muchas gracias por los comentarios que habéis dejado

espero que el siguiente capítulo sea de veustro agrado ;-)

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CAPÍTULO 26

Después de que unos compañeros del FBI se llevasen detenido a Oliver, Booth les contó a Cam y a Hodgins lo sucedido.

- ¡Vaya Zack! – exclamó el entomólogo revolviéndole el cabello al joven doctor - ¡Pero si eres todo un héroe escondido bajo una bata de laboratorio!

- Yo no soy ningún héroe – dijo Zack indiferente.

- Zack, tú nos has salvado – dijo Brennan y le dio un abrazo -. Gracias.

- Nunca creí que haría esto Zack, pero ¡qué diablos! – dijo Booth y le dio un fuerte abrazo de hombres con palmaditas en la espalda incluidas.

- Booth me estás asfixiando – dijo Zack aprisionado por los fuertes brazos del agente.

- Tío, me has ganado – le dijo Hodgins -. Eres el rey del laboratorio.

Mientras Zack seguía recibiendo elogios por parte de todos, Booth notó cómo Temperance se alejaba de allí y fue tras ella. A unos metros de ella le cogió una mano suavemente, haciendo que parase de caminar y se volviese para mirarlo.

- Hey Huesos, ¿seguro que estás bien? – le preguntó, preocupado.

- Sí, no te preocupes – dijo su boca pero sus ojos mostraban lo contrario.

- No, tú no estás bien – supo Booth tras haberla mirado a los ojos -. Huesos, sabes que puedes confiar en mí. ¿Qué te ocurre?

- Ella no respondió, simplemente agachó un poco la cabeza y se le escapó una lágrima.

- Hey, tranquila – Booth la abrazó –. Ya pasó todo, tranquila.

- Sí, pero…

- Estás asustada, ¿no es cierto? – Booth se separó un poco de ella para mirarla a los ojos, que le decían que estaba en lo cierto pese a que de su boca no salió ninguna palabra -. Tranquila, es normal, Huesos. Si te digo la verdad yo también lo estoy.

- ¿Tú? – le preguntó ella reponiéndose un poco.

- Sí Huesos, yo también me asusto – los dos se miraban fijamente a los ojos -. ¿Sabes? Me asusté muchísimo cuando te vi herida en tu despacho, y más aún en el hospital me dijeron que estaban en coma y muy grave… Ahí no sólo me asusté, estaba totalmente aterrorizado con la sola idea de perderte y no volverte a ver nunca más. Y cuando ese cabrón te apuntaba con la pistola y pretendía llevarte… si no llega a ser por ti te juro que lo habría matado.

- Yo… lo siento mucho Booth, si te hubiese hecho caso desde el principio cuando recibí aquellos regalos, nada de esto hubiera pasado – dijo ella visiblemente avergonzada y apenada.

- No digas tonterías huesos, tú no tienes ninguna culpa ¿me oyes? El único culpable es Oliver, nadie más, y te aseguro que me ocuparé personalmente de que vaya a la cárcel por muchos años, nada de manicomios donde lo dejen salir. Y los del manicomio ese donde estaba también van a pagar por haberlo puesto a trabajar aquí.

- Sí, pero aún así yo fui una cabezota.

- Shhh… - Booth la calló poniéndole un dedo sobre los labios -. Ya te he dicho que no pasa nada. Además, no me imagino a la doctora Temperance Brennan siendo sumisa y obediente – rió y la hizo reír un poco a ella también -. La Temperance que conozco es así, y te acepto tal cual eres, aunque eso no significa que siempre esté muy de acuerdo con las cosas que haces, como lo de drogar a dos agentes del FBI – volvieron a reír -. Todas esas cosas y muchas más son las que te hacen ser tú misma, única y especial, y es por todo eso por lo que yo…

- ¡Eh chicos! ¿Qué hacéis aquí apartados? – preguntó Cam – Oh, perdón, ¿he interrumpido algo?

- No, en realidad yo ya me iba a mi casa – dijo Temperance -. Estoy un poco cansada.

- Sí, creo que han sido demasiadas emociones por hoy – dijo Booth -. Yo te llevaré, Huesos.

- Está bien, que descanses, Brennan – se despidió Cam.