¡Hola a todos! Sé que ya tenían tiempo sin verme y sobre todo sin ver nada de este loco proyecto que nació solo para sacar sonrisas y pasarla bien, por eso mismo he decidido volver a sacarlo del olvido donde había quedado, espero que les guste la continuación, ¡ha pasado tanto, así que les regalo un capítulo de 14 páginas solo para ustedes!
Espero les guste mucho.
Cruda. Justo cuando menos lo necesitas
Sin que Shidou lo supiera, fue transportado en silencio y de forma cómoda al Fraxinus, después de todo tenía que empezar desde muy temprano, situación que hubiera sido bien aprovechada sino fuera por un leve inconveniente.
Hubiera.
—Shin, Shin —dijo Reine repetidas veces al querer despertar al chico quien estaba en una cama del Fraxinus, respirando por la boca, por cierto, olía a alcohol—. Es hora de despertar, todo está listo para cuando lo necesites, Shin…
—No… No más cerveza… Es mala… Para la cabeza…
Reine se quedó viendo al chico hablando solo, puras tonterías, así que le tapó la nariz para que dejara de respirar, causando que se despertara de repente.
—¡Ahh! ¿¡Quién lo hizo?! Oh, Reine-san.
—Buenos días, Shin. ¿Estás bien? —preguntó al ver su cara perdida y sentir más de su olor a alcohol—. Creo que… perdiste el control anoche, ¿cierto? ¿Sabes qué tienes que hacer?
—¿Citas? —preguntó confundido y luego señaló a Reine con una media sonrisa—. ¡Citas! Sí… Creo.
—Ah, sí, citas, muchas citas.
El joven aún en pijama, se sentó en la cama, pero todo le daba vueltas y tenía una especie de migraña que no le dejaba pensar claramente, sus recuerdos eran muy difusos. Al intentar levantarse, solo le bastó un paso para caer en los brazos de Reine, bueno, su cabeza cayó en lo más suave del mundo: los pechos de la analista.
—¿Shin?
—Suuuuaaaaveeee…
—¡Shin! —Reine lo separó de ella, pero apenas podía mantenerse en pie, además de que aún estaba sonriendo con un sonrojo en las mejillas, pero era por alcohol, no por otra cosa—. Shin, no estás condiciones para tener ninguna cita, ¿en qué estabas pensando?
—Estoy biieeen… Yo estoy aquí, es temprano, me da vueltas… la cabeza, Naruto… Naruto va a salvarme, y esto también… —dijo al tocarse los bolsillos con los ojos cerrados, pero luego los abrió preocupado y se puso a tocarse en todas partes—. ¡No está, no está! Reine-san, ¿¡qué voy a hacer?! ¡La tarjeta no está!
—Um, Shin, esa la tengo yo… —dijo un poco decepcionada y le mostró la tarjeta de crédito, el chico vio aquello como el Santo Grial y abrazó a Reine, quien se quedó con la boca levemente abierta—. ¿Shin?
—Te quiero, te quiero, te amo…
—¿Eh? —Pero se decepcionó un poco más cuando tomó la tarjeta y le dio un beso.
—Tarjeta-chan, ¿qué haría sin ti? Esta misión suicida no se puede sin ti, me quedo sin descanso sin ti.
—Muy bien, Shin, creo que es hora de volver a la cama.
—Pero tengo unas citas… ¡Todo un plan, Reine-san!
—Sí, claro. —Lo regresó a la cama y le quitó la tarjeta.
—¡No! Ugh… —Se tomó de la cabeza.
—Tarjeta-chan se quedará conmigo y tú después tomarás un baño. Descansa y recupérate —dijo entre decepcionada y seria, luego dejó al chico dormir de nuevo. «Esto es malo, pero ya que Naruto puede tomar el lugar de Shin… Pero él no conoce a las chicas. Esto es malo».
Reine pensó en un plan rápidamente en lo que llegaba al centro de mando, una vez ahí les explicó a todos que buscaran por todos los medios a Naruto, así como que Shidou estaba en muy mala situación y que alguien debería de estar con él.
