Hola! Lamento mucho por no actualizar más este fanfic, pero aquí traigo un capítulo más. Antes que nada, las razones por las que no actualice la historia fue porque no tenía ideas, también fue por los estudios y problemas de salud que he tenido, y la más viable creo que es por el inmenso avance de estos últimos meses del anime. Pero eso no importa. Ahora aquí tienen un capítulo más, espero que les guste.


Capítulo 2: Una reunión con el destino parte 2


El sonido de la campana y el timbre anunciando el fin de ese día lectivo, todos en la clase 1-A juntaban sus cosas mientras hablaban entre ellos. Sin embargo, Midoriya no sabía si hablarlo con alguien acerca de lo que llego a escuchar a mitad de clases o simplemente guardárselo, pero, cuando paso por el escritorio del docente notando que Aizawa acomodaba sus papeles con algo de demora.

- Piensas decirme algo, Midoriya – Da un respingo cuando escucha la voz tan áspera del docente, ya que este abandono su tarea para esperar su respuesta.

- Etto… Etto… - Pasa saliva algo temeroso por decir algo fuera de lugar y también que el docente lo tomase por paranoico, pero al tragar algo de saliva, junta algo de valor cerciorándose simuladamente que todos hayan salido del salón, para posteriormente mirar al docente fijamente y decidido de expresarse como se debe – No sé si este bien Aizawa-sensei con lo que le diré, pero a mitad de su clase escuche ha alguien pedir auxilio o ayuda, pero… Como estaba en clases no quise interrumpir y alarmar a todos con algo que escuche en mi mente, dudaba en hacerlo, pero… - Devuelve su mirada percatándose que el hombre de cabellos largos hasta por debajo de sus hombros lo miraba algo asombrado – Aizawa-sensei ¿Acaso dije algo que le molest…. - No pudo terminar ya que el adulto escondió su mirada tratando de calmar la gran necesidad de salir corriendo para ayudar a esa persona, dado que intuía que lo esperaría hasta que saliera, pero parecía ser que no fue así.

- Midoriya, quiero que me hagas un favor – Cambia su semblante por uno serio ya intuyendo de que lo comentado por él tenía veracidad, sin embargo, mantenía ese temor de que sea algo muy grave – Ve al despacho del director en compañía de All Might y cuéntales lo siguiente – Busca con desespero un papel para escribir algo en él, ya que recordar lo que su esposa le dijo con respecto a lo que esta estaba indagando por su lado, cosa que en cierta manera pareció contenerse debido al miedo de ser reprimida por el oficial de policía – También diles lo que me dijiste, haz eso y no te atrevas leer ese papel o puedes meterte en graves problemas – Acto seguido toma sus cosas para salir del salón cargando con esos sentimientos de rabia dado que le era difícil lidera con los problemas de su matrimonio y cosas del pasado, en cierta manera, lo de querer tener una vida normal como todos le era casi imposible, pero en una parte debía aclarar muchas lagunas de sus sentimientos hacia la única mujer que se atrevio decirle lo que sentía.


No recordaba con exactitud lo que paso antes y recientemente, abre sus ojos con algo de pesadez en sus párpados hasta ver totalmente borroso lo que estaba a su alrededor, era tan difícil de dar con certeza el lugar en donde estaba ella. Deja salir un suspiro volviendo a cerrar sus ojos, trata de recobrar el conocimiento cuando en un sobresalto, hechos violentos de su pasado comenzaron ha arrematar contra de ella, su respiración se torno completamente agitada, de sus ojos comenzó a brotar una gran cantidad de lágrimas hasta el punto de sentir como su corazón poco a poco se contraía en su pecho, pero en cierta manera la risa de alguien, las hermosas palabras de una mujer que le costaba identificar y de escuchar el regaño de una persona hacia otra, hasta que no pudo más y se dejo desfallecer una vez más.

- 15 años atrás -

Avanzaba por el pasillo vistiendo aquel uniforme de aquella academia a la que tanto había deseo pertenecer, agradecía a sus abuelos paternos de que la recomendaran para dar el examen de admisión a la Academia U.A., dicha institución a la que aceptaban aquellos que eran merecedores de ser llamados heroes. Había dado con el salón número 1-A, esboza una sonrisa pero esta se borra cuando escucha tras su espalda el sonido de un globo explotar, cierra sus ojos para así darse la vuelta no sin antes dejar salir un insulto en francés.

- Maudit cochon (*)– Susurra mientras se daba la vuelta para así mirar muy furiosa aquel chico más alto que ella, de cabello corto y de color verde lima, su mirada color miel chocaban con sus ojos celestes hasta que el alguien también se detiene y los mira algo disgustado.

- ¿Van a entrar o simplemente pasaran toda la mañana siendo la piedra en el camino de otros? - Los dos chicos que se fulminaban con la mirada se giraron, la muchacha de largos cabellos negros como la noche se quedo totalmente petrificada al ver aquel chico.

