CAPÍTULO 7

Cuando ambas mujeres se encontraron la mayor le hizo un ademán a la joven para que se acercara a ella.

- No cabe duda que eres el vivo reflejo de tu madre - comenzó a decir la mujer mayor provocando que la joven se sintiera incomoda por un breve momento - Pero no pongas esa cara no lo dije para hacerte sentir mal - continuó hablando al percatarse que la joven se había incomodado

- Es solo que.. - negando con la cabeza continuó - Es extraño cuando lo dices tú, no me odias cierto - la mujer hizo un ademán a las otras dos mujeres presentes para que las dejaran solas, una las miraba con tristeza mientras Atice las miraba sin entender nada del por que su niña le pedía disculpas a aquella mujer, a los pocos segundos ambas mujeres se retiraron, mientras a la joven gruesas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos, lágrimas que la mujer limpio - No me odias verdad - volvió a decir entrecortada mente temiendo a su respuesta

- No - fue todo lo que ella se atrevió a decir

La joven se hinco frente a ella para susurrarle

- Perdonadme por favor, solo perdonadme - la mujer solo acarició su cabello con suavidad para tratar de calmarla

- Se lo que el quiere hacer contigo - la joven al escucharla su cuerpo de inmediato se tenso

- Co...como lo sabes - pregunto atreviéndose a mirarla a los ojos

- Tengo mis métodos para seguir informada en todo lo que sucede - dijo no dándole demasiada importancia, al mismo tiempo que acariciaba su mejilla con ternura - No volveré a cometer el mismo error que cometí con tu madre - dijo con frialdad pero sin quitar aquella mirada dulce que le dedicaba a la joven

- Error? de que habla - pregunto sin entenderla

- Aun no puedo decírtelo, no hasta ponerte a salvo de el - volvió a decir con seriedad

- No lo entiendo - dijo juntando su entrecejo, la mujer solo le dedicó una sonrisa

- Eres lo único que me queda de mi hija - su voz comenzó a des garrarse haciendo que lágrimas comenzarán a salir sin su permiso, el dolor aún estaba en ella no pudo proteger a su hija y se puso una venda en los ojos para no ver lo que realmente estaba pasando y todo por limpiar un apellido y por lo cual condenó a su única hija, lo único que provocó fue matar a su hija lentamente, sabía que ella no se dejaba vencer por su única hija aquella joven que estaba frente a ella, ese ser que era inocente de todo eso y al mismo tiempo la única que terminó pagando las consecuencias, si a ella podía salvarla quizás cuando llegará su hora podía mirar a su hija a los ojos y decirle que la dejó en buenas manos y que ahora era feliz, fuera de ese dolor que la hundía día a día, ese dolor y sufrimiento que ella debería pagar y no su nieta.

- No quiero cometer el mismo error dos veces es por eso que te propongo un trato - la joven la miro a los ojos sin comprenderla realmente

- Mi Lady no entiendo sus intenciones a donde quiere llegar con eso

- Aun no te eh dicho de que trata todo esto, pero dejarme decirte que todo esto es por tu bien

Ambas permanecieron en silencio, una tratando de averiguar cuál era ese trato de que hablaba la mujer mayor, mientras que la mayor trataba de analizar una manera de plantearle sus intenciones a la más joven y de que ella aceptara a su vez,

- Mi niña no comprendo porque cancelas tes tu compromiso con el, si hubieras seguido con eso lo que el te esta obligando que hagas jamás hubiera sucedido - la joven se tensó al escucharla hablar sobre ello

Separándose de la mujer se levantó para alejarse lo suficiente cerrando los ojos se armó de valor para responder

- Ambos hubiéramos sido infelices.

- Pero tu lo amas. - replicó la mayor observando cada una de las reacciones de la joven

- Quizás en su momento lo ame pero mi amor por el no era de esa manera al que se le ama a un hombre, por eso decidí dejar todo para verlo feliz realmente, no quería atarlo a mi lado por un compromiso arreglado o solo para salvarme a mi misma cuando el ya me a salvado más de una vez - esto último lastimó a ambas y una lágrima traicionera escapo de aquellos ojos de un azul tan intenso amenazando a una tormenta de dolor.

