Holaaaa! chicas(os) que leen esto, agradezco a los que dejan comentarios y leen esto, las respuestas las doy por PM!.

A los que dejan reviews, como sabran son los que alimentan el alma de un escritor o pseudo escritora en este caso, adoro cada vez que dejan alguno en mis fics y como mencione en el primer cap, entre mas alimento al alma de esta pseudo escritora, mas caps (al menos mas rapido la publicación por la inspiración lmfao)

Caps: 7/13

Advertencias: Gender Fluid o Genero Fluido(algo del tema) inclinación homosexual, bisexual y heterosexual. -todo el fic. es leve en algunos casos.

Tsuna(17) Mukuro(18)

Psdt. Mukuro is sexy as hell!

KHR no me pertenece...


Cap.7: Peleas de pareja

Tsuna miro tercamente hacia la derecha mientras que Mukuro miró hacia la izquierda dejando en claro que tampoco quería mirar al futuro Capo pese a que ambos adolecentes se encontraban en el mismo sofá de dos.

Squalo se palmeo la frente.

¿Enserio había tomado todo el camino del hotel hacia la casa del enano por esto?

No le pagaban lo suficiente como para realizar ese trabajo. Exigirían su aumento… Por Secondo, ya estaba empezando a sonar como el tacaño de Mammon.

-Es una pelea de pareja, déjales ser. –Reborn bebió tranquilamente su expresso sin importarle la cara de incredulidad con la que el espadachín le miraba, después de todo, el hitman sabía lo exasperante que podía ser meterse en las peleas del Cielo y la Niebla en esa clase de situaciones. Yep, su expresso era menos exasperante.

El Varia estaba claramente en una encrucijada, meterse y hacer las cosas más rápidas o no meterse y salvar algunas cuantas neuronas que sabía que iba a perder.

"Trae a la mini basura". Maldito Jefe Bastardo.

Squalo tendría que hacer uso de la delgada paciencia que poseía si es que no quería que luego el enano se quejase con Xanxus.

¿Quién diría que se empezarían a llevar bien luego del tiempo en Varia? Toda su vida culpará al Arcobaleno del Sol por ello.

Reborn dio una sonrisa sardónica al espadachin que decía claramente: ¨Se lo que estás pensando y me divierte¨. Si, Squalo culparía toda su vida al ex Arcobaleno de la amistad que se habia establecido entre Xanxus y Tsuna. Reborn, satisfecho de su acción, se re acomodo en su asiento a la vista del futuro espectáculo, si es que Squalo quiso ignorar la sonrisa sádica del hitman ese era su problema.

El Varia se paró frente a los dos adolescentes cruzándose de brazos y usando la misma expresión que usaba cuando iba a regañar a Bel. No muy lejos de la residencia Sawada, Belphegor sintió un escalofrío.

-Xanxus nos espera, enano. Arregla tus problemas con el psicópata y vámonos. –Si algo sabia la Lluvia de Varia era que no podía forzar al enano a dejar a uno de sus guardianes, menos aun si este era Mukuro, cuando tenían una pelea de voluntades.

Tanto Tsuna como Mukuro voltearon a ver a Squalo con fastidio antes de señalarse mutuamente como un par de niños pequeños.

-No hasta que se disculpe por romper mis esmaltes.

-Nos hasta que se disculpe por manchar mis guantes.

Reborn rodo los ojos antes de sincronía de las acusaciones mientras que Squalo grito a todo pulmón.

-VROIIIIIIII –La Lluvia de Varia saco su espada apuntando en dirección a los adolescentes quienes ni parpadearon, la exasperación en su mirada era más que familiar para Reborn, lástima que el hitman sabia que peleas tener y cuáles no a diferencia del Varia. –¡Toda esta mierda es por eso, mocosos!

-Si. –Tanto Tsuna como Mukuro asintieron solemnes. Era un tema serio después de todo.

Squalo parpadeo cuando se dio cuenta de un detalle importante.

-Espera. –El Varia movió su espada señalando directamente al futuro Capo. –¿Por qué tenías esmaltes?

-Iba hacerle la manicure a Mukuro.

La espada se movió en dirección a la Niebla quien se encogió de hombros.

