CAPÍTULO 13

Desde afuera Booth veían desolado como el cuerpo de su compañera era sacudido por las corrientes eléctricas una y otra vez, y no pudo reprimir el llanto.

- No responde, sigue en asistolia.

- ¡Otro miligramo de atropina!

- Puesta la atropina, doctor Stevens.

- Vamos otra vez. ¡Carga a 360! ¡Fuera!

- Piiiiiii……

- No hay cambios doctor, sigue en asistolia.

- Ya no hay nada más que hacer – dijo finalmente y apartando del tórax de Brennan las palas del desfibrilador –. Hora de la muerte: las 5.45 a.m.

Booth vio como la actividad dentro de la habitación cesó de repente, y sus peores presagios se confirmaron cuando vio que una de las enfermeras tapaba el rostro de Brennan con la sábana.

- ¡No! – gritó y entró corriendo de nuevo a la habitación, para abrazarse al cuerpo sin vida de Brennan - ¡No, Temperance, no!! – dijo llorando, mientras un médico y una enfermera intentaban separarlo de ella.

- Despierta Booth – oía que le decían - ¡Despierta!

- ¡No! – gritó Booth y despertó sobresaltado, quedando sentado en la cama de golpe - ¡¡Huesos!!

- Booth tranquilo, era una pesadilla – le tranquilizó Cam -. Estás aquí, en la habitación de planta, ¿recuerdas? Te quedaste dormido, y estabas teniendo una pesadilla, ¿vale? Todo está bien, quédate tranquilo.

- Era tan real… - dijo recuperando poco a poco el ritmo normal de respiración tras comprobar que lo que le decía Cam era cierto. -¿Qué hora es? – preguntó al ver que era de día.

- Las 10.15 – le respondió tras mirar el reloj.

- ¿Qué? ¿Cómo me habéis dejado dormir tanto?

- Porque realmente necesitabas descansar, Seely, tras todo lo ocurrido.

- ¿Dónde está Zack? – preguntó al no verlo allí.

- Está en el pasillo, hablando por el móvil, acaba de recibir una llamada.

- En ese momento entró el joven.

- Doctora Saroyan, tengo noticias… ¡Booth! Ya te has despertado.

- Noticias de Huesos, ¿verdad? – dijo Booth.

- Eh… sí, ¿cómo lo sabes? – preguntó Zack impresionado.

- He tenido un presentimiento

- Los presentimientos no son nada científicos – dijo Zack siempre tan racional.

- Zack eso no importa ahora – lo interrumpió Cam - ¿Qué eso lo que sabes de Brennan?

- ¿Está bien? – preguntó Booth al mismo tiempo.

- Ha despertado del coma hace unos minutos – les informó.

- ¿De verdad? – dijo Booth feliz – Pero, ¿está bien?

- Bueno, Ángela me dijo que se la acaban de llevar a hacerle varias pruebas para comprobar si no le han quedado secuelas neurológicas, y cuando terminen de hacérselas los médicos le informarán.

- Gracias a Dios – dijeron Booth y Cam, sonrientes.

Unas horas más tarde, a las puertas de la Unidad de Cuidados Intensivos seguía Ángela acompañada por Hodgins, esperando impacientes nuevas noticias sobre el estado de su amiga.

- ¿Por qué diablos tardarán tanto? – preguntaba ella indignada.

- Tranquila Angy, sólo querrán asegurarse de que todo está bien, la gente no sale de un coma todos los días – Hodgins intentaba hacerla entrar en razón.

- Tras unos minutos se abrieron las puertas de la unidad y salió un médico, el mismo que hacía unas horas les había informado de que Brennan había despertado. Ángela corrió hacia él nada más verlo.

- ¡Doctor! ¿Tiene noticias sobre Temperance? ¿Cómo se encuentra ella?

- Tranquila señorita, precisamente venía a contarles.

- ¿Cómo han salido las pruebas?

- La paciente se encuentra perfectamente – dijo el médico alegre -, es un milagro.

- ¡Gracias a Dios! – exclamó Ángela y se abrazó a Hodgins, contenta.

- No obstante hay algo…

- ¿Qué ocurre doctor?

- Su amiga presenta amnesia postraumática, no recuerda nada de lo que le sucedió.

- Entiendo. ¿Es irreversible, doctor? – preguntó Hodgins.

- No sabría decirle con certeza, depende del paciente. Ha habido casos en los que no vuelven a recordarlo, y otros en los que sí, pero en estos últimos hay veces en los que han tardado desde horas hasta varios años en saber lo que les sucedió, así que como les dije, es imposible saberlo.

- ¿Hay algún problema en que nosotros le contemos lo que pasó? – preguntó Ángela.

- No, para nada, siempre y cuando no la presionen intentando hacer que recuerde, eso sería contraproducente. Además, he de decirles que a pesar de que haya salido del coma, su compañera tendrá que quedarse el resto del día ingresada aquí, pues la operación a la que fue sometida es muy delicada y tiene que permanecer en reposo absoluto al menos 24 horas, de lo contrario se le podrían saltar los puntos con los que le cosieron el vaso sanguíneo dañado y podría dar lugar a una nueva hemorragia interna, y eso podría ser fatal. Ya mañana si todo sigue bien la trasladaremos a planta.

- De acuerdo, doctor. ¿Podemos pasar a verla?

- Por ahora sólo puede pasar una persona, durante no más de veinte minutos. Lo siento, son las normas del servicio.

- Está bien – dijo Hodgins -. Cariño, entra tú, yo te esperaré aquí.

- No, será mejor que vayas a ver a Booth y le cuentas lo que ha dicho el doctor, seguro que se va a poner feliz. Yo después me reuniré contigo allí.

- Vale, nos vemos después entonces – dijo Hodgins y la despidió con un beso.

- Venga conmigo señorita, la llevaré hasta Temperance - dijo el doctor y ella se fue tras él.

- Es aquí – dijo cuando llegaron al box nº3 –. Y recuerde, sólo veinte minutos.

- Sí, descuide doctor.

Ángela se adentró en el box y allí la vio, a su mejor amiga en aquella camilla y llena de cables por todos lados, mirándola, con cara de cansancio.

- Ángela – dijo con un hilo de voz muy ronca, apenas audible.

- ¡Hola cielo! - Ángela corrió hacia ella y le dio un abrazo, no muy fuerte, por temor a hacerle daño - ¿Cómo te encuentras?

- Me duele mucho la garganta – dijo aún con el mismo tono de voz –, me acaban de extubar.

- Lo sé, será mejor que no hables mucho, cielo.

- ¿Qué me pasó, Ángela? Los médicos me han dicho que me apuñalaron, pero yo no recuerdo nada.

- Al parecer anoche os atacaron a ti y a Booth en tu despacho.

- ¿Booth? – dijo un poco alterada - ¿Él está bien? ¿Qué le ha pasado, Ángela?

- Tranquila cielo, él está bien, no tiene nada grave.

- ¿Estás segura?

- Sí cielo, a él lo apuñalaron por la espalda, pero la herida no fue grave, se la cerraron en quirófano y ahora está en planta, así, que cálmate, ¿vale? No es bueno que te estreses.

- ¿Se sabe ya quién fue?

- No cielo, lo siento. Cam está al tanto de la investigación y aún no tienen nada.

- Siento no recordar nada… - dijo Temperance un poco apenada.

- Cariño no tienes por qué sentirlo, es normal que tu cerebro quiera apartar un episodio tan traumático de tu memoria.