Destinados...

(Capitulo IV)

La chica y el faraón se contemplaron unos segundos, luego ella lo abrazó con fuerza mientras murmuraba "Atem, mi querido y amado Atem". Ante esto, el chico no sabía como responder, sabía su nombre y que la había conocido en Egipto hace más de cinco mil años; pero no recordaba nada de su pasado; a pesar de eso no pudo contener y también la abrazó, recargando su cabeza en ella y sintiendo tantas ganas de llorar por haber encontrado a aquella persona…

- me da gusto verte bien- dijo la chica separándose del faraón y sujetando sus manos todavía- hubiera preferido la muerte que vivir otros cinco mil años sin poder hablarte de nuevo… sin poder mirarte de cerca y decirte lo mucho que siempre has significado para mi… ¡OH mi querido Atem!- sollozaba Nefert mientras tocaba el rostro de Yami, en un momento ella pareció haber perdido fuerza y estuvo a punto de desmayarse

- ¿estas bien?- preguntó muy preocupado el faraón sosteniendo con fuerza a la chica para que no cayera- mejor ven a sentarte- la jaló con cuidado y la ayudó a sentarse en la banca donde estaban antes

- lo siento- disculpó pasándose una mano por la frente y tocando su tiara- de pronto vinieron tantos recuerdos como una masa de energía y perdí fuerza

- ¿los produjo tú tiara?

- si, déjame explicarte, mi Tiara fue creada para llevar consigo los poderes del cetro del milenio, el collar y la llave

- los tres lados de la pirámide

- correcto, mi tiara fue creada para servirle a Atem, el más grande faraón de Egipto, por eso nos comprometieron, no lo has olvidado ¿verdad?- Yami no respondió, era lógico que si; pero no quería reconocerlo- nosotros estábamos destinados a estar juntos, cuando vi al niño pelear en televisión y su rompecabezas, supe que estabas bien, quise buscarte, verte, hablarte; pero algo me decía que las cosas entre nosotros no estarían bien

- Nefert, quisiera recordar, de verdad, me ah costado mucho trabajo saber quien soy

- lo sé, hable con la dueña del collar del milenio y sus palabras exactas fueron "el faraón no esta listo para vivir una etapa más en su vida"… -ambos se quedaron en silencio con la mirada agachada. Yami necesitaba saber más de su pasado, armar aquel rompecabezas de recuerdos que estaban en su mente

- ¿por qué nos separamos?- Nefert miró al chico tristeza- ¿sucedió algo malo?

- terrible… vamos yo sé que puedes recordarlo

- al menos dame una pista- la chica se pasó ambas manos por la cara y se cubrió el rostro con ella- por favor Nefert, por nosotros

- ¿crees que después de cinco mil años existe un nosotros?- dijo la chica dejando caer algunas lagrimas- si no recuerdas lo que paso ¿cómo puede haber un nosotros?

- eso quiere decir que me dejaras así nada más, después de remover un recuerdo de hace tantos miles de años, no lo puedo creer Nefert, voy a perderte de nuevo… -cuando dijo esa última palabra, apareció un recuerdo olvidado, algo que estaba escondido en su mente por tantos años...

* Había existido en la antigüedad, un faraón despiadado al cual mis antepasados despojaron del trono, un día él regresó buscando venganza, me reto a un duelo de monstruos con el propósito de que el perdedor se iría directo al reino de las sombras, estábamos peleando cuando él trató de hacer trampa y enviarme sin haber ganado, yo estaba débil, no podía correr para ningún lado… entonces él usó su poder en mi contra, tú corriste para protegerme y fuiste enviada al reino de las sombras..*

- ahora lo comprendo- dijo rompiendo a llorar el faraón- te olvidé porque tu muerte me dolió más que nada- Yami abrazo a la chica, ella también

