- ¿Qué es?
- Es un libro encantado. - Explicó la chica de cabellos rubios a su castaña compañera.
- Ohhh... - Dijo la otra con evidente interés. - ¿Y qué es?
Se tardó en responder, porque no sabía hasta que punto la pregunta iba en serio.
-Akko, vimos ésto en el primer curso. - Comentó, intentando refrescarle la memoria. Sin embargo, la mirada de la otra chica no cambió. - Debes prestar más atención en clase.
- ¡Lo hago! - Protestó la más baja. - Solo no lo recuerdo en este momento.
- Si, si... - Le restó importancia. Sabía que no tiene caso discutirlo. - Éste libro tiene un compañero. - Comenzó a explicar, ganándose la completa atención de la otra chica. - Todo lo que escribas en él, aparecerá también en su contraparte, y todo lo que escribas en su contraparte aparecerá también en él.
- Genial... - Diana sonrió ligeramente, al ver la mirada de fascinación que le dedicaba la otra chica al objeto.
- Yo tengo el otro. - Comenzó a decir, recuperando de inmediato su atención. - Y quiero que tu tengas éste. - Explicó. - Así podremos hablar cada vez que quieras.
La más baja volvió a dirigir su mirada al libro, para luego regresarla a ella, y variarla un par de veces, antes de dejar escapar una pequeña risa.
No pudo evitar ofenderse un poco.
- Si, bueno... Quizás es algo tonto... No tienes que hacerlo si no quieres, de cualquier f...
- No es eso. - Le interrumpió divertida la castaña. - Es solo que, pudiste solo darme tu número.
Diana tardó un poco en procesar la información. Acabó por desviar la mirada de nuevo.
- No tengo un teléfono. - Comentó, de nuevo, algo avergonzada.
- ... ¡¿No tienes un celular?!
- Es decir... En casa hay uno pero... no me llevo bien con esas cosas.
Akko repitio el proceso de alternar su mirada entre la chica y el objeto que tenía en las manos. La rubia, ante el silencio, decidió continuar.
- Supongo que es algo anticuado... Pero es lo único que se me ocurrió, lo sient...
- ¡Te escribiré todos los días! - Aseguró la otra de forma enérgica, casi gritando. Había abrazado el libro y dado un paso hacia delante para quedar más cerca de la otra.
- N... No tienes que hacer eso.
- ¡Quiero hacerlo! - Respondió segura. - ¡Todos los días! ¡Sin falta! Voy a escribirte.
La rubia miraba a la otra con gesto anonadado.
- ¿Puedo?
- S... Si... Supongo que si.
Eso es lo que había dicho.
Y sin embargo en todo este tiempo, solo le habia escrito una vez.
Una vez, el mismo dia que dejo la academia. Supuso que fue poco luego de irse porque lo vio al llegar a su casa.
Y ni siquiera sabía lo que decia.
Es decir, estaba escrito en japonés.
Quizá la cura a toda su ansiedad estaba en esas dos líneas y ella no las podía leer.
O sea.
¿Por qué?
Akko dominaba a la perfección el inglés.
Bueno, tenia problemas para pronunciar algunas palabras, y hablaba raro de vez en cuando. Pero Diana estaba segura de que lo que sea que le haya querido decir pudo haberlo escrito en un idioma que ella entendiera.
Sus vacaciones de verano habían sido una locura.
Apenas había tenido tiempo para sí misma, o para cualquier otra cosa, y todas las veces que había salido de su mansión habían sido asuntos relacionados a la familia cavendish o a otras familias importantes relacionadas con la misma.
Mucho menos había tenido el tiempo o las energías para buscar un diccionario japonés-inglés.
Sin embargo, si se había dado el tiempo para escribirle a Akko.
Más de una vez.
Ahora en retrospectiva se sentía un poco avergonzada.
Claro, cuando pensaba en la posibilidad de que Akko no le hubiera dado importancia, o que le hubiera parecido tonto, o que se hubiera olvidado, o que se aburriera. Sería algo propio de ella despues de todo.
Porque tampoco queria pensar en la posibilidad de que le hubiera pasado algo a la chica.