- Si te propusiera la única alternativa que tienes en estos momentos para no hacer lo que el quiera la aceptarias.

- La muerte es lo única solución que me libraría de todo. - mencionó con eje de dolor y amargura.

La mayor al escuchar esto se asustó de que realmente fuera capaz de hacerlo, ella quería salvarla mientras que ella solo quería morir para aliviar su dolor, jamás iba a permitir eso, ella la salvaría quisiera o no.

- Como puedes decir aquello - replicó un tanto enojada y asustada al mismo tiempo

- Mi único castigo es estar viva para que nunca olvide lo que pasó de que yo...

Las palabras no se completaron ya que la mayor se levantó rápidamente y la abrazo protectora mente, si tan solo pudiera decir la verdad pero aun no era el tiempo primero la pondría a salvo fuera del alcance de ese hombre al que equivocadamente aceptó como su familiar.

La joven quería resistirse pero ya no podía, tres años en los que había estado sufriendo sola sin la oportunidad de desahogar su dolor con nadie, Atice era su confidente SI pero hasta cierto punto jamás le contaría lo que realmente sufría no quería que se desilusionará de ella y que la viera como lo que realmente era, eso jamás no quería perder lo único que aún le quedaba y los pocos que conocían su verdadero dolor no los podía ver no sin ponerlos en riesgo y eso jamás pasaría. Así que en ese abrazo dejó ver su dolor deshaciéndose al fin de todo el dolor que la estaba consumiendo mientras las mayor trataba de tranquilizar la lo mejor que podía.

Tomándola con delicadeza colocó sus manos en las mejillas de la joven.

- Quiero que aceptes lo que te diré y no quiero escuchar un no como respuesta - para luego acercarse a su oído y poderle susurrar su propuesta para librarse de lo que planeaban hacer con ella.

La joven al escucharla no pudo evitar asombrarse por lo que le estaba diciendo.

- Esta consiente que eso es una locura verdad - dijo sorprendida no creyendo lo que le había propuesto

La mayor sonrió apenas perceptible ya tenía en cuenta que ella probablemente se pondría así soltando un suspiro la miro a los ojos para decirle

- Se que lo es y también se que es un riesgo todo esto pero es lo único que nos queda, tengo todo listo solo tienes que aceptar y podrás ser libre después de todo esto

- Yo no puedo hacer eso, además, usted estipuló que yo soy la única heredera y el no puede tomar decisiones una vez que yo asuma todo, pero también que debo casarme con alguien que sea de familia noble o que hubiera pertenecido a ella, para que yo pueda recibir la herencia...

La joven iba a seguir hablando pero la mayor la silencio con una mirada

- Lo se y todo eso lo hice para protegerte pero esa mujer Rebeca le lavo el cerebro a Takajiro y el cayó en las intenciones de ellos, y terminó aceptando su propuesta por que ambos terminan ganando

- Puede haber otra alternativa si cuento con su apoyo yo..

- Es la única solución - sentenció

La joven sabía perfectamente que ella tenía razón pero ella no podía hacer eso simplemente no lo podía hacer

- Piensa en ti y no en ellos, con esto puedes encontrar tu libertad de el- volvió a decir después de un silencio tenso

Libertad, acaso eso era posible, quizás se podría librarse de su padre y de sus ataduras con el, pero no de eso en el cual su alma era esclava del dolor aquello la perseguiría por siempre incluso después de morir.

Cerrando los ojos para meditar un poco, se decidió, era verdad todo eso era arriesgado pero valía la pena intentarlo después de todo ya no le quedaba más que perder.

- Bien, quiero saber todo el asunto - dijo al fin con una frialdad intangible, si era su única salvación a todo eso no le importaba utilizar a personas en el proceso si eso significaba ser libre aunque esa libertad solo fuera momentánea y pudiera rozar la con las yemas de los dedos lo haría aunque jamás la tendría como tal

Después de hablar detalladamente todo el asunto de aquella propuesta la joven quedó sorprendida como era que lo había planeado todo la mayor si lo veía bien aquello no tenía tantos puntos débiles solo tenía que convencer a esa persona para que todo saliera como lo habían planeado.

