Nada de esto me pertenece, excepto Amelia.

Estaba almorzando en la cafetería del hospital. Había pasado algo más de una semana desde mi gran humillación y Wilson se había portado bastante bien, haciendo como si nunca hubiera pasado. Que no se lo haya contado a House me tranquiliza bastante, porque si lo supiera ya me puedo imaginar el tipo de comentario que me soltaría.

Estaba disfrutando de mi hamburguesa tranquilamente después de una mañana bastante dura con un caso bastante difícil que habíamos conseguido solucionar así que me permití descansar disfrutando de esta hamburguesa. Mi tranquilidad duró menos de lo que me hubiera gustado.

Alguien se sentó en la silla que tenía delante, alguien a quien reconocí enseguida.

-Amelia... ¿ Podemos hablar?

Ahí estaba, enfrente mía, Drew. Sí, mi ex. El que me dejó.

-¿Qué haces aquí?

-Sabía que no si te llamaba no me responderías y no quería aparecer en tu casa como si nada.

-Así que te pareció buena idea venir aquí. - Le dije fríamente.

-Bueno, me pareció la menos mala. - Me dijo, buscando mi mirada, la cual estaba concentrada en la hamburguesa.

-Mírame, Amelia.

Levante la mirada sin muchas ganas. Ahí estaba, como siempre con esos ojos color miel, no solo los ojos, era la mirada, su mirada. Desde que me dejó no lo vi, y pensé que lo había superado bastante bien, hasta ahora. Lo veía delante mía y recordé todo. Todos los momentos juntos. Todas esos días. Todas esas noches. Todos esos sentimientos. Esos sentimientos que nunca había sentido por nadie más, solo con él. Nunca estuve con ningún hombre como lo estuve con el, quiero decir, mis otras relaciones no eran nada serio, eran simplemente placer. Pero con Drew tuve algo más que simple placer. Fueron 2 años.

Todo esto se me vino encima, ahora es cuando me doy cuenta de que no llegué a superar lo nuestro.

Cogí mi bolso y me levante dispuesta a irme, antes de que él me agarrase del brazo y me obligara a volver a sentarme.

-Por favor, no te vayas, ¿podemos solo hablar un momento?

-Vale, pero rápido que tengo trabajo. - Intentaba mantenerme fuerte, que no notase que me costaba cada vez más.

-Te echo de menos, más de lo que nunca pensé que podría echarte de menos. - Me dijo, con una mirada suave.

-Fuiste tú el que me dejaste, por si no te acuerdas. - Le dije con una mirada seria.

-Lo sé, y también se que cometí un gran error y que fue un cabrón por eso. Me arrepiento tanto... - Su mirada hacía que algo dentro de mi se derritiera.

- ¿Y qué quieres ahora? - Sentía que la voz me fallaba.

-Se que no vamos a volver como estábamos antes de repente ahora mismo, pero bueno, podríamos ir a cenar algún día y ver cómo van las cosas poco a poco.

No sabía que responder a aquello, simplemente no podía, sentía que una parte de mi quería volver a tener lo que tenía con él, a volver a estar con él. Pero mi parte más dolorida le odiaba por lo que me había hecho.

-¿De verdad pretendes venir aquí sin más, invitarme a cenar como si nada hubiera pasado y volver a estar como antes?

-No, entiendo que no será fácil, pero te sigo queriendo Amelia. Dame otra oportunidad. - Me lo dijo con una voz tan afligida, no podía mirarle a la cara porque sabía perfectamente que acabaría derrumbándome.

-Me tengo que ir, tengo trabajo. -Le dije en apenas un susurro, no salía nada más de mi. Me levanté y me fui, esta vez el no me detuvo.

-Llámame si quieres cenar alguna vez, cuando sea. - Escuché como decía mientras yo intentaba caminar firme hasta llegar a la salida de la cafetería

Sentía que me faltaba la respiración, sentía como las lagrimas intentaban salir de mis ojos, arañándome. Pero no podía ni quería ponerme a llorar en medio del hospital. Me dirigí a la salida a paso ligero, esquivando a todos. Justo en la salida, sentí que alguien me llamaba, pero yo ignoré completamente aquello y fue al aparcamiento para poder meterme en mi coche.

Apoyé la cabeza contra el volante, intentando respirar profundamente y tranquilizarme. Sentía las lágrimas deslizándose por mi mejilla y cayendo sobre el volante. ¿Porque ha aparecido Drew ahora? Cuando ya pensaba que lo tenía todo bajo control.

Alguien toco en la ventanilla. Antes de mirar me sequé las lágrimas como pude.

Bajé la ventanilla y me encontré a Wilson mirándome con cara de preocupación. Yo intenté hacer como si nada y le sonreí.

-Hola Wilson, ¿qué tal?

-Hola, ¿estás bien?

-Si, claro ¿porque? - Intenté fingir lo mejor que podía.

-Bueno, es que te he visto salir del hospital te he llamado y ni te has girado, parecía que estabas mal.

-Ah, no te habré escuchado, pero estoy bien. - Le respondí con otra de mis sonrisas de "no pasa nada, estoy perfectamente"

-¿Segura?

-Sí. -Veía como no me creía pero dejó de insistir, cosa que le agradecía silenciosamente.

-¿Te ibas ya?

-No, todavía me quedan unas horas, venía al coche porque se me ha olvidado una cosa.

-¿Te apetece tomar una copa después del trabajo?

Esa pregunta me pilló por sorpresa, pensé en rechazar la oferta pero pensándolo bien, salir un rato me vendría bien, así no estaría sola en mi casa dándole vueltas a lo que ha pasado con Drew. Además, Wilson me cae bastante bien.

- Sí, claro, suena bien.

-Bien, pues te espero a las 9 en la entrada ¿vale?

-Vale. - Le dije con una sonrisa, esta vez una de verdad.

Veía por el retrovisor como se alejaba y volvía a entrar en el hospital.

Espero que os guste. Me ayudaría mucho a continuar que me dejaseis reviews. GRACIAS.