Los personajes de Inuyasha lastimosamente no me pertenecen sino son de Rumiko Takahashi. Solamente los estoy usando para esta historia.

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Capítulo 7: Dolorosa realidad de ti.

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Se encontraba asombrada, miraba estupefacta a la persona que estaba a su lado tratando de tranquilizarla, sin percatarse que era él, la causa de que se alterara.

-Oye, tranquilízate – tomándole el pulso.

-I-inuyasha – murmuro asombrada.

-¿Ohh me conoces? – pregunto para fijar su ambarina mirada, en ella.

Pero Rin se sintió incapaz de contestarle ¿Podría confiar en Inuyasha y contarle la verdad?

-A todo eso – interrumpio Kagome – ¿Por qué estás aquí, Inuyasha?

-Soy médico – se justificó pero sin quitar la mirada en Rin – además esta mañana llame a tu casa y me dijeron que vendrías aquí, pero al llegar al hospital me informaron que solicitaban un médico en la casa de Kagura, pensé que me necesitabas.

-Ya veo – se quedó meditando sus palabras – espera, dabas por hecho que yo estaba lastimada – reclamo al ver como se ponía nervioso – Inuyasha ¿Apostaste con Miroku de que nos íbamos a pelear entre nosotras? – su enojo era palpable ante la mirada divertida de Kagura y la confusión de Rin, al ver el desenvolvimiento de la pareja que discutía.

-Bueno mujer, para todos es muy sabido que ustedes no lo son las mejores amigas que se visitan continuamente – se quedó meditando – a todo esto ¿Porque visitas a Kagura?

La furia quedó en segundo plano para mirar de soslayo a Rin. Pero ella parecía inmersa en sus pensamientos, además nunca imagino, que cuando llamaron a un médico, haya aparecido Inuyasha. Menuda sorpresa se llevaron cuando lo vieron ingresar a la habitación.

Para Kagura era lo mismo, hace mucho tiempo que no veía a Inuyasha y por lo visto había cambiado. Ya que se hizo médico tal y como deseo, incluso se miraba maduro y de confiar, fue una verdadera sorpresa ver esa faceta de todo un medico profesional que atiende ante todo a su paciente. A comparación de sus días de instituto…bueno lo fue hasta que se puso a discutir con Kagome mostrando ese toque inmaduro.

Pero la duda para ambas era ¿Qué hará Rin?

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-A pasado mucho tiempo, Inuyasha – saludo Rin de manera calmada – me alegro de volverte a ver.

Levanto su vista para encararla con la de Inuyasha que centro toda su atención en ella. Algo en ella se le hacía familiar, esa mirada, las complexiones de su rostro, su voz…sus ojos se abrieron asombrados al percatarse de muchos más detalles. No podía ser posible.

-¿Rin?

-Veo que aún me recuerdas – le sonrió.

-¿Porque estás aquí? – mientras con la mirada inspeccionaba el lugar en busca de algo o alguien.

Rin solo atino a bajar su cabeza y sus manos apretar las sabanas que la cubrían pensado que decirle a su cuñado.

-Te diré, siempre y cuando puedas guardarme un secreto.

Inuyasha solo se quedó mirándo sin poder articular palabra, meditando el significado de ese favor que le pedía. Volteo a ver a Kagome en busca de una respuesta pero ella solo miraba a su prima. Regreso su mirada a ella, algo estaba pasando, eso era más que seguro y estaba completamente seguro que su medio hermano era el causante de aquella triste mirada en Rin.

-Te prometo que no haré nada que tu no desees – ella lo miraba asombrada – así que lo que tú me digas, jamás se lo diré.

No era tonto para darse cuenta que Rin estaba escondiéndose o más bien huyendo. Apretó sus manos en puño para controlar su enojo contra Sesshomaru, ese bastardo la hizo sufrir.

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Kagome iba intervenir cuando sintió que era jalada por Kagura que le hizo señas para dejarlos a solas, resignada guardo silencio aceptando que tenía razón, ellos necesitaban privacidad. Ambas abandonaron la habitación dejándolos solos.

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-Entonces me prometes que no te alteraras y sobre todo pase lo que pase no lo buscaras, por favor – haciendo un gesto de súplica.

