Antes de empezar a leer, tengan en cuenta que este One Shot esta inspirado en una fantasía de como podría llegar a ser la relación entre nuestros dos protagonistas con el paso de los años, es decir, sus interacciones no están acorde a su actual relación, la confianza ha aumentado, el amor, de por si, también.
Y, um...
cofcofHay lemoncofcof
— Hey, Senpai ¿Adivina qué? — El pelinegro pregunto juguetonamente mientras se recostaba en el regazo de su amado, quien leía un libro y ahora le dirigía la mirada.
—¿Que? — Pregunto después de mirarlo, devolviendo sus ojos al libro.
— Te amo. — Sonrió con alegría, divertido.
— Qué asco ¿Por qué? — Pronuncio tratando de mantenerse serio. Frunciendo el ceño y no mirándolo para evitar sonreírle inconscientemente. Morinaga rio e hizo un puchero, disimulando su sonrisa.
—¿Porque no lo haría? Eres amable, leal, bondadoso... ¡Y estoy muy seguro que eres el hombre más guapo sobre la tierra! — El chico exclamo.
Souichi cerro sus ojos e hizo una expresión conforme antes de levemente sonreír. Se quitó sus anteojos y agarrando el libro con una sola mano, se las puso a Tetsuhiro cuidadosamente, pero con rudeza.
—¿Por qué me das tus gafas, Senpai? — El hombre pregunto confundido, viendo algo borroso a través de la gran ampliación de los lentes, pero viéndose extrañamente atractivo con los mismos.
— Porque las necesitas si enserio piensas que soy guapo, tonto. — Le arqueo una ceja, burlón, viendo como Morinaga se reía brevemente.
— Pero es la verdad... — Se quejó antes de estornudar, después llevando sus manos a su nariz, Tatsumi haciéndole un gesto asqueado y quitándole las gafas.
— Ugh, estornuda en tu antebrazo como un ser humano civilizado. Sentí tus gérmenes hasta acá, ahora este libro no se llama "Venenos y toxinas" se llama "Venenos y los mocos de Morinaga"— Souichi exclamo muy serio, acomodando sus lentes.
Morinaga empezando a reírse con ganas y sin poder detenerse por un buen rato, tapándose el rostro y moviéndose en el regazo del más bajo, mirando como Souichi lo observaba desinteresado, pero en el fondo orgulloso de hacerlo reír.
— Je, je, lo siento, arruine el momento ¿No? -El hombre finalmente se calmó y le sonrió al mayor.
— No puedes arruinar lo que ni siquiera paso ¿De qué momento hablas?
— Awwww, Senpai, estábamos siendo lindos y graciosos hace un momento. Lo arruinamos.
— Eres un exagerado. No estábamos siendo nada.
Morinaga hizo un puchero y se levantó del regazo del mayor, este despegando la mirada del libro y brevemente pensando que el chico se había molestado, su sospecha siendo negada por las acciones del pelinegro.
Tetsuhiro se arrodillo en el sofá, abrazando a Souichi y frotando su mejilla con la suya, formulo la pregunta de todos los días.
— Senpai... ¿Tú me amas?
— Sabes la respuesta a eso, Morinaga.
— Sí, pero... quiero escucharlo.
—¿Otra vez?
— Otra vez.
El mayor acomodo sus gafas y suspiro brevemente, miro al pelinegro con sus ojos ilusionados y cerro sonoramente su libro, como dándole más importancia al asunto, importancia que Tetsuhiro realmente apreciaba. El pelinegro retiro sus brazos de alrededor de su pareja y lo admiro expectante, viendo como cambiaba su posición, ahora sentándose en estilo mariposa mientras el permanecía arrodillado. Siempre le gusto hablar con su Senpai de esta manera, tan serio, pero tan casual, tan normal, pero a la vez tan extraño.
— Eres importante para mí, Morinaga. Te quiero en mi vida, eres especial, único. Quiero que estés a mi lado y con todo lo que hemos vivido... También me he dado cuenta que no quiero que te vayas. Quiero intentar estar... juntos por todo el tiempo que sea posible. — Pauso en sus palabras mientras miraba sus manos y miro al hombre al continuar, viendo como este levemente le dirigía una sonrisa mientras escuchaba atentamente— Y no es porque este indeciso o porque es lo más fácil de decidir. Es porque eres tú, Morinaga. Tu eres el único con el que puedo imaginarme en este tipo de relación. Tú, solamente tú. No sé si te amé y no sé cómo podría saberlo, solo sé que te quiero en mi vida, en mi hogar, junto a mí y conmigo por todo el tiempo que se pueda. Esto, las palabras que te digo, son lo único que puedo expresarte, por lo menos por ahora y de alguna manera espero que estas sean...suficientes.
