Hola :) muchas gracias a quienes han estado leyendo, gracias por darle una oportunidad a esta historia, me tendrán aquí todos los sábados hasta terminar la historia :), eso fue todo, ahora a leer :)
No podía ser posible, aunque en cierto modo le alegró que su mente no le estuviera jugando una mala pasada, aquello no podía estar sucediendo; creyó que después de terminar el curso en Hogwarts no iba a volver a verlo, tenía ganas de darle un buen golpe y decirle que era un tremendo imbécil pero al mismo tiempo quería abrazarlo y ver esa sonrisa de chico malo tan típica de él que la hacía enloquecer… No, no iba a hacer nada de eso eran tonterías, lo que había pasado entre ellos, lo que sea que haya sido ya había terminado y no quería darle motivos para pensar que podía existir una segunda parte.
Draco la miró inquisidor, como era su costumbre. No podía evitar sentir culpa, pero al mismo tiempo, no quería darle importancia, quería demostrarle y demostrarse a sí mismo que nada de lo que había ocurrido era algo que valiera la pena. No pudo evitar acercarse y sentarse a lado de ella. Llevaba un traje negro, una camisa gris y una corbata negra; nada nuevo, pero su look era definitivamente nuevo.
Su cabello ya no era de aquel tono platinado, ahora era de un castaño claro, asemejándose al color de cabello de Hermione, y esta vez llevaba barba, bien recortada, sin perder el porte de un Malfoy. Pero él ya no quería ser un Malfoy.
No se quedó pegado a ella, pero unos cinco centímetros eran la distancia perfecta. No le quitó la vista de encima, sólo la miró.
- Luces bien de negro. – Susurró para intentar romper el hielo, pero ella no volteaba.
- ¿Puedo saber qué pasó ahí dentro? – Insistió una última vez.
A pesar de no haberse movido sabía que él estaba cerca, no lo vio acercarse pero podía sentirlo, aquello sensación en el estómago de haberse tragado algo hirviendo, las rodillas ligeramente temblando, el aroma de su perfume inundando su nariz... Tenía que contenerse, caer ante él sería como volver al pasado y nada ni siquiera él iba a lograr que ella volviera atrás.
Eligió sus palabras con cuidado y dijo:
- ¿De verdad viniste hasta aquí solo para decirme eso?- mientras se giraba para verlo de frente
Lo miró a los ojos en busca de una respuesta, pero no podía evitar mirar fugazmente a sus labios, donde había una línea recta dibujada. Una perfecta línea recta.
- ¿A qué te refieres? – Frunció un poco el ceño, pero inmediatamente cambió su gesto a algo más relajado. Colocó su mano izquierda sobre su pierna izquierda, abarcando una considerable proporción de espacio.
- Sabes de que hablo… - Puso los ojos en blanco y volvió a darle la espalda.
- Sólo quería saber de ti. – Dijo en seco, se levantó y se paró delante de ella. – Pero no importunaré más. Buena noche, señorita.
Dio la media vuelta y se fue. De un momento para otro, se desvaneció en la oscuridad de los pasillos.
No podía creerlo, se había ido así sin más después del escándalo que había provocado... ¿Y que era todo eso de que solo quería saber de ella? ¿A dónde iba? ¿Acaso iba a volver?
Una serie de interrogantes totalmente fuera de lugar, maldito Malfoy, solo él tenía la capacidad de hacerla sentir molesta en tan poco tiempo.
Sacudió la cabeza como si aquello pudiera disolver todos sus pensamientos acerca de Draco, estúpido hurón albino... No, ciertamente ya no lo era, ese color de cabello y la barba le quedaban jodidamente bien...Maldita sea... Otra vez estaba pensando en él, a este paso iba a lanzarse un obliviate a sí misma.
Otra vez se había quedado fuera de la fiesta, luciendo hermosa pero decaída en el interior, igual que en aquel baile, cuando esos ojos grises y fríos como el hielo la contemplaron con veneración, al igual que esta noche, pero hoy no iba a derramar ninguna lágrimas, la fiesta acabaría dentro de poco y tenía que llegar a su habitación pronto, se puso los tacones y caminó con paso firme y el recuerdo de unos ojos grises como el mercurio derretido.
