CAPITULO 3
AUNQUE ESTÉS CON EL
Se separó del abrazo ahora un tanto incómodo por tener enfrente a las dos personas.
- Felicidades Albert, Candy - de solo volver a decir su nombre sentía que la boca se le había secado como si hubiera pasado días en el desierto sin haber podido beber un poco de agua.
- A mi y a Candy nos alegra tenerte aquí cierto querida - dijo para mirarla a los ojos
- Así es mi amor - el se incómodo más de lo debido al haber escuchado esas palabras que no eran para el
- Creí por un momento que no vendrías Terry - comentó Albert colocando una mano sobre su hombro
- El teatro me mantiene bastante ocupado pero no podía faltar a este momento tan importante- mintió en gran parte porque lo que el hubiera preferido hacer era faltar pero quería jugarse su última carta, su última oportunidad antes de tirarlo todo por la borda como años atrás pero esta vez iba a ser diferente pues trataría de refugiarse en el teatro
Otras tres personas se iban ha cercando a ellos, se trataba de dos mujeres y un hombre que venían muy animadamente, la joven que iba a su derecha portaba un encantador vestido rojo escarlata ajustado a su cuerpo dejando ver sus perfectas curvas, su cabello le caía en cascada levemente rizado, portaba unos preciosos pendientes de diamante a juego con un collar sus labios levemente pintados de un rosa pálido, unos zapatos de tacón rojo, la otra joven como siempre su cabello corto hasta por el cuello de un color chocolate lo llevaba levemente recogido, portaba un vestido crema dejando apenas divisar sus perfectas curvas que se esmeraba en ocultar con unos zapatos de charol blancos y sus peculiares anteojos, por último el joven que portaba un excelente traje pulcra mente de un color crema todo a juego y una corbata de apenas una tonalidad grisácea.
- Albert, Candy - apenas en un grito bastante peculiar en el
Los susodichos buscaron con la mirada la voz de Archie, mientras que Terry se giraba para poder los ver.
Las chicas inmediatamente se acercaron a Candy para abrazarla y felicitarla dejando a los chicos en segundo plano, Archie abrazo a Albert felicitándolo al mismo tiempo.
- Me alegra ver los chicos - mencionó Albert
- A mi también y claro también a ti Terry creí que no vendrías - el pudo leer algo más que Archie no se atrevió a decir o por lo menos no en presencia de Albert interpretándolo como un creí que no vendrías por lo que pasó entre Candy y tu hace tiempo. (Refiriéndose a cuando Candy y Terry estaban juntos antes de que el terminará comprometiéndose con Susana.)
- Pues ya vez aquí estoy acaso te molesta - dijo con tono burlón realmente ya no tenían diferencias y se podría decir que tenían una extraña amistad
- Claro no soy yo el que lo diría - dijo con una pequeña sonrisa
- Tal parece que las chicas se olvidaron de nuestra existencia - mencionó Albert con una pequeña carcajada a lo que Archie imitó y bueno Terry trato de hacerlo aunque como buen actor nadie se dio cuenta de su actuación
Las chicas los miraron y era como si ya no hubiera esa tensión que estaba cuando solo estaban los tres.
Annie abrazo a Albert al igual que Patty, para después volver a tomar esa pequeña charla entre mujeres.
Albert vio desde una distancia prudente a George que le hacia señas para que tratasen un asunto que el bien sabía cual y no sería nada fácil. Asintió para confirma le de que lo había visto y que en un momento ya estaría con el para hablar con la tía abuela Elroy.
- Si me disculpan en un momento regreso - Candy se dio cuenta y antes de comenzar su camino lo detuvo del brazo el se giro para verla.
- A donde irás
- Tengo que atender una cosa con la tía abuela Elroy
- Voy contigo
- Estoy seguro que Annie y Patty tienen muchas cosas más de las que hablar - la joven se sonrojo levemente aunque en realidad quería ir con el para no ver a Terry - No tardare, lo prometo - Candy asintió mientras que el se inclinó levemente para poder le dar un beso en sus labios, el contacto de sus labios fue dulce y delicado, se separó levemente le acuario la mejilla derecha con las llamas de sus dedos para volver a emprender su camino.
