Capítulo 3: Las Ondas Infernales

Tres de Octubre… Seis días han pasado desde que Pandora se apareció en la Aldea de la Hoja para conocer al que sería el contenedor del Dios Hades en esta era, lo cual casi consiguió de no ser por Jayden Uchiha, hermano mayor de Lucas y apodado el "Demonio de Hielo de la Aldea de la Hoja, pero eso ya quedo en el pasado y ahora mismo son casi las ocho de la noche del dia tres de Octubre, catorce horas después de que Lucas junto a Haruka, Laly y Sango, una hermosa kunoichi de cabello rubio y ojos azules, con el añadido de que poseía un bigote de zorro en su rostro ahora mismo se encontraban caminando por una especie de camino hecha con baldosas muy viejas para la época que los llevaba directo hacia un árbol de cerezo, el cual estaba muy bien cuidado como para lo que el lugar representaba al estar todo el lugar muy viejo a excepción del árbol de cerezo.

-Esto me da mala espina. ¿Por qué tuvimos que entrar ahora? ¡¿No pudimos esperar a que amaneciera?!

-Y después yo soy el miedoso e inmaduro, ¿Eh? –avanzando por el camino de baldosas viejas en medio de la oscuridad que representaba la noche adornada con una luna nueva, Lucas junto a sus dos compañeras y a Laly se encontraban adentrándose en aquella mansión que parecía estar más abandonada que habitable y justamente eso era lo que tenía a Laly un poco preocupada debido a que se podía sentir la tensión en el aire. – ¿Ustedes que piensa, Haru-chan, Sango-chan?

-No sé. Este lugar parece deshabitado. Como si nadie hubiera vivido aquí en décadas… -respondió la hermosa kunoichi de cabello negro al mismo tiempo que caminaba con mucho cuidado por el lugar para evitar las trampas que posiblemente alguien hubiera puesto para que no entraran visitas inapropiadas.

-Yo opino…que este lugar se ve interesante. Y no lo digo por lo tenebrosos jajaja.

-A pesar de que eres una Uzumaki, te comportas igual que Lucas. –dijo Laly de manera molesta provocando que Sango sacara la lengua de manera inocente intentando hacer que la gatita no se enojara con ella por decir algo que su amigo pelinegro allí presente diría en una situación como esta. –Tsk… Odio cuando haces eso, ¿Sabias?

-No jajaja…

-Ya dejen de hablar tan alto. Este lugar podría ser una trampa… -comento de mala manera Haruka al mismo tiempo que fulminaba con la mirada a todos los presentes, quienes comenzaron a reír por verla enojada a excepción de Lucas que simplemente frunció el ceño ya que no consideraba necesario que lo retaran a él también.

-¿Y a mí porque me retas? Yo no he estado haciendo nada, Haru-chan.

-Conociéndote…sé que si algo sucede será por tu culpa

-¡Oye! –grito el pelinegro con una enorme vena punzante en su frente al mismo tiempo que fulminaba con la mirada a su amiga pelinegro, quien simplemente se limitó a sonreír de costado al darse cuenta que había conseguido hacer enfadar a su amigo, quien por estar sumamente enojado con ella no se dio cuenta que estaba caminando en una dirección equivocada y que tenía como destino un enorme cofre, el cual choco de lleno al querer ver que era lo que sus amigas le estaban indicando que esquivara, dando como resultado un buen golpe en su estómago y que cayera al suelo pesadamente. -¡Eso dolió maldición! ¡¿Con que demonios me choque?!

-Es una especie de… ¿Cofre? –con solo escuchar que era un cofre, los ojos de Lucas comenzaron a brillar en forma de una estrella debido a que se sentía curioso de saber qué era lo que se encontraba dentro de ese cofre y por culpa de esto, el pelinegro se levantó literalmente a la velocidad de la luz con el único fin de abrir aquel cofre para llevarse la gran sorpresa de que adentro de este se encontraban muchas esferas de diferentes colores. –Sí que te recuperas rápido, ¿Eh, Lucas?

-Digamos que soy muy curioso jejeje. –dijo Lucas con una gran sonrisa en su rostro adornada por los ojos en forma de dinero que estaba haciendo que Laly se golpeara la frente con la palma de su pata por no poder creer que su mejor amigo y dueño literalmente se comportara como un niño en un momento como este. –Pero…no pensé que aquí solo hubieran estas cosas. Yo pensé que podía ser un tesoro de verdad…

-Es un tesoro de verdad, baka. –apareciendo de entre las sombras detrás de aquel cofre, unos ojos verde jade y una melena peli rosa se hizo presente frente a los cuatro invitados que por culpa de la sorpresiva aparición de esta mujer dieron un pequeño salto hacia atrás por si las dudas sufrieran un ataque de esta mujer.

