Sailor moon y sus personajes son propiedad de Naoko Takeuchi


Decisiones

Akira miro a Taiki y luego sus ojos se posaron en la chica de cabellos plateados sonrió algo avergonzado nunca había visto directamente a Healar y debía admitir que era muy bella. Kakyuu por otro lado tenía la mirada fija en el joven rubio últimamente lo había visto mucho en la pintura pero verlo en persona era completamente diferente además Taiki no paraba de comparar al rubio con la peliplata, ambos tenían el mismo color de piel pálido y esos ojos verdes de aquel peculiar tono.

—¿Entonces tú eres Akira? — pregunto Taiki rompiendo el largo silencio que se había instalado desde que el visitante había sido llevado a esa sala

—Así es Taiki, yo soy Akira y durante todo este tiempo he estado atrapado sin poder salir en el palacio del alfa y omega —

—¿Cómo es que nos conoces?¿Sabes acaso quienes somos realmente nosotros? — pregunto el castaño, Healar también fijo la vista en el rubio cuando Taiki hizo aquella pregunta

—yo, los conosco desde hase mucho veran; mis… amigos y yo nacimos en una estrella lejana una planeta que hoy no es más que un recuerdo borroso en la memoria del universo. Hubo una guerra terrible no recuerdo mucho pues era muy pequeño pero recuerdo a mi madre llorando mientras nos llevaba a un lugar seguro. mi familia servía a la familia real, mi madre era gran amiga de la reina, tengo vagos recuerdos de los días antes de que la guerra llegara a la capital después todo fueron gritos oscuridad y... vacío, eso quedo en el lugar donde una vez se alzó un planeta próspero y hermoso. El vacío se tragó mi planeta y cuando creímos que nada nos salvaría ella llego, Sailor Cosmos, no sé cómo lo hizo pero detuvo el avance del vacío y nos llevó a nosotros con ella crecimos bajo la protección de Cosmos, sin preocupaciones, libres de todo. Ustedes, aunque no lo recuerden son mis compañeros, mis amigos y la única familia que tuve después de la destrucción de Astra, éramos… no, somos los guerreros de sailor Cosmos ella despertó nuestros poderes y nos dio la bendición de las estrellas eternas por ese motivo no envejecemos y somos casi inmortales — dijo el chico mirando con nostalgia una gema color verde en incrustada en su guante.

—¿Cómo llegamos a este planeta, porque no recuerdo nada de lo que dices? —pregunto Halear sus ojos demostraban la confusión y lucha que se desataba en su interior.

—Ocurrieron muchas cosas que por ahora no quisiera mencionar, porque para mí son muy recientes he permanecido en el antiguo palacio del alfa y omega bajo una maldición que me ha mantenido dormido durante todo este tiempo cuando desperté creí que solo habían pasado unos meses a lo mucho unos años pero la batalla en la que estuve paso a miles de años, Cosmos, ella se perdió por culpa mía intente ayudarla quería que se recuperara y también quise salvar a la heredera de la luna pero usar mi poder me lanzo al castillo donde fui prisionero durmiendo hasta hace poco — Akira suspiro se sentía tan frustrado por todo lo que había pasado en su ausencia.

—¿Cómo es que has despertado entonces? — pregunto Taiki

—Sentí nuevamente la energía de Cosmos pero también el vacío se está liberando, el mal crece cada vez más y la energía de Caos ha desaparecido casi por completo, la única que puede ayudarnos es Cosmos, por eso estoy aquí —

—Ella dijo que sin la ayuda de Cosmos el vacío borrara todo sin dejar rastro — dijo la princesa

—¿Ella? — pregunto Taiki

—He soñado con una sailor vestida de negro, una mujer de ojos rojos ella me advirtió sobre lo que está ocurriendo—respondió la princesa

—Esa es sailor Caos princesa, veran, cuando Cosmos desaprecio Caos también lo hizo y después yo quedé dormido así que nunca supe que le ocurrió — dijo Akira