Archie los miro y se sintió feliz por ambos pero su mirada se posó en Terry que inmediatamente lo noto incómodo y tenso ante la escena y podía saberlo porque el se sintió igual cuando los veía a Candy y a el juntos, así que inmediatamente le preguntó.
- Aún la amas Terry - le dijo en un susurro que solo el pudo escuchar no pudo evitar que su cuerpo se tornará rígido por unos segundos para volver a una posición indiferente, pero como buen actor se metió en el papel que había decidido actuar enfrente de todos los que preguntarán ese hecho.
- Eso ya paso Archie - no pudo evitar que su voz sonara melancólica pero no lo suficiente para que lo notasen
Archie no muy convencido decidió no preguntar más solo para no incomodarlo.
- Me entere que planeas casarte con Annie - dijo Terry para cambiar de tema y se olvidara de seguir preguntando cosas que ante todos ya había pasado cuando en realidad hace apenas unas semanas atrás acabo aunque el no se designaría no aún
- Si así es, pediré su mano en dos semanas
- En ese caso felicidades por ello
- Gracias
Las chicas terminaron su platica entre risitas cómplices y en ese momento un vals comenzó a escucharse para invitar a la gente a bailar.
- Si me disculpas Terry, chicas pero quisiera bailar esta pieza con Annie
Y así se fueron Archie y Annie al centro de la pista, Patty también fue sacada por un caballeroso hombre que ante las insistencias de Candy término aceptando y se fue con el tímidamente a la pista de baile pero justo cuando se percató que la persona que estaba frente a ella era Terry se arrepintió inmediatamente de a ver le insistido a Patty a que saliera a bailar.
Ese era el momento ahora o nunca, no sabía si Albert aún tardaría en regresar o que los chicos una vez que terminará la pieza les volverían a dar ese intimo momento que estaban teniendo, podía ver como ella quería buscar una excusa para alejarse de el así que era ahora o nunca.
Le extendió una mano para que la cogiera pero ella lo veía incrédula ante su acción así que decidió ser más explícito.
- Me concede rías este baile como el último - dijo su voz había sido clara y serena aunque el creyera que no fue así
Candy estaba tentada a rechazar la petición pero más no pudo hacerlo y acepto tomando su mano para que la guiase a la pista.
- Ese vestido resalta tus hermosos ojos verdes - aunque Candy quiso no sonrojarse por ese comentario no pudo así que Terry sonrió satisfecho por la reacción de sus palabras y como el cuerpo de ella le contestaba - Estás segura de esto Candy. - volvió a decir colocando su mano en esa pequeña cintura y atrayendo la a su cuerpo mientras que ella colocaba una mano en su hombro y la que ambos tenían libre sostener la entre sí.
- De que hablas Terry
- Sabes a lo que me refiero
Candy lo miro a los ojos realmente por parte de ella no quería tocar ese tema, por ello se hacia la desentendida.
- Realmente no quisiera hablar de ello Terry eso quedó atrás
- Lo dices como si fuera tan fácil eso no decías hace poco tiempo
Candy se detuvo y lo miro con esa mirada déspota que comenzaba a ser parte de ella, ella ya no era la misma de hace años atrás cuando se encontró con su familia biológica desde ese momento ella dejo de ser la misma.
- Eso fue un error que no cometeré de nuevo - dijo con la vos más fría que nunca se conoció en ella, Terry se quedó a no nado ante la reacción y la frialdad de ella pero lo paso de alto como si nunca lo hubiera escuchado tratando de fingir que ella solo actuaba para no lastimar más a Albert.
" Un error " así era como ella lo veía como un simple error, eso no podía ser, la atrajo más hacia su cuerpo nadie sospecharía que su objetivo era atraer la más hacia su persona que sintiera su cuerpo la necesidad de estar cerca de ella, pudo notar como el cuerpo de ella se estremeció ante esa simple acción sonrió para sus adentros pero lo que ella le dijo lo dejó con un muy mal sabor de boca.
