Ninguno de estos personajes me pertenece (excepto Amelia)

Espero que os guste

Capítulo 3:

Antes de poder llegar si quiera a la máquina de café, mi busca sonó de ¿urgencias?

Voy corriendo al área de urgencias, es raro que me llamaran de ahí.

-Me han llamado por el busca. - Le digo a una enfermera.

-Sí, es allí - Me indicó tras una de las cortinas de la sala de urgencias.

Fui rápidamente donde me había indicado. Cuando abrí la cortina había una paciente en la camilla y el Dr. Wilson con ella.

-Buenas noches, me llegó un busca de aquí.

-Sí, Jade es una antigua paciente mía, ha venido a urgencias por un fuerte dolor en la cabeza y pérdida de visión.

-Vale, yo soy la Dr. Amelia, te voy a examinar. - Le dije a la paciente con voz tranquilizadora, aunque se la veía muy alterada y con mal aspecto.

La examiné y noté que aquello podría ser algo gordo, podría ser una aneurisma y si no la operábamos a tiempo será mortal. Leí su historial en el que ponía que había tenido anterior mente tumores cerebrales.

-Hay que subirla urgentemente a que le hagan una resonancia. -Le dije a la enfermera que la llevara ya.

-¿Que le pasa? - Me preguntó bastante preocupado Wilson. Pasé por alto todo nuestro incidente, por que aquello ahora mismo no tenía nada de importancia.

-Lo más probable es que se trate de una aneurisma, le haremos la resonancia para asegurarnos y si se trata de eso, habrá que llevarla de inmediato al quirófano.

El Dr. Wilson asintió no muy contento por aquella noticia.

Fuimos juntos a ver la resonancia y efectivamente se trataba de una aneurisma, el Dr. Wilson quería asistir en el quirófano, no podía negarme además de que había sido una antigua paciente suya, se veía que era de esos médicos que le importaba mucho sus pacientes.

La operación fue bastante complicada, pero al final se solucionó con éxito, a punto estuvo la cosa de ir mal, pero clip bien la aneurisma. Wilson se sentía muy contento y cuando estábamos quitando los guantes después de la operación me dijo:

-Ha sido un gran trabajo, es usted una muy buena neurocirujana.

-Gracias, es mi trabajo. - Le dije un poco avergonzada recordando lo sucedido. -Oye, no sé si se acordará pero fue un poco grosera con usted el otro día, lo siento mucho, no era nada personal, estaba bastante alterada... -Le dije a modo de disculpa

-No se preocupe. -Me dijo con una sonrisa encantadora. -¿Le apetece un café?

-Me gustaría, pero tengo que revisar al paciente que el me dejó al cargo. - Después de esta operación casi se me olvida.

-Así que House te ha dejado aquí toda la noche. Ya te acostumbrarás a ese tipo de cosas suyas. -Me dijo, tras lo cual nos despedimos.

Mi paciente seguía estable, suspiré bastante aliviada. Y también estaba aliviada por que le podía haber pedido perdón a aquel hombre y el no parecía nada molesto.

Al final, la noche había sido bastante movida y se había pasado bastante rápido.

A la mañana siguiente, yo estaba allí la primera, con una cara de sueño increíble y con demasiada cafeína en sangre.

-Wilson me ha contado tu proeza de anoche, ¿os acostasteis después para celebrarlo? No sé que le ves la verdad. - House en vez de decir "Buenos días" venía con ese saludo.

-El Dr. Wilson y yo no nos conocemos. -Le dije con voz cansada. No sé si hoy tendría mucha paciencia.

2 meses después:

Este trabajo era más complicado de lo que pensé que sería y House no lo hacía mucho más fácil. Mis nuevos compañeros me gustaban bastante la verdad, aunque cada uno tenía sus cosas, no me podía quejar, me caían bastante bien la verdad.

Últimamente estaba algo más decaída por qué mi novio Drew me dejó por otra, sí, así mismo. Increíble la verdad, no me lo podía creer, aunque al principio me costó algo más, ahora estaba mejor, me había llevado un palo grande con eso.

Me enteré de que House y el eran amigos, lo cual no me cuadraba mucho después de ver más o menos como era Wilson, era de las amistades más raras que había visto. Wilson y yo no intercambiábamos muchas conversaciones, solo en alguna ocasión por razones de trabajo, aquel hombre me parecía muy simpático, no sé, había algo en el diferente.

