Hola :) aquí me tienen una vez más, con el capítulo correspondiente

Espero que les guste :)

Recomendación musical: Yo creía de Dead girls requiem


Neville llegó tal vez demasiado temprano a la cita, se sentó en una de las mesas que estaban fuera del café, suspiró, no sabía cómo iba a decírselo pero tenía que hacerlo.

Después de veinte minutos, Luna caminó hacia el chico en una de las mesas y se sentó frente a él

—Hola— saludó ella alegremente

—Hola, Luna— respondió Neville levantando la mirada de la mesa de la que hace unos segundos parecía estar memorizando los detalles

—¿Cómo estás hoy? Hace un clima perfecto para las aves del trueno…

Era un poco raro conversar con ella, no sé habían visto desde el partido de quidditch de Ginny y casi no se habían escrito, en definitiva las cosas iban mal

—Bien— dijo él esforzándose por sonreir— ¿Qué tal tu día?

—Ha estado bien, estuve cuidando a unos plimpys… te ves algo distraído, tal vez haya torposoplos por aquí

—No es nada Luna, de verdad

—Está bien, en la carta dijiste que querías decirme algo…

—Sí, es cierto… la profesora Sprout se puso en contacto conmigo hace poco, me preguntó si estaba interesado en ocupar su puesto en Hogwarts el próximo año, incluso ya habló con Mcgonagall

—¿Aceptaste?— Preguntó Luna abriendo los ojos desmesuradamente

—Sí

—¡Felicidades! Aunque no pareces muy entusiasmado…¿Qué era lo que realmente querías decirme?

—No sé exactamente cómo comenzar— dijo él mientras se obligaba a mirar a Luna

—Podrías intentar por el comienzo, sé qué te sentirás mejor después

Si alguien tenía el don de saber leer a las personas esa era Luna Lovegood, y en ese preciso momento, Neville debía ser un libro abierto

—Quiero que sepas que eres una de las mejores personas que he conocido

—Eso es muy lindo de tu parte— sonrió ella— pero tampoco es lo que quieres decir

—Eres muy importante para mi y no quisiera lastimarte…

Las palabras se negaban a salir,no podía hacerle eso, no a ella

—Sea lo que sea no puede ser tan malo, sólo dilo, casi puedo ver cómo te están ahogando esas palabras

—¿Recuerdas la vez que fui al Caldero chorreante con Susan y los otros?— Luna asintió—ese día volví a ver a Hannah Abbott y estuvimos hablando, seguimos en contacto desde ese entonces…

Luna se veía tranquila, apacible, su expresión no reflejaba nada de lo que estaba pensando o sintiendo, sus ojos estaban fijos en Neville

—La he visto algunas veces… nunca ha pasado nada— continuó él—solo hemos hablado pero… creo que estoy empezando a sentir algo más por ella y creo que no es justo para ti, que estemos juntos cuando yo… cuando yo no siento lo mismo que tú

Lo había dicho, ahora se sentía como la peor escoria, ya ni siquiera podía mirarla

—No podemos elegir que sentir— dijo ella simplemente— no puedes ordenarle a tu corazón qué ame o no a alguien

Su tono era por completo neutral, no se escuchaba molesta o triste

—Lo siento mucho, no quería que las cosas terminaran así…

—No te disculpes, hiciste lo correcto— dijo mientras se levantaba

—¿Estás segura de que quieres irte ahora?… o si quieres puedo irme yo

—No es necesario, acabo de recordar que Hermione quería verme, si me voy ahora puedo alcanzarla

Neville se levantó y abrazó a Luna, ella se quedó quieta

—En verdad lo siento, tú no te mereces esto

—Ya debo irme— dijo mientras se separaba un poco y Neville la soltaba

—Adios Luna

Sin saber que hacer después, caminó unos metros por el callejón diagon y se desapareció, abrió los ojos y se encontraba en su destino, universidad de leyes mágicas, se sentó en una banca cercana, sacó su varita, instantes después emergió de ella una liebre dando saltos, solo quedaba esperar


El día extrañamente se había puesto nublado y frío después de una mañana soleada. La tarde había estado relativamente tranquila, hasta que llegó Blaise, se veía bastante molesto, empezó a despotricar sobre la fiesta y otras cosas que Theo no entendió, la cosa no mejoró cuando Draco llegó, los sacó a ambos de la habitación diciendo que quería estar solo. Al salir se dieron cuenta de que estaba lloviendo.

A Theo le pareció extraño que Blaise no replicara, simplemente salió y le dijo que podían ir a su dormitorio, el compañero de Blaise no estaba, entraron y un incómodo silencio se instaló entre ellos, se quedaron callados un rato

—Y bien… ¿Qué quieres hacer?— Preguntó Theo finalmente

—No lo sé… esa lluvia no me da ganas de nada

—¿Quieres ir por café? Es lo único que se me ocurre con la lluvia

—Café suena bien… pero ¿Podrías ir tú? Hace frío y no me quiero mojar

Theo rodó los ojos

—Está bien, tal vez tarde un poco

—Tarda lo que necesites, no pienso moverme de aquí

Theo caminó por los oscuros corredores, estaban desiertos, al parecer todos pensaban como Blaise y habían decidido encerrarse en sus cuartos, llegó a la salida y se dirigió a la puerta principal, se detuvo cuando vió una figura familiar en una de las bancas, volvió a mirar, sí en efecto, era ella, se acercó

—¿Luna?

Pareció no escucharlo, de hecho ni siquiera parecía respirar, estaba inmovil y con la mirada fija en el suelo

—Luna— volvió a intentar, tenía que alejarla de ahí, hacía bastante frío y a juzgar por el aspecto empapado de su ropa y su cabello rubio escurriendo, debía haber pasado horas ahí sentada—Luna

Nada, ni siquiera un asentimiento, un gesto, nada; debían estar a unos 5° grados y ella ni siquiera temblaba, era como si no sintiera el frío o la lluvia.

La temperatura estaba descendiendo, no podía dejarla ahí

—Luna—dijo por última vez mientras se sentaba junto a ella en la banca, esperó

—Hola Theo— logró decir y entonces sus ojos se cerraron y cayó en la inconsciencia

—¿Luna? Luna, por favor, despierta— dijo desesperado mientras la agitaba suavemente