- Me gustas.
Confesó en seco la chica de cabellos castaños aquella noche en aquella colina.
- Me gustas mucho, Diana, demasiado, desde siempre. O sea, bueno... no desde siempre obviamente... Pero desde hace mucho... No sabría decir desde cuando, pero, creo que siempre ha sido así. Es decir, antes me molestabas, ¿Sabes? Porque tú lo hacías todo tan bien y a mi todo me salía tan mal. Eras tan perfecta y pensaba que eso me molestaba, y luego me sorprendí a mi misma pensando eso, que eras perfecta. O sea, no en lo académico sino en todo. Tu forma de hablar, de vestir, de andar. Tu cabello tu voz, tus ojos. Me encantaba, me encantaba todo eso. Y cuando me enteré de que te ibas de Luna Nova supe que tenía que buscarte porque, si no, ¿Quién sería mi rival? O al menos eso me dije a mi misma, pero la verdad es que quería seguir viéndote. Y luego cuando nos empezamos a llevar bien, rayos, fue horrible, porque estabas tan cerca y yo estaba tan nerviosa. Y cuando vencimos al cohete tiburón volador de la profesora Croix, que lanzamos juntas aquella flecha, solo pensé, diablos, quiero volver a tocar su mano. ¿Sabes? Pero si se lo digo seguro va a pensar que soy una rara y... no quiero que deje de hablarme y... Por favor, no llores, que voy a acabar llorando también.
Ahora era la rubia quien se había quedado muda mirándole con los ojos abiertos.
El color subió a su rostro y orejas por vigésima vez esa noche, y solo atinó a desviar la mirada.
- Siento lo que pasó, en serio. Es que... Yo estaba tan... impresionada... No me lo esperaba yo... Jamás pensé que esto pudiera llegar a pasar lo... Lo siento.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?
- Ya te lo dije, estaba muy impresio...
- No ese antes. - Corrigió. - Si llevas tanto así, ¿Por qué no me lo dijiste antes?
Akko se sonrojó.
- ¿Cómo iba a hacerlo? - Dijo con una sonrisa triste. - Es decir, yo soy yo y... Tú eres tú.
- No entiendo...
- Eres Diana Cavendish. Bruja prodigio, heredera y futura líder de la familia Cavendish. Y yo... yo solo soy un desastre que no sabe volar una escoba. - Iba a ser interrumpida por Diana, pero continuó. - ¿Qué diría la gente si supiera que la líder de tan prestigiosa familia está... Saliendo con otra hica? - La rubia abrió los ojos dejando mostrar su asombro. Nunca se imaginó que la otra chica lo hubiera pensado tanto. - ¿Qué dirían tus tías? Es decir... Ya de por sí me odian... Imagínate si... Se supone que tienes que casarte con alguien como Andrew, que esté a tu altura y te aporte algo. Yo... No tengo nada de eso. Ni siquiera puedo darte un heredero. Ni estatus ni... ¿Por qué te ríes? No te burles...
Diana que había entrecerrado los ojos apretaba los labios en un intento fallido de disimular su sonrisa. Dejó escapar una pequeña risa al escuchar la queja de la más baja.
- No me burlo. - Dijo. Se inclinó hacia adelante y se dejó caer, apoyando su frente en el hombro de la otra. - Lo siento. - Liberó sus muñecas de su agarre y las dejó caer hasta la altura de su cadera. - Es que estoy feliz.
-Y... Ya veo... -Akko desvió la mirada avergonzada, a pesar de que en la posición en la que estaba, la otra no podía verle.
- Lamento haber dicho que haces las cosas sin pensar.
- Si, bueno... Es así la mayoría de las veces... ¿No habías pensado en ello antes?
- ¿En casarme contigo?
- Tú... ¡Tú sabes de lo que hablo!
La rubia rió una vez más, para luego alejarse del hombro de la chica y mirarle divertida a los ojos.
- Supongo que sí. - Meditó. - No lo sé. Nunca le di demasiada importancia, es que... Nunca me imaginé que esto podría llegar a pasar.
- Entiendo...Yo tampoco.
- Pero, Akko. - Continuó, esta vez permitiéndose llevar una mano a la mejilla ajena. -No me importan ninguna de esas cosas. Lo sabes. ¿Verdad?
Vió como la mirada rojiza de la chica caía unos segundos al piso.
- Pero es que no tengo... Nada que ofrecer...
Diana levantó la otra mano y la apoyó en la mejilla restante, para obligarla a mirarle a los ojos.
- No tienes que ofrecerme nada, me gustas así como eres. - Insistió, y su corazón dió un vuelco al ver la vergüenza en el rostro ajeno. - Además, ¿Puedo pedir algo más que la chica que salvó el mundo?
- ... No salvé el mundo.
- Pero lo harás. Vas a cambiarlo.
Akko, que la miraba con ojos muy abiertos, en un arranque de adrenalina tomó a la chica de la capucha de la túnica y la acercó.
Las manos de la rubia quedaron en el aire, buscando cómo reaccionar ante la presente situación.
Podía sentir el roce de la nariz de Akko en su mejilla y el calor de su respiración en los labios. Aunque el calor que sentía en sus mejillas era mucho mayor.
- ¿Puedo besarte?- Tras unos segundos sin obtener respuesta sintió como toda la valentía obtenida anteriormente la abandonaba. Ahora avergonzada y nerviosa, continuó. - O sea... Realmente quiero... Desde hace un tiempo... yo... pero si te molesta no... - Detuvo su torpe balbuceo al sentir a la otra chica asentir junto a su rostro.
Y cuando la vio cerrar los ojos con gesto avergonzado, no lo dudó.
Se aferró con más fuerza a la tela entre sus dedos y haló.
Y cerrando la distancia que las separaba, la besó.
No prometo subir nada mañana :v tengo trabajo y llego morida. Ya de por si me quede con el Inktober hoy por andar completando el 5 (soy bien lenta escribiendo) pero prometo dar mi mayor esfuerzo :v
(cofcofdeberianseguirmeeninstagramcofcof bakz_universe cofcofsubodibujitos)
xD
Que tal el fic? Bonico? Feo? Chulo o muy Ooc?
No se si se han dado cuenta, pero todos los capítulos podrían ser perfectamente el final de la historia :v suelo hacer mis fics así. Asi si me pasa algo tienen un final ahí medio que tal(?
xd ok, no es por eso pero me gusta hacerlos así.
Igual aun tengo pensado subir el 5.
Dato curioso: En realidad era un oneshot largo pero decidí dividirlo a la final :v
Linda noche :3