Para no ser tomados con la guardia baja por si se habían metido en una trampa, Haruka se armó con un kunai en cada una de sus manos, Sango con una espada larga de dos manos que al parecer le resultaba sumamente fácil de utilizar, Laly desplego sus alas mágicas que le permitirían escapar en busca de refuerzos por si algo malo sucedía y Lucas desenvaino sus dos espadas que descansaban en su espalda, pero que ahora estaban listas para ser usadas por si algo sucedía en ese lugar.

-Para ser unos simples mocosos…sus reacciones son rápidas, Lucas-kun…Haruka-san, Sango-san

-¿C-como…?

-¿Qué cómo se sus nombres? Eso es sencillo. Daisuke-chan y Kagome-chan me dijeron que venían hacia aquí… -

-¿Mis padres te dijeron que…?

-Así es, Lucas-kun. –dijo esta extraña mujer de cabello rosado con una media sonrisa al mismo tiempo que daba un pequeño aplauso, lo cual hizo que varias decenas de faroles se prendieran por arte de magia iluminando todo el lugar revelando que no todo el lugar estaba en ruinas como los cuatro chicos presentes pensaban, sino que solamente la entrada estaba en ruinas y dentro todo estaba muy bien cuidado y el ejemplo de esto era un frondoso árbol de cerezos que parecía estar lleno de vida. –Tómalo como quieras, pero…estaba predestinado que tú y tu equipo vinieran este dia aquí.

-¿Predestinado? ¿A qué se refiere, oba-san? –variando el tono con el cual llamaban "abuela" a la anciana peli rosa de ojos verdes, ninguno de los cuatros presentes entendía por qué esta anciana les había dicho que estaba predestinado que ellos irían a verla ese mismo dia y a esa misma hora.

-Llámenme vieja una vez más… Solo una vez más… ¡Y los mato!

-¡H-hai!

-Bien. Lucas-kun…acércate un poco por favor… -como no estaba allí para perder el tiempo en cosas tontas como charlar de por qué estaba predestinado que ellos cuatro estuvieran allí, la anciana peli rosa le hizo una señal con su dedo al pelinegro para que se acercara a ella al mismo tiempo que con la otra mano tomaba una de las esferas de color roja escarlata, lo cual desconcertó totalmente al chico pero antes de poder preguntar esta anciana se le adelanto. –Tranquilo. Esta esfera se llama "Lacrima" y dentro suyo esta sellado los poderes de un Dragón de Fuego.

-¡¿Un dragón?!

-Si. Tu tátara tátara tátara tátara tátara tátara abuelo materno…o sea el padre de la esposa de mi hijo…además de ser mi sensei también fue un poderoso shinobi que poseía poderes para matar dragones

-Entonces…esos poderes están sellados dentro de esta cosa, ¿Verdad?

-Así es. Los poderes de un Dragón Slayer de Fuego están sellados dentro de esta lacrima… -inmediatamente, una luz cegadora se hizo presente en el lugar logrando que todos los presentes a excepción de esta anciana y de Lucas fueran cegados por completo ya que esta misteriosa luz no dejaba que pudieran abrir los ojos a pesar de que se estaban cubriendo con los brazos. –Lucas-kun… Tú y yo iremos a dar un paseo, ¿Quieres?

-¡¿Eh?! ¡¿A dónde quieres llevarme?!

-Ya lo veras… Ondas Infernales… -con un simple movimiento de sus manos, otra misteriosa luz apareció de golpe impactando de lleno contra el cuerpo de Lucas, quien sintió como si algo dentro de su cuerpo era separado de este al mismo tiempo que sus ojos se convertían en color blanco, signo de que había quedado inconsciente por el ataque de esta mujer…

-No siento el chakra de Lucas-kun…

-¡¿Qué?! ¡Pero si estaba allí adelante!

-¡Tampoco siento el chakra de esa anciana! –unos segundos después de que Laly gritara que no sentía el chakra de su mejor amigo, la extraña luz que apareció de golpe se esfumo tan rápido como apareció revelando que las tres estaban solas y tanto Lucas como esta extraña mujer ya no estaban en el lugar, como así también el cofre que tampoco se encontraba allí. –Desa…parecieron…

Lejos de donde estaban Haruka, Sango y Laly…en un lugar sumamente desconocido para la mayoría de los humanos que no conocían nada de este lugar se encontraba un conmocionado Lucas observando como cientos de personas que estaban muertas se dirigían hacia una enorme colina para luego caer al vacío sin ninguna emoción o resentimiento por la elección que habían tomado, cosa que tenía sumamente conmocionado al pelinegro de dos espadas que ahora están dentro de su funda desde que la técnica Ondas Infernales se activaron.