—Mikimoto-san, ¿alguna idea para bajar la cruda? —preguntó Reine con su típico tono tranquilo.
—Oh, hay muchas formas, pero un helado de limón puede hacer una gran diferencia, ¿por qué preguntas eso? —preguntó un poco extrañado.
—Necesitamos un helado de limón, Shin está crudo.
—¿¡Qué?! —dieron todos.
—¿Shidou-kun está de cruda? ¡Oh, la juventud de ahora! —dijo Kannazuki con un cierto aire de nostalgia—. Esperen, ¿no hoy tiene una cita también con la comandante?
—Sí, pero por eso necesitamos encontrar a Naruto Uzumaki, ahora todo depende de él y de nosotros para apoyarlo con las cosas que tenga que decir.
—Esperen… ¡Yo estoy a cargo! —gritó Kannazuki muy emocionado—. Oh, sabía que este momento llegaría, ¡muy bien, hagamos que estas citas sean dignas del recuerdo de estos jóvenes, por Shidou-kun y la comandante Kotori!
«Ya va a empezar». Pensaron todos, excepto Reine, quien estaba preocupada por Naruto.
No tardaron mucho tiempo en encontrar a Naruto, ya que él mismo estaba completamente recuperado y había usado sus clones para buscar a Shidou por todas partes, ya que nunca quedaron en un punto de reunión.
Una vez dieron con él, lo transportaron de inmediato y fue llevado a la zona de mando.
—Bienvenido, Naruto-kun. —Saludó Kannazuki sentado en la silla donde usualmente se sentaba Kotori.
—Oh, este lugar realmente es enorme, ¡hola a todos! ¿Dónde está Shidou? —preguntó el rubio de ojos azules, con sus ropas de ninja.
—Sí, tenemos que decírtelo: Shin está de cruda.
—¿¡Qué?!
—Es solo un joven de 16 años, creo que fue algo irresponsable de tu parte, Naruto-kun, pero entiendo el sentimiento de disfrutar las dolorosas consecuencias —explicó Kannazuki con mucha confianza, Naruto arqueó una ceja.
—¡La verdad se nos fue de las manos! Supongo que fue la primera vez para Shidou, no me extraña, solo tengo que hacerle tiempo, ¿no?
—Ahora mismo las chicas están durmiendo, Shin tiene que salir con muchas chicas hoy, sé que no las conoces y es muy importante que no se sientan tristes, así que, si algo malo pasa, nosotros podremos darte apoyo. —Le dio un auricular al joven, quien se lo puso de inmediato—. Con Tohka irán a un Buffet, Kurumi al centro comercial para comprar ropa, con Yoshino jugar en el parque a las escondidas, a Kanade la llevarás al zoológico, Kaguya y Yuzuru al parque de diversiones, con Natsumi al show de magia en el teatro de la ciudad… ¿Vas bien hasta aquí?
—Eh… Ajá, continua…
—Bien, con Kotori irás al cine, recuerda que será una película de romance, y con Miku a ver las estrellas en un paseo por el río del puente de la ciudad.
—¿Cómo se supone que esté con todas al mismo tiempo si viven en la misma casa? —preguntó un poco nervioso.
—Departamentos.
—¡Lo que sea! Además, no he desayunado… ¿Tienen algo de comida aquí? —preguntó con su estómago al hacer un ruido—. Jejeje…
—Ellas tampoco han comido, tendrás que hacer algo con eso también.
—¿¡Qué?!
—¡Naruto-kun! Debes sacrificarte, el dolor puede ser algo de pasión también —dijo Kannazuki para animarlo, pero Naruto le quedó viendo con los ojos como platos—. El punto es que no debes fingir, ¡debes ser el mejor Shidou-kun que se te pueda ocurrir!
—Dije que iba a ayudar, no que me convertiría en él.
—Naruto, por favor, ayúdanos. Nosotros haremos todo lo posible desde aquí —dijo Reine con voz suave—. Eres el único que puede hacer esto.