—¿Qué es el vacío? — pregunto Healar

—El enemigo primordial, la nada. Cosmos una vez nos relató que al principio mismo solo existía una gran nada y entonces una chispa se encendió creando la luz y la oscuridad Cosmos y Caos ellas desterraron al vacío sellándolo en un plano diferente y el universo que conocemos nació. pero, de alguna manera el vacío empezó a despertar la maldad en los planetas, y galaxias enteras sucumbieron a su poder fisurando cada vez más la prisión primordial del vacío. —

—¿Sabes donde esta ella, donde se halla sailor Cosmos? — pregunto Kakyuu, quería creer que aquel joven si sabría donde se hallaba la guerrera quería aferrarse a la esperanza de que el mal que su familia hizo reteniendo a los chicos aun tuviese arreglo.

—Si, se dónde se encuentra, uno de los espejos del palacio me la mostró pero han pasado tantos años que su esencia misma ha cambiado mezclándose con otra más aun así yo confió en Cosmos, sé que ella despertara, quiero creer que así será. — respondió el joven.

—Has venido por nosotros — dijo Taiki mirando a los ojos del rubio

—Asi es, nosotros cuatro aun mantenemos el poder que Cosmos nos otorgó confió en ella pero si se da el caso de que ella no se manifieste… en ese caso nosotros podríamos devolver el poder que nos obsequiaron y así despertarla —dijo Akira su mano acaricio la gema verde sobre uno de sus guantes.

En ese momento una de la sillas se corrió y Haelar se marcho sin decir nada no quería saber mas todo aquello seguía pareciendole una locura. Akira suspiro no iba ser fácil la misión que se había propuesto.

—Faigter, quiero decir Seiya desapareció hace varias semanas no podemos irnos sin el — dijo de pronto Taiki, Akira se giro a verlo y asintio

—No te preocupes por Seiya, él como siempre se ha adelantado — respondió sonriendo

—¿A qué te refieres? — pregunto la princesa

—Seiya está con Cosmos ahora, aunque claro, él no sabe quién es ella y bueno creo que tempo sabe quién es él, por eso quiero que vengan conmigo necesitare su ayuda —


Healar se apoyó en la pared sobre su cama estaba el broche de transformación no había podido deshacerse de el como Maker no quería alejarse de lo que conocía.

No perteneces a este lugar dijo Yaten mirándola desde el otro lado del espejo

—Yo no quiero irme no quiero pelear más — respondió

Yo también tengo miedo dijo el peliplata mirándola con esos ojos verdes

Healar se miró en el espejo era hora de afrontar su realidad, ella no era una sailor, no era de Kinmoku y aunque quería mucho a la princesa Kakyuu y jamás olvidaría los bellos días que paso a su lado como su guardiana, no podía seguir negando mas quien era realmente.


Akira miro a Taiki y suspiro Healar aun permanecía en el castillo negándose a aceptar su realidad y él lo entendía, Healar había aceptado al planeta de fuego como su hogar y jamás sintió la necesidad de marcharse tenía una vida allí y era feliz. Akira lo comprendía, entendía porque ella se aferraba tan aguerridamente a aquello pero necesitaban a Yaten si las cosas no iban como él pensaba solo los cuatro juntos podrían despertar a Cosmos.

Taiki miro al rubio suspirar por décima vez; Healar se estaba comportando demasiado testaruda ahora sabían dónde estaba Seiya, sabían que debían hacer y él trataba de comprender a su compañera pero a veces la platinada era demasiado obstinada.

—Akira, Healar es… bueno Yaten es a veces tan testarudo y…—

—Tiene miedo — lo interrumpió Akira mirándolo con aquellos ojos verdes tan iguales a los de la guerrera del cabello plateado

—Si, esta es la vida que conocimos y aunque la mayoría de nuestros recuerdos no son reales pues es lo único que conocimos, dejar todo atrás no es facil aun cuando todo lo que viví aquí fue mentira— dijo el castaño

—Taiki eso no es cierto no todo fue mentira viviste una vida aquí aunque no haya comenzado siendo todo real lo que sentiste lo que aprendiste y experimentaste no fue mentira porque tu y los chicos también fueron sailors de Kinmoku - los ojos verdes habían adquirido un brillo cálido y Taiki suspiro aquella calidez que desprendía el rubio le rocordo a la de la princesa Kakyuu y también evoco el recuerdo de sailor moon clamando que podían luchar juntos que no necesitaban ser enemigos