-Lo sé. Se ve espeluznante, ¿No? Mi reacción fue la misma que la tuya…cuando mi sensei me mostro la Colina Yomutsu, lugar a donde caen las almas de todos los muertos…que también es la frontera entre el mundo de los vivos y de los muertos. –a medida que la anciana peli rosa explicaba en donde se encontraban en estos momentos, la coloración en el rostro de Lucas comenzó a volver lentamente al mismo tiempo que no despegaba su vista del borde de la colina en donde acababa de caer el cuerpo de una niña de tan solo cinco años de edad, lo cual sin querer le provoco que un par de lágrimas comenzaran a caer por su mejilla sin que él se diera cuenta. –Tranquilo. Este lugar representa el límite del mundo de los vivos y de los muertos, por ende…es normal ver caer a personas de todas las edades dentro del monte.

-¿Para qué me trajiste?

-Buena pregunta. Te traje aquí…por que la operación que tengo…o mejor dicho tuve que hacer solo se podía realizar aquí, en donde la sensibilidad que experimenta el cuerpo es otra. –y sin más, el signo de una flama de color roja escarlata se apareció en la palma de la mano derecha de un sorprendido Lucas, quien en seguida comenzó a sentir como un enorme ardor se propagaba por todo su cuerpo sin poder dejarle preguntar cómo y cuándo lo habían operado, si a su vista no habían pasado ni dos minutos desde que estaban en aquel templo y desde que habían llegado a este monte, lo cual fue captado por la peli rosa que simplemente se limitó a sonreír por el comportamiento de su ultimo descendiente en la actualidad. –Cuando te despertaste…llevábamos más de una hora aquí. Pero tranquilo. Mi sensei espero casi cinco horas hasta que yo desperté la primera vez jajajaja.

-¿Sensei? ¿Cómo se llama, anciana?

-Mi nombre es Sakura… Uzumaki Sakura, esposa del Séptimo Hokage de la Aldea de la Hoja y una Cazadora de Dragones de Agua. –ante esta revelación, un sorprendido pelinegro no pudo evitar abrir los ojos de manera exagerada al mismo tiempo que apuntaba con su dedo en dirección de una confundida peli rosa que no entendía a que se debía esta reacción del chico. -¿Qué pasa?

-Y-yo… ¡Yo te conozco! ¡Tú fuiste quien no me dejo acabar con el maldito de Sayrus! –sorprendentemente, los ojos de Lucas ahora no eran negro ónix o rojo carmesí con dos tomoes en un ojo y tres en el otro, sino que ahora mismo poseían una tonalidad de color rojo sangre que con solo verlo se podía ver que desprendía un fuerte sentimiento de ira y sed de sangre que al principio asusto un poco a la peli rosa, pero que luego de unos segundos comprendió a que se debía este enfado en el chico, quien por su lado estaba recordando aquella noche.

Flash Back de Lucas

Y para acabar…te reventare el corazón. Vagaras en el Cocitos para siem… -antes que el verdadero Lucas pudiera acabar con la vida de un moribundo Sayrus que a fin de cuentas moriría si o si por las heridas en todo su cuerpo, el brazo de Lucas fue detenido por una mujer de ojos verde jade y cabello rosado que es este mismo momento se encontraba fulminándolo con la mirada.

-Es hora de que despiertes…

-¿Qué despierte? –pregunto el pelinegro de ojos escarlata con el ceño fruncido al mismo tiempo que todos los Clones de Sombras explotaban en una nube de humo de color negra que ya no parecían normales, pero que para la peli rosa ni siquiera había importado en lo más mínimo.

-Cinco días durmiendo, baka.

Fin del Flash Back de Lucas

-¡Por tu culpa no pude darle el golpe de gracia a ese maldito! –por culpa del enojo y la ira que estaba dominándolo, Lucas inconscientemente había activado una especie de poder que este mismo desconocía y que estaba basado en el manejo de las llamas, pero estas no eran de color rojo como normalmente serían las llamas, sino que eran llamas negras como si se tratasen las llamas del mismo infierno que lo consumían todo lo que tocaban. -¡Contesta! ¡¿Por qué lo hiciste?!

-Ese chico ya estaba muriendo. ¿Qué honor hay en matar a alguien que ya está muriendo?

