Sailor moon y sus personajes son propiedad de Naoko Takeuchi


Los recuerdos de un príncipe

Caos miro a Serena y la chica le sonrió ocasionado que Caos bufara fastidiada, Serenity detrás de ambas observaba fascinada como las guardianas unían sus poderes

─No creo que esto funcione – dijo Caos

─Vamos, no perdemos nada intentándolo solo debes concentrarte – respondió Serena, la guerrera de cabello negro rodo los ojos, pero aun así no se marchó.

Las dos guardianas extendieron las manos sincronizadas invocando sus báculos y los unieron liberando sus poderes, ambas esferas chocaron, pero en lugar de producir una explosión abrieron una ventana pequeña, primero todo fue blanco, como humo arremolinándose lentamente a medida que se expandía y luchaba por romper la oscuridad de la prisión primordial, fue un proceso lento pero finalmente la superficie se fue solidificando haciéndose más clara y pronto frente a las chicas había una ventana con la forma de un espejo de agua que flotaba en medio de la nada.

─¡Lo sabía! - exclamo Serena

─¡Sí!, hurra, invocamos un espejo para que la princesa pueda peinarse – respondió mordaz Caos

─princesa ¿puedes usar el cristal de plata para estabilizarlo? - pregunto la peliplata

─Si – Serenity invoco el cristal de plata mientras Caos se alejaba, pero en esta ocasión Serena fue tras ella

Caos no se detuvo a pesar de que la peliplata la seguía, ambas caminaron en silencio, la morena se confundía con la oscuridad trataba de fundirse y dejar atrás a su contraparte pero Serena aun podía ver la luz emanado, aun percibía la calidez y la verdadera esencia de la sailor de la destrucción y aunque Caos se alejó bastante ella no desistió, finalmente la morena se detuvo había olvidado lo insistente que era Cosmos en silencio se quedó viendo la oscuridad que se cernía en todo el lugar nada se distinguía solo el tenue brillo que emitía el cuerpo de Serena

─¿Qué es lo que quieres?─ pregunto tras un largo rato de silencio

─Caos…─

─No soy una de tus princesitas, no necesitas consolarme ni darme falsas esperanzas, sé que ocurrirá ─la corto morena

─Aún no está todo acabado, Vaccus no ha triunfado aún podemos…─

─¿Qué? ¿evitarlo?, no lo hiciste cuando tenías tu poder completo, ni cuando te pedí ayuda, solo te intereso proteger a tus preciosos príncipes... no me escuchaste, ¿porque tendría que escucharte yo ahora? ─

─¡Me equivoque, pero aun quiero solucionarlo solo hay que hallar la forma Caos! – dijo exasperada Serena

─No lo entiendes ¿verdad?, Cosmos, no hay esperanza perdimos, fallamos en nuestro propósito ─soltó la morena cansada

─¡¿Porque siempre eres tan negativa?! ─ exclamo frustrada la peliplata

─¡Soy realista!, no hay manera de salir, acéptalo ─respondió Caos encarándola

─No puedo corregir el pasado Caos, no puedo volver en el tiempo y evitar tomar las decisiones que tome, y aun así hubiera forma todavía salvaría a los descendientes de Astra, tal vez después no me quedaría con ellos, pero… ─Serena apretó los puños y bajo la cabeza había muchas cosas que quería corregir, pero aferrarse al pasado no la ayudaría.

─Es tu naturaleza ser compasiva, por eso le agradas a todos, representas la creación, la luz, la vida y la esperanza. a cada planeta al que íbamos, por donde pasaras hacías brillar todo, por eso me aleje de ti. no soy como tú, no puedo dar vida, no agrado a los mortales como tú. y cuando decidiste proteger a esos chicos, cuando ellos se volvieron tu prioridad dejaste las demás cosas de lado, ¡somos guardianas, no niñeras y tú lo olvidaste!, prometimos nunca interferir en las guerras de los mortales y tu rompiste esa regla sin pensarlo siquiera corriste a socorres a los hijos de la luna, ignoraste mi llamado y estas son las consecuencias – Caos observo a la peliplata que permanecía en silencio, parecía sorprendida, entonces alzo la mirada

─Yo quería ir contigo, pero esa pelea me dejo muy herida y entonces atacaron la luna y tú me llamaste, pero, ¡cómo confiar en ti si me atacaste solo unos pocos días antes! ─grito la peliplata

Caos miro sorprendida a la peliplata sin comprender bien de que habla, entonces recordó algo que había pasado hace mucho dio un paso atrás y sacudió la cabeza no podía creer que aquello aun permaneciera en la mente de Cosmos y lo peor era que la peliplata ni siquiera se daba cuenta soltó una carcajada Serena la miro extrañada sin comprender nada ocasionado aún más la risa de Caos.