—Ah, está bien, está bien, ¿y cómo son esas chicas?
«Esto es malo». Pensó Reine en lo que activó un botón para que en la gran pantalla aparecieran los nombres e imágenes de todos los espíritus.
—Ah, a ver… la del conejito es Yoshino, coletas es Kotori, ojos raros es Kurumi, gemela alegre es Kaguya, gemela seria es Yuzuru, pechuga es Miku, súper pechuga es Kanade, Halloween es Natsumi y Tohka es espada gigante, ¡bien, esos nombres clave me van a servir! —dijo con una sonrisa graciosa, pero todos le quedaron viendo—. ¿Qué? ¡Solo así me los podré aprender! No se preocupen, yo me entiendo, me tomaré esto como una misión de clase S.
—Mientras recuerdes quién es quién, todo estará bien.
—Confiamos en ti, Naruto-kun.
—Bien, entonces… —Naruto lo pensó un rato y después sonrió, se puso su banda de la hoja con mucha confianza—. Muy bien, tengo una idea, ¡transformación!
Y así, Naruto se transformó en Shidou con unas ropas normales para salir. Después fue transportado en frente de la casa del sellador de espíritus.
—Hay que despertar a Shidou-kun lo antes posible —dijo el hombre rubio un poco preocupado—. ¡Alguien consiga ese helado de limón!
Naruto ya convertido en Shidou, usó otros dos clones, uno lo mandó a comprar Ramen para el desayuno y con el otro, entraron a la casa de los Itsuka para cortar algo de papel y escribir notas para cada chica.
—Coletas vive aquí con su hermano, ahora ve por las demás —dijo el Naruto clon.
—Sí, nos veremos aquí en cinco minutos.
—Naruto, soy yo, Reine, ¿puedes escucharme?
—Te escucho, de veras, Reine —dijo al salir por la ventana sin hacer ningún ruido y luego fue a los departamentos de los espíritus con los papelitos en mano.
—¿Tienes experiencia en ser perseguido por muchas chicas?
—Bueno, después de volverme un héroe, muchas chicas empezaron a fijarse en mí, así que puede contar, ¿no?
—Supongo que es casi lo mismo. ¿Y tienes novia?
—¡Sí!
«Esto es malo». Pensó Reine con una gota de sudor en la cabeza viendo como Naruto entró rápidamente al edificio de departamentos.
Una vez ahí, buscó los cuartos indicados para pasar por debajo de la puerta las notas, así lo hizo en cada cuarto, hasta que una vez terminó, saltó por la ventana para aterrizar en tierra como si nada.
«Bien, ahora que he logrado dispersarlas, yo solo tengo que esperar, ¡sabía que funcionaría!» Pensó Shidou con una sonrisa alegre y regresó para chocar las palmas con su copia, la cual desapareció y entonces salió de la casa. «Bien, ahora viene Shidou».
Se multiplicó varias veces y todos hicieron un circulo para ponerse de acuerdo de quien iría con quién.
Mientras en el Fraxinus veían con diversión como el muchos Shidou jugaban a piedra, papel o tijeras para decidirse a las chicas.
—No sé lo que hizo, pero creo que lo está haciendo bien —dijo un chico de cabello negro y ojos azules profundos como el mar.
—¡Hikari-kun! ¡Satou-kun!
—Hikari, ¿no que te fuiste a unas vacaciones?
—Sí, sobre eso, nunca me fui, Nee —dijo el chico con una pequeña sonrisa viendo el encarnizado juego de piedra, papel o tijeras.
—Hola, Kannazuki-san, Reine-san. —Saludó Satou, quien también tenía el cabello negro y ojos azules, pero estos eran tenues—. Hikari, ¿me das de tus palomitas?
—Claro —dijo al pasarle la bolsa sin dejar de ver la pantalla—. ¿Y en qué momento entra mi hermanito?
Reine le quedó viendo un poco seria.
—Estás disfrutando esto, ¿verdad?
