Hola :3 aquí está el capítulo de esta semana, espero que les guste
Recomendación musical: For such a long time de Elis
Era una mañana soleada en París, Daphne Greengrass estaba aún en la cama junto a su esposo, él todavía dormía, ignorante a que muy pocas veces su esposa lo hacía. Desde que Daphne se casó raramente dormía, tenía un esposo perfecto, una vida perfecta, el sueño de cualquier mujer, pero no de ella, se levantó con cuidado de no despertar a François, su cabello rubio estaba ahora despeinado y sus ojos azules cerrados; Daphne tomó del buró la invitación atada con un listón morado, una carta idéntica a esa había arruinado su vida, la había unido para siempre a un hombre a quien no amaba, para salvar a alguien más.
Todo había empezado a finales del tercer año, acompañó a Pansy y Tracey a ver un partido de Quidditch de Slytherin, cuando el juego terminó y las tres se dirigían a la sala común, Daphne se dio cuenta de que había olvidado su bufanda en las gradas, se disculpó con sus amigas y regresó, antes de cruzar las puertas del campo vio a un chico recargado en la pared sosteniendo una bufanda verde
—¿Buscabas esto?— Preguntó él con sus ojos celestes clavados en Daphne
—Sí ¿Cómo la encontraste?— respondió sonando más agresiva de lo que planeaba
—Nada extraño, solo ví que la dejaste en las gradas y esperaba que regresaras por ella— dijo mientras extendía la bufanda hacia Daphne
—Siento haber sonado grosera, no era mi intención— respondió al tomar su bufanda, estaba distraída mirando los hermosos ojos del chico y no se dio cuenta que la dejó caer
Él se dio cuenta rápidamente y recogió rápidamente la bufanda, esta vez la puso alrededor del cuello de Daphne
—Ahora está segura, ya no vas a perderla— dijo mientras le sonreía
—Gracias emm…— dijo ella sonrojada
—Miles Bletchey, pero me puedes decir Miles— tomó su escoba y se fue
Después de aquella vez en el campo de quidditch, Daphne y Miles comenzaron a verse "casualmente" más seguido, se saludaban y todo quedaba ahi, al siguiente curso comenzaron algo como una amistad, era frecuente verlos juntos en la sala común de Slytherin o caminando por los pasillos, al día siguiente de que Dumbledore anunciara el baile de navidad Daphne estaba en su clase de transformaciones, sentada junto a Millicent Bullstrode , detrás de ella Pansy parloteaba con Tracey acerca de ir al baile con Draco Malfoy, de repente un Slytherin entró corriendo al aula, ella lo reconoció como uno de los amigos de Miles
—¡Profesora Mcgonagall tiene que ayudarnos!
—Señor Milke, que falta de respeto interrumpir así una clase ¿Qué es lo que ocurre?
—Peeves soltó un panal en mitad del pasillo y las abejas están persiguiendo a todos, Peeves debió haber hecho algo porque todos los hechizos les rebotan— en ese momento pasaba por corriendo y gritando por el pasillo una asustada Ravenclaw con una nube de abejas sobre su cabeza
Mcgonagall susurraba cosas como: ese poltergeist, Albus ya le ha advertido cientos de veces
—Ahora vuelvo— se dirigió a su clase— cualquier desperfecto y se le quitarán puntos a su casa
Cuando la profesora salió un chico de ojos azules se asomó por la puerta, con su varita envío volando un pergamino doblado en forma de mariposa hasta el lugar de Daphne, lo abrió y se quedó mirando unos segundos, todo lo que decía era ¿Quieres ir al baile conmigo? Ella volteó hacia la puerta y asintió feliz, en ese momento se escucharon los pasos de una molesta Mcgonagall de vuelta al salón.
Esa tarde Daphne volvió a la sala común de Slytherin, estaba a por entrar a su habitación cuando escuchó a Pansy y Tracey hablando adentro
—Daphne tiene que hacer algo con Astoria, todo el mundo se burla de ella
—Sí, a este paso nadie va a invitarla al baile— ambas se rieron
Daphne sabía que varias personas hablaban mal de su hermana, Astoria era una chica muy estudiosa y amable, tal vez un poco más de lo primero, se pasaba el día en su cuarto leyendo y no hablaba prácticamente con nadie
—Y esas gafas, son lo peor de todo, la hacen parecer una lechuza vieja
En ese momento Daphne se decidió a entrar
—Ahora que ya estoy aquí ¿Tienen algo que decir de mí o de mi hermana?
Ambas chicas parecían sorprendidas de ver a su compañera ahí
—Daphne, sabes que es verdad
—A partir de ahora olvidense de mí— dijo mientras salía molesta de la habitación, fue a la sala y se sentó en uno de los sillones, de pronto sintió que alguien se sentaba a su lado
—Te ves más bonita cuando estás sonriendo—le dijo Miles viéndola fijamente
Daphne levantó la mirada y en su rostro se formó una débil sonrisa
—¿Qué te pasó?
