Muy buenas a todos, espero estén teniendo un buen día y que ya estén de vacaciones, para los que no, mis condolencias.
Vengo con nuevo capítulo que espero les guste. Muchas gracias, KanadeSilver por tu review, ya veremos como les va a los chicos en las citas.
¡A comenzar!
Alcohol. Saca el hombre que llevas dentro.
Los tres chicos se pusieron de acuerdo en como serían las cosas mañana, así como la función de Naruto en todo esto, Shidou tendría que prepararse muy bien y Shirou estaba apuntando todo con sumo cuidado, este plan no podía fallar.
—Reine, ¿podrías preparar mi peluca y todo lo demás?
—Claro, Shin.
—¿¡Peluca?! —Shidou casi salta por esa pregunta—. ¿¡Eres travesti?!
—¡NOOO! —gritó con todas sus fuerzas—. Es una larga historia… Por favor, no me pregunten.
—De acuerdo… —respondieron los tres, Reine solo pudo sonreír un poco.
—Bueno, chicos. Mañana es el gran día, así que, por si mueren, ¿qué tal si vamos a cenar hoy y nos relajamos todos? —Ante la idea de Naruto, los otros dos sonrieron—. ¿Quieres venir, Satou?
—Gracias, Naruto, pero no. Debo quedarme un poco más aquí.
—Como quieras.
—¿De verdad nos invitarás, Naruto? —preguntó Shirou con ilusión en los ojos.
—¡De veras! Yo nunca miento. Así que los llevaré a un buen lugar de por aquí.
Los tres chicos se dieron cuenta de la puesta del sol, estaban un poco heridos y con las ropas manchadas por pelearse con el ninja, de todas formas, no importaba, ¡Naruto pagaba hoy! Es lo que pensaban los chicos. Y así es como llegaron a un restaurante de gran calidad.
—Enseguida les daremos una mesa para tres, síganme —dijo el mesero que estaba mejor vestido que cuando Shirou va formal a algún lado. Fueron a una mesa muy bonita, el lugar era demasiado bonito y parecía más de la realeza que para unos chicos como ellos, no entendía como Naruto conocía ese lugar, él se veía como alguien muy simple.
—Oye, Naruto, este lugar se ve muy costoso, ¿de verdad quieres invitarnos?
—Tranquilo, Shirou. Yo dije que los invitaría. Mesero, deme lo mejor que tenga en bebida y comida, por favor.
—Por supuesto —dijo y se fue.
—¡Naruto! —Shidou estaba preocupado—. No es necesario que hagas tanto por nosotros.
—Cierto, suficiente es con que nos ayudes…
—Hago esto también por Hinata, quiero llevarla a un lugar como este, ¡pero tengo que asegurarme que es bueno! —Se encogió de hombros, los demás suspiraron aliviados.
—¿Nos usarás como conejillos de indias?
—Comerán gratis.
No se dijo más y esperaron pacientemente las bebidas y la comida, cuando llegó el banquete internacional y las bebidas que parecían vino de cereza por el color rojo, se pusieron a devorarlo entre los tres, más bien, Naruto lo estaba devorando.
—¡Esta comida está deliciosa! —exclamó Shirou, lleno de emoción
—¡Debe tener drogas, no puedo parar de probarlo! —dijo Shidou, comiendo más.
—Mmghtd —Naruto no podía ni hablar, los tres estaban a punto de ahogarse, por lo que bebieron la extraña bebida roja, que les quemó la garganta, pero les dejó un sabor a frutas.
Así siguieron hasta acabar todo y pidieron una segunda ronda, hasta quedaron completamente atontados.
—Oye —dijo otro mesero al que atendió a los chicos—. ¿Les dijiste que la bebida tenía Vodka y otras bebidas que no deben tomar menores de edad?
—Nah, no creo que importe, están con una celebridad.
—Y les decía… De todos mis enemigos, ¡ese maldito de Gilgamesh solo quiere a Saber! —Luego, Shirou azotó la mesa mientras la cabeza le daba vueltas.
—Suena a un desgraciado, ¿dónde vive? —preguntó Naruto, un poco más cuerdo que los demás. Shidou ya estaba recostado en la mesa, casi noqueado por tanto alcohol.
—Pues te ayudamo… —dijo el de cabello azul.
—¿En serio? —Lágrimas anime salieron de sus ojos—. ¿Así sea un Rey de Héroes?
—¡Yo seré Hokage, y soy el héroe de mi aldea, ese tipo no podría derrotarme!
—Chicos… ¡Los quiero! —Luego los abrazó a los dos con lágrimas al estilo anime.
—Ya estás diciendo puras tonterías, pero está bien, Shirou.
—Naruto tiene… razón. Tengo como 20 mensajes de las chicas, estamos bien estúpidos… hip… —En eso, Shirou revisa su celular para ver que tiene 5 llamadas perdidas y el número es de su casa.
—¡Mierda!
—Jajaja, lo bueno es que a mí nadie me manda.
—¿Y tu novia, Naruto?
—¡Ella es un ángel de dios! No me trataría como a ustedes los tratan sus novias o lo que sean.
—Tienes suerte… —Shirou le miró con envidia, en eso, su celular suena y contesta.