Inuyasha suspiro resignado, consiente que a partir de hoy estaría atado de manos y que no podría desahogarse, rompiéndole la cara a su hermanastro como él quería.

-Ya te lo dije, te lo prometo Rin – llevando una mano para revolverle el cabello.

-Te lo agradezco Inuyasha – le sonrió aliviada.

El aludido solo pudo enrojecer, tanta ternura en una sola mirada lo hicieron sentir incómodo. Pero pronto alejo sus pensamientos cuando vio en su rostro el atisbo de tristeza y dolor.

Rin no perdía detalle de la mirada de Inuyasha vio que podía confiar en él. Aunque en su interior se preguntaba hasta cuando seria libre de recordar aquel día en que su vida cambio. El tener que revivirlo tantas veces en su memoria para decirlo a aquellos que le prestan su ayuda para que Sesshomaru no sepa de ella y de su hijo. Cerró sus ojos resignada, dispuesta abrir la caja de sus recuerdos una vez más, no tenía mucho tiempo, él vendrá a Japón. Y tiene que ser fuerte, por ella misma y sobre todo por su hijo.

-Entonces confiare en ti, Inuyasha…

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Un mes antes:

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Los pasillos silenciosos del hospital, le dieron la tranquilidad que esperaba encontrar en esos momentos, obvio que para nadie sería extraño verla en tal lugar. Ya que aunque termino sus estudios hace poco, aún mantenía contacto con la administración de las empresas tanto de su esposo como las de su propia familia, sobre todo con los hospitales que estaban distribuidos por todo Londres por parte de la familia Takahashi. Aunque desde su boda sentía que le paso, todas sus responsabilidades y obligaciones a Sesshomaru.

-P-positivo – se dijo con voz temblorosa producto de la emoción al ver la prueba que sostenía en sus manos.

No había dudas todo encajaba…tenía dos meses de gestación.

Con alegría se dispuso a salir del lugar para darle la noticia, al subir el auto donde como siempre el chofer la esperaba, le dio la orden de ir hacia el lugar donde se encontraba Sesshomaru. Cuando el auto se detuvo en el edificio, le pedio que se retirara, ya que estaba segura de que regresaría en compañía de su esposo, al adentrarse al edificio se sorprendió que no hubiera tanta gente, hasta que reviso su reloj y lo entendió, era la hora del receso para la mayoría de los empleados – Perfecto – se dijo. Le daría una sorpresa.

El elevador abrió sus puertas dejándola en el último piso, su corazón latía de emoción por la noticia que le traía. Por unos momentos se distrajo en el paisaje que brindaba los imponentes edificios junto al bullicio de la ciudad a través de los grandes ventanales.

Pronto llego a la puerta que lo separaba de su esposo, cuidadosamente abrió la puerta sin llegar hacer ningún ruido, era una suerte que un pasillo ocultara su intromisión sin revelar su ingreso por la puerta, más una voz la llego a detener – Está ocupado – pensó. Se dispuso a retirarse y esperar, cuando la voz llamo su atención.

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-Vamos Sesshomaru acéptalo tú no amas a tu "esposa" – capto la voz de desdén cuando la nombro – si te casaste con ella es por tu ambición al poder – afirmo.

Maldita, como se atreve a cuestionar a su esposo con esa mentira.

-Tu no amas a nadie, solo usas aquellos que te podrán beneficiar – escucho una risa de burla.

-Celosa – ¿Por qué su voz sonaba sarcástica e incluso tenía un tinte divertido? ¿Por qué no la corría? se dijo.

-¿Celos? – parecía que se divertía por aquella afirmación – En realidad me da pena tu "mujercita" pensando que se casó con un caballero de brillante armadura y no es más que un monstruo, una bestia que no tiene corazón – ¿Porque habla como si lo conociera?

Fijo su vista en el espejo que estaba en la pared donde refleja el escritorio donde se encontraba Sesshomaru, por el ángulo no podían verla. Pero ella podía ver las expresiones de su esposo, así como también a la mujer que estaba recargada en la esquina de su escritorio. Su corazón se quedó paralizado cuando vio la expresión de su esposo, estaba sonriendo pero aquella mueca hizo que se le congelara la sangre dejándola paralizada.