—No es intencional… Supongo. Oh, bueno, de todas formas, ya sé en que has pensado todo este tiempo, sin necesidad de leer tu mente. Esto es malo, ¿no es así?
—Hikari-kun, ¡todo va a salir bien, tenemos a Naruto-kun y muy pronto el helado de limón!
—Esto es realmente malo, Nee.
«Lo sé». Pensó más preocupada.
Mientras con Naruto, su clon había regresado con una caja llena de ramen instantáneo, pero los demás seguían jugando.
—¡A mí me toca con súper pechuga!
—¡Maldito, hizo trampa!
—¡Miren, ya llegó el ramen!
—¡Yo quiero uno!
—¡Esto es para ellas, idiotas!
—¡Yo tengo hambre también, dime que si compraste uno para Naruto!
—Eh, eso creo, pero hay que prepararlo.
—¿¡Todavía?!
—¡Maldición! —dijo el Naruto real con mucha hambre—. ¡Al diablo con los juegos, vamos a decidir los demás al azar!
—¡Pero era la primera ronda ganada, íbamos desde la pechuga más grande a la pechuga más pequeña!
—¡Oh, diablos! —Naruto canceló su técnica y atrapó la caja de Ramen—. Yo me haré cargo de todo.
Kotori se despertó por el ruido de la cocina, pensó en ayudar a su hermano con la cocina, pero entonces vio un pedazo rectangular de color rojo en el suelo, así que lo tomó para ver que era una invitación de Shidou para una cita en el cine, le dijo que se preparara muy bien, así que se emocionó al instante y se puso a revisar su armario para ponerse linda.
Una vez Naruto preparó todos los desayunos, los dejó en la mesa y se comió uno rápidamente, para después escapar por otra ventana, ya que sintió que alguien se aproximaba, y esta persona no era nada más y nada menos que Tohka Yatogami.
«¡Bien! Parece que era cierto lo de la nota, Shidou se las ha arreglado para salir conmigo sin que nadie lo sepa». Pensó la chica de cabello morado con una sonrisa triunfadora. «¡Eres un genio, Shidou! Así no tendremos problemas, de seguro que ahora estás preparándote para nuestra cita, ¡genial!»
—Naruto, ¿qué es lo que hiciste?
—Las dispersé, ya lo verás, ahora solo necesito que un clon llegue a los lugares que necesitamos. —Naruto volvió a clonarse—. Bien, a mi me toca con súper pechuga, la esperaré en el zoológico, a ti te toca con conejita en el parque, ¡busca uno cercano!
—¡Entendido!
Mientras Naruto siguió repartiendo las citas, en el Fraxinus, Mana se había unido a Hikari y Satou para comer palomitas para observar las citas.
—¿Quién es súper pechuga? —preguntó Satou algo confundido.
—Ya no lo recuerdo, espero que Naruto sepa lo que está haciendo —dijo Reine un poco más preocupada.
—¿Quieres palomitas, Nee? —Pero ella le quedó viendo con el ceño levemente fruncido—. Está bien, está bien, pero habrá más, no te preocupes.
Después de una hora de espera, Naruto volvió a tener hambre, un plato de ramen no era suficiente. El joven tuvo que comer un poco del Buffet y después volvió a hacer guardia afuera, esperando a Tohka Yatogami, de quien no tenía idea de cómo era.
—Espada gigante se está tardando bastante… —dijo por un auricular oscuro, uno que usaban los ninjas como él.
—Yo sigo esperando a súper pechuga también… ¡Y estoy aburrido! ¿Alguien sabe si Shidou ya está bien?
—No —respondieron todos.
—Diablos.
—¡Shidou, Shidou! ¡Ya llegué! —dijo Tohka corriendo hacia el chico quien no se esperaba ser abrazado por la chica tan fuerte que el clon desapareció en una cortina de humo—. ¿Ah? ¿Shidou? ¿¡Shidou?! ¡Shidouuuuuuu!