Pensó en como contactarla un par de veces, pero no conocía su número de telefono - No sabía como usar un teléfono, pero podría haber aprendido, vamos. - Y no tenía idea de a donde enviarle una carta porque se había confiado en el libro.
Al final, terminó por resignarse y llegar a la conclusión de que si Akko no le escribía, quizá era solo que no quería hablar con ella.
Aunque eso tampoco la tranquilizaba.
¿Había hecho algo malo? ¿La había molestado de alguna forma?
¿Por que despues de todo lo que había pasado, de todo lo que se habian dicho, de repente ya no le hablaba?
¿Se había arrepentido? ¿Se había dado cuenta de que no sentia eso realmente?
Pensó incluso en la posibilidad de que la chica siguió con su idea necia de que lo mejor era que no salieran.
Asi que en su momento, se lo preguntó por el libro.
Sin embargo, nunca recibió respuesta.
Y aquí estaba, hecha un manojo de nervios mientras volaba hacia la academia.
Al final, se las habia arreglado para dejar todo lo suficientemente estable como para darse el lujo de continuar sus estudios.
Debía admitir que el evento del misil de la profesora Croix había ayudado bastante. Por primera vez en años, parecía que la magia volvía a ser relevante en el mundo, lo que le daba una oportunidad más a la familia Cavendish para resurgir.
En cierta forma, tambien tenía que agradecer a Akko por eso.
Bajó a tierra al llegar al aeropuerto de escobas.
Respiró profundo, ante la posibilidad de reencontrarse con la otra chica. Con suerte llegaría tarde para variar, y tendría tiempo para pensar en qué decirle (o para mentalizarse para su inminente rechazo), hasta después de la ceremonia.
- ¡Cuidado!
La rubia se giró al escuchar su nombre, para ver como un objeto volador no identificado se aproximaba hacia ella a toda velocidad. Y, sintiendo de alguna forma que ya habia vivido esto antes, se preparó para el impacto.
La sensación de deja vu continuo con el objeto embistiendola y haciéndola caer de espaldas en el césped.
El peso en sus caderas, también le era familiar.
- ¡Lo siento! ¡Lo siento lo siento lo... ¿Diana?
La rubia no pudo abrir más los ojos al percatarse de quién le estaba hablando.
- ¡¿Akko?!
Akko estuvo a punto de decir algo, pero fue interrumpida por alguien.
- Deberían buscarse un lugar mas privado para esas cosas.
- ¿Sucy?
Diana volteó, para encontrarse con la mirada curiosa que las dos amigas de Akko les estaban dedicando. Una Lotte que las miraba sonrojada y una Sucy que que aun con su típica expresión de póquer, Diana sabía que en el fondo se burlaba de ellas.
Diana se apresuró a levantarse, apartando a la otra chica que se apresuro en levantarse también.
- Akko, debes tener cuidado, no todos nuestros encuentros pueden ser asi. Decia mientras se sacudia la falda.
Quería abrazarla.
Realmente se moría de ganas por saludarla.
Pero estaba demasiado dolida como para eso.
Asi que solo le reprochó.
- ¡¿Ésto ya había pasado antes?!
- ¡N... No es lo que parece! - Se apresuró en negar Akko.
- Yo creo que es exactamente lo que parece...
- ¡Sucy!
Diana había empezado a caminar ya hacia el rayline, ignorando el alboroto que estaba haciendo el equipo rojo.
Estaba a punto de entrar cuando algo enganchado a su manga, detuvo su paso.
Se dio la vuelta para encontrarse con el rostro de Akko, que la miraba con preocupacion.
- ¿Qué pasa?
- Yo... Quiero hablar.
Diana pareció pensarlo un par de segundos antes de responder.
- Llegaremos tarde a la ceremonia.
Intento marcharse, pero la otra no la solto.
- Realmente necesito hablar contigo.
Diana guardo silencio, evaluando la situación. Una parte de ella quería quedarse, quería una respuesta, una explicación. Otra quería irse, y proteger su dignidad, demostrarle que no estaba tan desesperada y que no es como si de hubiera pasado todo el verano pensando en ella (aunque, técnicamente, habia sido asi).
Y otra parte tenía miedo.
Miedo a ser rechazada.
- ¿Sucy?
- Solo camina. - Decía la alquimista mientras empujaba a su compañera de anteojos al rayline. - Nos adelantamos.