—tal ves tengas razon— dijo el castaño mirando hacia el castillo que fue su hogar durante algún tiempo

— quiero que confíen en mi aunque ustedes no me recuerdan ni se sienten conectados con Cosmos por favor confíen en mi... no quiero emprender este viaje solo — "no ahora que encontré a mi familia" pensó Akira aunque no expreso lo último y volvió a suspirar Taiki también suspiro y pensó en Seiya ¿en donde estaría?


La princesa Kakyuu miro el documento en sus manos no podía concentrarse, Taiki había pasado a despedirse se marchaba con Akira y supuso que Healar también se iría se estaba quedando sola. Un suave golpe en la puerta la regreso a la realidad.

—Adelante — dijo, la puerta se abrió y una joven platinada ingreso.

—¡Healar! — exclamo la princesa sorprendida. la chica sonrió débilmente

—Princesa, yo, vine a despedirme iré con Taiki y Akira si alguien no vigila a Taiki se va a perder en su computadora y dejara de prestar atención a su alrededor además ese sujeto dijo saber dónde está Seiya y… —

—Healar — susurro la princesa se había puesto de pie y fue acercándose a la guerrera

Los ojos verdes de la chica se fijaron en la bella figura de su princesa y sonrió Kakyuu no pudo más abrazo a Healar mientras sus lágrimas caían por sus mejillas, la guerrera estrecho a su princesa, ella jamás olvidaría a la pelirroja y siempre la defendería no importaba que, más por ese mismo amor y lealtad ahora se marchaba pues la única manera de proteger a Kinmoku y a Kakyuu era despertar a sailor Cosmos y sellar al vacío.

—Adiós princesa Kakyuu — susurro al oído de la mujer

—Hea… — las palabras de la pelirroja murieron en sus labios cuando al separarse ya no vio a su guerrera y amiga en su lugar estaba Yaten kou dándole una cálida sonrisa

Yaten tomo la mano de la pelirroja y se la llevo a los labios deposito un beso antes de darse la vuelta y marcharse no hubo más palabras no fueron necesarias la princesa se limpió las lágrimas y se acercó a la ventana desde donde vio a tres jóvenes volverse estrellas y abandonar el planeta dejando tras de sí un brillante haz de luz.

—Adiós mis Starlights — susurro la joven.


Seiya daba vueltas en la librería. Mika, una joven de cabello verde oscuro sonreía divertida había visto a Seiya en la librería los últimos cinco días y cada día daba vueltas ojeando diferentes libros al final del día siempre se llevaba uno o dos tomos pero al día siguiente siempre volvía por mas.

Serena estaba en la sección infantil cuando una muy familiar cabellera oscura la hizo suspirar y una sonrisa divertida ilumino su rostro.

—Señorita quiero este — dijo una niña tirando de su manga para llamar su atención

—Bueno, entonces vamos a buscar a tu mamá —dijo Serena sonriéndole

La pequeña asintió y sin soltar el libro de cuentos ni la manga de la chica busco a su madre que estaba al otro lado viendo unas revistas

—¿Mami me compras? — este pregunto la niña mostrando su libro

La mujer tomo el libro y le dio una ojeada después asintió y Serana acompaño a madre e hija para que pudieran cancelar su compra cuando se marcharon Kaido, quien estaba tras la caja le sonrió a la rubia.

—Se te dan muy bien los niños Serena algún día serás una magnifica madre — dijo

La chica entonces recordó a Rini y suspiro estaba viviendo una vida extraña para ella y ahora sentía el peso de la sortija que Darién le había dado hace ya tanto tiempo atrás, tener un futuro escrito no le gustaba nada.