─Eres una idiota─ dijo con una mueca tras calmarse

─¿De qué hablas? –

─yo no te ataque tonta, ni a ti, ni a tus preciosos niños, todo fue una trampa y ni siquiera lo notaste estabas tan cegada que no viste la diferencia. cuando llegue a las lunas de diamante y encontré todo destruido sentí la energía de Vaccus mas fuerte que antes y te llame para rastrearla y devolverla a su prisión, pero tú no respondiste y perdimos valioso tiempo porque preferiste ir a salvar a los selenios.─

─Si no fuste tu quien me ataco, entonces ¿dónde estabas? - cuestiono confundida.

Caos le dio la espalda para evitar que la otra viera el ligero tono rosa que cubrió sus mejillas al recordar aquellos tiempos, suspiro antes de girar y mirarla a los ojos

─Estaba en con la princesa Cristal, en Némesis –susurro

─¿En Némesis? - repitió la peliplata confundida preguntándose ¿qué hacía Caos en Némesis?

─Eso no importa, fue entonces que lo sentí, tu energía tu poder estallando como una supernova estaba confundida jamás había sentido esa violencia viniendo de ti así que deje todo atrás y fui a buscarte para cuando llegue a las lunas todo había pasado y poco después tu desapareciste, te busque y rastree el palacio del comienzo pero nada funciono no te halle después supe que te sacrificaste para salvar a los hijos de la luna dándole la espalda a tu verdadero deber pero antes de poder hacer algo al respecto Vaccus se fortaleció aún más y ataco, las sailors lucharon con todo su poder muchas vidas se perdieron en una batalla que a ellas no les correspondía afrontar y a pesar de todos sus esfuerzos ninguna fue capaz de hacerle frente, fue cuando intervine, al no tener todo su poder pude someter al vacío pero sola no podía abrir la celda de Vaccus y contenerla al mismo tiempo, así que decidí encerrarla en mi cuerpo, planeaba comprimir sus poderes, pero sailor galaxia, la única que quedo al final de la pelea no escucho razones, intente decirle que yo no era el enemigo, pero, ¡claro! como siempre pasa yo doy miedo, ella creyó estar salvando a todos y no pude evitar que me sellara en su espada yo estaba demasiado débil y concentrada en mantener a Vaccus encerrada no pude defenderme ni evitarlo, el resto ya lo sabes-

Serena se quedó en silencio ahora entendía muchas cosas, como aquel ataque de Caos al palacio del comienzo cuando descansaban en las lunas de cristal de la constelación de la lira, ese ataque que ella creyó una traición, el mismo que dejo gravemente heridos a Seiya y sus hermanos, todo fue una gran y elaborado ardid puesto por Vaccus y ambas habían caído en sin sospechar nada, como dos niñas se dejaron envolver en el plan del vacío.

─¡No! - grito repentinamente la princesa Serenity

Ambas dieron media vuelta y corrieron hacia donde la joven rubia contemplaba el espejo en el cual se podía ver a las chicas, Serena sonrió feliz de volver a verlas, pero su sonrisa se borró cuando vio a Rei tendida en la cama, parecía estar muerta y a su alrededor estaban Mina, Lita y Amy las tres tenían una dura mirada dirigida a Haruka y Michiru.

Caos ignoro a las humanas y solo se fijó en la morena que yacía inerte, la analizo extrañada pues aquella mujer parecía estar atrapada en un interminable sueño, entonces, sus ojos se abrieron sorprendidos al ver como delgados hilos plateados salían del cuerpo de la joven

─Tal vez no todo este perdido - dijo atrayendo al instante la mirada de Serena

─¿A qué te refieres? - cuestiono

─El guardián de ilusión aun pelea la batalla que nosotras dimos por perdida - respondió la morena

Serena giro la cabeza rápidamente y sus ojos se estrecharon buscando lo que su compañera veía le costó un poco pero finalmente los vio, la esperanza ardió como una llamarada en el corazón de la peliplata, y su mente rápidamente empezó a buscar la manera de salir de la prisión que solo se podía abrir desde fuera.

─Akira y los chicos están en la tierra ¿verdad? - dijo de pronto Serena

─Si, los envié a ti con la esperanza de que despertaras ¿pero eso que tiene que ver? – cuestiono Caos mirando a la peliplata que sonrió

─Debo contactar con ellos, tengo un plan y necesitare tu ayuda. - la seguridad en sus palabras y esa mirada llena de determinación influyeron en Caos que acepto intentarlo.