Ahora estaban solas.
Diana dirigió su mirada a la chica de cabellos castaños. Por algun motivo supuso que ya no podia escapar (aunque nada se lo estaba impidiendo realmente).
Detalló más a la chica que tenia enfrente, que se sobresaltó ligeramente, y desvió la mirada. Lucía incomoda, y se dio cuenta de que quizá su mirada era demasiado dura. No era a propósito. La relajo.
Y se sintió culpable porque quizá la chica solo quería darle una explicación.
O quizá quería terminar con ella y no sabia como hacerlo.
¿Terminar? ¿Habian comenzado algo siquiera?
Es decir, tecnicamente lo habian hecho. ¡Lo habian hablado y todo!
Pero luego no se hablaron los siguientes tres meses. ¿Contaba eso cómo comenzar algo?
Termino por concluir que aun asi, Akko no merecia el comportamiento inmaduro que estaba teniendo.
Dejo escapar un suspiro antes de hablar.
- Akk...
- Lo siento. - Fue interrumpida. - Debes estar molesta.
- ...
- Dije que te escribiria a diario y no lo hice... De hecho no lo hice ni una vez...
Diana guardó silencio, algo impresionada por el arrebato de su compañera.
- ¡Pero no es que no quisiera! Porque de verdad quería, es solo que perdi el libro.
- ¿Perdiste el libr...
- O sea... No el libro... bueno, si... Pero es porque estaba en mi equipaje. Y perdí mi equipaje en el aeropuerto de Japón...
- ¡¿Perdiste tu equipaje?!
- Pero de verdad quería hablar contigo! ¡Estuve pensando en ello todo el verano!
Oh...
Y ahí estaba Akko, gritando lo que a ella le habia dado tanta verguenza admitir.
- Y tu no tienes teléfono. Tampoco me diste el de tu casa, y no podía costear otro viaje a Europa, y no podía ir en escoba... Realmente no sabia como comunicarme, yo... Lo siento.
Akko intento leer la mirada de la otra chica, ya que esta no decía nada, solo la miraba. Mas que describir su expresión, lo correcto sería decir que no tenia ninguna. Limitándose a mirarla, de una forma indescifrable que no hacia mas que ponerla nerviosa cada segundo.
¿Estaba molesta? ¿Triste? ¿Ofendida? ¿Decepcionada?
Seguro que le había tomado tiempo conseguir ese libro. Y ella lo había perdido el primer dia.
¡Era la peor novia del mundo!
... Porque, aún eran novias... no?
Es decir, desde el punto de vista de Diana, la había estado ignorando todo el verano. ¡Debía estar super enojada!
- ¿Estas molesta? - Preguntó la más baja, con una timidez impropia de la misma. Casi con temor. Como si pensara que tocando el cable incorrecto iba a hacer estallar una bomba.
Cual fue su sorpresa cuando la otra le respondio.
- No... Estoy... aliviada...
- ¿Aliviada?
- Si... Yo pensé... pensé que te habías arrepentido. - Se explicó. - Pensé que terminarías conmigo.
Los ojos de Akko se abrieron como platos al escuchar aquella bizarra idea.
- ¡P-p-por supuesto que no! ¡Tu eres la que debería estar molesta! Me diste un regalo, y yo fui y lo...
- Akko. - Interrumpió - ¿Puedo abrazarte?
El color de su rostro ahora competia con el de sus ojos.
- N- No tienes que preguntar esas cosas...
Con timidez, pero con seguridad, Diana rodeo a la otra chica con sus brazos, atrayéndola hacia ella.
Akko pensó en limitarse a dejar sus brazos bajo los ajenos y sujetar su túnica, pero sin darse cuenta estos ya habian rodeado el torso de la otra chica, cerrando el abrazo y el espacio entre ellas. Y por la verguenza, tal vez, escondió el rostro en el cuello de la otra para que ésta no pudiera verlo.
O quiza era solo porque diana olía bien.
O por lo suave que era su cabello.
O por todo el tiempo que llevaba fantaseando con hundir su rostro ahí.
Se preguntó si algún día tendría la oportunidad de hacerlo como realmente quería.
