Capítulo 2: ¡Es ella!
El vuelo a Dallas había sido tranquilo y sin ningún contratiempo, al bajar del avión dentro del aeropuerto muchas de mis fans ya me esperaban con emoción. No pude evitar sonreírles, me encantaba que fueran tan apasionadas y tan entregadas, me sentía honrado de que me admiraran de aquella manera.
Después de saludarlas, tomarme fotos y darles autógrafos, me subí al auto donde Luke ya me esperaba. Luke iba perdido en su teléfono mientras yo admiraba las calles de Dallas y el rostro de aquella chica de mis sueños venía a mi mente ¿Por qué la sueño? ¿Dónde rayos la he visto? ¿Solo es un sueño o de verdad significa algo? Tal necesito ir al psicólogo.
El auto se detuvo cuando llegamos al estudio, me baje para ir a donde comenzaríamos a filmar la última escena de la película.
—Tom en 20 minutos ve al estudio, tienes que conocer a unas personas—me dijo Luke cuando salí del auto, yo con el pulgar le indique estaba bien y me fui a mi camerino.
Revise que las cosas y mi ropa estuvieran en su lugar, me tome un minuto para sentarme y relajarme del pesado viaje que había tenido. Mire mi reloj ¡Maldición! Iba con retraso a lo que me había dicho Luke, me levante de un brinco del sofá, me mire al espejo para acomodar mi cabello.
En ese momento tocaron a la puerta, creí que era Luke quien venía para regañarme pero vaya sorpresa que me encontré cuando vi que era Trenton, mi viejo amigo de la infancia, me había venido a visitar. Ambos salimos del camerino y de camino al estudio íbamos platicando y poniéndonos al día de nuestras vidas.
Llegamos al estudio y cuando entre vi un grupo de personas sentadas en las sillas altas de los actores, mi mirada se paseó entre las personas de aquel grupo y casi me caigo de bruces cuando reconocí uno de los rostros. ¡La chica del sueño! ¡Es la chica de mi sueño! ¡Es ella! Pero… ¿Qué hace aquí? Me detuve un momento, la admire y… maldición, en persona y fuera de mi sueño era aún más bella. Sentía que el corazón se me iba a salir del pecho y que me faltaba aire. ¡Tranquilízate Thomas! Tome una enorme bocanada de aire y la deje ir en un suspiro, puse mi mejor sonrisa y camine de modo tranquilo hacia aquel grupo de personas.
—Señor Hiddleston que bueno que llego—dijo una de las asistentes que había visto pocas veces en el estudio, le sonreí con amabilidad.
—Buenas tardes—Salude a todos. Aquel grupo de personas y la chica de mis sueños se bajaron de las sillas altas.
—Señor Hiddleston quiero presentarle a…—había desviado mi vista de la chica de mis sueños solo unos segundos, para no ser descortés con la mujer que me hablaba. Pero en esos simples segundos se escuchó aquel golpe sordo que siempre escuche en mis sueños. Mi mirada fue a parar rápidamente en la chica, había caído de bruces, sin pensarlo dos veces fui hasta ella y la ayude a levantarse. Tenía su bello rostro a tan escasos centímetro del mío, en ese momento quise besarla y dejar que el mundo se detuviera, pero no podía hacer eso, parecería una maldito loco besando a una chica que acababa de conocer.
— ¿Estás bien? —le pregunte sintiéndome preocupado con ella, maldición no podía apartar la mirada de ella y no podía ocultar la fascinación que sentía al conocerla finalmente. La ayude a terminar de ponerse de pie y ella se quejó de dolor, inmediatamente con mi mirada la recorrí de arriba hacia abajo buscando donde le dolía.
—Mi tobillo—dijo ella.
Cuando escuche que fue el tobillo lo que se había lastimado las alarmas se dispararon dentro de mí. Recordé el sueño y de pronto no sabía si estaba en el sueño o en la realidad, simplemente tome a la chica entre mis brazos para cargarla.
—La llevare a mi camerino ahí tengo algo de hielo—dije.
—Pero…—intento replicar pero me negué a escucharla y me la lleve hasta mi camerino.
Tenerla recostada en mi pecho se sentía bien, poder sentir su cálido tacto, su dulce aroma, ella cabía a la perfección en mis brazos, como si mis brazos hubieran sido hechos para cargarla a ella y solo a ella.
Entramos a mi camerino y con suavidad la senté, es como si ella fuera una muñequita de porcelana y yo tuviera miedo de romperla.
—Aquí estarás cómoda—dije y le sonreí.
—Gracias—las mejillas de ella se colorearon de un suave rojo que hizo que mi corazón se acelerara.