-Tienes razón – su corazón se detuvo por segundos y lágrimas se acumulaban en sus ojos – yo no quiero a Rin – se llevó una mano a su boca para que ningún sollozo escapara de sus temblorosos labios al igual que su respiración agitada. Y para que tampoco supieran que ella estaba escuchando tal cruel revelación.

-Eres un maldito bastardo – rió con descaro – por eso me dejaste por alguien como ella – afirmo – aunque bueno, si me encontrara a alguien como ella con tantos ceros a la derecha no me importaría sacrificarme.

Temerosa vio por el espejo como Sesshomaru no contestaba, su mirada se mostraba neutra era imposible de saber lo que pensaba, era tan fría como muchos afirmaban como agujas de hielo.

No lo soportaría, ser la burla de ellos – Jamás – los enfrentarían dándose su lugar. Con fuerza se quitó el anillo de su mano izquierda dispuesta a dar la cara, más se detuvo cuando la desconocida continuo.

-Por eso te digo, divórciate de ella – se apoyó en el escritorio – y cásate conmigo sabes que si nos unimos seremos mucho más poderosos en toda la economía de Londres.

-Hmph, quien te dijo que me apartare de ella – le espeto con altivez, su tono de voz era diferente.

Se quedó paralizada en su sitio, entonces solo la miraba como una ficha para cumplir con su ambición, todo su enojo se fue con la primera lágrima que derramo seguida de muchas, esto no podía ser cierto, se dijo mientras poco a poco sentía como su corazón se rompía

¡Con qué clase de hombre me case!

-Ohh ya veo, para que divorciarse y solo quedarse con una miseria, si puedes quedarte con todo – escuchar esas palabras le hizo sentir escalofríos que recorrían todo su cuerpo – es cierto que aquella fortuna es compartida…pero las hermanas Higurashi no están interesadas y voluntariamente se hicieron aún lado, eso nos deja con el par de hermanos, los eliminaras.

Se cuerpo temblaba, el no sería capaz ¿verdad? Un pitido se instaló en sus oídos incapaz de oír más, sentía que se desmayaría, inconscientemente llevo sus manos a su vientre, si él quiere quedarse con todo el poder ¿Eso significa que su propio hijo sería un estorbo? Tiene que ser una mentira, él no es un ser desalmado para atentar contra una vida y menos de su propio hijo. Esa mujer miente...pero entonces ¿Porque él no lo desmiente?

Su vista se enfocó en el espejo y su mirada no podía creer lo que vio en su esposo, sus labios mostraban una sonrisa cruel, despiadada confirmando aquella descabellada idea de esa mujer. Sus ojos se abrieron asombrados cuando él se levantó de su asiento y llegar hasta ella para ver como la sostenía de los hombros. Sus rostros estaban muy cerca, su vista nublada no le permitió saber si ellos se estaban besando o intercambiando palabras. Pero ya no le importó solo quería desaparecer, sin darse cuenta que el anillo que sostenía de su palma resbalo para caer en la alfombra sin hacer ningún ruido, mientras en su mente repetía toda la escena mientras su cuerpo se movía hacía la salida de manera silenciosa, se sentía destrozada por dentro

- ¿Por qué? - Se dijo.

Se sentía que estaba muriendo conforme avanzada del largo pasillo, se le dificultaba respirar y todo se volvía borroso, pronto llego a los elevadores. Se sentía muerta en vida, cuando el elevador cerró sus puertas alejándola de aquella oficina, sintió que sus piernas se le doblaban y más lágrimas caían al igual que el temblor en todo su cuerpo. ¿Por qué no desmentiste nada? Se dijo. En lo que tenía de conocerlo muchas veces se llegó a sorprender que con solo una mirada podía comprenderlo pero ahora, aquel ser que era su esposo era otra persona, era frio y cruel…un demonio.

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"…yo no quiero a Rin…"

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Basta, porque su mente le recordaba aquellas palabras, tan frías, tan crueles pero que sonaron tan verdaderas.

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"…los eliminaras"

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La voz de aquella mujer afirmando ese plan tan descabellado pero que tenía ciertas verdades, sus primas no estaban interesadas en nada de los negocios además de que ellas solo tenían cierto control de las acciones de los Higurashi pero solo su hermano y ella estaban incluidos en el patrimonio de los Collier, entonces no solo su hermano estaba en peligro, sino también ella y su hijo. Ya que hasta ahora se daba cuenta que practicamente Sesshomaru tenia casi el absoluto control de todo.

