Sailor moon y sus personajes son propiedad de Naoko Takeuchi
Preludio
Las chicas permanecían en silencio mientras Taiki las observaba, les había contado todo lo que sabía sobre Vaccus, no era mucho, pero si era más de lo que ellas sabían sobre su enemigo así que ahora estaban esperando a que ellas decidieran que querían hacer. Yaten paso su mirada por las chicas y durante unos segundos se quedó observando a Mina que había tomado el mando de las guerreras
—¿Qué podemos hacer, como detenemos al vacío? dijo finalmente la rubia de cabello largo
—Estamos buscando el cristal dorado, según las leyendas es uno de los más poderosos después del cristal de plata - respondió Taiki
—¿Y que harán cuando lo encuentren? – cuestiono Amy
—Hay una manera de reunir a los demás portadores usando el cristal dorado y esperamos que la fuerza conjunta de todos los demás cristales pueda sellar a Vaccus una vez más a su celda - respondió Yaten
—Y si no funciona – cuestiono Darién que hasta ese momento había permanecido en silencio
—Si no sirve, entonces no habrá nada que hacer respondió - un recién llegado
ellas se giraron y se encontraron con un joven de cabello rubio y ojos verdes, vestía de negro de pies a cabeza resaltando así su pálida piel, sus ojos verdes detallaron a todos los allí reunidos las chicas se tensaron mientras Darién se enderezo el recién llegado ignoro la hostilidad y se dirigió a sus compañeros.
—¿Qué te hizo cambiar de opinión? - pregunto Yaten fulminando con la mirada al rubio
—Tenía que hacer algo antes de venir, y ya que ustedes están firmando una alianza con las sailor scouts yo he firmado una alianza con los últimos sobrevivientes de la luna oscura – dijo
—¿Quiénes? - pregunto Michiru pues estaba segura de no haber sentido a ningún intruso atravesar la atmosfera
—Akira, ¿de quienes estás hablando? - pregunto Taiki
—De los príncipes de Black Moon o mejor dicho los príncipes de Némesis, adelante altezas - dijo el rubio y dos chicos de unos catorce años ingresaron
—¡Tu! – exclamo Darién poniéndose en pie en su mano ya tenía lista una rosa
—Hola, tanto tiempo sin verlos - dijo Diamante con una gran sonrisa mientras Zafiro los observaba en silencio
—¿Cómo es posible que estén vivos?, ambos murieron – dijo Amy
—¿Estas segura? - pregunto Zafiro con tono aburrido
—Los vimos morir, no pueden estar vivos – susurro Lita igual de incrédula que sus demás compañeras, Haruka no quitaba la mirada de los jóvenes había escuchado de las inerts y de Setsuna todo lo relacionado con la familia Black Moon y sabía que no eran de confianza.
—El motivo por el que aún siguen vivos no importa, solo importa que colaboraran con nosotros para desterrar a Vaccus – dijo Akira atrayendo las miradas hacia él.
Diamante y Zafiro se acercaron hacia el rubio, Taiki y Yaten no comprendían de donde habían aparecido esos dos adolescentes, pero tampoco les importaba si con su ayuda podían derrotar a Vaccus, más las sailors y Darién no eran de la misma opinión, ninguno quitaba la mirada de los recién llegados y no pensaban bajar la guardia
—No vamos a cooperar con ellos - dijo Lita cruzándose de brazos
—No es necesario que trabajen juntos para ser de utilidad ellos tienen un papel también en este conflicto - respondió Akira
—Él tiene razón mientras más ayuda mejor – dijo Taiki
—Bueno ¿comenzamos? - pregunto Akira sonriendo ligeramente
—¿Qué tenemos que hacer? - cuestiono Mina aun con la mirada en los dos antiguos enemigos
—Ustedes, cubrirnos mientras nosotros abrimos un portal hacía ilusión - dijo Akira
Las sailors estaban renuentes a colaborar con los dos jóvenes de Némesis, pero aun así querían salvar su mundo así que se reunieron y acordaron vigilar a los recién llegados mientras los hermanos Kou y Darién intentaban abrir un pasaje al reino onírico.
Diamante observaba a Zafiro hablar con Akira, él, los había buscado y les conto sobre su origen, aunque claramente ellos habían recuperado casi todos sus recuerdos, pero no estaba demás escuchar ahora tenían un trato ellos ayudarían a los guerreros y de paso fastidiaban un poco a las scout.