—Escuche a Pansy y Tracey criticando a Astoria, creí que no lo harían, eran mis amigas
—Tranquila, no les des importancia a chicas como ellas, si les leyeras la mente solo escucharías estática
Daphne empezó a reírse
¿Ves? Así está mejor— dijo él satisfecho— ya es tarde ¿Por qué no vas a dormir? Te aseguro que todo será mejor mañana— le guiñó un ojo
—¿Qué vas a hacer?
—Nada, buenas noches Daphne— le dió un beso en la frente y se levantó del sillón
A la mañana siguiente Daphne se despertó por un fuerte grito, abrió los ojos y se encontró a sus dos compañeras de habitación totalmente calvas, desafortunadamente encontraron un poco de poción crecepelo antes de que todo el mundo las viera.
La noche del baile Daphne se divirtió mucho, en la última canción Miles le pidió que fuera su novia se dieron su primer beso; al año siguiente continuaron su relación, cuando Daphne volvió de las vacaciones de navidad parecía triste, Miles se sorprendió al preguntar que le pasaba
—Escuche a mis padres decir que nos mudariamos a Francia cuando el ciclo escolar termine
—Tranquila Daph, somos magos, si alguien puede viajar fácilmente somos nosotros
Esa conversación calmó a Daphne por un rato, cuando llegó el día de irse no pudieron despedirse, pero al llegar a Francia ella le envío una carta, siguieron comunicándose antes de que la guerra estallara, lo último que Miles le había dicho era que iría por ella a Francia para casarse.
Cuando Voldemort fue derrotado Daphne volvió a recibir correspondencia de Miles,le contaba que su padre había recuperado su empleo como rompedor de maldiciones en Gringotts, que su madre se encontraba bien y que pronto iría a verla; Miles era mestizo, durante la guerra a Daphne le preocupaba que pudieran lastimar a su familia, pero no fue así.
Daphne había hecho un buen amigo en Beauxbatons, su nombre era François Dumont, cuando su madre murió él quedó solo y Daphne fue un gran apoyo, los Greengrass no perdieron la oportunidad y pensaron que sería el esposo perfecto para su hija.
Estaba en el comedor de Beauxbatons cuando le llegó la carta, era de sus padres, en ella le decían que habían estado hablando con François,( él ya se había graduado del colegio y Daphne estaba en su último año) acerca del matrimonio y qué él estaba a encantado de casarse con ella; furiosa salió del comedor y se apareció en su casa, su padre estaba en el estudio
—Padre, ¿Me puedes explicar que significa esto?— dijo tirando la carta en el escritorio de su padre
—Creí, que sabías leer
—Por supuesto que sé, quiero decir que no me preguntaron si quiero casarme con él
—Esto no sé trata de lo que quieras
—Yo estoy enamorada de alguien más y voy a casarme con él
—No voy a permitir que mi hija se case con un mestizo
—¿Cómo es que…
—Tal vez esto te interese— dijo su padre mientras le mostraba un sobre lleno de fotos mágicas, en ellas aparecía la madre de Miles en el Londres muggle— el mundo muggle puede ser muy peligroso, pueden pasar muchos accidentes ¿Sabías que cada cuarenta segundos mueren un millón de personas?
—No te atreverías…
—Ella está bien y va a seguir estandolo si haces exactamente lo que yo te diga
Gruesas lágrimas corrían por las mejillas de Daphne mientras respondía
—¿Qué es lo que quieres?
—Es muy simple linda, vas a decirle al joven Bletchey que su presencia ya no es requerida y después vas casarte con François
—Esta bien, pero si no cumples con tu promesa voy a romper el compromiso
—Yo siempre cumplo, hija
Miles estaba en su casa, de pronto una lechuza se posó en la ventana, era de Francia, la carta venía en un sobre blanco, atada con un listón morado…
La noche anterior a la boda, Daphne no durmió, estuvo llorando, con hechizo de ocultación quitó lo rojo de sus ojos, los elfos domésticos le ayudaron a ponerse su vestido, le hicieron un bonito peinado y caminó hacia el altar del brazo de su padre, fingiendo una sonrisa, cuando le preguntaron si aceptaba a François como su esposo estuvo a punto de decir que no, pero recordó su promesa; la ceremonia terminó y Daphne caminó con su nuevo esposo para saludar a los invitados, se le cayó el alma a los pies cuando lo vió, sentado junto a uno de los invitados ( un compañero de la escuela llamado Herman, Harvey o algo así) estaba sentado Miles
—Muchas felicidades— dijo mientras le daba un abrazo
—Miles, yo…
—Me tengo que ir
Su padre observaba la escena desde lejos
Daphne le dio una última mirada a François, era un hombre extraordinario, atento, todo un caballero, pero jamás podría amarlo, no se merecía lo que estaba pasando, ella no había olvidado a Miles…
Volvió a ver la invitación, tendría que darse prisa si quería llegar a Inglaterra a tiempo, su madre la mataría si llegaba tarde al cumpleaños de su hermana.
*Nota: En las películas Beauxbatons parece ser una escuela sólo para niñas, pero en el libro se hace mención de alumnos varones, por eso decidí incluirlo.