Esta misma noche, había una fiesta de gala en el hospital, por el tema de recoger fondos y esas cosas. Miraba frente a mi armario bastante indecisa, no sabía que ponerme y la fiesta era en ¡2 horas!

Me decidí por un vestido negro con una pequeña raja negra al lado y con una espalda abierta. Me encantaba aquel vestido, admito que me quedaba muy bien aunque eso quede como de creída. Me recogí mi pelo rizado en una especie de moño, me maquillé un poco y ya estaba lista.

Cuando llegué, la fiesta ya había empezado, todo estaba muy decorado, todo el mundo iba muy elegante, los hombres con trajes y las mujeres con vestidos increíbles. Menos mal que decidí ponerme este.

Vi a mis compañeros, acompañados por House y decidí acercarme.

-Wo . -Fueron las primeras palabras de House. - Así recaudaremos unos buenos fondos, vete a hablar con los maridos amargados.

-Gracias, supongo. - A veces una no sabía que responder a los comentarios de House. Remy y Foreman se fueron por un lado y Chase parecía que estaba hablando con una chica morena bastante atractiva. No sabía mucho que hacer, así que me fui a la barra que había allí para pedir una copa.

-¿Quieres que te traiga algo de beber, House?

-Me quieres emborrachar, ¿verdad?

-¿Te la traigo o no? - Le contesté con algo de mal humor, la verdad es que no era mi día. El simplemente asintió, que raro.

Volví con las copas para encontrarme que House había desaparecido. Pues nada, 2 copas para mí. Me senté en la barra bebiéndome la copa cuando alguien se sentó a mi lado.

- Hola Amelia, ¿que tal? - Era Wilson, iba con una traje, dios, que bien le sentaba aquel traje con la pajarita, quizá las dos copas que ya me había tomado me ayudaba a darme más cuenta de aquello.

-Bien. - Le dije no muy convencida.

-No lo parece. - Me respondió el.

-Bueno, estas últimas semanas no has sido muy buenas. - El no me preguntó por qué, lo cual me alivió bastante, no me apetecía contar mis penas ahora mismo.

-Pero bueno, eso ahora da igual. - Le dije con una sonrisa y bebiendo de mi copa. mejor dicho mi tercera copa. Yo no me emborrachaba fácilmente, pero a partir de la 4 copa ya lo iba sintiendo un poco.

-¿Y a ti como te va? - Le pregunté girando mi taburete un poco para poder hablar mejor.

-Bueno, tampoco ha sido de mis mejores semana. - Me respondió él.

-Parece que no estamos en nuestro mejor momento. - Le contesté con una pequeña sonrisa. No sé si eran las copas o el que, pero aquel hombre me atraía mucho y desde que lo dejé con Drew, no había podido "desfogarme". Me acerqué un poco más a el de manera disimulada.

-¿Te acuerdas de la primera vez que nos conocimos? - Le dije riéndome un poco. - Es de las cosas más vergonzosas que me han pasado.

-Nunca había visto a una mujer tan enfadada como tú, y eso que tengo experiencia con mujeres enfadadas después de 4 divorcios. - Me dijo y los dos nos empezamos a reír a la vez.

-Vaya historial. - Le dije a modo de cachondeo.

-Sí, no muy buen historial.

Pasamos un gran rato hablando, no sé cuanto exactamente, pero cuando nos quisimos dar cuenta, la fiesta estaba casi terminando. Miré la hora, la cual conseguí ver algo borrosa. ¿Porque copa iba? Creo que he perdido un poco la cuenta. Pero seguro que eran más de 4, por qué sentía una gran cantidad de alcohol en sangre. Cuando estoy borracha, suelo perder toda la vergüenza.

-Creo que ya es bastante tarde. - Le dije, sugiriéndole con la mirada otra cosa. El no había bebido mucho, apenas nada creo.

-Creo que deberías volver a casa, ¿quieres que llame un taxi? - Me contestó el, al parecer sin captar mi sugerencia.

-Yo había pensando que mejor me acompañes tu, si no te importa. - Le contesté con una media sonrisa. A lo cual él parecía que no sabía que decir, ya había captado mis indirectas.

Me acerqué un poco más a él, casi rozando mis labios con su mejilla y diciéndole:

-¿Qué te parece? - El se quedó quieto, mirándome fijamente de arriba a abajo, parecía que se había quedado helado.

Y continuará...

Espero que os haya gustado. Por favor dejar una simple review para saber.