— Son suficientes, Senpai. Son...como escuchar un te amo descrito en palabras. En tus palabras. — El hombre sonrió, inclinándose y acercándose al hombre a gatas, haciendo que se acostara levemente y poniendo sus rostros muy cerca.
—¿Puedo besarte? — El menor pregunto, luciendo como un niño.
— Ah, s-sí.
Unió sus labios dulcemente, movimientos seguros y delicados de parte del menor, tímidas y experimentales colaboraciones del mayor. El beso fue largo, amoroso y claramente apasionado, se separaron divagantes, perdidos uno en el otro, hasta que Morinaga hablo.
— Senpai ¿Podrías...?
Agarro la mano de su amado y dudoso la guio descendiendo en su pecho. La mano llego a su ombligo y ya ahí, el de ojos miel pareció entender su petición.
—¿Si...? — Morinaga pregunto, volviendo la mano a su rostro y besándola caballerosamente, luciendo dudoso, tímido, hasta algo avergonzado.
—¿A-ahora? ¿Aquí? — Tatsumi desvió la mirada, tomado por sorpresa por la a medio-terminar petición que recibía cada tanto en momentos diferentes y ocasiones disponibles. Seguían en el sofá, ahora el totalmente acostado y Morinaga encima suyo.
Tetsuhiro asintió, mostrándose expectante pero calmado a pesar de su no tan inocente deseo.
Souichi trago saliva, no es como si no quisiera, la acción se volvió ocasionalmente agradable a pesar de lo vergonzosa y rara que le parecía, así que simplemente aceptándolo sin decir que si, se volvió a sentar en el mueble, esta vez con sus piernas abiertas y apoyando su espalda con el apoyabrazos del sofá.
— Ven aquí, siéntate enfrente mío, de espaldas — Casi ordeno, tocando el lugar enfrente de sus piernas.
Morinaga enrojeció e hizo como dicho.
— Esta posición... Así no veras mi cara, Senpai— Se acomodó en las piernas de su amado de espaldas, bajando un poco su cuerpo, disimulando su altura y sintiendo como Souichi apoyaba su barbilla en su hombro y apretaba su cintura, atrayéndolo a si con sus manos, abrazándolo fuertemente.
—¡C-como si quisiera verla, tonto! — Se enfadó levemente, avergonzado, su expresión siendo obstinada.
—¿Pero no habías dicho que te gustaba verla cuando hacías esto? — Curioseo.
— S-sí, pero…
—¿Pero...? — Morinaga pregunto, sonrojo en sus mejillas, viendo que, en vez de continuar, Souichi apretó más su abrazo y escondió su rostro en su hombro.
— Hay algo que me gusta más que tu expresión... — Continuo, Morinaga sintiendo su vergüenza, más curioso aun de que podría ser.
-—… ¿Qué es, Senp-Uwaah! — Su pregunta interrumpida por la mano de su Senpai deslizándose tímidamente por debajo de su camiseta, acariciando su pecho de abajo a arriba. Su cuerpo templando en sorpresa al movimiento y su cuerpo suspirando a la sensación.
— Lo que me gusta más que tu expresión... — Beso la parte de atrás de su cuello, mandando un escalofrió y causando un sonido lascivo de sorpresa al cuerpo de su asistente-Es tu voz, Tetsuhiro.
Morinaga abrió los ojos en sorpresa, la confesión y el nombramiento de su primer nombre atrayendo más emoción y sensualidad a su amado. Vaya, que su Senpai podría ser dominante y atrevido en este sentido de la palabra, lo hacía arder de deseos de sentir sus manos y besos, amor y lujuria, rudeza y obstinación en todo su cuerpo y ser.
— Senpai ¿Cuándo es que te volviste tan pervertido y sensual? — Pregunto, jugueteando con el hombre, sabiendo que en esta situación era más fácil molestarlo y hacerlo avergonzar de sus acciones.
— C-cállate ¿Quieres? Me vuelvo así en el mismo momento que pides estas cosas... — Trazo húmedos besos en el inicio de sus hombros y mientras una mano se aventuraba en sus pezones, otra palpaba tímidamente en su entrepierna el bulto sobresaliente, causándole suspiros y ocasionales balbuceos excitados.
Quizás haber accedido a sentarse de espaldas no fue muy inteligente de su parte, sus zonas más erógenas estando en la parte de atrás su cuello y su Senpai teniendo conocimiento de ello, era prácticamente un ofrecimiento a ser tentado que claramente lo volvería loco, porque a pesar de que amaba sentir el tacto de sus manos en su piel, sus besos en su cuello, los susurros en su oído... La acción no dejaba de ser nueva y vergonzosa.
