Diclaimer: Como habréis notado, Slam Dunk no es mío.

Advertencia: Yaoi (hombre x hombre), aunque en este fandon la advertencia se debería de dar para lo contrario.

Tiempo: La historia transcurre cuando Rukawa y Sakuragui hacen segundo curso, Ryota es el capitán, Mitsui subcapitán y Ayako y Haruko son las asistentes del equipo.

Hola a todos, este es el primer fic que publico aquí. En realidad la historia eran dos capítulos largos, pero pensé que quedaría mejor separarlos y añadir cosas por medio.

Espero que os guste.


PITÁGORAS

Claire

- Kaede¿podemos hablar?

Y la vio, agachada, con el balón en las manos y el uniforme femenino del Shohoku. La miró a los ojos, de un color verde como la hierba en primavera, y ella le tendió la pelota. Aún sin reaccionar del todo, pasó la pelota a Ryota.

- Me tomo un descanso – miró al entrenador. – Ahora vuelvo.

- Claro – contestó Anzai riendo suavemente.

Rukawa indicó a la chica que le siguiera. En el gimnasio, los jugadores discutían sobre quién podía ser esa chica.

- Rukawa tiene muy buen gusto...

- Lleva el uniforme pero nunca la hemos visto.

- Una chica así no pasa desapercibida.

- A lo mejor es nueva...

Fuera, la estrella del equipo miró a la muchacha. Tenía los ojos grandes, verdes y su pelo, ahora largo, estaba ligeramente rizado y lo llevaba suelto, con el flequillo recto y liso. Era alta y, aunque delgada, tenía curvas.

- ¿A que me queda bien el uniforme? Me lo acaban de dar y me lo he puesto enseguida – preguntó ella dando una vuelta para que la viera.

- A ti te queda bien todo, Claire.

- Deberías ponerte uno, a los chicos les gusta mucho – comentó sonriendo a Rukawa. - Oye¿aún...?

- Sí.

A todo esto, Haruko se había ido del gimnasio para observar lo que hacía Rukawa. Ajenos a que eran espiados, la pareja siguió hablando.

- ¿Has llegado hace poco?

- Ayer. Kaede¿te importa que viva en tu casa una temporada?

- Sabes que no. ¿Dónde estás ahora?

- En un hotel.

- Voy a por mi bolsa y vamos para allá.

- Espera...

Claire abrazó al chico, Rukawa rodeó su cintura y la besó, sin prisa. Detrás de unos arbustos, Haruko ahogó un grito y apartó la mirada. Un par de lágrimas rodaron por sus mejillas, se las secó como pudo y entró en el gimnasio para coger sus cosas y marcharse a casa. A pesar de que había pasado más de un año, aún le quería. Tanto como Hanamichi me quería a mí hace un año, pensó. Al menos Hanamichi es mi amigo, pero Rukawa ni si quiera sabe que existo. Sumida en sus pensamientos, casi no se dio cuenta de que su amiga le estaba hablando.

- ¡Haruko¿estás bien? – preguntó Ayako a su ayudante cuando esta reparó en su presencia.

- Sí, claro... Yo... Me voy… No me encuentro muy bien, hasta mañana...

- Pero... – empezó, pero Haruko ya había salido.

- A lo mejor ha visto a ese par – comentó Ryota, el actual capitán del equipo, acercándose a su compañera de clase.

- Puede... – murmuró ella.

xXxXx

- Voy a por mis cosas – dijo Rukawa al separarse de su amiga.

- Vale, te espero.

Cuando el moreno entró en el gimnasio notó la mirada interrogativa de todos, pero no dio explicación alguna. Notó como Sakuragi le miraba con odio. Tal vez la hermana del ex-capitán aún esté enamorada de mí y al vernos a mí y a Claire..., pensó algo resignado. Se dirigió hacia el entrenador para decirle que se iba, cogió su mochila y la bolsa de deporte y se fue.

Más tarde y en casa de Rukawa, los dos jóvenes comían algo de pizza fría.

- ¿Aún no has aprendido a cocinar? No sé cómo aguantas comiendo esta basura cada día... – comentó Claire mirando su porción de pizza.

- A mi me gusta esta basura. ¿Qué tal por Francia?

- Te he echado muchísimo de menos, Kaede... La mayoría te lo he contado en los e-mails...

- No me dijiste que volvías.

- Lo sé, ha sido inesperado. Allí todo ha ido de mal a peor. Ha sido un año horrible, suerte que he podido volver. Ahora me quedaré hasta... No sé hasta cuando... – su voz se apagó lentamente y bajó la mirada.

- Eh, tranquila – Kaede se acercó a ella y la abrazó. Sabía lo mal que lo había pasado su amiga por los problemas de su familia y él también la echaba de menos.

- No quiero que me encuentren y que obliguen a volver... Quieren que viva allí y que herede la empresa de papá... – empezó a sollozar – Quiero quedarme aquí y estudiar y vivir contigo y conocer a alguien que me guste y casarme y ser profesora y...

- Harás todo eso¿de acuerdo?

- Prométemelo.

- Prometido – dijo mientras le acariciaba el pelo para que se calmara.

xXxXx

- Perdona por el numerito... – se disculpó Claire unos minutos más tarde mientras se limpiaba la cara.

- Puedes quedarte con la habitación de invitados – dijo Rukawa, como si nada hubiera pasado. – Pero si quieres ir a mi cuarto y termin...

Antes de acabar la frase, la chica ya le había besado y le intentaba quitar la camiseta.

- ¿Aún está en pie el trato? – preguntó Claire con la respiración descompasada y separándose un poco del chico.

Como respuesta, la guió hasta su habitación y entre besos, se dejaron caer en la cama.

xXxXx

Sakuragi cerró la nevera y se apoyó en ella, dejándose caer hasta quedar sentado en el suelo. Abrió la lata de refresco y se echó a llorar como llevaba haciendo casi a diario estos últimos meses.


¡Pues eso es todo por ahora! Agradeceré los reviews que pueda recibir. Gracias por leer.