Akira dio un tirón cuando aparecieron en el departamento y se alejó de los otros dos chicos Taiki lo observo mientras el rubio desaprecia su transformación

─¿Qué ocurrió allí Akira? – cuestiono Taiki recordando la mirada de desolación que tenían las sailors cuando ellos llegaron

Akira le dio una mirada fastidiada, no quería tener que dar una explicación, solo hiso lo que creyó conveniente, aunque tal vez no fue lo mejores Pero que tal vez se había equivocado, pero eso jamás lo admitiría, así que cuadro los hombros y alzo la barbilla maldiciendo ser tan bajo, pero encaro a Taiki y sin titubeos respondió.

─Terminé tu trabajo─ la mirada de Taiki delato claramente su sorpresa y Yaten frunció el ceño, mas Akira no iba a dejar que lo cuestionaran así que continúo aprovechando el desconcierto creí haberles dicho que no dejaran sobrevivientes los guerreros enviados por Vaccus no tendrán piedad y volverán una y otra vez, deben acabar con ellos cuando tengan la oportunidad, creí que lo tenían claro - dijo

─Estaba muy herido no creí que volvería tan pronto… ─Taiki de repente se sintió intimidado por la mirada vacía que le estaba dando el rubio

─Esta no es una lucha como las que afrontaron siendo sailor, este enemigo tira a matar no le importa quien se ponga en medio, no respetará a nadie y no tendrá piedad de nada ni de nadie. Si ustedes no lo entienden se pondrán en peligro, recuerden que son inmortales, pero no son invulnerables si reciben un gran daño desaparecerán igual que Seiya y… Cosmos─ susurro lo ultimo

Yaten iba a hablar, pero Taiki le puso una mano en el hombro y el peliplata se detuvo ambos solo vieron al rubio darles la espalda y encerrarse en su habitación.

Taiki y Yaten estaban confundidos, querían ayudar, querían dar todo para derrotar a Vaccus pero Akira les pedía que actuasen como verdugos y aquello no estaba en su naturaleza, además esa devoción del rubio por la guardiana a la que ellos no conocieron los abrumaba, pues su pasado antes de ser sailors seguía siendo una puerta oscura sin salida y sus recuerdos de Serena Tsukino eran agradables y bonitos pero a excepción de la pelea final no podían ver a la chica como la poderosa guerrera que Akira proclama fue alguna vez la más poderosa de las sailors.

Akira se sentó en la cama y su mano acaricio la joya que tenía en el dorso de su guante nada estaba saliendo como el esperaba nada había resultado como tenía que ser.

─¿Que se supone que haga Cosmos? ─pregunto cerrando los ojos

Extrañaba los consejos de Cosmos y de sus hermanos; extrañaba las bromas de Seiya, la paciencia de Taiki y la complicidad de Yaten echaba de menos a su familia se dejó caer de espalda en la cama preguntase como continuar, que hacer ahora tenía miedo no quería fallar no quería ser el niño al que siempre protegían, no quería equivocarse.

El sueño lo reclamo pocos minutos después y su memoria lo devolvió a los días en que era más feliz días en que no había una espada amansando con caer sobre él y exterminar todo lo poco que aun tenia.

El primer recuerdo de Akira era borroso, como un día de sol que poco a poco va iluminado la oscuridad, pero aquel sol se transformó en gritos y lágrimas, todo era muy extraño y borroso, después el silencio un largo y prolongado silencio solo roto por las carcajadas desquiciadas de una mujer que él llamo madre…

Akira y Yaten tenían solo cuatro años eran dos niños muy pequeños que se ocultaban en los brazos de otro par de niños un poco mayores los cuatro huían de la ciudad en llamas, su madre estaba en medio de toda la masacre su ojos eran oscuros, vacíos mientras reía desquiciada observando a los niños que corrían aterrorizados, la tierra temblaba con grandes sacudidas y se fragmento abriendo zanjas que hirieron de muerte el planeta, las lágrimas brotaban de los ojos de asustados de los niños mientras trataban de correr y rogaban por ayuda que no llegaría pues todos estaban muertos, todos los que protegieron a los príncipes, todos los que lucharon por salvar el legado de Astra habían perecido de la peor manera enfrente de los niños marcándoles para siempre, y ya no quedaba nada, ni nadie aparte de la oscura dama que una vez fue su amorosa madre.

