mal, si lo haces... bueno, será como decir que es algo normal. No va a haber muros para controlar que no se muerda a quien nos dé la gana."

"Lo sé..." Murmuré. "Por eso solo os lo he contado a vosotros... soy incapaz de pensar correctamente... necesitaba otra opinión experta sobre le punto de vista médico..."

"¿Has pensado en todas las repercusiones médicas que esto va a tener?" Me preguntó susurrando. "Yo solo te he dicho una."

"Sí, llevo años pensando en eso, desde que acabó la guerra y yo asumí mi cargo en Volterra." Afirmé confesándoselo y entonces suspirando sin ser consciente de ello. "Yo quería mantenerlo en secreto... no deseo que nadie lo supiese por lo que puedo desencadenar si eso sale bien..."

"Pero ¿y si no sale bien?" Me preguntó. "¿Y si te confundes y falla cualquier cosa, el más mínimo detalle?. ¿Has pensado qué pasaría si él muriese? Ya es difícil hacerlo en humanos, con que en licántropos..."

Eso me hizo callar un poco.

Desde luego que había pensado en eso también... Si Jacob moría, más aún si moría en mis brazos... Nunca podría perdonármelo aunque él si pudiese... Yo entonces asumiría mi culpa, pediría a alguien que me esposase y entraría al infierno mismo para expiar mis culpas.

"Si es necesario les pediré a Sam y su manada que me den el toque de gracia." Afirmé suavemente. "Me dejaré matar, expiaré mis culpas. Y delegaré en un triunvirato formado por Ivvan, Marianne y tú."

Sí, había preparado todo hasta el más mínimo detalle.

Mientras ponía en palabras lo que hacía tanto que rondaba mi mente, sentí que se me rompía el alma. Era como aceptar por fin que algo podría no salir como yo esperaba, que algo podía fallar y Jacob podía morir de verdad...

"¿No... no vas a decir nada?" Murmuré.

"No sé que decir." Afirmó. "Veo que no es una decisión que hayas tomado por capricho, estoy enterado de qué te pidió Jacob hace tiempo como regalo de cumpleaños... además, veo que has... dedicado bastante tiempo a pensártelo. No sé qué decir; además... ¿serviría de algo?" Me preguntó mirándome a los ojos tras acabar de asegurar el parche. "Parece que ya tienes la decisión tomada."

"Aún no hay nada decidido." Afirmé. "Solo he investigado en el tema para poder hacerlo si Jacob aún sigue deseando eso."

"¿Por qué quieres hacerlo?" Me preguntó. "Antes no quisiste."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Carlisle)

"¿Por qué quieres hacerlo?" Le pregunté a Isabella mientras me hablaba de qué estaba haciendo con lo de convertir a su marido. "Antes no quisiste."

"He intentado vivir sin Jacob, me es imposible." Afirmó ella. "Rompí las reglas casándome con él, las pisoteé cuando tuvimos a Sari, escupí en ellas cuando volvía quedarme embarazada de los dos pares de gemelos... ya era muy tarde para intentar hacer como que nada había pasado. Soy incapaz de soportar la idea de estar lejos de él para siempre... Aunque esté en contra de lo que voy a hacer... bueno, consentir en esto va a ser menos doloroso que separarme de él ahora."

Era raro, pero podía entenderla. Estaba enamorada, como yo de Esme, como Edward de Bella, Jasper de Alice o Emmeret de Rosalie. Sabía que si un vampiro mataba al compañero de otro, este le buscaría para matarlo... era por el amor.

"No pido que lo apoyéis." Me dijo susurrando a un volumen que el oído humano ni el animal no podía percibir. "Solo pido que me guardéis el secreto... para no poner el mundo patas arriba."

"Lo siento, pero eso es algo que ya has hecho." Le dije. "Te casaste con un licántropo, te rebelaste contra el poder de los Vulturis, encabezaste la guerra contra ellos y sus partidarios... Y ahora pretendes convertir a un licántropo en un vampiro."

"Preferiría que lo que voy a hacer con Jacob quedase en el más absoluto secreto."

"Carlisle." Dijo Jasper irrumpiendo en la habitación. "Edward y Bella, se han ido. Rosalie les ha seguido, y Emmeret a ella."

"Mierda..." Murmuró Isabella cubriéndose los ojos con una mano.

"¿Por qué Edward te dice que si lo haces te olvides de seguir en su bando, que serás enemiga?" Preguntó Alice llegando con una nota en su mano.

Ella no contestó nada, se limitó a cerrar los ojos contra su mano. No hacía falta ser capaz de leer los sentimientos como su hermanito Bobby para darme cuenta de que aquello no la hacía ningún bien.

"Carlisle... deberíais seguirles." Me dijo. "Son tu familia..."

"Isabella." La llamé.

Ella entonces sacudió la cabeza suavemente y me miró. Tenía los ojos llenos de tristeza, no era la primera vez que veía esa mirada; tenía la misma mirada que tenía cada vez que algo iba mal, que estaba triste.

"Son tu familia..." Afirmó. "Lo entiendo, tranquilo. Vamos, ve con ellos."

No me gustaba tener que irme así, pero no me quedaba otra, menos aún cuando ella misma me estaba pidiendo que fuese con ellos.

"Carlisle, si decides ponerte del lado de tu hijo lo entenderé." Afirmó cuando yo ya salía por la puerta con mis hijos.