Mina le pidió a Amy ayudar a los chicos mientras las demás preparaban el exterior del templo para que Akira pudiese abrir el portal más en cuanto pusieron un pie fuera notaron como toda la ciudad estaba ahora cubierta por unas grandes nubes y una torrencial lluvia ya cubría el lugar Mina extendió la mano, pero antes de que pudiese tocar la lluvia Yaten tiro de ella hacia atrás evitando que la lluvia la mojase
—¿Qué rayos es eso? - pregunto el peliplata aun sin soltar a la chica
—Vaccus ha enviado a otro de sus jinetes - respondió Akira
—¿De qué hablas? es solo lluvia - dijo Lita
—No, mira el suelo - susurro Amy
Las chicas se quedaron heladas al ver como el suelo se volvía blanco y los arboles cercanos se habían torcido mientras que las hojas tomaban un color amarillento y enfermo.
Akira dio un paso al frente la joya que poseía brillo y un domo se extendió por el templo evitando así la lluvia.
—No hay mucho tiempo - dijo Yaten
Akira asintió y salio rápidamente de la casa dispuesto a hallar el punto donde la energía que corría bajo el templo Hikawa era más fuerte, una vez que lo encontró extendió sus manos y la esmeralda en su guante brillo Darién se acercó entonces llamando al cristal dorado a su poder.
El reino de ilusión se tornó gris cuando el cristal dorado sostenido por Helios dejo de emitir sus brillo y empezó a desaparecer entonces todo el lugar se fue desmoronado el guardián sabía que no le quedaba tiempo había hecho lo posible por evitar la inminente destrucción pero sus esfuerzos ya no daban fruto, fueron solo minutos en los que el guardián tuvo que tomar una decisión, usando lo último de sus poderes se transformó en el Pegaso y voló hacia el portal que se abrió en medio del prado, cruzo el umbral apenas y cayó sobre sobre el suelo con un duro golpe, al alzar la cabeza se encontró con las miradas sorprendidas de las sailors y Darién que tenía las manos extendías en ese momento el cuerno dorado de Helios desapareció al igual que su transformación y el cristal dorado se materializó en manos del príncipe terrestre.
—¿Helios? - pregunto Amy acercándose al peliplata
Yaten y Taiki tenían la mirada puesta en el cristal dorado en manos de Darién, el brillo de la joya era muy tenue pero no pudieron apreciar demasiado el mítico cristal pues la tierra empezó a temblar, grandes zanjas se abrieron como heridas sangrantes, las chicas se transformaron pues de las grietas deformes criaturas oscuras emergieron, Yaten y Taiki no perdieron tiempo y también se transformaron, el único que permanecía inmóvil era Akira el campo que había puesto desapareció mientras que él tenía sus ojos sobre el cristal dorado que era sostenido por Darién, el poder que emitía aquella joya no era la que él esperaba sus esperanzas se desvanecieron no había oportunidad el cristal dorado no serviría su poder había menguado enormemente y al parecer su portador no sabía cómo usarlo, ya de nada les servía luchar era solo cuestión de tiempo antes de que su final llegara.
Diamante estaba furioso tenían sus memorias y el recuerdo de sus poderes, pero ya no poseía nada de aquello había perdido la fuente de su poder el cristal oscuro había desparecido ahora lo único que podían hacer el y su hermano era ocultarse
—Diamante hay que escondernos – dijo preocupado Zafiro
—Me niego a que las guerras de la luna llena me salven - respondió el peliplata
—No tenemos poderes, ni manera de intervenir - dijo Zafiro
—Aun así, yo soy el príncipe Diamante no voy a esconderme-
—Pero Diamante somos humanos ahora a pensar de nuestros recuerdos no hay nada que podamos hacer—
—Akira dijo que aun si aparentamos ser humanos seguimos siendo hijos de Némesis los portadores de la luna negra, no pienso ocultarme – respondió
Zafiro iba a objetar una vez más, pero bajo sus pies la tierra se hundió y fue engullido, Diamante corrió hacia su hermano, pero fue sujetado por la guerrera de jupiter que apareció tras el
—¡Zafiro! - grito
—Quédate atrás chico – dijo ella antes de usar sus poderes para destruir a la sombra
—¡No soy un niño¡, soy un príncipe vengo de un linaje antiguo - susurro apretando los puños, furioso mientras que sailor jupiter lanzaba sus ataques eliminado a las sombras que volvían a surgir una y otra vez.
mercuri lanzo otro ataque, pero una vez más el enemigo se volvía a regenerar levantándose una y otra vez sin descanso Taiki y Yaten habían destruido a varios, pero seguían surgiendo incansables, Haruka estaba a espaldas de Michiru ambas vestidas como sailors hacían todo lo posible, pero mientras ellas se agotaban sus enemigos era incansables.