─Estoy cansado - se quejó el pequeño rubio

─No podemos parar ahora Akira, hay que salir de la ciudad - dijo Taiki sin soltar la mano del niño

─Me duelen los pies - lloriqueo Yaten aferrando la mano de Seiya

─Solo un poco más, ya falta poco - respondió el niño de cabello negro tratando de darles ánimos a los mellizos

Taiki miro una vez más hacia atrás y vio a la reina muy lejos, no parecía perseguirlos pues estaba más centrada en algo en el suelo, tenía las manos en el suelo y una oscura energía empezó a brotar de las grietas haciéndolas mas grandes el planeta entero se sacudió mientras empezaba a fragmentarse, Yaten se aferró a Seiya cuando otra sacudida violenta derribo una casa cercana

¿Porque mamá está haciendo esto? – lloro Akira Taiki y Seiya intercambian una mirada asustada y desesperada pues era la misma pregunta que se habían estado haciendo cuando vieron a su madre cercenar la cabeza del soldado que los había estado protegiendo.

Hay que seguir - dijo el moreno tirando de la mano del pequeño rubio, cayeron muchas veces y miraban atrás esperando en cualquier momento ver a la reina Tutre ir por ellos para matarlos como había hecho con su hermana mayor y con el resto de la guardia real

El miedo se convirtió en fuerzas para seguir cuando creyeron que ya no podrían continuar las risas de la reina y el terremoto les dieron el aliento y la determinación para continuar pero finalmente agotados y sin fuerzas ya para seguir se detuvieron, todo estaba destruido ya no quedaba nada, la vida estaba extinta y pronto ellos también morirían Taiki lo sabía aquella carrera loca solo era el último intento de unos críos por aferrarse a la vida y a la esperanza pero ya estaban exhaustos ya no podían escapar, miro a los demás, las lágrimas de los mellizos que se abrazaban rompió su corazón, Seiya también lloraba en silencio pues hace rato comprendió cuál sería su destino, eran solo niños asustados que no entendían porque su mundo estaba destruyéndose, porque todos habían muerto a manos de la reina. Taiki atrajo a los mellizos hacia el abrasándolos con fuerza tratando de consolar sus pequeños corazones Seiya se unió al abrazo, tal vez ese fuese el ultimo.

Pero entonces una luz cruzo el firmamento y una estrella aterrizo en dirección al palacio los niños guardaron silencio asustados de que otra cosa más los atacara temerosos esperaron y desde el palacio se elevó una columna de luz blanca que salió despedida asía el firmamento separando las nubes y dándole por unos momentos algo más de claridad a la ciudad, entonces en medio de la luz vieron a una sailor, desde la lejanía solo podían observar el brillo que desprendía, la luz que irradiaba se metía en las gritas intentando sellarlas pero nada lograba deber ya la corrupción que ahora caromomia el alma de Astra.

¡Es una sailor! - grito Yaten escapando del agarre de Taiki

¡Hay que pedirle ayuda! - dijo Akira imitando a su hermano y ambos gritaron fuertemente

No, esperen - Taiki trato de detenerlos pues no sabían quién era aquella extraña sailor pero, ya era tarde…

Desde la columna de luz ella los noto, se apresuró a ir hacia ellos, los niños vieron a medida que se iba acercando que aquella sailor era diferente a las que ellos conocían, la chica aterrizo frente a ellos y los contemplo asombrada sus ojos azules se cristalizaron y sonrió.

Van a estar bien, no tiene que temer ya - dijo la joven incoándose a la altura de ellos

Taiki la observo al igual que los demás impresionados por su apariencia y sobrecogidos por la calidez que emana, esa energía que los rodeo y los hizo sentir seguros poco a poco desapareció la desconfianza y la tristeza alivio el cansancio y los reconforto los niños cedieron finalmente cansados y se abrazaron a la guerrera de traje blanco que consoló sus lágrimas.

La sailor guardiana del orden no pudo salvar el planeta, ya no podía hacer nada pues el alma misma del planeta desapareció, solo pudo abrazar a los niños y llevárselos con ella a su eterna morada, el palacio del comienzo.

Durante algunos años los cuatro niños dormían juntos y Cosmos solía contemplarlos mientras descansaban alejando las pesadillas y brindándoles la seguridad que tanto buscaban, fue la protectora de los pequeños y también su amiga, a medida que crecían la chica de cabello plateado se apegaba más a los niños y aunque al principio quiso dejarlos a cuidado de la reina de Melatallia no fue capaz pues cuando lo planteo una mirada cristalina de los verdes ojos de los mellizos hizo que ella olvidara la idea por otro año más.

¡Estas loca! - grito Caos cuando llego al palacio y la recibieron dos niños de unos ocho años con ojos verdes

Es solo temporal – respondió la peliplata mientras los niños se ocultaban en su habitación asustados por la presencia de la morena

¡No!, no es solo temporal he visto como los miras debes dejarlos ahora, no te encariñes con los mortales Cosmos, sus vidas son efímeras incluso los selenios viven poco a comparación de la eternidad que tenemos nosotras –

Son solo niños Caos, no puedo dejarlos ahora cuando sean un poco más grandes, cuando puedan defenderse solos…- Caos la miro horrorizada y sin mas se dio media vuelta y se marchó dándole una última mirada a los niños mayores que se habían asomado.