-¡Damare! ¡En este mismo momento te matare! –combinando esa especie de fuego negro salido desde el mismo infierno con el Chidori, técnica que dominaba desde hacía varios años cuando se obsesiono con matar a Sayrus, el esposo de su hermana mayor, un inconsciente pelinegro que al parecer estaba siendo dominado por una fuerza maligna que simplemente quería satisfacer su deseo de sangre.

Con su ataque cargado y listo para ejecutarlo, Lucas se lanzó a toda velocidad en dirección de una sorprendida peli rosa que no se esperaba presenciar esta reacción en su descendiente en esta era, quien poseía la mirada de un demonio salido de un cuento de terror pero que jamás alcanzo a conectar su ataque debido a la repentina aparición de una gigantesca garra que por poco logro agarrarlo si no hubiera sido por la repentina aparición del Sharingan en sus ojos al momento de esquivar aquel ataque.

-¡¿Pero qué demonios…?!

-No te dejare tocar ni un solo cabello a Sakura-sama. –dueño de una voz muy gruesa y de un cuerpo enorme que provoco que Lucas frunciera el ceño de manera violenta, un gigantesco dragón de color azulado y blanco ahora mismo se encontraba en el camino de Lucas que estaba sufriendo una especie de transformación debido a que levemente un pentagrama invertido se estaba dibujando en su frente, signo de que el no quien dominaba el cuerpo en estos momentos, sino que era otra entidad. –Veo que la profecía era verdad, Sakura-sama.

-Así es, Mistorya. La paradoja universal comienza su ciclo nuevamente…con el despertar de Hades en el cuerpo de mi tátara (x6) nieto.

-Aunque no se puede considerar a esto un despertar…el deseo de este chico es la sangre y yo no soy nadie para oponerme a eso. –con cambios pequeños, pero notorios en la apariencia de Lucas, Sakura pudo darse cuenta que no era su descendiente quien estaba hablándole, sino una entidad oscura que estaba provocando que el cabello negro con mechones rubios del chico se transformara en un color rojo escarlata con líneas negras, signo de que por el momento la transformación no estaba completa, sino que solo estaba comenzando lentamente. –Pensar que me traerías a este lugar… Aquí en donde mi poder sobre este chico es mucho más fuerte que en el mundo humano. ¡Eres una ilusa!

-No. Te traje a este lugar…porque aquí puedo sellarte por un tiempo limitado pero crucial…en el cual Lucas podrá entrenar y así dominarte y no que tú lo domines. –unos segundos luego de decir esto, un resplandor dorado recubrió el cuerpo de Sakura por completo para luego de unos segundos desaparecer y dejar ver como la peli rosa portaba una imponente armadura dorada con dos cuernos sobresaliendo alrededor de su cuello. –No luche en la Guerra Santa anterior contra ti, pero…mi sensei fue el Caballero de Oro de Leo que te venció a ti y tu sobrino Ares. Él fue quien me otorgo el Rango de Caballero Dorado de Aries y lo portare hasta que muera

-Aquella batalla en la Colina de las Memorias… Esa Guerra Santa parecía que la teníamos ganadas…hasta que apareció ese mísero Caballero de Oro. Aniquilo a mi ejército y me derroto en un instante, sin embargo…ahora poseo el cuerpo de un guerrero prodigio. –a medida que esta entidad hablaba, el cuerpo de Lucas seguía sufriendo pequeños cambios relativamente importantes para el futuro ya que ahora sus dos espadas se habían fusionado en una sola y gran espada de color negro como la noche que ahora mismo estaba apuntando en dirección del cuello del enorme dragón. –Primero comenzare con ese estúpido dragón y luego te cortare la cabeza, Sakura de Aries.

-Primero tendrás que pasar sobre mí, el Dragón del Hielo… ¡Mystoria! –intentando agarrar con su enorme garra a Lucas, el enorme dragón de color azulado y blanco se movió a una gran velocidad pero grande fue su sorpresa al notar que solo había conseguido agarrar una gran roca en vez del pelinegro, quien ahora mismo se encontraba observándolo desde una distancia prudente al mismo tiempo que planeaba sus siguientes movimientos. -¿Cuando fue que…?