— Senpai... Te amo— Exhalo con un suspiro, expresando sus pensamientos mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Souichi.
— Si, lo sé. Te quiero. — Respondió y dio un tierno beso para después morder ligeramente, dejando una marca en su hombro mientras prosiguió a desabotonar sus pantalones. Acaricio sobre su ropa interior y Morinaga se sobresaltó, temblando expectante y algo ansioso.
— Hey... Cálmate ¿Quieres? M-me pones nervioso... — Souichi sugirió, su vergüenza a flote mientras volvía a tocar por encima de su ropa interior, acariciando más insistentemente.
— L-lo siento, es solo que...Nng, me encanta que me toques, Senpai— Declaró débilmente, mordiéndose el labio mientras entrecerraba sus ojos y se dejaba llevar por las sensaciones que esas tímidas manos le causaban. Sintió a Souichi lamer su oreja y soltando un gemido lascivo, se sorprendió de sentir sus manos deslizándose debajo de su bóxer, tentándolo juguetonamente con malicia.
— Uh... ¡Ngg! S-Senpai... — Tembló a las manos acariciando tentativamente la punta de su miembro, su Senpai empezando a trazar una línea de besos verticalmente comenzando desde su espalda y subiendo hasta el final de su cabello. Trato de mantener silencio, solo su respiración agitada y ocasionales quejidos escuchándose en la silenciosa sala, concentrándose en las sensaciones que hacían su cuerpo arder. El mayor hizo un ruido inconforme y succiono en la parte de atrás de su cuello con ahínco, decidido a dejar un chupetón en el lugar mientras movía su mano de arriba a abajo lentamente en la masculinidad de su asistente
— Tu voz... Déjame escucharla — Susurro casi impaciente mientras excitaba más al chico, su voz retumbando en los oídos del menor, quien usaba una expresión de puro y avergonzado placer. Tetsuhiro trato de formar una respuesta, nada logrando salir de sus labios más que jadeos y sonidos excitados. Souichi no era exactamente un hombre paciente.
—¡Ah! ¡Sen- ¡E-esper- ¡Ah, mn! — Tetsuhiro soltó al ser tocado con más rapidez, al fin dejando de contener su voz, su respiración se agitaba aún más y sentía un cansancio leve en todo su cuerpo, la excitación haciendo su cuerpo sentirse extraño y muy caliente. Se apoyó en el pecho de su amante, descansando su cabeza en el hombro de este, Tatsumi enrojeció a la vista. Morinaga sonrojado por su persona, ahogado de placer en sus manos y falto de aire por sus acciones, gimiendo con pudor y excitado por sus palabras, usando una expresión débil y descompuesta de placer, sus sonidos y movimientos siendo cautivantes y desesperados.
El mayor lo observo, viendo con mejillas sonrojadas al hombre con el que vivía jadear y retorcerse colmado de placer mientras comenzaba a besar el espacio entre su hombro y cuello. Su mente queriendo ver más y sus acciones permitiendo el deseo.
Acaricio la punta de la hombría de su compañero nuevamente, obteniendo otro gemido y sintiéndolo temblar, indicando su cercano orgasmo.
—¡Uh, nng! Senpai...T-te amo, mucho, ¡dema- unh! Demasía...do— Trato de hablar, la sensación de los labios de su amado en su cuello y su mano en su miembro haciéndolo incapaz. Souichi no respondió, al menos no con palabras. Solo enrojeció, escondió su rostro y dejo que sus acciones hablaran por él.
Lo atrajo más a si y lamio su cuello, ocasionalmente besando el mismo, acaricio con una mano uno de los pezones del menor, rozando y pellizcando la punta de este mientras su mano masturbaba firmemente con tortuosa velocidad a Morinaga, quien gimió con un mayor volumen a las atenciones y se tensiono, apretando la tela del pantalón del de ojos miel. Souichi no pudo evitar pensar en la lindura de sus gemidos, se sentía extrañamente complacido por ser el que provocaba tales sonidos, la causa del desesperado comportamiento, la razón de su inminente orgasmo y el receptor de tan fuertes emociones...
— Kuhn, mn..Senpai... G-gah!
No tomo mucho tiempo hasta que el menor gimiera fuertemente y se viniera, la mano del más bajo manchándose del blanco y pegajoso liquido de su esencia. Souichi lo sintió desplomarse, su respiración increíblemente agitada mientras jadeaba, el de ojos miel suspiró avergonzado y retirando su mano de debajo de su camiseta, movió la cabeza del pelinegro, poniéndola de un ángulo de manera que sus rostros podían alcanzarse y ya eso hecho, lo beso en la mejilla con leve dulzura.
