(Capitulo II)

- ¿dices que estábamos destinados a conocernos?- preguntó Yugi

- si, todo esta en las estrellas, desde hace muchos miles de años,

- no me digas que enserio crees en esas cosas

- claro, ¿tú no? Es raro siendo tú quien posee el artículo del milenio más importante de todos

- ¿tú los conoces?

- digamos…

- ¡Neidy!- gritó de pronto Mai corriendo hacia donde estaban ellos- olvidé que tengo cita con mi estilista

- no exageres… - dijo Joey de mala de gana, le hubiera gustado estar con ella mas tiempo

- lo siento, tenemos que irnos, por favor, no quiero llegar tarde

- de acuerdo Mai, lo siento Yugi- se disculpó la chica soltando la mano del chico- espero que algún día nos volvamos ver

- seguro- contestó el chico levantándose y ayudando a que ella se parara también

- gracias, buenos nos vemos después

- vamos anda, adiós Yugi, adiós Joey- Mai no dijo más y se fue con Neidy o más bien la jaló)

- parece que nos quedamos solos y con los pasteles de Mai- decía Joey mientras se sentaba donde antes había estado Neidy

- es cierto, llevan tanta prisa que no les dio tiempo de llevarse sus cosas- dijo Yugi sorprendido

- al menos es un buen pretexto para ir a casa de Mai y visitarlas ¿no crees?

- ¿qué?

- mira que la chica te ha hecho olvidarte al menos unos minutos de Tea

- es cierto… Tea…- Yugi se quedó callado unos minutos mirando el cielo donde se asomaba por una nube un sol resplandeciente; su amigo tenia razón, se había olvidado de ella por unos minutos. Sin embargo, seguía preocupado por ella ante no saber la causa de su distanciamiento

- de acuerdo, si tú no quieres pastel me lo comeré todo- dijo Joey sonriente mientras se comía una fresa.

Después del día de campo habían pasado un par de días; Yugi y Joey les llevaron sus cosas a Mai y a Neidy, luego de eso planearon una salida para los 4 ya que la chica rubia no quería dejar sola a su amiga. Así que los chicos habían decidido salir el sábado siguiente por la tarde a un festival de luces que se realizaría en la ciudad Domino.

A pesar de que Yugi no conocía muy bien a la chica, presentía que se iba a divertir mucho con su compañía, ya que todas las veces que Joey iba a ver a Mai, él estaba con su amigo, por lo que todos esos días la había visto y hablado con ella de cosas muy interesantes como los duelos y esas cosas, aunque nunca tenia oportunidad de hablar de los artículos del milenio.

Por fin llegó la tarde del sábado, y se suponía que los chicos llegarían juntos por las chicas; pero todo se había vuelto una confusión y Yugi terminó pasando 10 minutos mas tarde por Neidy

- pensé que ya no vendrías

- es que no supe si tenia que esperar a Joey en mi casa o algo así

- pues el llegó hace poco y se fue con Mai, me dijeron que te esperara y que nos verían allá en el festival.

- ya veo, que mal que no nos esperaron…

- yo digo que no tenemos que ir si no quieres, se suponía que saldrías conmigo para que yo no me quedara sola en casa

- no importa Neidy, ya habíamos quedado ¿no?

- si pero…

- vamos, anda, no me aras rogarte ¿verdad?

- pues no…

- entonces toma tu bolsa y vamos- la chica un tanto sonrojada hizo lo que él le dijo y ambos salieron, el festival de las luces consistía en que todas las doncellas (o chicas) portaran sus mejores vestidos y un prendedor en forma de la flor de su elección en el cabello. Los hombres debían vestir su mejor ropa también y llevar una caja de luces de bengala en la bolsa.

En conjunto simbolizaba la luz de la belleza de las doncellas y las luces que las adornarían por la noche (porque el festival era de todo el día). Así que ahí estaban Yugi con su ropa negra y algunas luces en la bolsa, y Neidy con un vestido de color rosa claro largo abierto de los lados y el cabello recogido con un prendedor grande en forma de rosa.

El parque central estaba adornado de luces y focos de todos tamaños, lámparas en forma de de flores de varios colores. Neidy estaba tomada del brazo de Yugi y ahora llevaba un botón de rosa en el pecho que el chico le había comprado.

- ¿adonde vamos? Se ve que el sitio es muy grande- decía la chica sin para de mirar a todos lados

- no lo sé, ¿ellos no te dijeron si nos esperaban en algún lugar?