-Lo hace bien. –Squalo ignoro el doble sentido al igual que el resto de las personas en la habitación.

-Se me acabó el expresso, Dame-Tsuna.

En menos de un segundo y sin que Squalo lo pudiese prever, Tsuna ya estaba al lado del hitman sirviéndole otra taza de la bebida. La lluvia de Varia juraba que el ex convico de Vindice desprendia ansias homicida.

-¿Deseas postre? –Y, por supuesto, Tsuna era ajeno al ansia asesina de Mukuro.

Squalo sabía que Reborn se la pasaba en grande cuando este palmeo en la cabeza al futuro Capo haciendo que las ansias homicidas de Mukuro fusen mayores.

-No de momento. –Tsuna dejo el lado de Reborn y volvió a su lugar sin importarle la mirada fastidiada de su Guardián. Si nadie de los presentes, con excepción de León, se dio cuenta del brillo sádico en la mirada del Capo ese era problema de ellos.

Squalo decidió ir por el lado más fácil.

-Mira, mocoso, no tenemos tiempo para esto. Discúlpate con tu Guardián, novio o lo que sean y vamos a ver..-

De un momento a otro, Squalo, no pudo continuar por la fuerza que cargaba la mirada del futuro Capo.

-No me voy a disculpar, no es la primera vez que me rompe los esmaltes por una pelea con Hibari-san y estoy seguro de que no será la última. –Y cual niño pequeño, Tsuna se cruzó de brazo mirando retadoramente a su pareja. –Al menos quiero una disculpa.

Mukuro ni se inmuto ante lo dicho por el futuro Capo señalándole con el pulgar para exasperación de este último.

-Es su culpa, se interpuso entre mi pelea con Ave-kun sin medir las consecuencias. Si no se hubiese interpuesto mi tridente no hubiese roto la bolsa. –Mukuro ignoro la corrección del 'neceser' al igual que los otros dos adultos. – Y si no se hubiese roto la bolsa, –Squalo ya sentía más de una de sus neuronas cometer harakiri. – Los esmaltes no hubieran saltado por doquier rompiéndose por todos lados. Me costó una hora entera en sacar 'you are such a Budapest' –Todos ignoraron el 'por fin te sabes el nombre.' de joven futuro Capo– de mi tridente, pero mis guantes quedaron arruinados. Tsunayoshi-kun es quien me debe una disculpa.

Tsuna miro de lo más fastidiado a su pareja a lo que este no hizo más que devolverle la mirada.

¿Y Squalo? El pobre sintió nacer una cana y no podía estar más alegre de tener el cabello plateado. Reborn, por su parte, no podía pasar un momento más divertido al ver a alguien más romperse la cabeza con el par de tortolitos.

-Nada hubiese pasado si no te hubieses estado peleando con Hibari. ¿Qué hay de bueno en esas peleas de todos modos?

-Lo entenderías si tan siquiera quisieras participar.

-Tengo suficiente con el entrenamiento del sádico de Reborn –Tsuna esquivo la cuchara apuntada a su cabeza. – y esquivar a Hibari en las mañanas como para estar buscando más peleas.

Tanto Tsuna como Mukuro se habían levantado del sofá y acercado el uno al otro sin ser conscientes de sí mismos. Ambas miradas expresaban la intensidad de sus argumentos y sus ganas de no dar a torcer sus convicciones.

-No te molesta pelear conmigo, ¿no es asi?. ¿Acaso crees que me puedes vencer fácilmente a comparación de Ave-kun?

-A ti te gusta pelear más con Hibari que conmigo. ¿no será que te gusta pasar más tiempo con él que conmigo?

-¿Y por que crees que son nuestras peleas, cariño? ¿Amor al arte?

Squalo se acercó a los adolecentes, las cosas se le estaban yendo de las manos.

-Oi, mocosos. No tengo tiem..-

-¡NO TE METAS¡ –Tanto el Cielo como la Niebla empujaron al espadachín quien fue prácticamente golpeado hacia el otro lado del comedor. El Varia quisiera haber dicho que tenía su orgullo intacto, pero no era el caso.