-Estúpida lagartija. ¿Qué no escuchaste lo que dije? ¡Este es el cuerpo de un guerrero prodigio con un poder ilimitado!–solo una décima de segundo necesito quien dominaba el cuerpo de Lucas para golpear el rostro del enorme dragón con su puño izquierdo provocando que el dragón retrocediera varios metros hacia atrás bajo la atenta mirada de Sakura que ni siquiera movía un dedo para ayudar al enorme dragón. –Aunque solo puedo controlarlo por estar aquí, en la Colina de Yomotsu… Lugar que separa el mundo de los vivos y el mundo de los muertos… ¡No perderé la oportunidad de matar a la alumna de aquel maldito Caballero Dorado! ¡Muere! –concentrando todo su poder en la punta de su gran espada, quien estaba controlando a Lucas lanzo una poderosa y a la vez enorme bola de energía maligna en dirección de una inmóvil Sakura Uzumaki, la cual ni siquiera debió moverse debido a que el gran dragón de hielo se colocó delante suyo al mismo tiempo que juntaba sus fuerzas para contraatacar.

-¡Rugido del Dragón del Hielo! –igual de enorme que esa bola de energía maligna, un rayo láser de color azulado impacto de lleno contra el ataque de quien estaba controlando al pelinegro Uchiha que no era consciente de sus acciones ya que lo estaban controlando, quien por su parte se estaba sintiendo un poco molesto por ver que sus poderes no eran suficientes de momento para contrarrestar el poder de aquel dragón.

-¡Imposible! ¡Soy Hades! ¡El Rey del Inframundo! ¡¿Cómo es posible que una lagartija súper desarrollada pueda equiparar mi po…?! –la respuesta a esta última pregunta llego en un abrir y cerrar de ojos ya que ante sus ojos escarlatas con tres tomoes se apareció una enojada peli rosa rodeada de un aura dorada que él conocía muy bien y que a veces temía. - ¡¿Cómo…?!

-Mi sensei no solo me dejo el Misophetamenos…sino que también me dejo esta habilidad para mantenerte bajo control. ¡Toma esto! ¡Las cuatro estrellas serán tu juicio! –inmediatamente a estas palabras, una especie de anillo dorado basado en polvo estelar se creó alrededor del cuerpo de Lucas al mismo tiempo que un símbolo extraño se creaba en la palma de su mano derecha. -¡Arte Ninja: Los Siete Soles del Confinamiento!

-¡¿Qué?! ¡Mi poder esta…! ¡Maldición! –cada segundo que pasaban era un terrible sufrimiento para quien estaba dentro del cuerpo de Lucas, quien también estaba sufriendo pero en menor medida ante este jutsu de sellado que estaba comprimiéndose en su abdomen adoptando la forma de un sol con siete círculos a su alrededor. -¡¿Q-que…?! ¡¿Qué me has hecho, humana insolente?!

-Confine tu poder sobre Lucas dentro de este Fuinjutsu. No durara más de siete meses, pero…será suficiente para que Lucas aprenda lo necesario para mantenerte bajo control. –decía Sakura de manera seria al mismo tiempo que terminaba de completar el sello que mantendría a Hades controlado por un tiempo corto pero esencial para que el pelinegro se convirtiera en un fuerte ninja para así poder soportar el poder de Hades cuando llegase el momento en el cual todo debía suceder. –Hades… No permitiré que elimines la aldea de mis descendientes. La Paradoja terminara con tu muerte.

-Ya veremos eso, Sakura de Aries. Cuando pasen estos míseros siete meses…vendré por ti y tu cabeza será la bandera mi ejército. –y tras decir todo esto, una especie de bola negra con ojos rojos intento atacar a la peli rosa sin ningún éxito ya que el poder de este jutsu de sellado lo estaba encarcelando dentro de Lucas al grado de no dejarlo mover con libertad ni poder controlar el cuerpo de su recipiente, el cual ya no estaba de pie por el gran consumo de energía que necesito para soportar el alma de otro individuo dentro de su cuerpo. -¿Qué…? ¿Qué me paso?

-Nada. Te desmayaste al ver a una niña cayendo por la Colina Yomotsu.

-Ya veo… -murmuro Lucas de manera confundida al mismo tiempo que intentaba ponerse de pie sin poder lograrlo debido a lo agotado que estaba repentinamente. –Aunque siento…que este lugar me es muy conocido. ¿Por qué será?

-No lo sé, Lucas-kun. Pero como ya realice la operación…es hora de volver. Tus amigas debes estar preocupadas por ti. –dijo Sakura de manera dulce mientras colocaba su mano en el hombro del chico, quien estaba tan sumido en sus pensamientos que jamás se dio cuenta que el enorme Dragón de Hielo ya no se encontraba allí, sino que ya se encontraba muy lejos desde el momento en el cual Sakura sello a Hades por un tiempo. –Bien. Vamos.

-Hai...