- no, sólo me dijeron que los teníamos que encontrar por aquí

- vaya con ese Joey, creo que Mai de veras lo vuelve loco

- nada de eso creo que es todo lo contrario, jamás la vi comportarse de esa manea, todo el tiempo es Joey esto, Joey el otro, Joey, Joey, Joey- ambos se rieron, otra vez Yugi había conseguido olvidarse de Tea sin embargo algo se la recordó de nuevo y su sonrisa se borro enseguida- ¿estás pensando de nuevo en ella verdad?

- ¿en quién?

- la chica que vi en tu mano, creo que es la famosa Tea Gardner

- ¿la viste cuando leíste mi mano?- preguntó Yugi sonrojado

- si, según la línea que atraviesa tu mano, era tu mejor amiga, luego se convirtió en algo más para ti, ahora estas sufriendo por su causa- respondió Neidy mirando al chico con tristeza

- ¿y qué fue lo que viste?, tú dijiste que podías ver el presente, el pasado y el futuro, entonces me imagino que viste algo sobre ella y yo

- pues… ¿qué te parece si mejor disfrutamos del festival y te cuento luego?- Yugi la miró fijamente, parecía preocupada,

- de acuerdo- respondió con un suspiro, ofreció su brazo de nuevo y siguieron caminado. Había puestos muy lujosos y repletos de adornos, donde vendía comidan de todo tipo, en otros había exposiciones de joyas, flores y espejos; el centro del parque estaba repleto de gente que bailaba como si fuera un extraño rito, Yugi y Neidy se mezclaron entre la multitud para bailar también. Luego de un rato se encontraron con Serenity y Tristan, los cuales les pidieron que no dijeran nada a Joey sobre que estaban ahí; hablaron un arto y luego se separaron.

- Estoy segura que ellos dos serán muy felices- decía Neidy contemplando como se marchaban ambos chicos- sólo que si su hermano dejara de ser tan… bueno como es él, cela mucho a Serenity, creo que ella es demasiado mayor para saber donde esta su felicidad y donde no.

- habrá que decirle eso a Joey, Tea y yo… - Yugi se dio cuenta de lo que había dicho, la verdad es que no podía apartarla por mucho de su mente, era su mejor amiga, su confidente, la persona de la que estaba enamorado

- ¿no puedes olvidarte de ella ni un segundo?

- eso intento…

- pues no se nota,

- por favor Neidy- dijo Yugi mirando a la chica a los ojos- dime lo que viste en mi mano, ¿qué descubriste por la línea esa de corazón?- ella lo miró un momento en silencio y comprendió que lo mejor era decirle eso que tanto él necesitaba saber, cerró los ojos y al abrirlos estaban vidriosos, como si estuviera apunto de llorar

- de acuerdo, te lo diré, estas en todo el derecho del mundo a saberlo; pero te advierto que no será nada fácil- le tendió la mano- ven.- Yugi se quedó pensativo, sin embargo dentro de su cabeza Yami le aconsejaba que era mejor confiar en ella porque desde el día en que la conocieron a él le había inspirado un poco de intranquilidad y a la vez un sentimiento pasivo; así que el chico le dio la mano y ella se lo llevó caminando por el parque, parecía muy bien saber lo que hacia y a donde iba, cuando llegaron a una de las 7 fuentes que había en el parque ella se paró en seco, cerró los ojos, miró luego a su derecha por donde había muchos árboles, jaló a Yugi a través de ellos mientras el chico se dejaba guiar, sin embargo Yami le decía que algo muy extraño estaba sucediendo.

- ¿estas segura de lo que haces?- le preguntó después de que Yami le expresara su preocupación

- si- ella soltó su mano y se puso enfrente de él- yo que más quisiera que evitarte esta escena, pero ya que tú me preguntaste… -dejó de hablar como si le costara mucho lo que estaba diciendo- esta bien- suspiró- ve detrás de esos arbustos y verás con tus propios ojos la respuesta a lo que vi en la palma de tu mano, tu pasado, presente y futuro…- Antes estas palabras el chico caminó lentamente hasta un arbusto bastante grande como él, miró a la chica y luego se abrió paso para ver lo que habías detrás… sintió las hojas golpear su rostro y algunas que se atoraban en sus manos, al final pudo abrirse caminó y lo que vio lo dejó totalmente sorprendido… miró a Neidy con horror, ella estaba triste y bajó la mirada, Yugi salió del arbusto todavía consternado sin saber como actuar y sin poder articular palabra.

- ¿Tea?- dijo luego de unos horribles instantes