-Mi hijo – susurro débilmente.

No, él no lo dañara, no lo permitiré.

Las puertas del elevador se abrieron dejándola en el recibidor, poco le importo que la poca gente la viera, corrió a toda velocidad, tenía que alejarse, estar lo suficientemente lejos de aquel demonio disfrazado de ángel.

Su mente era un caos, todo tenía que ser una mentira pero entonces ahora comprendía muchas cosas, el por qué se mostraba distante en cuanto cumplieron los primeros meses de casados. Tantos recuerdos, tantas imágenes que no daba crédito que todo fue una mentira, tan ajena estaba de la realidad que no se percató que alguien le alzaba el rostro, tampoco cuando la llevaban a otro lugar

Aunque la verdad duela, enterarse que has vivido una mentira es mucho peor y desgarradora. Pero al igual que ese dolor, es peor saber que en su destrozado corazón aún lo ama, por más que su mente le recuerde tal cruel realidad.

Desde ese día su mente la mantuvo perdida en medio de sueños y pesadillas de crueles realidades, pequeños detalles en su relación que nunca tomo en cuenta y que en aquellos tiempos lo justificaba pero que ahora sin la venda en sus ojos, lo veía claramente.

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Cuando pudo reaccionar, fue una sorpresa encontrarse en la casa de su suegra, nunca se imaginó parar en tal lugar.

-Vaya por fin reaccionas – vio la misma mirada ambarina de aquel que la daño y no pudo evitar estremecerse de miedo – tranquila, estoy de tu parte.

-¿Por qué?

-Has causado mucho revuelo en tan solo cinco días, todo Londres está buscándote – abrió sus ojos por la noticia – es obvio, que no quieres ver a mi hijo.

Bajo la cabeza y sus manos enredaron las mantas que la cubrían haciendo un gesto afirmativo a la mujer que la miraba.

-¿Le dirás que y-yo estoy aquí?

-Niña, él vino buscarte aquí pensando que te encontraría, para ser más precisa, al siguiente día después de que tu salieras corriendo de la oficina de mi hijo – Irasue vio el temor en sus ojos – descuida no le dije que estabas conmigo.

Rin se permitió suspirar aliviada entonces él no sabía de ella. Hasta que una pregunta se instaló en su mente.

-Señora Irasue, dígame –se mordió el labio con ansiedad – ¿U-usted sabía que Sesshomaru se c-caso por i-interés?

-Si

Entonces todo era cierto ¿Esa afirmación de aquella mujer también era cierto? Si permanecía con Sesshomaru ¿Sería capaz de eliminar a su familia, a ella y a su hijo?

-Estoy embarazada – vio el asombro en su suegra así como también la duda del porque se encontraba huyendo de su hijo.

-Ya veo, no me importa que te llevo a huir de mi hijo pero ¿Qué vas hacer ahora?

No supo que responderle se sentía perdida, como si estuviera en el limbo, su mente se negaba a enfrentar la dura realidad. Los días pasaban muy rápido y no hallaba alguna respuesta ¿Ahora que iba hacer?

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Al contemplar las flores de los arreglos de aquella casa, recordó los días de su niñez en Japón. Tal vez lo mejor sería desaparecer hasta que su hijo naciera, él jamás sabrá de su hijo, él no lo dañara y tampoco dejara que su ambición arrastre a su familia, luchara.

Pero antes se ocultara de su vida para buscar las fuerzas para hacerle frente, aun cuando se siente incapaz de odiarlo pero ahora tiene alguien por quien luchar, algo que proteger y que supera el amor que siente por Sesshomaru...su hijo.

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Se vio así misma platicando con su suegra y decirle de su decisión, se sorprendió que aquella mujer la apoyara a salir del país sin que nadie se percatara de su salida, se había enterado que Sesshomaru tenía vigilado toda la ciudad. Pero como siempre su suegra era alguien de cuidado, ya que solo le basto un par de llamadas para tener todo solucionado, para su partida. Solo quedaba esperar ajustar los detalles.