Mientras en el Fraxinus, Hikari se empezó a matar de la risa igual que Mana, solo Satou y la demás tripulación se preocupó de sobremanera.
—¡Naruto-kun desapareció! ¿¡Cómo es posible?!
—Naruto, tu clon desapareció —informó Reine por el comunicador.
—¿¡Qué?! ¿Quién lo atacó?
—Fue solo un abrazo… ¿Tus clones pueden desparecer?
—Sí, por un gran golpe o porque ya no tengo Chakra suficiente.
—¡Naruto-kun, tienes que hacer algo, sus niveles emocionales bajan!
—¿¡Y qué hago si no estoy ahí?!
—¡Pues llega ahí! —gritó Kannazuki.
Naruto fue tan presionado que tuvo que usar el Chakra del Kyubi para correr tan rápido como para atravesar la ciudad en pocos minutos, cuando llegó le faltaba el aire y desactivó su modo Chakra del Kyubi lo más rápido posible.
—¡Shidou, Shidou! ¿¡Dónde estás?!
—¡Atrás de ti, idiota!
—¿¡Eh?! —Tohka se giró para verlo un poco cansado y saludando con la mano—. ¿Qué me dijiste?
—¡Tohka! Atrás de ti, Tohka, ¿qué escuchaste?
—Idiota… —dijo con el ceño levemente fruncido, Shidou recuperó el aire y por fin vio las ropas lindas que estaba usando, además de que estaba un poco escotada su blusa azul—. ¿Por qué te desapareciste? Creí que estabas…
—Era una broma, jeje…
—Burlándote de… mi… —Naruto tembló por su metida de pata, pero se acercó a Tohka para darle un medio abrazo como si fuera un buen amigo—. ¿Uh?
—Vamos, vamos, Tohka, era una pequeña broma, de todas formas, ¿no tienes hambre? ¡Es un Buffet para nosotros!
—¡Cierto! —dijo con los ojos con estrellas y más emocionada—. Vine lista para esta cita.
—¡Yo también, de veras! —dijo Naruto feliz porque iba a comer un montón, cosa que sus clones no harían, pero Tohka sonrió con un poco de desconfianza—. Lo que se perderán…
—Estás bastante emocionado, Shidou, que extraño, siempre dices que no puedes comer más.
—Ah, bueno… Yo… ¡He estado entrenando duro! —dijo un poco nervioso, luego se arremangó las mangas de la camisa—. Esta vez yo también comeré a la par que contigo, y es por eso que te traje a este restaurante de todo lo que puedas comer, el chef aprendiz está haciendo una especie de servicio aquí, lo conocí un día y nos llevamos muy bien.
—¡Oh! En ese caso, yo también voy a esforzarme en serio.
Mientras en el Fraxinus, Hikari tuvo que levantarse para hacer su comentario junto con Mana.
—¿¡Quiere decir que las anteriores no han sido en serio, Tohka?!
—Increíble, pensé que siempre comía mucho porque se lo proponía —dijo Satou impresionado, en cambio los otros dos estaban en shock.
De vuelta con Shidou y Tohka, ambos abrieron las puertas del restaurante con una sola mano y entraron como unas sombras, al estilo del viejo oeste cuando entran a una cantina, y avanzaron con los ojos brillantes al restaurante.
—¡Bienvenidos! —dijo con una sonrisa un joven de ojos color amarillo y cabello rojo en puntas con un flequillo bajo, también tenía una cicatriz en la ceja izquierda y vestía bastante informal, pero con un mandil blanco y con una cinta blanca en su cabeza.
—Hey, ha sido un tiempo, Soma —dijo el chico de cabello azul con una amplia sonrisa, pero Soma dudó.
—¿Ah? ¿Nos hemos visto antes? —preguntó con una mano en su barbilla—. ¿Cómo sabes mi nombre?
—Oh, cierto, un amigo me contó sobre ti, así que traje a una amiga conmigo para ponerte a prueba.
—¿¡En verdad puedo comer lo que quiera?! —preguntó Tohka con mucha ilusión—. ¿Y si se acaba?
