Nada de esto me pertenece, excepto Amelia.
Disfrutad del capítulo.
Me dirigí a la entrada del hospital, donde había quedado con Wilson, estaba ahí esperándome.
-Hola. -Le dije y él se giro.
-Hola, ¿vamos?
Íbamos a ir andando al bar, ya que estaba cerca del hospital. Era una noche de jueves fría y solitaria. Me abroché los botones de mi abrigo negro y metí las manos en los bolsillos. Yo le seguía y ninguno de los dos decía una palabra. El frío recorría mis piernas desnudas, solo con unas medias y en la calle solo se escuchaba nuestros pasos marcado por el sonido de mis tacones.
Era un bar no muy grande, habían un grupo de personas en una mesa riendo y conversando y un par de personas solitarias bebiendo en la barra. Nosotros nos sentamos en unos taburetes en la barra. Enseguida se acerco el camarero a preguntarnos que queríamos.
-Whisky con hielo. - Dije yo.
-Yo otro. - Dijo él, sacando un billete para pagar.
-Eh, no hace falta que me invites. - Dije yo a modo de protesta.
-Vamos, te he invitado yo a tomar algo, déjame invitarte a una aunque sea.
Yo no me resistí más, no iba a pasarme toda la noche discutiendo por quien pagaba, la siguiente la pagaría yo.
El camarero vino con las bebidas y unos frutos secos.
-¿Que tal el día? - Le dije, intentando empezar una conversación.
-Bastante bien, ¿y tú? - Esto último me lo dijo con una mirada significativa.
-Bien. - Le contesté evitando su mirada y tomando un trago.
El me estaba mirando fijamente. Hubo un silencio entre nosotros, ninguno de los dos sabíamos que decir, así que fue yo la que intentó romper el hielo.
-Desde que empecé a trabajar aquí, siempre me pregunto cómo llegasteis a haceros amigos tu y House.
-Bueno, no eres la única que se pregunta eso. - Respondió seguido de una suave risa.
-Es que sois tan diferentes. - Le dije mirándolo.
-Si, supongo que somos diferentes. Aunque bueno, la historia de cómo nos conocimos. - Se rió recordando aquello.
-Vamos, cuéntamela. - Le dije sonriéndole impaciente.
-Vale, pero no me juzgues.
-Venga, ahora te toca a ti pasar vergüenza . - Le dije riéndome y recordando que yo había estado desnuda delante suya, peor que eso no creo que sea nada.
-Vale . - Se rió. - Bueno, estábamos en una de estas típicas reuniones de médicos algo aburridas en Nueva Orleans y yo estaba bebiendo en el bar tranquilo hasta que un hombre que estaba sentado a mi lado no paraba de poner la mismo canción todo el rato y si, me alteré bastante pero el otro me no hacía caso y bueno... tiré una botella contra un cristal y se formó una pelea en el bar, acabe en la cárcel. Y bueno, ya sabes cómo es House, estaba aburrido en aquel congreso y me pagó la fianza. Esa es la historia.
Después de salir del asombro, me empecé a reír.
-No te rías. - Me dijo él, con una media sonrisa.
-Me esperaba cualquier cosa menos eso. Vaya, House fue el bueno y tu el malo. -Le dije riéndome y sorprendida a la vez. - Al parecer tu también tienes un pasado oscuro, no me lo esperaba.
-Todos tenemos un pasado, ¿no? - Me dijo mirándome fijamente.
-Supongo. - Me terminé mi copa.
-Otra ronda. - Le dije al camarero. - Y esta vez pago yo.
El no se resistió.
-No me dejas ser un caballero e invitarte.
-Ya se que eres todo un caballero, no hace falta que me lo demuestre pagándome las copas. - Le dije mirándole fijamente. - Se que eres un caballero porque la noche en la que me insinué mientras estaba borracha tú no te acostaste conmigo. Aunque puede que también fuese porque tienes novia o porque no te atraigo.
-No tengo novia y sí me pareces atractiva, pero no me acuesto con señoritas borrachas que trabajan en el hospital. - Me respondió con esa sonrisa suya tan encantadora. He de decir que el a mí también me parecía atractivo, pero no iba a pasar nada entre nosotros, solo amigos.
-Gracias, caballero. - Contesté con una sonrisa divertida para intentar ocultar que me estaba poniendo roja.
El me devolvió la sonrisa. Me encantaba hablar con el.
Mi teléfono vibro varias veces, cuando lo miré me di cuenta de que era un mensaje de Drew preguntándome si había pensando lo que me había propuesto, supongo que mi cara cambió totalmente, porque Wilson se dio cuenta.
-¿Pasa algo? - Me pregunto, yo metí el móvil en mi bolso.
-Bueno, la verdad es que si pasa algo... - Con el me sentía con confianza para contárselo, necesitaba desahogarme, así que le conté todo sobre Drew y sobre lo que había pasado esta mañana. El me escuchaba atentamente sin decir nada.
-Todavía le quieres, ¿verdad? - Fui lo que dijo cuando le terminé de contestar todo eso.
-Sí. - No pude aguantarme las lágrimas, que salían sin permiso de mis ojos y sobre mis mejillas. El me dio un pañuelo, con el que me sequé las lagrimas como pude.
-Gracias. - Le dije.
El simplemente asintió, apoyando su mano sobre mi rodilla para intentar tranquilizarme.
- ¿Que debería hacer? - Necesitaba algún tipo de consejo.
-Bueno, yo no te puedo decir si tienes o no que perdonarle, pero deberías pensar si de verdad merecería la pena volver con él, si de verdad piensas que no te volverá a hacer eso. Es duro, pero aunque ahora le quieras todavía, ese amor acaba desapareciendo poco a poco. Siempre puedes encontrar a alguien más a quien querer y que te quiera.
Le miré durante un rato sin decir nada.
-Muchas gracias, es de los mejores consejos que me han dado en mucho tiempo.
-Ya, siempre me dicen que doy buenos consejos. Casi me meto en psiquiatría. - Dijo, intentando relajar el ambiente y que yo me relajara también.
-Pues la verdad es que eso de psiquiatra te pega bastante. - Me río ante la idea.
-¿Tú crees? -Dice el riéndose.
Era ya tarde, así que decidimos irnos ya. El camino, al igual que cuando vinimos, lo hicimos en silencio. Ahora hacía más frío que antes y las calles se sentían más silenciosas.
Llegamos al aparcamiento del hospital.
-¿Puedes conducir? - Me preguntó. - Si quieres te puedo llevar.
-No, esta vez no hace falta. - Le dije con una sonrisa.
Nos quedamos uno en frente del otro, mirándonos, sin saber que decir.
-Bueno... nos vemos mañana. - Dije a modo de despedida.
-Si, hasta mañana. - Me respondió el.
Le di una última sonrisa y me giré en dirección a mi coche. Sentía como él me seguía mirando mientras yo andaba hacia mi coche.
Espero que lo hayan disfrutado.