Cosmos se dejó caer en un sillón preocupada por el extraño sentimiento que ahora tenía por los niños se preguntó si hacia lo correcto, pero sus dudas fueron rápidamente eliminadas cuando los pequeños aparecieron, Akira corrió directo a sus brazos y se aferró con fuerza a ella Seiya se sujetó de su brazo y Taiki se sentó alado mientras Yaten la miraba con añoranza fue entonces que la sailor supo que jamás podría dejarlos, jamás podría separarse de estos pequeños mortales no importaba que tanto dijera jamás los dejaría mientras ellos la continuaran necesitando y mirando cómo hasta ese momento.

No nos vas dejar ¿verdad?, siempre estarás con nosotros ¿cierto? – pregunto Yaten

No se preocupen yo jamás los dejare – dijo ella sin poder evitarlo.

Los mellizos cumplieron diez y Seiya once mientras Taiki tenía ya doce los cuatro ya comprendían mejor su posición y lo antinatural que era el hecho de que un grupo de mortales estuviese viviendo en el palacio del comienzo, Taiki era el más estudioso y también el que se encargó de leerse una cuarta parte de los libros que había en la enorme biblioteca, y allí aprendió sobre la historia de Cosmos y Caos, el origen de las sailors y los cristales guardianes, así como la gran pelea entre Vaccus y las primeras guerreras. Gracias todo ese conocimiento el adolescente tomo una decisión

Cosmos, quiero aprender a luchar dijo un día, sorprendiendo a la ojiazul.

No tienes motivos para luchar, no hay guerras cerca y aun si las hubiera el enemigo jamás llegaría al palacio - respondió ella

Lo sé, pero tal vez no estemos siempre en el castillo y quiero proteger a mis hermanos- respondió bajando la mirada

La sailor se quedó en silencio mientras las palabras de Caos se repetían, ellos eran mortales su tiempo algún día se agotaría y dejarían de existir y ella volvería a la soledad, sin nadie que la acompañe otra vez sola, no, no quería que ellos se fueran no dejaría que eso ocurriera.

Está bien, te enseñare a defenderte – dijo sonriendo, aunque ya buscaba la manera de darles a estos niños la inmortalidad

Los años pasaron y Cosmos se hizo más unida a los chicos, los instruyo en combate con espadas. Taiki y Akira eran muy buenos en ello, pero Taiki prefería usar dos sai, mientras Akira prefería las katanas que le llevo en una ocasión, a Seiya por otro lado se le daba mejor usar el arco y flechas, Yaten era más de usar la energía pura para atacar y defenderse, pero aun así sabia usar muy bien las espadas cortas y los cuchillos. en el décimo octavo cumpleaños de los mellizos Cosmos les propuso convertirlos en sus guerreros

Les daré una vida igual de larga e infinita como las estrellas, pero solo si ustedes lo desean. El tiempo no les afectara y podrán vivir en el palacio del comienzo por siempre dijo mirando a los chicos. Taiki se quedó en silencio analizando las palabras de la guerrera.

¡Yo me quedo! - dijeron a la vez Akira y Seiya la peliplata sonrió, mientras que Taiki y Yaten se miraron y al final optando por quedarse pues no creían encontrar nada más allá además su cariño por la peliplata facilito su decisión.

Cosmos se sintió dichosa y olvido las palabras de Caos, creo de su misma energía y esencia cuatro joyas primordiales que entrego a cada chico dándoles nuevos poderes y una vida diferente.

Algunos meses más tarde la sailor recibió una invitación de parte de la reina de la luna que deseaba presentar a su heredera, Cosmos y los chicos enrumbaron hacia la luna para conocer a la princesa.

Hubo un gran baile, era el primero al que los chicos asistían, pero se comportaron bien hasta que los mellizos posaron la mirada en la hermosa princesa de venus a la que siguieron aprovechando que Seiya pasado de copas se le declaraba con alma, corazón y vida a la guardiana del Cosmos que lucía entre divertida y avergonzada.

Yaten ¡espérame! - grito mientras corría tras el ojiverde

Si no te apresuras te quedaras atrás respondió el peliplata y ambos se ocultaron esperando poder hablar con la chica ahora que su guardia personal parecía haberla dejado sola.