—¿Satisfecho, pervertido? — Pregunto, casi con un toque de picardía, viendo que su respiración se empezaba a calmar y que el chico sonreía débilmente a su pregunta.
— Si digo que no... ¿Lo harías de nuevo? — Tetsuhiro probo suerte, su respiración aun agitada haciéndolo pausar en sus palabras.
— Ya quisieras, tonto... — Respondió frunciendo el ceño, avergonzado. Morinaga rio y se acurruco más en su pecho, Souichi tratando de separarlo — Oye, párate, tengo que limpiarme.
— En un... momento, Senpai... — El chico se apoyó más, se encontraba sudoroso y agitado, trataba de calmar su respiración, inhalando profundamente y con su corazón levemente acelerado.
— Morinaga, levántate— Ordeno más firmemente, no dejándose cautivar por el débil y agitado estado del chico, su mano derecha aun mojada de la esencia del pelinegro.
— Está bien, está bien...
Se alejó del mayor, dándole espacio para levantarse, su respiración pasando de agitada a profunda mientras Souichi se ponía de pie y limpiaba su mano con papel de la cocina después prosiguiendo a lavarse las manos en el lavaplatos.
Morinaga notando un extraño comportamiento en su amado una vez lavadas sus manos, el mayor tratando de cubrir la parte frontal de sus pantalones con su camiseta y estando sospechosamente ruborizado mientras regresaba al sofá, ahora actuando levemente nervioso.
—¿Pasa algo, Senpai? —El pelinegro formulo, teniendo una sospecha de que aproblemaba a su compañero, pero aventurándose a preguntar solo para tratar de obtener una respuesta honesta, algo pícaro y feliz de la situación.
—Uh, pues... E-em...— Tatsumi dudo, antes de desviar la mirada y parecer armarse de valor, cerrando los ojos con fuerza y respirando profundamente, Morinaga totalmente emocionado, ilusionado de creer poder escuchar a su Senpai hacer tal petición como la que su cabeza imaginaba "Uwaah, ¿Podría ser posible? ¿Enserio lo dirá? ¡Vamos, Senpai! ¡Es fácil...! Solo un «¿Podríamos hacer el amor?» o un «Podrías tocarme?» será suficiente! ¡Vamos, vamos!"
—¿P-podría...? — El de ojos miel empezó, Tetsuhiro arrebatado con anticipación, ansioso de escuchar a su compañero terminar su frase. — Ugh, es decir, um… Tu… podrías… ¡Agh! ¿Podrías... regresar el favor?
Morinaga abrió los ojos ampliamente, usando una expresión neutral. "Esa…. Esa no era exactamente la pregunta que esperaba… Pero aun así…" Sintió a su rostro enrojecer, y una sonrisa abochornada naciéndole mientras miraba hacia el suelo y cubría levemente su cara con su mano derecha "Se acercó un poco, Senpai ha perdido la vergüenza con ciertas cosas, pero supongo que pedirme que lo toque es demasiado para el... ¡Aun así, estaré feliz de complacerlo...!" Pensó para sí mismo.
— Te estas riendo...? Morinaga, te juro que si te estas riendo...! — Advirtió, Tetsuhiro interrumpiéndolo y jalándolo al sofá rápidamente, posando su cuerpo encima del suyo, usando una sonrisa amplia y alegre.
— No lo estoy, no lo estoy, solo esperaba que me lo preguntarás de una forma más... ¿explícita? ¿Sensual? Deseaba escucharte decir "¿Podríamos tener sexo? ¡No puedo esperar a ver tu enorme-!"
—Termina la frase y estás muerto. —Amenazo, penetrándolo con la mirada, avergonzado, asqueado y molesto a la forma de referirse a "eso" de su asistente.
—¡He, he, vamos, cariño, solo bromeaba!
— No me llames cariño, desgraciado.
— ¡Aww, no, ya te pusiste de mal humor, Senpai! — Exclamo algo decepcionado el pelinegro, Souichi chasqueando su lengua mientras inconscientemente hacia un leve puchero y desviaba sus ojos, Morinaga tratando de animar a su amado otra vez— Vamos, tráeme al Senpai animado de vuelta, sé que sigue ahí, quizás algunos besos hagan que vuelva...
— No, Morinaga— Protesto, Tetsuhiro repartiendo besos por toda su cara, intentando bajar a su cuello—Hey, hazme caso, ¡oye! —Siendo detenido por su ya malhumorado amante, haciendo una mueca y escondiendo su rostro en el cuello de este, el menor hablo cerca de su oído.