- Kent, que en el pasado era mi hermano, me saco con la ayuda de mi tiara; pero cuando regresé ya había pasado mucho tiempo y tú no me recordabas- luego de decir esto, Atem acaricio le rostro de Nefert y se besaron, no cabía duda que su amor había durado a pesar del tiempo transcurrido; pero ninguno de los dos se dio cuenta de que cerca de ahí, una persona los estaba observando. Cuando dejaron de besarse volvieron a abrazarse, con los rayos de sol tocando tiernamente a esta linda pareja, en un momento otro rayo de luz iluminó a ambos convirtiéndolos de nuevo en Yugi y Neidy…

- ¿tú lo sabias?- preguntó sorprendido el primero separándose de la chica rápidamente

- no quería que lo supieras; pero cuando Kaiba estaba insultándote, me sentí muy confundida y miserable, no sabia que hacer, entonces Nefert quiso resolver las cosas, si supieras cuantas ganas tenia ella de ver al espíritu del rompecabezas del milenio

- pero lo sabias y no me lo dijiste, ¡viste lo que pasaría con Tea por tu tiara del milenio!

- ¡pensé que no lo ibas a entender! Entiende Yugi, Nefert quería ver al faraón, ella lo ama y yo…

- ¡si no puedo confiar en Tea y tampoco en ti no volveré a confiar en nadie!- finalizó Yugi con la cabeza agachada y las manos en la cabeza.

- lo siento mucho, yo quería evitarte un escena así; pero tú insististe, predestiné que Kaiba te trataría peor que basura y de hecho el día que descubrieras el secreto de tu amiga tendría que haber llegado después, no hoy… lo siento mucho Yugi- se disculpaba sollozando. Entonces se levantó, se secó las mejillas con las yemas de los dedos y dijo con voz quebrada- no quiero causarte más dolor, así que mañana mismo me voy a casa y te prometo que nunca más nos volveremos a ver- el chico miro a Neidy- adiós- se inclino y le dio un beso en la mejilla dejando caer un par de lagrimas en las manos de él; se dio la vuelta y se fue hacia la fuente

- espera- le dijo, por alguna razón el solo pensar que se marcharía le dolía; Neidy se volteo, intercambio una mirada con Yugi, tras un largo silencio volvió a darse la vuelta y salió corriendo. Se quedo unos minutos sin saber que hacer cuando oyó pasos cerca de él, volteó la mirada y vio a su amiga parada a poca distancia de él

- tengo que hablar contigo

- yo no quiero, tú eres como un cero a la izquierda para mi

- lo sé y lo siento mucho; pero es necesario que hablemos

- no pienso escucharte- dijo furioso cruzando los brazos

- te lo diré de todos modos- dijo en definitiva Tea sentándose junto a él- yo sé que hubieras preferido que fuera yo quien te dijera lo que siento por Seto; pero comprende, yo planeaba que reaccionarías así

- con tu acción le diste pie a Kaiba para humillarme

- y lo lamento, de verás

- no se nota

- traté de decírtelo muchas veces; tan sólo piensa un instante, si yo te hubiera dicho antes que salía con Seto ¿cómo hubieras reaccionado?- el chico se quedó callado un momento mirando a Tea, ya no estaba tan molesto con ella, incluso se veía hermosa con los últimos rayos de sol de aquél día; pero ya no le llamaba tanto la atención como antes- además, jamás me dijiste lo que sentías ¿cómo iba yo a saber que me querías de esa manera? Además estoy segura que tus sentimientos hacia mi no son los que tú imaginas…- tal vez ella tenia razón, en estas últimas semanas las cosas habían cambiado tanto que ahora estaba más que nunca, incluso sus sentimientos no eran los mismos, ¿a quién amaba realmente?. Con una última mirada hacia la dirección por donde se había ido Neidy y luego una a Tea, supo en verdad donde estaba su corazón.