Es muy hermosa – dijo el rubio

Por esa razón me elegirá a mi dijo Yaten

Claro que no, ella…

Es una adolescente mis chicos, y ustedes como los caballeros que son, no la van acosar dijo Cosmos arrastrando a ambos lejos de la princesa rubia.

Los años fueron pasando y los chicos empezaron a notar la diferencia entre ellos y el resto de mortales pues en su vida dentro del palacio algunas veces aburridos visitaron los planetas cercanos y algunos años después cuando volvieron a visitar los mismos lugares la gente que conocieron había cambiado y algunos incluso ya habían muerto, pero en el palacio del comienzo cosmos seguía igual y ellos eran felices con la vida que escogieron. Pero Taiki noto que Seiya había empezado a tener por la ojiazul otra clase de sentimientos, más por respeto a sus hermanos y por temor a romper la familia que tenían nunca dijo nada.

Algunos años más tarde Cosmos y los guerreros estaban en la constelación de la Lira recorriendo las lunas de diamante cuando ocurrió; hubo una gran explosión en el castillo que flotaba orbitando el planeta Akira fue el primero en reaccionar, y él, junto a Yaten se tele transportaron hasta el castillo, más apenas pusieron un pie en el amplio salón una enorme esfera de energía caótica los golpeo con fuerza, Akira se estrelló con fuerza contra una de las paredes sintiendo como sus huesos crujieron. Yaten entonces se puso en pie tenia cortes y heridas menores más su voluntad era férrea, rápidamente materializo un par de espadas cortas y adopto una postura defensiva.

Sabía que Cosmos no se desharía de ustedes – dijo Caos sonríendo mientras sujetando su largo báculo y otra esfera de energía caótica flotaba en su mano libre

¿Porque nos atacas? somos los guerreros de Cosmos no somos tus enemigos - dijo Yaten tenso

Las guardianas no tienen guerreros y Cosmos necesita un recordatorio - sentencio antes de lanzar la esfera contra el peliplata

Yaten oyó a Akira moverse tras él, si esquivaba el ataque Akira lo recibiría, no iba a abandonar a su hermano la joya primordial emitió un brillo y lo cubrió con su cálida energía dándole espadas nuevas y un traje plateado, chico hizo un movimiento y sus espadas lograron cortar atreves de la energía caótica, aunque había algo extraño en esas esferas pues emitían un poder oscuro maligno, pero Yaten no tuvo tiempo de pensar en nada pues del suelo se alzaron unos esqueletos que atacaron con saña al peliplata Yaten se defendió, Akira abrió los ojos y lo primero que vio fue a Yaten luchado y el plateado traje que portaba empezaba a pintarse de carmín.

¡Akira! ¿estás bien? - pregunto Yaten

Pero el rubio estaba en shock la sangre cubriendo a su hermano lo dejo paralizado, no podía moverse no podía ni hablar trato de usar sus poderes, trato de invocar su katana pero las sesiones de entrenamiento y los combates amistosos que había sostenido hasta el momento no se comparaban a la verdadera lucha que estaba llevándose acabo frente a él.

Yaten se dio cuenta del estado de su hermano y no se movió, a pesar de que estaba perdiendo y de las risas de caos no se apartó hasta que la lanza oscura de uno de los esqueletos lo atravesó, Akira vio la punta del arma saliendo por la espalda de su hermano el miedo y el terror que sintió invocaron su poder y una cúpula de luz azul se alzó entre los chicos y sus atacantes

Voy a estar bien - dijo Yaten cuando cayó hacia atrás y fue recibido por Akira que solo susurraba pidiéndole a Yaten que no muriera.

Al otro lado del escudo Seiya, Taiki y Cosmos acaban de llegar, los dos chicos corrieron a eliminar a los esqueletos mientras que la peliplata había invocado su báculo

¿¡Que has hecho Caos!? - grito la chica

Solo me deshago de ellos querida Cosmos - dijo riendo la morena

¡No te lo perdonare! – Caos y Cosmos se enfrentaron en una lucha aparentemente igualada

Tal vez si Cosmos no hubiese estado tan furiosa por lo que la morena había hecho hubiese notado que a pesar de atacarla con todo, los ataques de Caos eran débiles a comparación de los suyos y solo creaban ruido haciendo un gran alboroto, mientras que sus esqueletos estaban siendo diezmados por los chicos o eso parecía pues en un último gran esfuerzo Caos ataco a Seiya y Taiki hiriéndolos de gravedad, Cosmos libero todo su poder arrastrando con ella a Caos directo a las lunas de cristal donde no se contuvo y golpeo con furia a la pelinegra.

Que tonta eres Cosmos, mientras tu juegas aquí conmigo tus mascotas agonizan pues a pesar de la inmortalidad que les diste no son invulnerables - se burló desde el suelo la morena.