—Voy a revisarte el tobillo—me senté cerca de sus pies, después me sentí estúpido y como si fuera un morboso que creía que solo quería manosearla, pero no, me preocupaba por ella—no soy doctor—reí—pero como actor he tenido y he visto este tipo de accidentes y se cómo identificar si es algo grave o no. —Intente explicarle para que no creyera que era un enfermo— Ahora…—la mire a los ojos y acerque mis manos a su tobillo lastimado, mire su tobillo y después a ella pidiendo permiso para tocarla y ella asentía. Le toque el tobillo con la yema de sus dedos primeramente, no emitió ningún sonido de dolor, acaricie y palpé su tobillo hasta que di un apretón y ella aulló de dolor y no pude evitar reír.
—No es nada grave, solo un poco de hielo y estarás como nueva.
—Gracias—me levante del sofá para ir a buscar algo de hielo, espero que hayan dejado hielo en mi camerino, no quiero salir y dejarla sola para después no volverla a encontrar.
—No es nada—le dije mientras sacaba una bolsita de hielo del mini bar de mi camerino.
Me volví a sentar a sus pies, tome sus piernas y las puse sobre mis rodillas. Coloque con suma delicadeza la bolsita de hielo y deje que descansara sus pies sobre mí. Me gire a verla y le sonreí, entonces me percate de algo, no sabía su nombre, lo necesitas.
—Y… ¿Cómo te llamas?
—Andrea… Andrea Del Rio—ella se ruborizo y yo simplemente repetí su nombre mil veces en mi mente para grabarlo.
—Muy bonito nombre.
—Muchas gracias señor Hiddleston.
—Ah por favor no me digas señor dime Tom, solo Tom—sonreí.
—Está bien, gracias Tom-ella me devolvió la sonrisa y mi corazón dio un vuelco.
—Tienes linda sonrisa—no pude evitar decirle
—No más linda que la tuya—me sorprendió que ella dijera eso.
—Y… ammm ¿Qué haces? ¿Actúas o algo? —ella se ruborizo y no entendí el porqué.
—Pues no soy buena actuando…—ladee la cabeza sintiéndome confundido—pero soy buena escribiendo o eso han dicho.
—Ah estas aquí porque eres la nueva ayudante del guionista.
—Ammm… no—volvió a ruborizarse—escribir es solo un hobbie. —No estaba entendiendo nada de lo que pasaba aquí.
—Entonces perdona la pregunta pero… ¿Qué hace alguien tan linda como tu aquí?
—Yo… vine a conocerte—sus mejillas se pusieron aún más rojas y yo me sorprendí por sus palabras ¿conocerme? Pero… ¿Dónde me había visto? Mi cerebro trabajo y entonces lo entendí. Ella era una de mis fans. ¿A caso la había visto antes? No lo creo.
—Oh… yo… gracias.
Hubo unos minutos de incomodo silencio, sentía mi corazón latir con fuerza, abrí la boca para decirle algo y en eso alguien toco la puerta de mi camerino, gruñí bajo al sentirme interrumpido de mi cómodo momento con ella.
—Pase—dije.
Abrieron la puerta y era Luke.
—Eh viejo, quieren que ya te vayas arreglado al set—Luke volteo a ver a Andrea—oh lo siento no sabía que tenías compañía. Buenas tardes—la saludo.
—Buenas tardes—contesto ella con amabilidad.
—Está bien Luke yo me voy cambiado—le dije.
—En una hora te esperan—dijo saliendo del camerino.
Quite las piernas de Andrea con delicadeza y me levante del sofá para ir a buscar mi ropa. Saque el traje que tocaba para aquella toña y me encamine hacia el baño, cuando estaba por entrar Andrea hablo.
—Ammm… creo que ya debo de irme.
— ¡No!—soné demasiado alarmado, ella se quedó quita y me sentía avergonzado—digo… todavía sé te ve el tobillo algo hinchado, quédate un poco más—sonreí—no tardo—sin decir más me metí al baño.
Me sentía estúpidamente emocionado, no sabía el por qué, solo el que ella estuviera ahí me hacía sentir como un adolescente. Intente no tardar mucho, no quería perder tiempo con ella. Salí con mi ropa de vaquero y me pare frente a ella.
— ¿Qué opinas? —pregunte.
—Ajua vaquero—dijo ella entre risas y yo reí.
— ¿Eso qué quiere decir?
—Que te ves muy guapo.
—Gracias—no pude evitar ruborizarme—Oh espera falta un último detalle—corrí por mi sombre de vaquero, me lo puse y voltee a verla—Ahora… ¿Qué tal?