La chica en verdad había deseado evitarle aquél momento tan terrible a Yugi; pero él le insistió tanto y por lo que sentía, no había tenido más remedio que mostrarle aquello que tanto dolor le causaría. A pesar de no tener intención de regresar a la fiesta, había terminado por llegar ahí; para entonces era de noche y la plaza estaba iluminada solo por algunos faroles y por la gente que traía consigo pequeños vasos con velas en su interior

- lo siento mucho Nefert,- se lamentó la chica recargándose en un poste de luz y llorando- por mi culpa estarás separada de tu querido Atem

- Neidy- dijo alguien detrás de ella, se dio la vuelta y ahí estaban Mai y Joey

- hola, ¿se divierten?- preguntó con sarcasmo secando sus lagrimas con sus manos

- ¿y a ti que mosca te picó?- preguntó el chico rubio

- no seas irrespetuoso- lo reprendió Mai dándole un codazo

- ¿por qué hiciste eso?

- ignóralo, ¿qué te ocurre?

- nada, estoy bien- respondió con la voz quebrada

- ¿estas segura?

- ¿y se supone que el molesto aquí soy yo?

- no peleen por favor- interrumpió al ver que la chica iba a responder- lo que sucede es que Yugi ya sabe lo de Tea

- ¿Qué cosa?- preguntaron sorprendidos

- él los vio con sus propios ojos esta tarde, por eso me marcharé mañana

- pero no puedes irte Neidy- dijo Mai en tono de suplica

- no insistas Mai, debo hacerlo

- no entiendo porque debes hacerlo, no creo que exista una razón suficiente para dejar ciudad domino, si Yugi ya sabe lo de Tea, creo que tienes muchas más oportunidades con él

- creo que él nunca dejara de quererla

- ¿por qué estas tan segura?- dijo una voz detrás de ella, era la de Yugi

- eh, creo Joey que deberíamos ir a bailar…

- pero hace un momento dijiste que no querías porque…

- ¡cállate y ven conmigo!- gritó Mai jalando a su novio, mientras Neidy y Yugi se quedaban solos, ella seguía dándole la espalda con la cara completamente roja

- me tomo solo una charla con Tea para darme cuenta lo mucho la que quiero y lo mucho que necesito que este a mi lado

- ¿hablaste con ella?- preguntó inquieta Neidy dándole la cara

- si, después de que te marchaste

- me da mucho gusto por ti- sonrió, aunque no puedo evitar que una lagrima resbalara por su mejilla

- mejor parte de todo, fue que recupere a mi mejor amiga y encontré a la persona con quien realmente debería compartir mi vida

- valla, lo siento mucho por Seto Kaiba

- yo también, con lo temperamental que es Tea- dijo sonriendo

- no comprendo

- ¿qué es lo que no comprendes?, yo y Tea somos amigos, ella y Kaiba estaban destinados desde el principio a estar juntos… como tú y yo

- ¿qué?

- lo que quiero decir (y no me lo hagas más difícil) es que te quiero… no porque Atem y Nefert deban estar juntos, sino porque me fijé en ti desde el primer momento en que te vi, cada segundo, cada minuto, cada hora que pasaba contigo, hacia más y más fuerte este sentimiento

- yo… no sé que decir…

- sólo di que si- dijo tendiéndole la mano. Neidy se quedo callada, miró la mano de Yugi y miro su cara, luego con la mano temblorosa, tomó la mano de él y se abrazaron

- ¡lo sabia!- gritó Joey

- ¿qué sabias?- preguntó Tristan llegando con Serenity cerca de ellos

- que Yugi y Neidy se querían- dijo emocionado, más luego recobró la razón y fulminó al chico con la mirada- ¿se puede saber que haces aquí con mi hermana?

- eh… es una larga historia- respondió con las mejillas rojas y con una mano en su cabeza

En ese momento comenzó el baile regional donde todas las parejas bailaban en círculos tomadas de las manos y formando cadenas en forma de estrellas. Todos estaban tan sonrientes y tan felices con las personas que amaban (incluidos Kaiba y Tea pero más aparte) que nadie se dio cuenta que una de las parejas eran una antigua princesa y su amado faraón… eran Nefert y Yami.

FIN

Espero les guste esta historia tanto como a mí, seguiré publicando este tipo de historias y espero contar con su apoyo, de momento me despido.