—Bombón — susurro una voz en su oído

—Seiya — dijo la rubia dando un respingo

—¿Serena estas bien?—pregunto Kaido algo preocupado pues su joven compañera se había quedo en silencio viendo a la nada

—Si, lo siento — respondió la rubia sonriendo

Seiya frunció el ceño había estado observando a Serena interactuar con la niña y con otros niños a lo largo de los cinco días en que decidió que necesitaba un libro nuevo cada tarde pero dejando de lado eso, la sonrisa que su bombón les daba a los niños y la mirada que ponía cuando una niña se marchaba eran muy extrañas Serena siempre había sonreído con facilidad pero al parecer los años la habían cambiado y su sonrisa natural, esa sonrisa que había iluminado sus días antes había casi desaparecido y Seiya quería saber el motivo de aquello.

—¡He Seiya! — le llamo Mika, después de cinco días dando vueltas por aquel lugar las dependientas ya lo conocían.

—Hola Mika— le sonrió el moreno

—Sabes, si tanto te gusta venir aquí ¿porque no postulas para el un puesto de trabajo? solo debes llenar ciertos documentos — Mika tenía una gran sonrisa Seiya parpadeo sorprendido pero luego también sonrió

Unas horas más tarde Serena caminaba junto a Seiya a casa de la rubia

—No tienes que acompañarme siempre Seiya —dijo la chica

—Y privarte de mi compañía bombón como crees me crees capas —respondió él sin borrar su sonrisa traviesa.

Serena se rio ya no tenia caso protestar su amigo tenia un ego gigantesco. mientras pasaban por el parque en dirección a la casa de la chica Serena miro de reojo al moreno de cabello largo agradecía mucho que el hubiera vuelto pues con su reciente soledad y su futuro cada vez más cerca no sabia que habría hecho de haber estado completamente sola repentinamente Seiya se detuvo y Serena casi choco contra su espalda.

—Seiya, no te detengas así— protesto la rubia asomándose

Allí frente a su casa estaba aparcado un automóvil rojo que ella conocía muy bien su mano se sujetó a la del moreno que giro encontrándose la mirada asustada de la rubia.

—¿Bombón?— pregunto pero ella dio un paso atrás

—¿Vamos a dar una vuelta Seiya?— pregunto la chica con un tono de súplica en la voz.

Él quería preguntar si todo estaba bien pero claramente algo no iba bien aferro la mano de la rubia y sin más se dio la vuelta y se la llevo


Mina se dejó caer agotada en el sofá ser una joven talento en asenso era mucho más agotador de lo que imagino. había pasado una semana entera desde que había visto a Serena y las chicas y a pesar de que cada noche llamaba a sus amigas ya nada era igual la escuela había quedado atrás y ellas tomaron caminos diferentes aunque se suponía que en el futuro volverían a estar juntas.

La rubia cerro los ojos y el sueño la fue venciendo su móvil resbalo de sus manos y quedo sobre el suelo de su apartamento mientras la chica se dormía en una incómoda posición

Mina — susurro una vos lejana

—Ya voy — respondió aun dormida

Mina — volvió a repetir la voz

—Si — la chica se dio la vuelta y continuo durmiendo

—¡Mina despierta! — dijo Artemis colocando sus patas frías en la cara de la rubia

—¡Artemis! — exclamo la chica sentándose al instante ocasionado que el gato saltase al suelo

—Tu móvil lleva sonando desde hace veinte minutos además no deberías dormir en el sofá —la regaño el gato blanco

—Sí, sí ¿y quien está llamando? — pregunto cogiendo el movil, en la pantalla aparecía un número desconocido.

—Habla Minako — dijo algo molesta

—¿Mina? soy yo, Darién quería saber si Serena está contigo

— ¿Serena? no he visto a Serena desde hace varias semanas ¿Darién paso algo? — pregunto preocupada y completamente despierta

—No, solo que aún no llega a casa y no responde a mis llamadas — dijo él.

—Tranquilo yo la llamare y a las chicas para saber si ellas saben algo —dijo la rubia

Quince minutos después Mina estaba preocupada había llamado a las chicas y ninguna había visto a su rubia amiga de coletas desde el día en que se habían reunido Ami estaba preparándose para un examen, Lita y Rei ni siquiera estaban en la ciudad la rubia miro su telefono móvil ¿cuándo se habían distanciado tanto de su amiga? ¿Cuándo dejaron de comunicarse? se preguntó apretando con fuerza el aparato ¿qué clase de personas eran que a la mínima de cambios olvidaban lo que realmente importaba?