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Al día siguiente la joven se encontraba en su habitación realmente estaba nerviosa todo lo que le dijo su abuela ayer por la noche la había dejado sorprendida, cuando terminaron de hablar sobre el asunto la mayor comenzó a sentirse mal a lo que de inmediato ella grito el nombre de la mujer que siempre acompañaba a su abuela.

Ella se quedó estática al ver a la mayor postrada a ella pidiendo perdón y gritando el nombre de su madre, de solo recordarlo le dolía en lo más profundo de su ser y lo que pasó ese día comenzaba a saltar su mente haciendo que ella llorara, aún podía escuchar los gritos de la mayor pidiendo perdón al aire y al mismo tiempo a ella misma para luego volver a gritar a la nada y a todo pulmón hasta desgarrar se la garganta PORQUE MATASTE A MI HIJA aquellas palabras aún taladraban su mente provocando que ella se sintiera mal comenzando a tener también una crisis emocional Atice tuvo que sacarla de allí de inmediato preocupándose por la salud de ella y aunque se muriera por saber que había sucedido no se atrevía a tocar el tema de lo que había pasado en esa habitación.

Tuvo que convencer a Atice de que ya estaba bien pero realmente no lo estaba y eso provocó que cuando quedó sola y quiso descansar a la hora de cerrar los ojos recordara lo que tanto quería luchar, lo que quería olvidar pero que la perseguía al mismo tiempo sin importar que tenía que aprender a fingir que nada pasaba cuando por dentro era un torbellino de dolor y sufrimiento que había aprendido a fingir frente a todos.

Los nervios estaban a flor de piel en la joven provocando que comenzará a caminar en círculos por toda la habitación si seguí así estaba segura que iba a formar un gran hoyo en el suelo, pero simplemente no podía controlarlo ¿SI NO ACEPTABA? ¿ QUE HARÍA ENTONCES ? esa propuesta era un arma de doble filo para ella tenía que pensar en algo si las cosas no salían como la mayor le había dicho.

De solo recordar las palabras de la mayor hacia que sus nervios se agrandaran "LO VERAS MAÑANA ASÍ QUE PREPARA TE"

Hoy era el día tenía que verlo y convencerlo a cualquier costo, respirando con más tranquilidad se detuvo frente al espejo de cuerpo completo que estaba en su habitación pudiendo ver su reflejo en este, su rostro lucia más pálido de lo normal y si lo detallaba mejor podía percibir se unas pequeñas bolsas en aquellos ojos azules, visualizo en el espejo su vestimenta reparando en lo que portaba esa mañana, que consistía en un sencillo conjunto de una camisola blanca y una falda con tirantes de color azul marino que a simple vista se veía como un vestido, para complementar su vestimenta traía unas balerinas del mismo color que la falda.

Una parte de ella sabia que tenía que cambiarse por algo más formal, aunque prefería salir con aquel sencillo conjunto no podía hacerlo y menos para lo que planeaba hacer, arrugando su entrecejo se acercó a paso lento a su armario, fijándose en la gran cantidad de vestidos, soltando un bufido denotando su frustración recorrió con la mano cada uno de ellos, deteniéndose en uno en especial. El vestido no era ostentoso y era perfecto para la ocasión,

Decidida con lo que se pondría, decidió relajase tomando un baño. Llamando de inmediato a Atice para que fuera a su habitación, cuando escucho que alguien llamaba a su puerta de inmediato supo que era ella.

- Adelante

Al escucharla, la puerta se fue abriendo lentamente dejando pasar a la mujer.

- Me llamaste - pregunto fijando su mirada en la joven para después pasarla en lo que había sobre la cama en el cual se hallaba el vestido, intuyendo lo que se aproximaba en algunas horas. - Es hoy - pregunto con seriedad.