—Perfecto—ella sonrió y yo volví a sonrojarme.
—Bueno—me senté cerca de sus pies—veamos cómo sigue ese tobillo—Revise su tobillo con suma delicadeza, su piel era tan suave—bueno tal parece que ya estas mejor, vamos si puedes pararte—le ofrecí ambas manos y ella las tomo, una corriente eléctrica me recorrió por las manos cuando nos tocamos, se levantó y no se quejó—parece que ya estas mejor—sonreí, ella bajó la cabeza y le aparte un mechón de cabello, después pase su dedo índice por su mejilla y la recorrí hasta posar mi dedo debajo de su mentón y levante su rostro para que me viera a los ojos. Estábamos tan cerca, podía sentir su respiración chocar con la mía, me veía directamente a los ojos, sus ojos que desnudaban mi alma, me moría por un beso suyo, lo necesitaba lo deseaba aunque solo llevara pocas horas de estar con ella sentía como si ya la conocía. Roce su nariz con la mía y tocaron la puerta. Ambos dimos un respingo por aquel sonido—Pase—dije alejándome de ella voltee a ver a la puerta.
— ¡Mi amor! —Oh, no.
— Querida llegaste—No era un buen momento para que ella estuviera aquí, fingí una sonrisa a mi novia. Kat Dennings. La estreche en mis brazos y la besé. Kat estaba comenzando a parlotear de cosas sin sentido cuando vi que Andrea estaba por marcharse y la detuve—Andrea, quiero presentarte a mi novia Kat Dennings—me acerque a ella y pase mi mano por su espalda—Kat ella es Andrea mi nueva amiga.
—Mucho gusto—dijo Kat viéndola de arriba a abajo.
—Un placer—dijo Andrea tímidamente.
—Tengo que regresar al set—dije mirando mi reloj.
—Yo tengo que irme a Nueva York querido—dijo Kat.
— ¿No te vas a quedar? —fingí tristeza
—No—me acaricio la mejilla—solo vine a verte y ya—me beso—debo irme nos vemos—y se fue caminando sensualmente.
—Bueno vamos al set—le dije a Andrea y ella me sonrió, me estaba gustando mucho que ella hiciera eso.
Abrí la puerta y la deje pasar primero y llegamos juntos al set. La dejé que se fuera con el grupo de chicas con el que había venido y yo me fui a tomar mi posición en el set.
Cuando estaba grabando las últimas escenas a veces la volteaba a ver de reojo, no me creía que ella estuviera ahí conmigo. A veces me daban pequeños descansos y no los desaprovechaba para ir con Andrea y ella me presento a sus amigas. Ahí las presenté con Trenton y con Luke también.
Eran como las diez de la noche cuando todos gritamos de emoción al saber que habíamos terminado de filmar la película; se escuchó que destaparon varias botellas de champagne y se dejaron oír muchas risas. Las amigas de Andrea y ella se unieron a la celebraron, Luke se llevó a una amiga de Andrea para platicar aparte y Trenton hizo lo mismo con otra amiga de Andrea. Entonces ambos quedamos solos.
— ¿Qué te pareció la filmación? —le pregunte mientras bebía algo de champagne.
—Estuvo excelente eres un gran actor—sonrió.
—Gracias, eres muy amable.
— ¿Cuál es el siguiente paso para Tom Hiddleston?
—Tomar un descanso—dije con una sonrisa.
— ¿Descansar?
—Sí, han sido dos años muy pesado y quiero descansar antes de que me llamen para la tercera parte de Thor.
—Por los rumores de Thor tres me imagino lo pesado que será para ti. ¿Cuánto tiempo descansaras?
—Solo dos meses.
—Me imagino que extrañas tu casa.
—Sí pero no me quedare en casa, los paparazzis aun así me seguirían y quiero descansar de eso.
— ¿Dónde te quedaras entonces?
—Es una pequeña ciudad en México—suspiré— quiero mostrarte algo—tome su mano y salimos del set. Subimos por unas escaleras que estaban por ahí en el set. Tomarla de la mano era simplemente lo más grandioso, sentía miles de descargas eléctricas recorrer mi mano—Ya casi llegamos—le dije y abrí un puerta. Estábamos en la terraza del set, el cielo negro lleno de brillantes estrellas era una hermosa vista.
—Tom este lugar es hermoso.
—Si—sonreí—me gustaba venir aquí cuando había tenido un día difícil para grabar.
—Pues es muy lindo—dijo admirando las estrellas.