Cosmos se detuvo le dio una mirada a su ex compañera y luego volvió la vista hacia el cielo percibiendo como los chicos se debilitaban cada vez más, tras una última mirada a Caos la peliplata desapareció en un destello

Cuando apareció en el castillo se encontró a tres de sus queridos niños heridos de gravedad sin pensarlo mucho desplego unas enormes alas y se energía lleno el castillo y transportó a los chicos y a ella al planeta de fuego donde una horrorizada princesa los recibió, sus sanadores se pusieron a trabajar para salvar a los jóvenes. Akira era el que menos daño había sufrido y durante una larga semana espero saber si sus hermanos sobrevivirían

No hice nada - dijo finalmente el chico mirando a Cosmos

Protegiste a Yaten, Aki, - dijo Cosmos

Solo cuando ya lo habían herido demasiado, se supone que soy el que porta el escudo quien protege a todos y no pude hacerlo –

Estabas asustado, pero superaste tu miedo y protegiste a tu hermano Akira, no digas lo contrario -

Fui una carga por mi culpa Yaten esta lastimado yo debería… - Cosmos le dio una cachetada callándolo y dejándolo sorprendido

No vuelvas de decir algo así nunca más, y que tus hermanos no te oigan, Yaten, Seiya y Taiki nunca te han considerado una carga y si así te sientes entonces estas avergonzando a tus hermanos - dijo Cosmos mirándolo a los ojos

Sailor cosmos – la princesa de Kinmoku había quedado sorprendida por las palabras de la peliplata

No volveré a fallar, nunca más dejare que lastimen a nadie – dijo el chico mientras silenciosas lagrimas corrían por sus mejillas

Tras un arduo trabajo los sanadores dijeron que los jóvenes se recuperarían pues a pesar del grave daño sufrido su especial condición les salvo la vida, Akira agradeció a todos antes de ingresar a ver a sus hermanos.

Mientras Akira estaba con sus hermanos y Cosmos lo acompañaba la pleliplata sintió una llamada de ayuda una llamada igual a la que sintió cuando Astra desaprecio se sujetó el pecho y busco a quien la llamaba desesperadamente.

Akira que estaba junto a Yaten observo a la guardiana que se puso pálida y miro con temor a los chicos.

¿Qué pasa? - pregunto el rubio

Tengo que irme, el imperio lunar está bajo ataque, pero no quiero dejar a los chicos aquí - dijo acercándose a Seiya, su mano le aparto el cabello de la frente del moreno.

Voy contigo - dijo Akira

No, es peligroso debes quedarte a cuidar a tus hermanos-

Pero, puedo serte de ayuda déjame acompañarte – rogo el rubio

No Aki, esto es diferente y tu recién te estas recuperando por favor quédate - dijo acercándose al rubio y dándole un suave beso en la mejilla

El chico se quedó en la habitación, pero apenas sintió que la sailor se marchaba del planeta corrió fuera y le pidió a la princesa su ayuda para alcanzar a sailor cosmos

Ella dijo que la esperaras aquí, junto a tus hermanos – dijo la joven contrariada

Se lo que dijo, pero, no puedo dejarla sola, no quiero fallarles a mis hermanos y sé que ellos querrían que yo acompañara Cosmos, por favor ayúdame – la princesa trago saliva cuando los lindos ojos verdes del rubio se hicieron más grandes y suplicantes.

Está bien…, te ayudare – dijo la pelirroja princesa cediendo a la súplica.

Con ayuda del cristal de fuego y su propia joya primordial Akira adopto la forma de una estrella fugaz que cruzo el oscuro vacío del universo salpicado por las estrellas. Su arribo a la luna fue algo estrepitoso y accidentado pero nadie le salió al encuentro y un dantesco escenario muy similar al que él había vivido cuando niño se estaba repitiendo allí, la muerte, el caos y la destrucción había arrasado el antiguo imperio lunar reduciéndolo a unas tristes ruinas.

La reina en medio de lo que alguna vez fue el palacio se hallaba abrazando el cuerpo de su hija mientras Cosmos observaba impotente la destrucción y entonces la invasora junto a su ejército aparecieron, Beril, orgullosa avanzo junto a los cuatro generales, la peliplata vio la locura y oscuridad que había influido en la terrícola no tenía la energía para enfrentar a un brote del vacío tan grande, además quería darles a los que habían muerto una oportunidad así que ella junto a la reina usaron el cristal de plata reforzado por la energía de la creación para desterrar el mal, protegiendo así las semillas estelares de todos los habitantes de la luna, Cosmos poso su mirada en la reina Serenity que se iba desvaneciendo lentamente.