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En unas de esas noches que su mente inquieta convocaba sus más felices recuerdos a su lado, que la hacían incapaz de conciliar el sueño, se puso a escribir una carta de despedida para aquel que la hizo vivir un sueño. Sería su último contacto para salir definitivamente de su vida.

Grandes lágrimas recorrían su rostro, sentía que cada recorrido de las lágrimas le quemaba la piel, al igual de cada recuerdo que vivió a su lado y que desgarraba aún más su corazón. Cada letra que escribía sentía que se le iba el alma, sus sueños, sus ilusiones, su mundo entero, todos derrumbados en un solo día, justo cuando se enteró que venía en camino, el fruto de su amor pero que ahora se encontraba sola. Cada palabra, cada caricia, cada beso fue toda una mentira.

Grandes sollozos salieron de ella, lo que en días no se permitió ahora salían desgarrándola por dentro y su mente aún se preguntaba ¿Por qué?

-¿Por qué tuve que conocerte? – sus manos cubrían su rostro en un intento de retener las lágrimas fallando en su intento.

Como duele tener el corazón roto, como duele que la persona que amas sea la que más te lastime, por sus palabras y sus acciones. Aquella noche abrazo su soledad en la oscuridad de la habitación y como único testigo la luna.

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Al día siguiente le entrego dicha carta a su suegra para que la entregara, ya había tomado su decisión. En tan solo quince días después de enterarse de la verdad, regresaría al lugar de sus orígenes, Japón.

"Quizás la distancia me ayude a olvidarte"

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Todos los preparativos fueron hechos, también ella se había preparado llamando a su única amiga, por el momento no estaba dispuesta a involucrar a su familia, mucho menos a su hermano. Él, que siempre la sobreprotegía, ahora era su turno de protegerlo, se volvería fuerte.

Cuando el avión despego de la ciudad de Londres sentía que una parte de su alma se quedaba ahí, toda una vida. A casi un mes de todo lo ocurrido piso suelo japonés, sus labios mostraron una sincera sonrisa – Estoy en casa.

Fue de mucha ayuda que Kagura le brindara su apoyo, mas por temor de que la descubrieran tomo la decisión de hacerse un cambio de imagen y pasar desapercibida en Japón y que nadie pensara que era extranjera. Con esa decisión dejo que su cabello natural regresara de nuevo a su vida.

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Londres, Inglaterra

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Se encontraba en el despacho que estaba en el penthouse revisando los informes que le había entregado Jaken de los movimientos de los Higurashi, aún faltaba mucho para que amaneciera pero se sentía incapaz de dormir además de que ocupaba su mente en otra cosa que no fuera ella. Hasta que el sonido de su celular le anuncio una llamada.

-"Jefe" buenas noches – fue el saludo de su interlocutor – espero no interrumpir su sueño.

-Que noticias tienes Bankotsu – cortó su parloteo.

-Pues creo que esto, no te gustara, un video capturo a la señora Rin de hace días, en el aeropuerto donde tomo un avión privado, no sabemos a qué rumbo se dirigió pero… - pauso para decirle lo siguiente – sabemos quién la ayudo a salir del país, su madre, Irasue Amberdroth.

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Tokio, Japón

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-Al final, tenías razón Inuyasha – termino Rin con la tristeza en su mirada, mas esta vez las lágrimas no fluyeron como en anteriores ocasiones, seria tal vez ¿Que lo estaba superando?

-Ese bastardo – Inuyasha se mostraba tenso en un intento de controlar la furia hacía su medio hermano – ¿Entonces, por eso cambiaste de imagen?

-Ehh bueno e-eso, en realidad esta es mi verdadera imagen, la anterior era costumbre, supongo – sus manos jugaban nerviosamente – desde que había a partido de Japón tenía esa imagen, nunca tuve tiempo de decirle a tu hermano de este detalle.

Ya que ni ella sabía porque nunca le dijo de ese simple detalle, a su esposo. Tal vez, inconscientemente no confiaba en él. Además siempre que miraba ahora su reflejo, una parte de ella se estremecía como si viera a otra persona que le provocaba cierto temor. Quizás por eso, nunca hizo el intento de cambiar en los catorce años que habían pasado, donde apenas podía recordar el motivo. Pero que ahora se encontraba aceptándolo por las circunstancias y de querer empezar de nuevo.

