LA NOCHE MAS IMPORTANTE
Solo bastaban unas cuantas horas para la gran ocasión, para Albert las horas transcurrían con una lentitud inusual no podía estar tranquilo su ansiedad era mas grande que nunca cerro por un instante sus orbes y su mente vago a un recuerdo que no había sido de hace mucho tiempo quizás hace mes y medio.
Flash bak
Era una tarde fresca se encontraba en un parque de la ciudad de Barcelona el verde pasto y la naturaleza del lugar le transmitía una tranquilidad inigualable un suspiro escapo de sus labios tan inmerso en sus pensamientos estaba que reaccionó de golpe cuando sintió un pequeño empujón por parte de su acompañante que se encontraba a su derecha.
— En que piensas
— No lo se solo me perdí en la tranquilidad de este lugar
La joven infló sus mejillas notablemente haciéndola lucir adorable – Eso no es verdad estabas pensando en Candy cierto
Un apenas perceptible sonrojo adorno las mejillas de Albert. — Y si dejo esto por la paz.
— Porque acobardarse a estas alturas – protestó mirándolo a los ojos.
— Yo solo tengo miedo de lo que pasé.
La mirada de Albert se torno triste, ella se estremeció al ver esa mirada en Albert una de las cosas que nunca le gustaron fue ver esa mirada, lo tomo de las mejillas para que la mirara directamente a los ojos le dedico una sonrisa sincera provocando que la mirada de Albert se tornará tranquila.
— Sabes que no debes rendir te y mucho menos a estas alturas – término de decir para después darle un dulce beso en su frente
Fin del Flash bak
Abrió lentamente sus ojos y un pensamiento bino a su mente "Ella aun lo veía" un escalofrío recorrió todo su cuerpo "Piensa positiva mente " se dijo así mismo, se fue acercando hasta el ventanal de la mansión de los Andrew donde desde que regreso ambos vivían allí claro en cuartos separados, pero de solo verla todos los días le alegraban su corazón.
/
La joven que estaba al otro lado de la habitación sonrió tranquilamente realmente amaba a Albert pero estaba haciendo lo correcto no quería equivocarse y esta vez quería ser feliz como en el pasado lo fue con EL aunque las cosas no terminaron como ella esperaba.
Solo faltaban pocas horas para la noche mas importante de su vida esa noche todo cambiaría seria feliz al fin cierto, no quiso pensar negativamente mas así que para distraerse comenzó a elegir el vestido mas adecuado para esta ocasión, encima de la cama habían dos hermosos vestidos de noche justo para la ocasión requerida.
(NOTA: No soy muy buena describiendo vestidos así que en algunas ocasiones pondré imágenes)
Se sobresalto un poco cuando sintió que la puerta de su recámara se abría dejando ver a Sophie que entre sus manos traía una bandeja de comida y otra mu-cama detrás de ella.
— Hemos venido para que coma algo de fruta y un jugó.
— También para arreglar la para esta noche – contestó la segunda mu-cama
— Bien – contestó con frialdad haciendo que ambas mujeres se tensaran y se sintieran incómodas ante su presencia
Con incomodidad Sophie se armó de valor para hablar – Ya eligió que vestido utilizara.
La joven que les daba la espalda una vez que la segunda mucama había hablado y respondido a la vez las miro de reojo – Aún no – contestó con indiferencia
— Ambos vestidos resaltan su belleza y... – Pero fue interrumpida abrupta-mente por la joven
— No he pedido la opinión de ninguna de las dos, no solamente es resaltar la belleza si no el poder que tienes a la vez – Término de decir
Las dos mujeres se sintieron peor que nunca ante la arrogancia que reflejaba la joven estuvieron tentadas a responder pero lo único que seguramente ganarían sería que las corrieran sin miramiento alguno, como podía tener dos personalidades a la vez, cuando estaba con Albert su comportamiento era dulce como cuando la conocieron por primera vez, incluso cuando estaba con Archie o Annie pero cuando no había nadie o estaba la tía abuela Elroy su comportamiento era déspota como el de la señorita Eliza y su hermano, cuanto darían por que las cosas fueran distintas pero ella había dejado muy en claro que ellas y el resto de los que trabajan allí no eran más que servidumbre que no podían tener una amistad con los de la alta sociedad como lo era ella.
La joven se giro para verlas y decirles – Acaso no dijeron que me ayudarían, muevan se que para eso se les paga.
Sophie trago duro para poder hablar sin tener que empeorar las cosas – Solo esperábamos sus indicaciones Señorita, no queríamos cometer un error ante usted.
— Bien, me incline por el vestido verde
— En ese caso nosotras nos aremos cargo del resto
No hubo respuesta por parte de la joven solo se sentó en la silla que estaba frente al tocador, cerro por un momento los ojos para poder recordar lo que el le había dicho.
Flash Bak
Dos personas se encontraban en la sala de estar. El se levantó y la tomo del mentón para decirle.
— No por el hecho de que no estuviste con nosotros todos estos años significa que te tienes que seguir comportando como hasta ahora lo has estado haciendo, como una chiquilla mal educada. – Ella solo lo miraba a los ojos – Nuestra familia siempre tiene que dejar en claro el lugar de los que no son como nosotros entiendes. – Solo asintió con la cabeza a lo que a el le molesto bastante. – siempre que te hable tienes que darme una respuesta – Dijo con voz severa
Ella se estremeció en su lugar e iba a hablar pero se de tubo antes de hacerlo ya que sabia que lo único que lograría era titubear así que dejó unos segundos para recuperar ese orgullo que el le había enseñado a manejar — Lo entiendo tío
Fin del Flash Bak
Soltó un suspiro ante eso ya que esa persona era un verdadero controlador y no quería problemas con el que era su familia y si su madre se comportaba igual que el ella tenia que hacer lo mismo después de todo era su familia.