—Por favor, hay comida aquí para hasta 50 personas hambrientas, y en caso de que se acabe, ¡podré hacer más, se los prometo! —dijo Soma muy seguro.
—¡Acepto del desafío!
—Nunca dije que fuera un desafío… —susurró el muchacho un poco confundido.
«¡Eso no es un desafío, Tohka!» Pensó Hikari con un mal presentimiento.
—Esperen, ¿eso no es malo?
—¡Claro que es malo, Satou! —dijo Mana—. ¡Van a dejar a Soma-san en la bancarrota! Los buffet solo triunfan precisamente por el auge de gente por un precio algo elevado, pero si Tohka se está poniendo seria en esto, cosa que nunca le he visto hacer, ¡habrá ganado muy poco y perdido toda la comida para este día, incluso más!
—Ese es el problema de Soma-kun, ahora deberíamos pasar a Kanade, parece que ya tiene tiempo fuera de casa y no sabe a donde va, Reine-san.
—¿Por qué no me sorprende? —comentó Hikari decepcionado—. Oh, sí, tal vez sea porque el sustituto de mi hermanito no sabe que ¡ella no sabe nada de direcciones!
—¡Naruto-kun!
—¿¡Ahora qué?! ¿¡Y dónde está Shidou y la súper pechuga?! —preguntó desde el comunicador.
—Aún se está recuperando, y tienes que ir por Kanade, está perdida.
—¿¡Qué?! ¡Maldita sea, solo tenía que llegar al zoológico en un maldito taxi! —dijo bastante molesto, pues había esperado ya por más de una hora—. ¿¡Dónde está?!
—¡Naruto-kun, apresúrate, sus niveles emocionales bajan!
—¿¡Y eso qué?!
—¡Que algo malo pasará si se reducen mucho!
—¡Maldita sea! —gritó al hacer muchos clones para buscar a Kanade por la ciudad.
No todo era tan malo, la única perdida era Kanade, otras aún no eran hora de su cita, pero por lo menos Yoshino ya estaba jugando con Shidou en el parque central de la ciudad, donde también había puestos de crepas, helado y otras cosas, así como otros niños y jóvenes parejas.
En el parque de diversiones, los tres se estaban divirtiendo bastante en los juegos más extremos que había. Así como en el cine, las cosas apenas se estaban planeando entre los dos hermanos.
—Shidou-san, ¿me puedes ayudar con el vestido? —preguntó Kurumi con una voz de seducción desde el probador.
—Pero si te estás probando un sostén y no debo de entrar ahí, ¿qué es lo que te pasa?
—Necesito ayuda, eso es lo que me pasa, ¿realmente me vas a dejar aquí sola? —Shidou miró el probador con una mirada de pocos amigos.
«Lo siento, tengo novia».
—Naruto, no hagas incomodar a Kurumi.
—¿¡Qué?! —Shidou no lo podía creer—. ¿Estás bromeando, Reine? Es un probador de chicas, en el pasado sin problemas, pero… pero ya no soy un niño bromista.
—Solo ayúdala, no te está pidiendo otra cosa.
—Veo a través de sus intenciones, lo puedo sentir con mi Chakra —replicó un poco sonrojado y molesto—. No entraré.
—Shidou-san, ¿en verdad no vas a entrar?
—No me necesitas, además, todos pensaran que soy un pervertido, Kurumi, tengo una reputación.
—Eso sonó tan fuera de ti, Shidou-san.
—Ah… S-Son precauciones… —Pero unas manos blancas lo metieron al probador contra su voluntad, donde Kurumi tenía puesto unas bragas blancas de encaje, pero el sostén solo lo tenía sobrepuesto—. ¿Q-Qué estás haciendo? Me van a matar…
—Shh… Solo necesito que me ayudes a ponerme el sostén, como lo has hecho antes.
«¡Shidou, por dios!»
Kurumi hizo una media sonrisa y dio la vuelta para que él le ajustara el sostén, pero Shidou estaba sonrojado y con las manos temblorosas.
