Ha pasado bastante tiempo desde que subí el último capítulo, lo sé. Para aquellas pocas personas que seguían esta historia, hay una explicación; 2ºBachillerato y selectividad son los culpables de mi ausencia de tiempo libre e imaginación. Bueno, me dejo de escusas y vamos a lo importante.
Nada de esto me pertenece, excepto Amelia (espero que os guste)
Apagué el despertador incluso antes de que sonase, creo que habré dormido una o dos horas como mucho. No he podido evitar pasarme toda la noche dándole vueltas a las palabras de Wilson, a su mirada de desprecio y de dolor, intentaba que no me afectasen, pero he fallado estrepitosamente en el intento.
Esta mañana llegué la primera al hospital, los demás fueron llegando y tuvimos que esperar a House, que llegó algo tarde.
Foreman empezó a hablarnos de un caso bastante particular, el cual House acabó aceptando. Empezó a darnos órdenes a cada uno sobre lo que teníamos que hacer.
-Amelia, tú haz los cultivos de sangre.
Yo simplemente asentí, distraída, mirando los informes para aparentar que no lo estaba.
Empezaron a discutir sobre algo y House soltó algo que captó mi atención:
-Wilson no ha aparecido por el hospital y ayer fui a su casa y no estaba.- dijo House. No se a que venía todo aquello, y me daba la impresión de que aunque lo decía delante de todos, se dirigía a mí.
-Puede que siga mal por lo de la paciente de ayer...- dijo Trece.
-Mañana vendrá seguramente, solo necesita un tiempo. - comentó Foreman.
Y yo simplemente me mantuve al margen de la conversación. Todas sabían lo que había pasado en el quirófano, lo notaba por alguna que otra mirada.
-¿Y tú sabes algo, Amelia? - me preguntó Trece.
-No. - dije intentando sonar indiferente. Aunque por la mirada de House, para él no soné tan indiferente. Aunque la conversación terminó ahí y cada uno se fue a hacer lo que tenía que hacer.
Estaba en el laboratorio haciendo los cultivos cuando House entró.
-Dime la verdad. - dijo a modo de saludo.
-Todavía no he encontrado nada en el cultivo. - le dije mirando por el microscopio, pero enseguida House me lo retiró.
-No sé donde puede estar Wilson. - le dije soltando un suspiro.
-Algo sabes.
-No, no se nada, solo se presentó anoche en mi casa para decirme que era culpa mía que esa chica esté muerta. - respondí
-¿Y lo es?
-No. - dije, frustrada.
-Wilson siempre se sentirá culpable por todo lo malo que pase, aunque no tenga relación alguna con él.
-Pues parece que me quiere cargar a mí con todo para no sentirse mal él. - dije, poniéndome una mano sobre la cara.
-¿Porque crees que se ha divorciado 4 veces? -dijo como conclusión.
-Para ti Wilson se resume en sus divorcios. - dije riéndome.
-Hay cosas que nos acaban definiendo sin que nosotros queramos.
-No conocía yo esta parte tan profunda tuya.
-Y tengo otras partes que te sorprenderían mucho más sin las conocieras. - dijo, guiñando un ojo.
-Y el House maduro se marchó.
Al día siguiente era mi día libre, así que me permití unas horas extra de sueño, las necesitaba. Eran casi las dos de la mañana cuando por fin tuve las fuerzas necesarias para salir de la cama. Mi barriga sonaba, pero se llevo una gran decepción al ver que la nevera estaba practicamente vacia. La idea de tener que hacer la compra y después cocinar no me animaba mucho. Me apetecía algo grasiento, comida rápida. Me medio intente arreglar (no tenía muy buena cara esa mañana), cogí las llaves del coche y me dirigí al McDonald's más cercano.
En el aparcamiento del McDonald's me puse a comer todo aquello que pedí; 2 hamburguesas grandes, patatas, bebida y aros de cebolla. Tenía un hambre voraz. Mientras escuchaba la radio y comía todo aquello vi pasar a Foreman y Trece, que pasaban por delante de mi coche hablando alegremente. Antes de reaccionar y esconderme ya me habían visto. Trece me sonrió y yo comiendo un trozo de hamburguesa le devolví aquella sonrisa. No, mierda, se estaban acercando a ventanilla.
-Hola. - Me dijeron los dos, casi al unísono.
-Hola. - Le respondí, todavía masticando un trozo de hamburguesa.
-¿Porque no comes con nosotros? - Me ofreció Trece, supongo que al ver el estado no muy bueno en el que me encontraba.
-Ya casi me iba, estoy terminando de comer. -Le dije, con un intento de sonrisa. Ambos miraron al asiento del copiloto, donde había todo un desastre de de papeles de comida.
-¿Estás bien?- Me pregunto Trece, esa pregunta no me la esperaba.
-Sí, claro, ¿porque?
-Bueno, pensé que podías estar mal por lo de la paciente aquella...
-No, yo no estoy mal, el que estaba mal era Wilson. -Dije, mirando para otro lado.
-Wilson suele estar muy apegado a sus pacientes. -Comenta Foreman.
-Ya, ¿ha ido al hospital hoy? -Pregunte, intentado parecer no muy preocupada, pero la verdad es que si no estaba, después de como estaba cuando fue a mi casa.
-Yo no lo he visto...- Dijo Trece.
-Ni yo. - Agregó Foreman.
-Pero seguro que está bien. -Intenta consolarme Trece.
-Ya, seguro.
Tras esta conversación nos despedimos y veo como entran al McDonald's mientras yo arranco el coche.
Esta conversación ha hecho que recuerde otra vez a Wilson, no se que se supone que tengo que hacer ¿Debería ir a su casa? Pero la última vez que hablamos parecía que no quería saber nada más de mi. Pero aunque me mande a la mierda, necesito saber si sigue vivo o en buenas condiciones y que no está durmiendo en la calle borracho o algo así.
Con el coche ya en marcha, me dirijo hacia su casa.