Artemis miro preocupado a la chica rubia pero no dijo nada Mina acaba de caer en cuenta que ya no sabía casi nada de sus amigas el gato fijo sus ojos en el cielo la luna al igual que la princesa se hallaba oculta. Luna le había mencionado que Serena últimamente andaba algo extraña pero incluso ellos que fueron los consejeros de la reina en el Milenio de Plata habían dejado pasar aquellos detalles sobre su princesa atribuyéndolos a que estaba madurando pero tal vez había algo más.

—No sé dónde está, no tengo idea que podría estar haciendo ni siquiera sabía que ella había conseguido un nuevo trabajo — susurro la rubia con cada palabra se sentía peor ¿Crees que este bien? —pregunto la chica mirando a su gato.

—Seguramente sí, no ha habido un enemigo en más de tres años Mina — respondió el felino tratando de calmar a su rubia amiga.


Serena cogió el móvil y suspiro habían como quince llamadas perdidas de Darién otras diez de Mina y varias de sus demás amigas

—¿Te encuentras mejor? — pregunto Seiya sentándose frente a ella al final el moreno opto por llevarse a la rubia con él a su apartamento

—Lo siento Seiya yo debo parecerte tonta corriendo así y …—

—¿Qué ocurrió bombón? — pregunto él sin dejarla terminar.

Serena miro la taza que Seiya le había dado hace unos momentos y suspiro últimamente suspiraba mucho. Pero las cosas habían cambiado, alzo la cabeza y se fijó en los ojos del moreno esos zafiros que algunas veces ocasionaban que su corazón se acelerase sin motivo, aun no sabía porque le ocurría aquello con él o tal vez, no quería ver la razón.

—Darien quiere que le pongamos fecha a nuestra boda — susurro, esa noticia años atrás la habría tenido saltando de felicidad no huyendo de su prometido con el hombre que despertaba ese extraño sentimiento en ella.

Seiya sintió como si un balde agua fría le cayera encima entonces recodo que la chica que amaba estaba comprometida, que por mucho que él quisiera ser más que su amigo ella ya tenía un novio y era feliz con otra persona aunque en aquel momento su mirada reflejaba cualquier cosa menos la felicidad que debería .

—¿Serena? — pregunto extrañado ella no lucia feliz es más lucia muy abatida acaso era posible que ella ¿no quisiera casarse? se preguntó

—es mi destino, es lo que todos esperan que haga pero no sé, ¿por qué no se siente bien? ¿porque no puedo seguir soñando con mi boda como antes? ¿porque no puedo amar a Darién como antes? ¿porque es tan difícil volver a amarlo? no lo entiendo —dijo la rubia sus manos habían revuelto su cabello y su peinado se había desecho dejando solo una gran mata pelo rubio que cayó como cortina cubriendo a la chica que sollozaba frustrada en silencio.

—Bombón—susurro el moreno se le partía el corazón al ver a la chica que amaba sufrir no y él sin poder hace nada así que se acercó y atrayendo a la rubia a su pecho la abrazo las lágrimas no dejaron de fluir y Serena no pudo parar todo había sido como una bomba que se había ido acumulando más y más y finalmente había estallado.

El moreno permaneció allí abrazando a la joven no la dejaría sola, no la dejaría hundirse y si ella no quería casarse el, la ayudaría aun no sabía cómo ni que aria pero protegería a Serena de todos y de todo.

La rubia se aferró a Seiya como a un salvavidas desde que Darién había regresado el futuro se había hecho ya una realidad cada vez más y más cercana y cuando el día de navidad el había hablado de poner fecha a la boda la puerta de su futuro le dio de lleno en la cara. Aquel día había sonreído y dijo que primero debían hablar con sus padres, después, gracias al trabajo trato de ignorar aquello pero cuando vio el vehículo del moreno aparcado frente a su casa el pánico se apodero de ella y lo único que pensó fue que no quería estar allí, que aquel no era su lugar por eso se aferró a la mano de Seiya como si su vida dependiera de ello pues temía que si lo soltaba se hundiría en la oscuridad.