- No se te ocurra hacerlo de nuevo lo nuestro se acabó, lo que hubo ya no existe es verdad te ame pero eso fue hace tiempo al que amo ahora es a Albert.
- Lo dices en cerio si lo amaras como dices no hubiera pasado nada de lo que paso cuando estabas con el y aún más cuando ya le habías dicho que si querías ser su esposa
- Estaba confundida cuando te volví a ver pero después me di cuenta de que no te amo. - dijo separándose de el esa ya no era una conversación amena el se vio tentado a gritar todo y Candy se pudo dar cuenta de eso- Acaso piensas decírselo, harás un escándalo por ello porque dejarme decirte que el único que saldrá perdiendo serás tu, yo puedo negarlo todo además tu que crees a quien le va a creer más a ti o a mi, no tienes pruebas de ello.
- Realmente te desconozco - dijo soltando la sin más se dio la vuelta tenia que irse, tan siquiera para conservar un poco de su dignidad y orgullo no podía más, tampoco quería rogar por algo que ante los ojos de ella solo fue un "error"
Candy se quedó inmóvil y cuando lo vio alejarse de su persona tuvo esa necesidad de querer ir detrás de el, abrazarlo y porque no de besarlo pero antes de que cumpliera su cometido recordó una cosa ella ya no lo amaba quizás solo lo que sentía era deseo pero no era amor el ya no estaba en su corazón el que ahora era dueño de el era Albert era el al que amaba ahora es por ello que no quiso engañarlo más a el y a si misma es por eso que terminó con todo, en ese momento sintió una mano sobre su hombro se volteo para ver quien era. Cuanto tiempo había pasado entre ellos y su plática para que Albert ya estuviera de regreso.
- Le sucedió algo a Terry
- Se molesto - dijo pero pudo ver en Albert la duda del porque se molestaría Terry al menos que se molestara por que ellos se amaran y quisieran casarse antes de que Albert se siguiera formulando teorías que podían ser ciertas se apresuró a hablar - Porque vio a Susana aquí es por eso que se molesto
- Ya veo quizas no fue buena idea a verla invitado no crees.
- Pero Susana es mi amiga no podía hacer eso solo por complacer a alguien que rompió su compromiso con ella. - dijo en un tono serio
- Bien no puedo decir nada al respecto pero no te pongas a la defensiva quieres. - comentó antes de que se pusieran a discutir por algo que ya no tenía importancia en ese momento o por lo menos no cuando era un día tan importante para ellos
- Esta bien, sabes una cosa Te Amo Albert no lo olvides
- Yo también te amo Candy
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Terry estaba tan molesto por lo que sucedió hace apenas unos instantes en el salón junto a Candy que le era imposible pensar con racionalidad ante el asunto.
Pero el problema era que no sabía si estaba molesto con sigo mismo o por la actitud que mostró Candy, estaba cansándose de lo mismo ser el él que termina sufriendo, el que termina arrastrándose a los pies de Candy, el también quería ser feliz, claro al lado de Candy porque para el ella era la dueña de su amor su Julieta, pero tampoco podía ser un egoísta si ella ya no lo amaba tenia que resignarse si ella era feliz el podía intentar ser lo también, aunque se planteara una y otra vez que tenía que sacar la de sus pensamientos de olvidarse de ella siempre llagaba a la misma conclusión ¿Cómo? Aunque estuviera con Albert no podía olvidarla los recuerdos de ellos dos felices se adentraban como cuchillas a su alma recordándole que la Amara aunque este a lado de otro.