Estuvimos por un momento así, sin decir nada, simplemente admirábamos el brillo de las estrellas, era todo muy bello de reojo la mire y podía ver como el brillo de las estrellas se reflejaba hermosamente en sus ojos. El silencio comenzaba a hacerse incómodo y no quería que ella se sintiera así, entonces se me ocurrió preguntar algo.
— ¿Eres de aquí?
—No—sonrió sin mostrar sus dientes—soy de un pequeño pueblo en México, se llama Nuevo Laredo.
— ¿De verdad? —pregunte asombrado.
— Si ¿por qué?
—Es en esa ciudad donde me voy a ir de vacaciones.
—Vaya eso es genial—sonreí.
—Tal vez podríamos salir y me podrías enseñar la ciudad—ella se ruborizo, era tan dulce cuando hacia eso.
—Claro.
—Aquí tienes mi numero—le entregue una tarjeta mía— ¿me podrías pasar tu numero? —me saque el celular y se lo entregue.
—Claro—ella sonrió con timidez, tomo el celular y escribió su número—listo—me regreso el teléfono.
—Gracias y… ¿tienes novio?
—No—rio.
— ¿Por qué no? Eres muy linda.
—Gracias Tom pero no tienes que mentir para ser amable. —Aquello me sorprendió en gran manera, estaba siendo demasiado honesto con ella.
—No estoy mintiendo, para mi todas las mujeres son muy bellas, cada una es especial.
—Son palabras muy lindas para alguien que ha salido solo con superestrellas bellísimas.
—Por favor—bufé—olvídate de mis ex novias ¿quieres? Yo creía que ellas eran… de una manera pero no…
—Lo siento—dijo apenada.
—No te preocupes—acaricie su mejilla—pero tú debes aprender a valorarte como mujer—no pude evitar estrecharla entre mis brazos
—Lamento lo que dije—escondió su rostro en mi pecho.
—Está bien, somos amigos. —Sabía que era todo lo que podría obtener de ella, una linda amistad.
—Si… muy buenos amigos.
Nos quedamos abrazando por un rato, de verdad sentía que mi lugar en la tierra eran a su lado con ella entre mis brazos. Nos separamos lentamente cuando escuche que alguien carraspeo. Era Trenton.
—Tom ya nos tenemos que ir.
—Si ahora bajo—Trenton se adelantó—vámonos.
— ¿Vas a vivir solo? —me pregunto
—Ammm… no Luke y Trenton van a vivir conmigo, son mis mejores amigos y me voy a sentir solo sin ellos.
Bajamos y ya solo quedaban los padres de Andrea, su tía, sus amigas, Luke, Trenton, Andrea y yo.
—Bien—dijo su tía—sus maletas ya están en la camioneta y bueno los esperamos en el aeropuerto para irnos todos juntos y al llegar mostrarles la casa donde ustedes se quedaran—nos dijo la tía de Andrea.
—Muchas gracias—sonreí.
Nos fuimos en nuestros respectivos autos con rumbo al aeropuerto, aun no podía creer que la chica de mis sueños estaba aquí que la había conocido, maldición, me siento como un adolescente.
En el aeropuerto ellos subieron al mismo avión que nosotros, solo que tristemente me apartaron un lugar en primera clase y ella se fue en clase turista. No podía resistir estar tan lejos de ella, así que sin importarme nada me levantaba para ir a hablar con ella, no importa cuántas veces me regresaron las azafatas, quería ir a verla.
Al llegar a nuestro destino dos camionetas ya nos esperaban para dejar a Andrea y a sus amigas en su casa y a nosotros en donde íbamos a quedarnos. Ambas camionetas se estacionaron en el mismo lugar.
— ¿Qué hacemos aquí? —pregunto Andrea
—Esta es la casa donde los chicos se quedaran—dijo su tía apuntando la casa donde nos quedaríamos.
—Excelente van a ser vecinos—dijo creo que su nombre era Karina y miró a Andrea y después a mí. ¿Andrea y yo seríamos vecinos? Excelente.
—Bueno ya es tarde—dijo la mamá de Andrea—ustedes tiene que ir a dormir chicas.
—Está bien mamá. —Andrea comenzó a despedirse de cada uno de nosotros y cuando llego conmigo para darme un beso en la mejilla ambos giramos al mismo lado y nuestros labios rosaron ligeramente, rápidamente ella se apartó y se puso roja.
—Ammm…. Buenas noches—dijo con las mejillas ardiendo.
—Hasta mañana—dije con una sonrisa y la mire de manera divertida. Esta noche estaba seguro que soñaría con ella pero sabía que al día siente iba a poder tocarla y ya no solo verla en mis sueños.