Darien por otro lado estaba débil, incapaz de transformase y el cristal dorado emitía cada vez un brillo más tenue y su fuerza estaba desapareciendo tan rápido como el brillo de la joya. Sailor venus hacia lo posible por repeler a los enemigos que intentaban llegar a Darién, pero estaba agotada.
Entonces, las sombras se detuvieron y una figura conocida por ellos apareció en medio del caos, su elegante figura y andar atrajo las miradas de todos, tenía una sonrisa divertida en los labios sus apagados ojos recorrieron a cada uno de los presentes detallándolos una sonrisa se extendió por su rostro y aplaudió.
Bien hecho guerreras de la luna llena y los niños de cosmos, me han entretenido un buen rato ha sido divertido jugar con ustedes, pero tengo un universo que reconquistar y ya no puedo entretenerme más así que bay bay
—¿Serena? - pregunto Darién perplejo
—No, no, Serena ya no está ahora solo estoy yo, pero oye yo soy mejor que esa niña - respondió sonriendo
—¡Tú! - la voz de Akira se oyó claramente, había ira, odio y los ojos verdes del muchacho solo destellaban todos los sentimientos contenidos
—Pero si es mi dulce Aki ha pasado un tiempo desde que nos vimos verdad, ¿aun recuerdas las lunas de cristal? - cuestión ella
Akira no la oía solo deseaba acabar con ella destruirla igual que ella destruyo todo lo que él y sus hermanos una vez amaron, la joya en su mano brillo intensamente y el chico se transformó la katana ya estaba en sus manos y antes de que nadie pudiese reaccionar se lanzó en pos de Vaccus
—Que cálida bienvenida, querido Akira - canturreo ella mientras se movía hacia un lado esquivando los ataques del chico
Las sailors vieron como la katana brillaba cada vez más intensamente a medida que el atacaba, aunque Vaccus solo giraba y se reía mientras esquivaba los ataques de Akira.
El rubio estaba más furioso y llego a un punto en que ya no le importaba nada solo deseaba destruir a su enemiga entonces sus ataques se volvieron más descuidados, los golpes dejaron de tener sentido, él solo se guiaba por el instinto y el odio, Yaten fue el primero en notar que en la pelea Akira no estaba pensando, atacaba sin descanso solo guiado por la ira mientras que Vaccus lo golpeaba con pequeñas ráfagas de energía.
Vaccus reía esquivando los ataques, se movía con gracia y formaba pequeñas esferas de energía que le lanzaba al muchacho incrementado su ira y odio y la diversión solo aumento cuando percibió la abrumadora energía negativa que empezaba a emitir el joven entonces cuando iba lanzar su ataque final y convertirlo en su marioneta una cadena se enrollo alrededor del muchacho y tiro de él, alejándolo de ella, de su poder.
Akira peleo contra quien lo había restringido, lucho con todas sus fuerzas pero la cadena se convirtió en dos fuertes brazos que lo inmovilizaron alguien le hablaba, pero el solo podía exigir que lo dejaran en libertad hasta que una mano se estrelló contra su mejilla.
Parpadeo desconcertado enfocando su vista entonces en la sailor de cabello rubio que lo miraba enojada la katana cayo de su mano y pudo oír a Taiki gritándole y Yaten amenazándolo
—Que tiernos siempre protegiendo a su hermanito menor esto me recuerda la última vez que nos vimos, claro que en esa ocasión Cosmos y Seiya también estaban allí fue divertido y los voy a extrañar, pero hay un universo que espera por mí—
Vaccus sonrió y en sus manos una esfera de energía se formo, era oscura tan negra que parecía tragarse la luz y pequeñas corrientes se desprendieron de ella, la rubia alzo la esfera en una sola mano mas no logro liberar el agujero negro que había creado pues en ese momento hubo un destello de luz que cegó a todos. Cuando pudieron abrir los ojos estaban en un enorme salón lleno de ventanales que dejaban ver el exterior oscuro y cubierto de estrellas, Mina fue la primera en buscar a sus compañeras, pero en allí solo estaban ella, Lita, Yaten y Haruka.