- Así es - contestó con tristeza sin mirarla a los ojos, a pasos silenciosos se acercó a la joven para después colocar sus manos sobre los hombros de ella, al instante en que sintió sus manos sobre ella se sobresalto un poco al estar tan distraída, se giro un poco solo para darle una sonrisa para que se tranquilizara.

- Todo saldrá bien - le dijo para que se relajara

- Podrías prepararme el baño, quisiera relajar me con velas aromáticas

- Claro, estará listo en 10 minutos

Solo asintió a lo que había dicho Atice, a lo que la mujer se alejo para preparar todo

Después de 10 minutos Atice salió del cuarto del baño, indicándole que ya todo estaba listo.

La joven al ver que ya todo estaba listo se fue al cuarto, para luego irse despojando de su ropa, a paso lento se acercó a la tina que estaba llena de burbujas, respiro hondo llenando sus fosas nasales de un olor a flores silvestres con un poco de canela, aquello la hizo sonreír y cuando decidió meterse a la bañera, el contacto del agua sobre su piel la hizo relajarse lentamente.

— Quieres que te ayude - pregunto desde la puerta abriéndola un poco para asomarse y ver a la joven.

— Puedo yo sola, podrías traerme un poco de fruta y un jugó por favor

— Claro

Eso fue lo último que dijo para cerrar la puerta y comenzar su descenso a la cocina para poder preparar lo que le había pedido.

Mientras la joven al escuchar que la puerta se había cerrado soltó un suspiro para luego hundirse más en la tina, con una esponja y un poco de jabón decidió lavarse el cuerpo con delicadeza y tomándose su tiempo aún era temprano para la hora en que lo vería, luego de terminar su aseo salió envuelta en una fina bata de seda mientras se secaba su cabello con una toalla, para salir y comenzar a arreglarse.

Ya en su cuarto toco con las llemas de sus dedos el vestido que usaría para luego alejarse y dirigirse a su armario por ropa interior y buscar que zapatillas usar, una vez ya realizadas estas acciones comenzó a vestirse, muy pocas veces pedía ayuda a Atice para que la ayudará en cambiarse por algunos vestidos que lo requerían, aunque siempre era más en los momentos en los que necesitaba ayuda con el peinado. Una vez ya arreglada volvió a escuchar unos leves toques a la puerta a lo que solo susurro lo suficientemente audible un "pase" para ver que Atice entraba con un carrito de lo que era su desayuno

— Puedes decirle a Ozman que prepare el carro. – dijo cuando Atice colocaba los platos y el jugó en la mesita de la pequeña sala de la habitación

— Por supuesto – contestó de inmediato a lo que la joven solo asintió con la cabeza, en ocasiones no hacia falta las palabras solo con gestos y movimientos podían entenderse sin la necesidad de usar la voz — Quieres que te ayude en el peinado

— Lo llevaré suelto

— Entonces me retiro para poderle decir a Ozman que vaya preparando el carro para poder salir

Y antes de que se diera la vuelta ella le toma su mano para luego decir

— Podrías venir conmigo – dijo mirándola a los ojos

— Claro mi niña – respondió al mismo tiempo en que acariciaba una de sus mejillas para luego depositar un beso en la frente de la joven, con cuidado se fue retirando de la habitación.

Media hora ya la joven se encontraba bajando las escaleras junto con Atice, ya para salir de la residencia en la que se hospedaban en América un estremecimiento recorrió su cuerpo a lo que Atice solo sostuvo su mano tratando de brindarle fuerza a lo que ella solo agradeció en silencio

El chofer ya las esperaba en la puerta, a lo que como era debido hizo la reverencia como el protocolo lo estipulaba y al mismo tiempo les abrió la puerta para que pudieran subirse, y luego por último el