Se llevó a los labios la copa que sostenía con recelo en su mano izquierda, podía sentir el licor de wisky quemar su garganta por la rapidez en que lo bebía llevaba buen rato pensando sus acciones, sus recuerdos tanto así que ya había perdido la cuenta de cuantas copas de wisky se había tomado en todo ese tiempo pero tampoco era como si le importara se podía decir que desde que recibió esa invitación del compromiso de ellos dos el alcohol se había trasformado en su más fiel compañía, sabia de antemano que eso solo lo hacia para olvidar no iba a perderse de nuevo en el alcohol, no iba a verse como un cobarde que se escondía tras una botella para perderse así mismo, ya no mas ahora se iba a meter más en proyectos para mantenerse ocupado. Sin embargo solo por hoy iba refugiarse en este solo para apaciguar el dolor de su alma herida, en ese momento pasaba un camarero con bastantes copas llenas y sin ímpetu lo llamó.
— Oye tu – habló con signos de que había tomado de más sin en cambio está aún lucido aunque para el camarero no fue así, sintió lástima algo que solo hizo que Terry enfureciera y chasqueara la lengua, se acerco a el y le arrebató otra copa, este iba a protestar diciéndole que no debía beber de esa manera pero ante la mirada austera de Terry prefirió callar pues viéndolo bien podía decir que era un hombre de buena posición social por el caro traje que portaba y no quería que el hombre hiciera un escándalo y que a el lo despidieran pues realmente necesitaba del trabajo para mantener a su familia así que optó por dejarlo he irse para seguir atendiendo a las demás personas.
Después de lo acontecido decidió irse a tomar un poco de aire fresco, así que optó por salir a alguna de las terrazas del gran salón, no tardo mucho en encontrar una cerca así que a paso rápido se acercó y cuando estuvo fuera el viento lo recibió con un aire helado que hizo que todo su cuerpo se estremeciera aunque no le importó mucho pues eso le ayudó a que el alcohol que ya estaba recorriendo su cuerpo se disipara de golpe, soltó un suspiro y con ello todos sus pensamientos se despejaron y como si el viento le ayudase otra ráfaga de aire lo recibió llevándose al tiempo su mal humor y todo lo que lo atormentaba quitándole un peso a sus hombros de encima, se sintio más liberado y agradecía que ese lugar estuviera solo y alejado de todo el ruido de las personas, podía sentir una extraña sensación de paz recorrer le todo el cuerpo llevó su mirada hacia el cielo y pudo vislumbrar el cielo estrellado y acompañado de una hermosa luna que iluminaba todo el lugar dándole un toque de misterio y romance no pudo evitar que una sonrisa escapara de sus labios en definitiva tenía que dejar de leer historias románticas o de misterio aunque eso no iba a suceder porque su carrera como actor tenia que tratar con esos aspectos místicos si tan solo pudiera ser libre y comenzar de nuevo lo haría sin pensarlo dos veces. QUIERO QUE SEAS FELIZ CON LA PERSONA QUE HA ESCOGIDO TU CORAZÓN pensó volviendo la mirada hacia enfrente realmente quería que Albert y Candy fueran felices no iba a ser egoísta pues si Candy se decide por el no negaría que sería el hombre más feliz pero si el amor de ellos era correspondido mutuamente les deseaba felicidad aunque muriera en el proceso, transcurrió el tiempo lentamente ante los ojos de el, se acercó hasta el límite de la terraza mirando hacia la nada y en ese preciso momento un sentimiento de melancolía lo atravesó repentinamente a quien quería engañar si solo se estaba lastimando así mismo como sobreviviría a no tenerla entre sus brazos, a no volver a sentir sus labios sobre los suyos y sin pensarlo una lágrima traicionera resbaló de su ojo izquierdo como en aquella ocasión cuando la conoció en el barco ese mismo sentimiento le recorrió el cuerpo esa misma tristeza cuando el pensaba que todo había terminado era lo mismo que sentía en ese momento, iba a llevarse la copa a sus labios cuando de momento sintió que se la arrebataban de un solo jalón enojado creyendo que el culpable era el mesero de hace un momento se giro para enfrentarlo y decirle que no se metiera en asuntos que no le incumbían que era su vida y no necesitaba a un metiche más que se metiera en ella ya tenía suficiente con los reporteros y toda esa publicidad en comunicación siempre rondando tras de el pero cuando se giro se quedó petrificado al ver que no se trataba del mesero ni de alguien del sexo masculino si no de...