— Ne, Senpai.
— ¿Que?
—Sabes que si esto no funciona voy a hacerte cosquillas ¿Verdad?
— No te atreverías...— Amenazo, frunciendo sus cejas y abriendo sus ojos un poco más amplios que antes, empujando el pecho del hombre, ya sabiendo que Morinaga no era un hombre de amenazas vacías. — Morinaga, no. Morinaga, te juro que, si lo haces, voy a-...!
Pero ya era demasiado tarde, el sonriente hombre ya había deslizado sus manos debajo de la camisa del otro, adueñándose del costado de su vientre mientras su amado comenzaba a reírse inconsistentemente, maldiciéndolo entre risas mientras Morinaga se alegraba a la vista de su amante sonriendo.
— Ha, ha, ha, ha-Voy a matarte cuando-Pff, ha, ha, ha, ha, detente, maldito desgraciad-Ha, ha, ha, ¡Mori! ¡Ha, ha, ha Morinaga!
—Solo di que volverás a estar animado como antes y me detendré. Vamos, no es mucho, Senpai.
— Nos vamos a-! Ha, ha, ha, ¡maldición! ¡Caer del sofá, idiota! ¡Ha, ha, ha, ya para! Si, si, lo hare, ha, ha, ha, ¡solo detente! — Logro hablar entre carcajadas, Morinaga sonriéndole por última vez antes de retirar sus manos de los costados del de ojos miel, permitiéndole respirar profundo, recuperándose de reírse tanto, Morinaga recostándose sobre su pecho, boca abajo y disfrutando del sonido de su acelerado corazón pasar a un latido calmado y constante.
—Te odio tanto
— No dijiste eso hace unos minutos...
— Ugh.
— Aun quieres que te regrese ese favor?
Souichi mantuvo silencio, Morinaga volviendo a su anterior posición, colocándose encima de su cuerpo y esperando por una respuesta. El de ojos miel manteniendo una mirada neutral, como si se pensara el asunto, después sonriendo pícaro y jalando del cuello de su camisa al pelinegro, forzando sus labios juntos y empezando un beso profundo y sensual.
Morinaga se separó, falto de aire, enrojeciendo rápidamente, mirando algo sorprendido a su amado, el mismo solo respondiendo con un desvió de mirada orgulloso y ruborizado, ordenar:
— Tu solo sigue besándome, imbécil.
Morinaga estaba feliz de responder.
— Como quieras, amor.
— Cállate.
Y Morinaga con gusto lo hizo, el silencio de la habitación rápidamente siendo sustituido con respiraciones agitadas y sonoros besos mientras dos cuerpos se fundían en una apasionada unión, miradas amorosas y suaves caricias recorriendo el cuerpo del otro con tal amor y cariño, que un sobre estimado "Te amo" no era suficiente para expresar todos los sentimientos que ambos sentían.
Había tomado años, múltiples desamores, numerosas peleas y un par de malentendidos, crear y reforzar la confianza que hoy se tenían, pero por la feliz y cómoda vida que los dos ahora disfrutaban, con sentimientos correspondidos, entendimiento mutuo y una insaciable llama de pasión, los dos podían afirmar que había, ciertamente, valido la pena.
Ahhhhhh, admito que no es mi primera vez haciendo lemon, pero si la es subiéndolo y esperando una opinión, así que ya se imaginaran mi ansiedad de saber que les pareció y obviamente, su opinión acerca de la historia.
Siempre he creído, contrariamente a lo que la mayoría piensa, que en verdad no necesitas una simple y esperanzadora palabra para expresar tu amor, que tus acciones, tu forma de comportarte y tu confianza y trato con esa persona dirán mucho más que eso, por eso, en vez de querer a muerte el "Te amo" de Senpai, ansío apasionadamente por comodidad, suaves miradas y calmados y obstinados tratos de su parte, señales, pruebas, demostraciones de amor en vez de una declaración de este. No lo se, quizá sea muy conformista de mi parte pero eso es siempre lo que yo he creído!
Cuéntenme su forma de pensar en los comentarios si gustan!
(Esto, ahem, podría considerarse como un One Shot dedicado al cumpleaños de Senpai? Quería escribir algo completamente dedicado a eso, pero he estado corta de tiempo, exámenes semestrales ¿Saben?, a pesar de que enserio quería escribir algo para esa ocasión en especial, aghh )
Muchísimas gracias por leer!
Un review y tu opinión seria un gran regalo para mi, deja uno y dime que te pareció! Lo aprecio inmensamente!