Squalo soltó un gruñido al levantarse e ir hacia la mesa en la que el ex Arcobaleno del sol quien, si bien no tenía apartada la vista de la disputa verbal de los adolescentes, no había bajado su guardia.

-¿Cómo lidias con esta mierda?

Reborn dio un sorbo a su expresso antes de responder.

-Los ignoro, se dan la ley del hielo por unas cuantas horas, Mukuro se pone celoso cada que Dame-Tsuna me presta atención, se dicen lo que tienen que decirse, de algún modo se disculpan, Mukuro pervierte a Tsuna y se arreglan. Es un proceso bastante simple si me lo preguntas. – Reborn no oculto su diversión ante la mirada incrédula del espadachín. –Y Tsuna tiene su castigo por el drama causado, por mi por supuesto.

Sádico. Era la única palabra que se le veía a la cabeza al espadachín.

Squalo sabia que la mafia estaba loca, y aquel problema había sido uno de los más normales que había tenido que enfrentar pero aun así tenía una duda.

-¿Enserio todo esto es por unos putos esmaltes?

-Tsuna esta celoso de que Mukuro y Hibari pasen demasiado tiempo juntos. Mukuro simplemente me molesto por sus guantes. Los esmaltes fue una excusa.

Squalo miro al ex Arcobaleno en busca de mofa y la hayo, pero aun así podía sentir toda la verdad que cargaban las palabras del hitman.

Malditos mocosos hormonales.

-Necesito un trago.

Reborn dio un ligero movimiento hacia uno de los obscuros escondites de Iemitsu.

-Mueve el cuadro y pon tu llamas cerca de la pared.

El spadachin no desperdicio ni un segundo en ir hacia la pared con el cuadro, descolgarlo, poner sus llamas para desactivar la ilusion, y sacar al menos tres botellas. Los licores iban desde fechas a colores que no había visto más que en el gabinete privado de Xanxus.

Oh, y Xanxus se las pagaría por mandarlo a ese infierno. Ya no le haría el papeleo.

Squalo se sentó en la misma mesa en la que se encontraba Reborn.

-No vuelvo a meterme en sus jodidos problemas.

-Y eso que no estuviste cuando besaron a Dame-Tsuna a la fuerza.

El espadachín podía apostar que aquel día se había desatado el mismo infierno, nadie quería tener al ¨soy tu padre¨ Reborn, los mocosos de la Décima Generación y por no hablar del psicótico Guardián de la Niebla como enemigos. Yeah, debió de haber sido toda una fiesta.

-Dejame adivinar, el pobre infeliz está babeando en alguna institución mental.

Reborn ni se inmuto.

-Mukuro convenció a Vindice de que besar a Dame-Tsuna en contra de su voluntad debía considerarse un crimen para la mafia.

Squalo detuvo la botella que estaba a punto de tocar sus labios cuando escucho al Voldemort de la mafia.

-¿Vindice?

Reborn dio otro sorbo a su expresso antes de dar replicar.

-Dame-Tsuna tiene a Bermuda y Jager en marcación rápida. Y ahora Mukuro también los tiene. Los cuatro tienen una fiesta de té cada tercer miércoles.

Desafiaba las lógicas de la mafia.

Era bizarro.

Poco creíble.

Y era cierto.

-Mierda. –Squalo necesitaba más que nunca un trago. Olviden el vaso o la copa, necesitaba una buena borrachera para olvidarse de aquel día. Y pediría vacaciones.

Reborn cogió una de las botellas y se sirvió un trago sobre su café.

-A tu salud mental.

Squalo ni deseaba saber cómo se encontraba su salud mental.

Ambos asesinos secaron sus tragos en el mismo momento que Mukuro empezó a quitar la ropa y devorar la boca de Tsuna quien maniobró para jalar al ilusionista con dirección a las escaleras. Bendito el momento en el que Nana se ganó un viaje a la Bahamas.

Squalo miro con un nuevo respeto al ex-arcobaleno del Sol quien seco otro trago.

-Lo que sea que te paguen, no es suficiente.

Reborn se sirvió otro trago. Ya había pedio su quinto aumento a Nono y por cómo iban las cosas pediría un sexto.


¡Gracias por leer!

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