─Majestad ─ lloro una gata negra acompañada de un gato blanco

─Lo siento Luna, no pude salvar a nuestra gente- dijo la mujer

─Desearía poder darles una oportunidad de vivir una vez más – dijo

─Yo puedo hacerlo, - Cosmos miro el cuerpo de la princesa y el cristal de plata

Recogió la joya aunque y lo alzo por sobre su cabeza, el cristal se ilumino su brillo fue cegador y envolvió las semillas estelares de todos los que habían muerto las cobijo, protegiéndolas entonces las envió hacia la tierra como una lluvia de luces que baño el planeta entonces el cristal se dividió y todos los trozos se repartieron en el planeta azul despojando así a la luna de su poder. Cosmos estaba exhausta, su cuerpo ya no respondía pero con un último esfuerzo sello a los dos gatos y finalmente se rindió quedando tendida en la fría piedra del antiguo palacio, Akira corrió hacia ella la sostuvo delicadamente pero entre sus brazos la guardiana empezó a desvanecerse el chico estaba desesperado así que uso su poder, creo un escudo azul alrededor de Cosmos aprisionado su esencia que se acumuló transformándose en lo que era al inicio, energía pura, el desesperado rubio vio la semilla estelar más pura que aún no se había ido y la atrajo hacia el centro de la energía de Cosmos fundiéndolas, convirtiéndolas en una sola entidad.

Pero las acciones de Akira iban en contra del orden establecido y como castigo el palacio del comienzo lo transporto hacia el, donde permanecería encerrado, atrapado en un sueño vivido viendo como pasaron los años observando atrapado e impotente como sus acciones repercutían en el universo y cambian el curso de mas de un destino cursando caminos que jamas debieron juntarse.


A orillas de un lago negro como la noche donde descansaba un árbol que representaba la vida y la muerte, Seiya contemplo la imagen del palacio del comienzo, su historia como conoció a la sailor del orden, como se convirtió en sailor de Kinmoku lo vio todo alli. Alzó la cabeza y una mujer de largo cabello negro lo miro con sus profundos ojos verdes

─Astra estaba en guerra Seiya, una guerra que consumía el planeta entero el rey estaba desesperado y los consejeros fueron arrogantes nos dijeron que podríamos controlar una fuerza imposible Sayame era la portadora del cristal la sailor protectora la hicimos abrir la celda del vacío pero todo fue peor no pudimos controlar nada y destruyo todo nosotros liberas el mal primegenio.

─Tú eras la reina ¿verdad? - pregunto él observando nuevamente el lago.

─Si, el vacío no pudo escapar por completo pero lo que salió fue suficiente para acabar con nuestro mundo intento poseer a la sailor de nuestro planeta, pero ella era muy fuerte y yo era la opción más viable.

─Todo lo ocasionaron ustedes, pero ¿Cómo, como abrieron la prisión del Vaccus?─ susurro el moreno

─Cuando la prisión fue creada, se hizo para que nunca pudiese ser abierta desde dentro pero nadie dijo nada de abrirla desde fuera y aun así solo pocos sabían cómo abrirla, yo era una de las personas con ese conocimiento, Lo siento Seiya─

─¿Porque estoy aquí? ¿porque me cuentas esto si ya estoy muerto? ─pregunto

─No estás muerto, no del todo, tu cuerpo está protegido mientras se cura y tu alma ha llegado al limbo, el límite entre la vida y la muerte debes volver, corregir el error que cometió nuestro pueblo, tú y los chicos son lo último que queda de Astra del imperio que se creyó capaz de controlar el poder de Vaccus.

Seiya se puso en pie y sus dedos rosaron una hoja de aquel extraño árbol sintió un tirón y vislumbro un cristal, pero entonces sintió la mano de la mujer sobre la suya y volvió rápidamente, el cristal había desparecido.

─Debes ir por el camino largo Seiya, ellos te esperan - dijo; detrás de la dama, un muchacho de cabello plateado y ojos verdeazul le sonrió vestía de blanco con algunos adornos plateados en la ropa pero lo mas relevante eran sus largas alas traslucidas de hada que brillaban iridiscentes.

─ Hola Seiya Kou, mi nombre es Peruru, me encargare de enseñarte el camino de regreso…─

Continuara….

Hola queridas lectoras, finalmente otro capítulo recién terminado esta vez la musa loca ha batido record y ha escrito hasta cansarse jaja gracias por sus recomendaciones para la inspiración han dado fruto así que aquí les dejo este largo capitulo espero lo disfruten…

P.D: No se olviden de dejar reviews fuentes de toda inspiración.