Promesas del mañana.

Capitulo 2.

Hermione abrió la última caja que se encontraba en la sala de su nuevo departamento. Había pasado los últimos dos días desempacando y poniendo las cosas en los lugares en que ella quería. Ella esperaba con todo su corazón poder terminar la mudanza hoy y así poder ir a ver a sus amigos al día siguiente. Y con un poco de suerte ellos entenderían porque se había ido.

Quitándose el pelo de la cara, volvió a desempacar. Un pequeño lloriqueo interrumpió su trabajo. Rápidamente dejo de hacer lo que estaba haciendo y fue al nuevo cuarto de su hija, el cual ya tenia todo lo que la niña podría ocupar.

Sirina estaba sentada en su cuna viendo la puerta, haber si había alguna señal de que su madre fuera a verla. Cuando la puerta se abrió y Hermione entro. Sirina empezó a sonreír. Hermione sonrió al escuchar eso, se acerco a la cuna y cogio a la pequeña niña

-Ya debía de haber sabido que querías un poco de atención-dijo Hermione sonriendo- comiste hace una hora, entonces no es posible que tengas hambre ¿Quieres jugar querida? O ¿Prefieres hacer algo?

Sirina abrazo más fuerte a su madre. Sus ojos azules, muy parecidos a los de Sirius, empezaron a ver a Hermione con mucha alegría. Hermione tenía la sospecha que Sirina quería un paseo, y ya que sus brazos estaban cansados de estar desempacando decidió ir a dar un paseo con su pequeña hija.

-¿Que te parece si olvidamos un poco lo de desempacar y vamos de compras?-sugirió Hermione-Hmmm? ¿Suena como un plan? Creo que suena como un plan, vamos a la plaza

Hermione vistió a Sirina y tomo su bolsa sobre la mesa de la cocina, checando que llevara algo de dinero muggle con ella. Salieron por la puerta principal metiéndose al carro. Después de que estuvo segura que el cinturón de seguridad de su hija estuviera bien puesto, se subió al coche manejando a la plaza más cercana.

Hermione suspiro al ver que había mucha gente en la plaza. Había ido hasta ahí, entonces decidió esperar y encontrar un lugar para estacionar el coche. Cuando Hermione vio por el retrovisor se dio cuenta que su hija estaba dormida.

Hermione tuvo una larga búsqueda para encontrar un lugar para poder estacionar el coche, pero después de un rato logro encontrarlo, el cual estaba cerca de la entrada principal lo cual era maravilloso, ya que así no tendría que caminar mucho. Rápidamente se estaciono, después se bajo y saco el carrito de Sirina, la cual metió después de un rato, logrando que no se despertara en el cambio.

Entro a una tienda de bebes y empezó a buscar algunas cosas que le podría comprar a Sirina, adoraba consentir a su hija. Siempre que podía lo hacía, al principio le hecha la culpa al hecho de ser madre soltera pero después se dio cuenta que era algo más que eso.

Encontró 3 conjuntos demasiados lindos como para dejarlos, así que los puso en el carrito para después pagarlos, ya que había decidió pagar vio un juguete que le llamado su atención completamente. Era un gigante perro negro. Lo tenía que comprar! A su hija le iba a encantar!

Agarro el juguete y fue a la caja a pagar. Después de pagar salio de la tienda que estaba llena de mamas y las próximas mamas. Sirina para ese momento ya estaba despierta y tratando de tomar su nuevo juguete, pero al ver que simplemente no podía empezó a llorar, lo cual se detuvo hasta que Hermione la ayudo. Sirina tomo el perro y lo abrazo muy fuerte contra de ella. Hermione sonrió al ver a su hija abrazar con semejante fuerza a su nuevo juguete.

Cuando volteo a su derecha vio la famosa tienda de ropa de mujer en la que ella normalmente compraba, así que se dirigió hacia esa tienda. Inmediatamente vio una blusa de la cual se quedo enamorada completamente. Era blanca sin mangas, simplemente perfecta, así que se la coloco en su carrito, viendo toda la ropa que había. Al final decidió comprar dos jeans y dos blusas más. Pago todo en la caja y salio de la tienda

Sirina estaba dormida abrazando al perro. Hermione sonrió al ver esa escena tan tierna, su hija definitivamente era lo más importante que tenía en su vida. La amaba con todo su corazón y cada vez que la veía se acordaba de Sirius. Sabía que siempre iba a amar a Sirius y a lo mejor algún día le podría decir a su hija la razón por la que le compro ese perro negro.

Hermione decidió que eso era todo por ese día, así que se dirigió hacía la salida de la plaza. Cuando había terminado de guardar todas las bolsas en el coche y de haber puesto a su hija en el coche, escucho su nombre. Cuando se volteo se encontró viendo a una persona que jamás imagino que volvería a ver en su vida.

NOTA DE LA AUTORA:

AVISO: ESTOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN SI NO A ROWLING, todo le pertenece a Rowling y a la Warner.

Hola a todos :)

Bueno como ya les había dicho HE REGRESADO jeje, espero que sigan leyendo esta maravillosa continuación que espero que les guste tanto como la primera. Muchas gracias por la paciencia que me han tenido la verdad estoy muy agradecidos con todos los que se tomaron la molestia de mandarme un review en el último capitulo de Todo mi pasado, creanme que para mí significo mucho.

Bueno no los quiero aburrir con ese tipo de choros, sólo les quiero recordar que voy a subir 2 capítulos cada semana (o antes si los tengo listos antes). Y también quiero pedirles un poco de paciencia con el de "La ELEGIDA"porque digamos que mi inspiración no se ha recuperado de la enfermedad.

Espero que le haya gustado, por favor déjenme reviews, sugerencias, tomatazos, todo es bien recibido JAJAJA.

Hasta la proxima.