—¡SHIROU! ¿¡Dónde estás?! —Tuvo que alejar el teléfono de su oído y todos los demás comensales se asustaron, además de que Naruto pegó un brinco, Shidou despertó.
—¿¡Es tu madre?!
—¡Es Tohsaka, idiota!
—¿¡Me estás diciendo idiota, Shirou?! —Rin estaba como el demonio, Shirou regresó el teléfono a su oído.
—¡Claro que no, mi amor! ¡No te lo decía a ti!
—¿Qué? ¿Q-qué dijiste? —preguntó ella con un sonrojo notable, dejando salir una voz adorable.
—¿Qué pasa?
—Repítelo… L-lo que me dijiste…
—Eh… ¿Idiota? —preguntó completamente fuera de la razón, Naruto aprovechó para golpearle en las costillas.
—SHIROU… —Rin se enojó más de lo que había estado.
—¡Imbécil!
—¡No, Tohsaka! ¡No era eso! ¡Por favor, cálmate!
—Shirou… ¿Dónde estás? Respóndeme en tres. Dos.
—¡Voy camino a casa! ¡Lo siento, no era mi intención! ¡Soy un idiota, pero perdóname!
«Lo idiota no se te quitará ni con su perdón, Shirou». Naruto se golpeó con su palma en la cabeza.
—… —Rin no dijo nada, el chico ya sabía la razón.
—¡No, espera, no me cuelgues!
*TIIIIIIIIIII*
—¡Tohsakaaaaaaaaaaaa! —El chico siente su corazón romperse y bebe más alcohol que es lo único que le queda, el rubio niega con la cabeza. En eso, Shidou responde una llamada.
—¿Bueno?
—¡Shidou! ¿¡Acaso te pasó algo?! ¿¡Dónde estás?!
—Estoy bieeeeeen… Que linda eres cuando te preocupas por mí. —Kotori enrojeció y ahogó un grito.
—Ah, pues… Eso es normal, eres… Mi Onii-chan, Shidou…
—Estás rojita, ¿verdad? —preguntó con una sonrisa y después se mató de risa.
—¡N-no lo estoy! Idiota…
—Hoy voy a llegar tarde… No me esperes despierta.
—¡Como si fuera a hacer eso!
—¿No lo harías? —preguntó triste y llorando—. Kotori, me haces daño…
—¿¡Eh?! ¡No, espera, Shidou! ¡No lo quería decir así!
—Kotori, mala. —Luego, ante la sorpresa de todos, él colgó.
*TIIIIIIIIII*
—¡Ohhhhhhhh! —dijeron sus amigos mientras él se reía como loco, tal vez, ya había perdido todo control de sí mismo. Pero su celular volvió a sonar y después de toser un poco, respondió.
—¿Si?
—¡Onii-chan, lo siento!
—¿De verdad?
—¡De verdad! —dijo apenada—. Por favor, ya ven a casa.
—¿Cómo sé que es verdad?
—Porque te quiero, Onii-chan.
—También yo a ti, Kotori. Pronto llegaré a casa para no preocuparte más, linda.
«¡Qué maldito está hecho!» Pensaron los chicos con mucha impresión. Luego, el crack de Shidou colgó.
—¡Enséñame, por dios!
—¿Ah, eso? Solo dije lo que quería decir e hice lo que quería hacer —dijo como si nada, comiendo otra chuleta de cerdo.
—No sé si eso funcione con Tohsaka.
—Deberías de disculparte, idiota. Debes decirle más cosas lindas.
—Si no te escucha, bésala.
—¡Podría matarme por eso, Shidou!
—Funcionaraaaaá… Cree en mí. Bueno, chicos, yo me voy a casa, me están esperando. Nos vemos mañana en el Fraxinus.
—¿Y cómo llegaremos ahí?
—Paso por ustedes… —Shidou se levantó con trabajo y pidió que un taxi lo llevara a casa. Naruto pagó todo como prometió, eso no era problema para él.
—Shirou, buena suerte con tu novia. Yo sé que puedes hacerlo, ¡confía en ti mismo!
—Gracias… Naruto…
Naruto se fue a su casa, no estaba tan atontado como los demás, de todas maneras, también usó el taxi. Shirou llegó en taxi a su casa, tragó saliva, la garganta le ardía, ya no le molestaba de tan alcoholizado que estaba.
Abrió la puerta para encontrarse con Rin, con los brazos cruzados y viéndolo con rabia, Shirou suspiró.
—¿Se puede saber dónde estabas, Shirou?
—Tohsaka…, lamento preocuparte, lo siento, de verdad.
—¡No te perdonaré! —Pero el chico se fue acercando a ella como si fuera un lobo, ella fue retrocediendo hasta que llegó a la pared.
—No te irás hasta que me perdones —dijo con seriedad y puso sus manos en sus hombros.
—¿Q-Qué estás haciendo, Shirou? N-no creas…, que te salvarás de esta…
—Perdona a este idiota. —Luego de sonar arrepentido, la besó sin que ella pudiera hacer algo para evitarlo. Después de que Rin se fuera a Marte y volviera, él la dejó libre—. ¿Ya me perdonas?
—N-no…
—Entiendo.
Y volvió a besarla varias veces más, hasta que Rin terminó diciendo "sí". Claro, mañana despertaría con dolor de cabeza como Shidou y Naruto, pero eso ya lo veremos luego.