Sintió a diana sobre saltarse un poco, ante su contacto, pero no sintió que la apartara. En cambio, sintió que ésta también hundia su rostro en su cabello.
Diana sentía las manos de akko en sus costillas, haciendole ligeras cosquillas cuando movía los dedos. No se movió.
Akko sentia la respiración de Diana, y casi podria jurar que tambien sus latidos, contra su pecho. Cerró más el abrazo.
- Te extrañé. - Murmuro la mas alta, pero akko lo escuchó claramente. La abrazó aún más fuerte.
- Yo...
- Oww. Que tierno.
Las dos chicas se separaron de golpe, imponiendo un metro de distancia entre ambas.
- ¿Amanda? ¡¿Desde cuando estas ahi?! - Preguntó Akko alterada.
Diana tambien estaba alterada, pero ésta solo se limitaba a mirar en la dirección opuesta, dejando que su cabello bloqueara su rostro.
- Oh. ¿Es que paso algo más interesante antes? - Preguntó con sorna.
- ¡P-P-Por supuesto que...! ¡Eso no es asunto tuyo!
- Deberian buscarse un lugar mas privado entonces.
Lo demás es un poco historia. Una Diana ocultando su verguenza, una Akko gritando y una Amanda mofandose de las dos.
Al final, Diana las hizo ver que llegarían tarde a la ceremonia de inauguración, y entre risas y gritos, continuaron su camino.
El resto del día transcurrió con naturalidad. Ahora que las chicas habían arreglado el malentendido, la ansiedad que tenian habia desaparecido.
A pesar de que no tuvieron mucho más tiempo para hablar, ambas sabia que ahora estaban bien.
En la noche, Diana acomodaba sus cosas en su habitación, cuando una de las cosas que menos esperaba sucedió.
Las páginas del libro encantado comenzaron a brillar.
Alguien habia escrito en su contraparte.
Con dudas, pero con prisas, lo abrió.
"¡Estuvo aquí todo el tiempo!
La profesora Ursula pasó a saludarme
¡Y me lo entregó! Me pregunto si era mío.
Dijo que lo habían encontrado en mi cama cuando revisaron las habitaciones.
Lo guardo para que no se mezclara con el resto de objetos perdidos.
Quizás olvidé guardarlo de nuevo cuando te escribí ese dia.
Me quede dormida, casi pierdo el avión.
Jaja.
De alguna forma es una suerte
Pensé que lo había perdido con el resto de mi equipaje."
Diana sonrío ligeramente. No le fue muy difícil imaginarse a la otra chica saliendo tarde y dejándose el libro con las prisas.
Busco en sus gavetas una pluma y procedió a escribir una respuesta.
La perfecta caligrafia de Diana contrastaba con la desbaratada letra de Akko que ni se molestaba en usar.
"Supongo que tienes razón."
Las hojas del libro no tardaron en brillar, a la vez que una serie de letras se iban dibujando a lo largo de la hoja, desprendiendo luz dorada en su recorrido.
"Sí, supongo que si."
Diana recordó entonces, la pregunta que llevaba haciendose todo el verano.
"¿Qué decía?" - Escribió.
"¿Qué cosa?" - Pudo leer.
"Lo que escribiste
ese dia
¿Qué decía?"
Ésta vez, la respuesta tardo un poco en llegar. Diana casi pudo ver a Akko volteando la página para ver lo que había escrito.
"Ohhhh
Se suponia que te lo explicaria mas rapido
Jaja
Aunque honestamente pensé que lo averiguarás tu sola"
Diana volvió a preguntar, al percatarse de que no había respondido.
"Lo intente.
No pude.
Que dice?"
Y despues de tres largos meses, Diana al fin leyó la traducción.
"Dice:
Que tengas un buen viaje.
Te quiero "
Copiando ideas de my little pony desde tiempos inmemorables :v
No, espera. No es una copia, es un homenaje(? Si, eso. Suena mejor.
Igual en mlp se desaprovechó mucho ese elemento(?
En el cap anterior cambie algo, alla tambien esta en la explicación.
(Si alguno de los que leyo esto al principio sigue leyendo ésta cosa)
(Si no, de pinga, mejor, jamas sabran como estaba(?)
(Debo dejar de abandonar todas mis historias, coño)