-Entiendo, pero entonces ¿Porque necesitas mi ayuda?

-Eso es porque…Sesshomaru viene a Japón.

Inuyasha abrió los ojos sorprendido, él no estaba enterado de eso, tal vez debería pasarse a la mansión de su padre y hacer una visita para saber cómo estaban las cosas.

-No te pediré que lo vigiles – aclaro – pero sé, que tal vez de conmigo y lo más seguro es que vigile todos mis movimientos. Por eso te pido que mantengas en secreto mi embarazo. Además de que me ayudes en el avance de mi salud y de mi bebe, no podre confiar en ningún médico con la llegada de Sesshomaru.

Sus palabras lo dejaron sorprendido, ya que ella le estaba confiando su salud, a la vez el cuidado de su futuro sobrino. Además de que ahora veía él porqué le pedía su ayuda.

Si en algún momento Sesshomaru la encontraba, la mantendría vigilada y por consecuencia se enteraría de que sería padre y por lo que le conto ahora mismo su hermano era imprevisible. Lo mejor sería que ignore sobre el embarazo de Rin.

-Comprendo tienes mi palabra como médico que nadie sabrá de mi sobrino o sobrina – juro mostrándose serio, como su ética de médico le exigía al igual como hombre se lo juraba.

-Te lo agradezco Inuyasha – le sonrió agradecida.

Quizás el destino se muestre caprichoso uniendo su camino con Sesshomaru pero esta vez no se encuentra sola, a pesar de que su corazón se niega a olvidarlo.

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"…por qué por ti

Respire

El amor que no existía en mí.

Tú habías logrado llegar

Donde jamás, había conocido mi piel,

Ahora mi corazón debe

vivir sin ti.

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Y por fin se revelo el porque Rin se alejo de Sesshomaru TT^TT pero aún falta muchas revelaciones pero sobre todo la otra versión de parte de nuestro querido demonio ;) más todavía él no dirá su verdad jajaja ya que tiene una platica pendiente con alguien :p

Por otra parte ¿Quien seria la mujer con la que platicaba con Sesshomaru? Además habra mas misterios del porque Rin odiaba su actual imagen tendra que ver con sus extraños sueños...mmm esta va para largo al igual que este capítulo XD.

Lo bueno es que ahora tambien contara con la ayuda de Inuyasha(vaya supieron quien atendio a Rin, nah era muy obvio) además de que Inuyasha dio su palabra pero lograra controlarse en cuanto vea su hermano :v

En fin agradezco mucho sus comentarios, así como sus favoritos y follows al igual que se den su tiempo para solo leerlo ;)

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gcfavela : Jajaja me alegra que te encantara como estos dos se añoran con cada día que pasa y tambien tenias razon fue Inuyasha el que llego.

claudy05 : Obvio que no se los quitare muajajaja aún tiene que pagar por sus acciones aunque de por si ya la tiene dificil xD y bueno tambien tenias razon era Inuyasha.

floresamaabc : Pues creeme que los extraños sueños de Rin aun continuaran y más con aquella mujer, eso si Sesshomaru llego aun nivel de negar sus sentimientos lo malo es que la involucrada lo escucho y pues ahora viene un enfrentamiento con su madre :O aunque lo se a mi tambien me encanto la idea de entrelazar sus sueños al mismo tiempo :3

Meaow : Jajaja hasta ahora eres la unica que no culpa a Sesshomaru ¿Sera culpable o inocente? Ademas de que aun continua los misterios referente a Rin ademas me encanta tus teorias pero bueno el misterio por fin fue revelado ahora espera la versión del condenado jajaja XD

Karla664 : Me alegra que te guste y bueno ahora ya revele la causa de su separación y por lo visto Sesshomaru la tiene dificil ;)

Lunera's dream : Hola, me alegra que hayas observado esos detalles de parte de Sesshomaru pero si todo fue un matrimonio por conveniencia por parte de él, pero es obvio que aqui hay más y sip, te dire que Sesshomaru revelara mas cosas cuando le toque su versión, pero aun no jajaja xD. Por otra parte te agradezco mucho los animos y creeme aun falta más.

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En fin nos vemos, se cuidan y pasen excelente día, tarde y noche...^^

Bye.

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