«Maldito, Shidou, ¡tengo novia! Y no se atrevería jamás a hacer esto, desgraciado, ¿¡cómo te hice caso?! ¡No pensé que había chicas así!» Naruto quería matar a Shidou, pero en vez de eso, se calmó y le puso rápidamente el sostén, pero no sabía cómo.
—Ara, ara, tranquilo, Shidou-san, me estás jalando tan fuerte… —dijo con una voz extraña.
—Es que no alcanzo, esto no está funcionando.
—Solo hazlo con un poco de más fuerza y haz bien el movimiento.
—Entonces, deja de moverte tanto, no me dejas meterlo bien.
—Oh, lo siento, es solo que estoy nerviosa —dijo un poco tímida, pero aguantándose las ganas de reírse—. Después de todo, es mi primera vez.
—¿No que no era la primera vez que hago esto? —preguntó con una gota en la cabeza—. ¿Me estás engañando?
—Claro que no, ¡oh! Parece que lo estás logrando, sí, justo ahí es el punto.
—Oh, cierto, ¿así se siente bien, Kurumi?
—¿Sabes? No eres malo para esto, creo que lo haremos de nuevo.
—¡No! ¡Esto se acabó! —Shidou salió de ahí, pero vio a dos chicas con uniformes escolares que habían escuchado todo y tenían la cara roja—. Ah… Ah… Yo… Este… Yo…
—¡HENTAI!
—¡Maldición! —Shidou iba a salir corriendo para huir, pero fue regresado al probador, donde ya estaba sudando y Kurumi sonriendo.
—Parece que las engañamos, Jijiji.
«Eres una maldita, ¡todo esto es tu culpa!»
Shidou quedó mirando a Kurumi con cierto odio, mientras ella seguía riendo, la ira de Naruto creció.
«Muy bien, si así es como te quieres portar, vas a arrepentirte, ¡por algo era el mejor bromista de mi clase!» Shidou se recargó con una media sonrisa en la pared.
—Creo que me llevaré este conjunto, ¿te gusta? —preguntó con una sonrisa, Shidou la vio de pies a cabeza.
—No, está muy feo para ti.
—¿Qué? —preguntó impresionada la chica de ojo de reloj.
—Si en verdad quieres impresionarme, tendrás que esforzarte más que esto, Tokisaki Kurumi —dijo el muchacho muy confiado de sí mismo—. Usa algo más impresionante, mucho más erótico, anda, a ver si puedes.
—Shidou-san… Cielos —dijo con una sonrisa algo malvada y se tomó de la mejilla con un sonrojo en las mejillas—. Si me lo pides así, tengo que ir en serio también, nunca creía que fueras tan atrevido.
«Mira quien habla, ¡ahora tendrás algo de vergüenza!» Shidou siguió sonriendo y se cruzó de brazos.
—Y más vale que regreses aquí, Kurumi, que voy a juzgar tu atuendo.
—Está bien, ahora vuelvo. —Ella estaba dispuesta a irse, fue ahí cuando Naruto reaccionó y la detuvo—. ¿Eh?
—¿A dónde vas?
—A cambiarme, por supuesto.
—¿En verdad vas a usar algo más erótico?
—Claro que sí, después de todo, Shidou-san lo pidió con tanto entusiasmo —dijo con una sonrisa, Shidou empezó a sudar, pero la soltó.
«Ella está perdida, ¡es una pervertida como el Ero-sennin!»
—Bueno, voy a por un nuevo conjunto, espero que sea de tu agrado, Shidou-san, Jijiji —dijo al salir del probador, Shidou quedó con la boca abierta y luego agachó la cabeza.
«Esto es malo, ¿¡dónde estás, Shidou?!».
¿¡Shidou podrá volver a tiempo?! ¿¡Naruto podrá mantenerse mentalmente bien después de tantas citas?! ¿¡Qué ha pasado con Shirou?! ¿¡Naruto será descubierto?! ¡Ya lo veremos en los próximos capítulos!