/
Unas horas más tarde ya la familia Andrew y la familia de Ella se encontraban recibiendo a los invitados mientras que las dos personas principales estaban en los últimos arreglos.
Albert portaba un elegante traje color blanco resaltando sus facciones masculinas la camisa era de un azul rey casi a una tonalidad de color negro que hacia juego con sus ojos azules una corbata blanca a juego con el traje y sus zapatos del mismo tono, su cabello que antes era largo hasta sus hombros ahora se encontraba corto haciendo que su melena rubia se viera perfecto ante su personalidad pasible, se acercó a la puerta de la joven y tocó delicadamente esta tres veces hasta que vio como esta se abría lentamente y dejaba ver a dos mujeres haciendo una reverencia mostrando sus respetos ante las dos personas presentes, la joven se fue acercando hasta quedar frente a frente a Albert, que cuando la miro se quedó mudo ante la belleza de la joven, ella portaba el vestido verde con un juego de joyas de oro puro que consistía en un collar, dos hermosos pendientes y un anillo, el cabello perfectamente recogido dejando ver sus hermosas facciones como toda una belleza a punto de florecer.
Una sonrisa se posó en los labios de Albert e hizo una reverencia como todo un caballero esperando por la doncella a que acepte su invitación ante esto la joven imitó la reverencia.
— Te vez hermosa – dijo mirando la a los ojos y a su vez acariciándole su mejilla levante sonrojada
— Gracias – susurro ella avergonzada
Las mujeres que ayudaron a la joven a vestirse y arreglarse decidieron irse en cuanto Albert había ingresado a la habitación no querían ser inoportunas y prefirieron darles privacidad a los dos.
— Nos vamos ya – dijo girándose hacia la puerta y ofreciéndole su brazo, ella no respondió solo asintió y tomó su brazo para poder salir como una pareja muy pronto comprometidos y en poco tiempo felizmente casados.
Recorrieron unos cuantos pasillos solitarios pero disfrutando de la compañía entre ambos, una vez que llegaron al inicio de las escaleras para comenzar su descenso se miraron a los ojos y son rieron mutuamente las luces y reflectores daban a ellos a la vez que la gente que se encontraba en el salón los miraban expectantes, comenzaron a descender las escaleras y mientras bajaban, pétalos de rosas blancas y rojas caían a su paso como una lluvia de rosas, ella lo volteo a ver asombrada a lo que el solo apretó con delicadeza la mano que sostenía con la suya. — Es hermoso – susurro solo para el a lo que solo le contestó con una sonrisa para ella solo para ella.
Cuando su descenso culminó todos comenzaron a aplaudir a la pareja, personas se acercaban a felicitarlos y desearles lo mejor.
El Salón estaba repleto de lo mejor, música clásica que consistía en un piano, violín y chelo, meseros que iban y venían con copas de vino blanco o champán algunos bocadillos y mesas redondas que las cubrían un impecable mantel blanco, sobre esta se encontraban floreros de camelias rojas y blancas alguno que otro tulipán amarillo, copas de las personas que se encontraban sentadas en las sillas que rodeaban las mesas, todo era perfecto ante la vista de todos.
Un joven de aproximadamente 21 años iba caminando rumbo a la entrada del gran salón donde se estaba llevando la fiesta de compromiso, su porte era maduro, su melena castaña la llevaba larga hasta el inicio de sus hombros como siempre la llevaba en su adolescencia, sus ojos azules que a estas alturas se mostraban inexpresivos y fríos como el hielo escondía una profunda tristeza y soledad de solo pensar a lo que se iba a enfrentar lo que sus ojos iban a ver en cuanto cruzara esa puerta tenia que aparentar indiferencia aunque por dentro era todo lo contrario, quería entrar gritando que se detuvieran, decir la verdad pero el único que saldría lastimado sería Albert y eso era lo último que quería hacer, si tan solo se hubiera detenido antes de que todo esto comenzará nadie saldría lastimado pero ya era demasiado tarde y no podía regresar al pasado y corregirlo solo le quedaba afrontarlo, soltó un suspiro para tratar de quitarse la tensión en sus hombros y volver a retomar el camino, traía un traje negro y su camisa de un color crema con el primer botón desabotonado dándole un toque rebelde pero sin perder esa característica elegante, los zapatos igual negros, si se detenía un momento y lo meditaba era como si en lugar de celebrar el compromiso de esas dos personas, se estuviera a punto de presentar ante su propio funeral.
Respiro hondo y entró se quedó maravillado por la decoración del lugar, su mirada se posó en un punto en específico y fue cuando vio a Albert y a Ella bajar de las escaleras ver como se miraban le produjo un malestar el lo más profundo de su ser, si fuera el él que bajara de esas escaleras junto a ella, si esas sonrisas y miradas se las estuviera dedicando a el, negó suavemente ante esa idea, quería convencerse a si mismo de que eso era lo mejor pero no podía ante esa idea.
Se acercó a ellos que le daban la espalda, podía notar como se reían con las personas que estaban hablando y decidido lo tocó levemente en el hombro para poder robar su atención, pudo escuchar un "disculpen me un momento" para que se girase y lo pudiera ver, le dedicó una sonrisa al instante en que supo de que se trataba de su persona.
— Llegaste, amigo – dijo atrayendo lo así el para darse un abrazo
La joven se volteo lentamente así los dos y cuando ambas miradas se cruzaron se quedó petrificada en su lugar, mientras el no pudo dejar de admirar la para solo poder pensar en un "estas hermosa más de lo que recordaba la última vez que nos vimos."