— A donde las llevaré mi Lady

— A la casa de una vieja amiga de mi madre

No tuvo que decir nombre alguno de a quien se refería pues el chofer supo de inmediato de quien hablaba, en ocasiones la visitaba y el era quien estaba a su disposición para llevar la a donde ella quisiera, además el era una de las pocas personas que le era fiel y no decía nada a su padre llegando a ser un leal confidente y además de ser el esposo de Atice, por ello no necesito más para comenzar el trayecto hacia ese lugar, mientras avanzaban el bello paisaje de los árboles iba disminuyendo para comenzar a adentrarse a la ciudad viendo casas y alguno que otro local comenzando a abrir, ver como la gente iba de aquí a allá y después de una hora comenzar a ver residencias de famosos actores unas eran demasiado ostentosas y grandes otras solo se adecuaban a los gustos de las personas, hasta que Ozman dobló en una esquina quedando frente a frente de la residencia a la que iban.

Una vez estacionado el carro Ozman les abrió la puerta del carro para que ellas bajaran y al mismo tiempo realizando la reverencia correspondiente hacia su persona, Atice de inmediato le dio la capa para que se la colocará a lo que ella así lo hizo, una vez frente al portón de la residencia Atice se encargó de tocar el timbre, solo fue cuestión de 5 minutos para que la puerta fuera abierta dejando ver a una mujer de unos 45 años aunque se veía mucho más joven de lo que aparentaba su edad.

— Al fin llegas Anaisha – dijo con su melodiosa voz cuando la vio

— Llegó tarde – mencionó un poco preocupada de que El ya estuviera

— Oh! No querida ese hijo mío aún no llega, pero por favor pasen – dijo haciéndose a un lado para que pudieran entrar

La joven se giro un poco solo para asentir con la mirada a Ozman de que podía retirarse a lo que acató la orden silenciosa de la joven.

— Quieren un poco de té – pregunto adentrándose a la sala

— Si – contestó la joven por las dos sentándose en los sillones de caoba

La mujer hizo una petición a una de sus empleadas para que trajeran un poco de té

— Te haz vuelto toda una mujer – dijo con una sonrisa para luego de que la mujer llegará con el té y comenzar a repartirlo concluyo – Eres el vivo reflejo de tu madre

Anaisha al escuchar esto último apretó ligeramente la taza que yasia en sus manos y con una fingida sonrisa que a todos engañaba que era auténtica respondió ante lo que había dicho

— Gracias

Para luego comenzar a hablar de diferentes cosas en lo El llegaba, en donde Atice también participaba animada mente en la conversación

— Quieres esperarlo en el estudio – pregunto la mujer de un momento a otro – Para que tengan privacidad de lo que van a hablar – concluyo con una sonrisa coqueta

— Sería lo mejor – contestó

— Bueno así me quedo con Atice y me sigue enseñando aquella receta de pay de manzana o de naranja

— Será todo un placer enseñarle

— Sabes donde queda el estudio verdad

La joven solo asintió y antes de que cruzara la puerta para ir al estudio pudo notar como la mujer se acercaba a ella para decirle algo

— El puede tener un carácter frío cuando hables con el pero es porque esta lastimado por lo que sucedió con ella, yo realmente me equivoque en confiar en ella – dijo en un susurro solo para que ella lo escuchará

— No se preocupe por eso, todos reaccionamos de diferente manera cuando se tratan de esos asuntos

La mujer solo asintió para dejar ir a la joven, cuando entró a la habitación se volvió a colocar su capa que se había quitado cuando estaba con las dos mujeres, se acercó a la ventana para luego observar el hermoso jardín que tenía se quedó tan absorto en sus pensamientos que no supo que tanto había transcurrido de tiempo hasta que escucho la puerta abrirse y en el proceso escuchar el sonido de unos zapatos y la puerta cerrarse tras de si.

Su cuerpo se puso rígido de solo pensar en lo que ocurriría al mismo tiempo que era un manojo de nervios aunque no se notaba realmente.

Girándose se enfrentó a la mirada de esa persona y en momentos como estos agradecía que portaba la capa que cubría su rostro para comenzar a jugar el papel que iba a desempeñar con un pequeño carraspeo de su garganta se decidió a hablar antes de que el lo hiciera

— Llega tarde joven...