Hola, espero la estén pasando bien hoy :), les traigo el capítulo 12 de esta historia
*Nota: A partir de este capítulo comenzarán a aparecer recuerdos de los personajes, para distinguir los del resto de la narración estarán escritos en cursivas
Nota 2: Este capítulo viene con música :3 , la canción es muy conocida Sweet child o' mine de Guns and Roses , es una canción que me parece acorde al capitulo, ahora sí es todo, tercera llamada, ¡Comenzamos! :3
Una mujer y un niño de 5 años caminaban por un enorme y majestuoso jardín, ella lo tomaba de la mano mientras se dirigían a un mantel dispuesto con comida y un par de finos almohadones reposaban en el césped junto a él, se encontraban debajo de un manzano.
Desde que se casó el único pasatiempo de Narcissa Malfoy había sido la jardinería, a pesar de tener elfos domésticos para realizar todas las labores de la casa a ella le gustaba encargarse del mantenimiento su jardín y únicamente permitía a zippi su elfina doméstica de confianza regar y cuidar su rosal; aquel árbol bajo el que estaban sentados lo plantó cuando Draco nació, bajo un hechizo el árbol crecía con el niño
-Madre- dijo tímidamente el pequeño de rubio cabello mientras tiraba un poco del vestido de su madre para llamar su atención- ¿padre no va a molestarse si comemos en el jardín?
Narcissa le sonrió a su hijo, cuando Lucius salía a sus viajes de negocios ella aprovechaba para poder tratar a Draco como lo que era, un niño, no le hablaba de la pureza de la sangre ni del desprecio a los que no la poseían, le leía historias y jugaba con él, cuando su padre volvía ella debía alejarse y dejarlo al cuidado de los elfos para cumplir con sus "obligaciones de esposa" yendo a reuniones en casas de distinguidas familias
-No cariño, el no está aquí, además no vamos a decirle nada ¿verdad?
Draco asintió y se sintió más tranquilo, le tenía algo de miedo a su padre...
Estaban pasando una tarde maravillosa, era lo justo después de haber pasado el día anterior cazando a un escarbato escurridiso, estar con ella, simplemente compartir el mismo espacio era mágico, más que cualquier hechizo que pudiera existir, en eso pensaba Draco, de repente ella se quedó mirándolo, como antes, antes de que pasara...
- No me mires así Granger, me gastas- le dijo divertido
- Cállate- dijo mientras se cruzaba de brazos en una expresión de falsa molestia
Después él se acostó en pasto y miró hacia el cielo, ella lo imitó
-Mira esa nube- dijo Hermione señalando arriba- parece un hurón- empezó a reírse
- ¿Con que te crees muy graciosa verdad Granger?- preguntó- bueno, ahora voy a darte algo que te parecerá verdaderamente gracioso- dijo con gesto pícaro
Se incorporó lentamente y antes de que Hermione se diera cuenta se sentó a horcajadas sobre ella y empezó a hacerle cosquillas mientras ella reía sonoramente y se removia inquieta debajo de él, después ella intentó levantarse sin mucho éxito, pero ella y Draco estaban muy cerca, primero vio a esos hermosos ojos castaños y después a sus labios y se acercó peligrosamente
Estaba a punto de besarla cuando ella escuchó un ruido
-Draco... ¿Qué es eso?
-¿Qué es qué?- dijo sin renunciar a su objetivo
-¿De verdad no lo escuchas?- entonces lo recordó, miró su reloj- son las 5:30 eso significa que...
Pero no pudo continuar, ya eran demasiado hablar y Draco ya no podía esperar, la besó y en ese momento se dió cuenta de que hablaba... Un enorme chorro de agua cayó sobre ellos y al rededor, se separaron
-y a las 5:30 comienzan los hechizos automáticos de riego- dijo ella
-Vaya manera de interrumpir- dijo él frunciendo el ceño
Hermione se rió un poco, el roceador ya se había alejado de ellos pero era cuestión de tiempo para que volviera activarse
Se pusieron de pie
-Hay que salir de aquí- dijo ella abrazandose a sí misma debido al frío que le causaba estar empapada- pero antes...
Se acercó y tomandolo por sorpresa lo besó, él tardó un segundo en responder pero lo hizo, la abrazó por la cintura para acercarla más a él mientras ella enredaba sus manos al rededor de su cuello, moviendo una de ellas para acariciar su cabello, se quedaron así por un rato bastante largo, el momento era perfecto, el roceador y el resto del mundo podían irse al demonio, así fue hasta que se vieron obligados a separarse para poder respirar
-Yo emm... - empezó Hermione visiblemente sonrojada
Él solo le sonrio en respuesta, aún seguían abrazados, la cabeza de Hermione reposaba en en el pecho de Draco quien acariciaba su castaño y mojado cabello que ahora estaba increíblemente rizado
- Te ves muy linda cuando te sonrojas
Aquellas palabras ocasionaron que el rojo en rostro de Hermione subiera un par de tonos, él sonrió incluso más que antes y con un par de movimientos de varita devolvió el mantel y lo que quedó de la comida a la cesta y los secó a ambos
Caminaron de regreso a la escuela, no hablaban pero no era necesario, algunas personas los miraban con curiosidad e incluso unos pocos ( principalmente chicas) murmuburan cosas, fue cuando llegaron al pasillo del dormitorio de Hermione que se dieron cuenta que habían hecho todo el recorrido tomados de la mano al notarlo solo se miraron y sonrieron, ya estaban frente a la habitación 656
-Hemos llegado a su destino señorita- le dijo Draco sonriendo, ella se paró junto a la puerta
-Draco... Lo que hiciste hoy fue en verdad muy lindo, gracias
- Fue un placer Hermione- se acercó a ella y la dejó atrapada entre él y la puerta, levantó su cabeza ligeramente y le dió un beso en la frente- ya debo irme, antes de que los estúpidos de Blaise y Theo destrocen mi cuarto, si es que no lo hicieron ya
Hermione se rió
-Nos vemos- él le dió una última mirada y se alejó por el pasillo
Ella se metió a la recámara y luchó con las ganas de ponerse a saltar en la cama, fue en ese momento que se percató de la presencia de una lechuza en la ventana, el ave le entregó una carta, sonrió al leer el remitente: Luna Lovegood.