—¿Dónde estamos? - pregunto la rubia de cabellos largos
—Creo que en una de las salas del palacio del comienzo - respondió Yaten
—¿Crees, creí que ustedes vivieron aquí? - dijo Haruka frunciendo el ceño
—Por si no escuchaste, Tenou, no tenemos memoria de este lugar y el poco tiempo que permanecimos aquí no lo pasamos precisamente explorando - respondió el peliplata fulminado con la mirada a la regente de urano
—No vamos a discutir ahora tenemos que buscar a las demás – interrumpió Lita
—Ella tiene razón Haruka – agrego Mina poniéndose entre el peliplata y la rubia.
En otro salón. Akira estaba sentado en suelo observando a su alrededor reconocía bien aquella sala, había vuelto al palacio del comienzo, pero no sabía porque Michiru también estaba allí
—¿Qué vamos a hacer? —pregunto la chica observando el lugar
—Buscar a tus compañeras, rogar por no encontrarnos con Vaccus ahora y con suerte tal vez hallar la manera de sobrevivir al vacío - respondo el rubio poniéndose de pie
Michiru lo imito y sin decir nada más fue tras el peliplata que fue directo hacia una de las tres puertas
No muy lejos, Diamante y Darién se miraban con desprecio ambos habían acabado en un largo pasillo decorado con cuadros a los que ninguno dio una segunda mirada pues el moreno aferraba con fuerza el cristal dorado mientras que el peliplata lo miraba con odio.
En la biblioteca del palacio, Amy y Taiki intentaban entender que había pasado
—¿Este es el palacio del comienzo? - pregunto la chica observando la enorme biblioteca
—Creo que sí, la última vez que estuve aquí no recorrí demasiado - respondió él.
En otro solitario cuarto escondido Seiya despertó, al fin curado sintiéndose extraño pues algo había cambiado, aunque aún no sabía que, se sentón, sus ojos recorrieron el lugar detallado todo y finalmente se posaron en un enorme espejo, se puso en pie y camino hacia el espejo su mano roso el cristal oscuro el espejo no reflejaba nada era completamente negro.
—Bombon- susurro él.
—Hola mi amor - dijo una dulce voz aunque él no la oyó pudo ver como unos dedos aparecían desde el otro lado del cristal.
—¿Serena?— pregunto apoyando su mano al completo
Entonces unas manos tiraron de él hacia el interior del espejo Seiya quedó atrapado en la mitad y sus ojos tardaron en acostumbrarse a la oscuridad entonces vio a Serena: vestía de blanco, tenía el cabello plateado y lucia mas pálida, pero, a pesar de su apariencia distinta Seiya la reconoció de inmediato era su bombon, ella lo sujetaba de una mano mientras que una sailor vestida de negro tenía su otra mano sujeta.
—Seiya – las manos de Serena acunaron el rostro del moreno que le sonrió anhelando abrazarla demostrarle cuanto la había extrañado.
—Cosmos, deja tus cursilerías para después dile lo que necesitamos que haga – protesto la morena desviando la mirada
—Se lo voy a decir Caos – respondió la peliplata enojada por la impaciencia de su compañera
—Bombon, ¿qué ocurre, dónde estás? - pregunto él intentado moverse, pero estaba congelado en medio del espejo
—Seiya, no hay mucho tiempo, estamos atrapadas en la prisión del vacío junto a princesa Serenity, debes busca a tus hermanos y a Darién la joyas primordiales y el cristal dorado deberán ser suficientes para abrir la puerta de la prisión. Escúchame que esto es importante, en la biblioteca del palacio en la parte más profunda hay un espejo que cubre todo un muro las joyas, formaran una llave, el espejo es la puerta —ella iba hablar pero una fuerza superior tiraba de él y las manos de la chica se fueron alejando.
—¡Serena espera! - protesto el chico pues alguien tiraba de él hacia atrás.
—Te amo — susurro dándole un casto beso antes de soltarlo al igual que Caos
Entonces Seiya cayo de regreso en la habitación el espejo se agrieto y finalmente exploto dejando miles de cristales en el suelo el moreno se puso en pie en la cama vio entonces una cadena unida a una especie de joya roja el apretó la gema y se encamino hacia la puerta apenas la toco sintió varias presciencias dispersas por todo el palacio y aunque ninguna era Vaccus habían varias que emitían un rastro de oscuridad.
Fuera del palacio del comienzo Vaccus observaba el universo al fin seria suyo, después de tanto retomaría lo que era suyo y aunque sentía pequeños rastros de energía de las guerreras de la luna llena no eran nada que sus tres jinetes más fuertes no pudieran manejar así que dejando tras ella el palacio del comienzo voló directo hacia el primer planeta que sentiría su reciente poder Kinmoku pronto seria solo un recuerdo.
Continuara…