Unas horas después Serena llamo a su casa se disculpó con su madre por no llegar y le informo que se quedaría en casa de una amiga Ikuko la regaño y le dijo que Darién la había estado esperando y también le comento que habían llamado a sus amigas pero nadie supo donde se hallaba, finalmente la mujer se escuchó más calmada cuando le dijo que se cuidara y no llegara tarde al día siguiente, después de la llamada Serena apago el móvil sabía que tendría que hablar con Darién pero no se sentía preparada además él había llamado a sus amigas y con ellas tampoco quería hablar.

—Bombon, ya puedes usar el baño — dijo Seiya saliendo con el cabello aun mojado y una sonrisa

—Está bien, gracias por dejar que me quede aquí hoy — respondió la chica algo sonrojada al ver al moreno sin camisa.

—Es un placer para mi bombón y si tú quieres podemos compartir la cama ya que es bastante grande — dijo el moreno con una pícara sonrisa

—¡Pervertido! —le grito Serena aventándole una almohada que ágilmente el esquivo.

El moreno se rio al ver el enorme sonrojo de la chica y como esta se dirigía asía el baño entonces recodo algo y de entre sus cosas saco el pijama de Fighter con el que llego a la tierra lo había guardado y ahora se alegraba de haberlo hecho.

—Puedes usar esto bombón — dijo el moreno ofreciéndole la ropa doblada.

—Seiya, no sabía que tenías esos gustos — comento la rubia viendo la ropa femenina con una sonrisa divertida.

—Es el pijama de Fighter con el que aterrice aquí — respondió él su rostro se había sonrojado un poco ocasionado la risa de la rubia.

—Solo bromeaba Seiya — dijo la chica cogiendo la ropa

Serena se encerró en el baño y Seiya estaba feliz de haber hecho que serena volviera sonreír aunque se había reído de él, pero no importaba, suspiro estaba muy preocupado por la chica no sabía cómo ayudarla ni que hacer por ella más que apoyarla y ser su amigo incondicional.

Repentinamente la habitación se tono fría y las luces parpadearon Seiya se colocó frente a la puerta del baño conocía esa sensación fue la misma que lo embargo antes de que lo arrojaran a la tierra entonces una figura fue materializándose

No queda tiempo, date prisa — dijo una fantasmal mujer de cabellos negros materializándose enfrente suyo estirando su mano hacia la puerta

—¿Quién eres? —pregunto Seiya pero la dama no respondió la oscuridad entonces se hiso más densa y se tragó a la dama

Cosmos, apresúrate —susurro la fantasmal voz apagándose en un murmullo.

Seiya volvió a respirar con calma y espero unos minutos del otro lado solo se oía el agua correr se alejó de la puerta y se dirigió a su pequeña sala se dejó caer en el sofá sentía que algo ocurriría muy pronto pero no sabía que era ni cómo hacerle frente miro hacia su habitación donde se estaba quedando Serena y suspiro como le gustaría tener sus poderes de sailor en esos momentos, si los tuviera tomaría a la chica rubia y se la llevaría lejos a un planeta distante, donde ella pudiese ser libre y sin ningún mal asechándola siempre.

Serena se miró en el espejo el pijama de Fighter le quedaba grande pero se las había reglado sonrió al verse feliz de tener a Seiya devuelta y entonces por unos segundos en el espejo vio a la sailor de cabellos plateados que solía ver en sus sueños parpadeo y la imagen había desparecido.

Continuara…

Hola...

Primero que nada ¡Feliz año nuevo! :P

- He leído tu horóscopo para este año: SALUD; los astros te sonríen. DINERO; los astros te sonríen. SEXO; los astros se mueren de risa

Espero que la pasen genial y les guste este nuevo cap lo he escrito entiempo record jajaj ya que las musas se sentían generosas aunque no he podido dormir mucho pero qué más da disfrutad de las fiestas

Déjenme reviews fuentes de toda inspiración jajaj

Bay bay