- Lo siento mucho, tenía pensado en ingresar al salón sino fuese que alguien este a escasos centímetros de mi cabello comiendo goma de mascar – Agacha su mirada totalmente avergonzada cuando aquel chico la miraba totalmente neutral, sin embargo, alza un poco su rostro para apreciar que continuaba ahí.

- Es mejor que también usted ingrese al salón, no quiero ser reprendido en el primer día por una chica rara – Con escuchar como la llamaba se quedo algo shockeada, pero una mano opuesta le dio unas palmaditas en su hombro para así invitarla a ingresar.

- Perdónalo es un poco cortante a la hora de hablar con otros, pero – Esboza una sonrisa algo agradecida los ánimos de aquel chico que desconocía su nombre – siendo tu una chica interesante podríamos llegar a ser buenos amigos, por lo que a mi respecta, mi nombre Hizashi Yamada, es un gusto conocerla – Deja salir una risa tímida para así los dos ingresar al salón prácticamente dándose la clara atención de los otros presentes, aquello no le impidió de ser amable.

- El gusto es mio Hizashi-kun, y mi nombre es Xania Oshikubo – Se presento algo tímida y con un leve temblor en su voz, dado que le costaba relacionarse con otros estudiantes, ya que hacía un año que estaba en Japón y la mayor parte de su crianza fue en el extranjero.

- Veo que tu tono es extranjero, me gusta, sin embargo eso amerita facilitarte las cosas por aquí Xania-chan – Asiente con una gran sonrisa para así ambos ir hasta el fondo para poder hablar con más comodidad, ya que le gustaba la idea de poder hacer amigos con personas consideradas.

- End Flashback -

A las pocas horas, se remueve algo incomoda en donde estaba para así despertarse y dar con que a su costado estaba su hermano menor descansando, suelta un suspiro tratando de saber que sucedió para así dar con esa dulce escena. No obstante, su mirada se dirigió en la puerta de aquel cuarto donde esta, se abría dando paso a su esposo que la miraba algo agradecido de verla.


- Veo que despertaste, me alegra que estés consciente – Suelta una risa ante el cumplido agacha un poco la cabeza demostrando prácticamente que se había encantado por el detalle, ya que verle traer un gran tazón de arroz con verdura salteada y con pedazos pequeños de pescado revuelto en el arroz.

- Lo estoy a pesar que desconozco lo que me sucedió, como llegue aquí y porque Xavier duerme prácticamente arriba mio – Le comento mientras se acomodaba mejor en la cama logrando que su hermano menor se despertara en un sobresalto, le esboza una sonrisa demostrando que se tranquilice.

- Hermana, ¿Estas bien? ¿Quieres más almohadas para estar cómoda? - Aizawa le propino un golpe en la cabeza para después hacerle una seña para que se marchara del cuarto que ellos dos compartían, además, el menor le miraba algo enfurruñado para así salir del cuarto dejando a esos dos a solas.

- Jaja, no debiste propinarle un golpe, ya demasiado hizo con quedarse a mi lado durmiendo – Le reprende mientras juntaba sus manos para agradecer por la comida, toma los palillos y comenzar a degustar su platillo.

- Lo sé, pero eso no justifica el hecho de que tu te hayas ido de la academia a pesar de las circunstancias tan desagradables que estan pasando haya afuera – Frunce el ceño para así guiar su mirada a su esposo con la intensión de poder saber porque le recriminaba algo que no se acordaba, antes de decirle algo medita con respecto a lo ocurrido cuando salio de la academia y en eso pudo dar con los hechos.

- En verdad que lo siento mucho Aizawa-kun, yo no quería irme tan fácilmente, tenia pensado en darme una vueltita y regresar, pero – Hace silencio tratando de buscar las palabras correctas para no sonar como víctima, detestaba ser siempre salvada por su marido y más preocuparlo – me tomaron desprevenida lo que pareció ser alguien encapuchado en compañía de otros encapuchados, pensé que era uno de nuestros ex-compañeros de academia por la manera con la que se dirigía a mi, sin embargo, me tomo por los hombros un Nomu con alas, de ahí no recuerdo que más sucedió conmigo – Cierra sus ojos por demás fastidiado con respecto a la liga de villanos, sabía que en cierta manera era el deber de un héroe profesional, sin embargo, lo que más destacaba en todo eso era el hecho de que un estudiante particular fuese el que escucho el pedido de auxilio por parte de su esposa.

- Mañana empezaras a trabajar como profesora en la Academia U.A. el festival cultural ya concluyo hace unas cuantas semanas, simplemente hay paz y antes de que llegue fin de año, es mejor que partas las clases de psicología y las clases de simulación, dado que estarás siendo ayudada por Trece – Abre sus ojos algo asombrada por la fluidez con la que su marido le decía aquello, se lo pensó por unos minutos para así asentir, deseaba dar clases y como también dar el ejemplo.

- Así mismo lo haré, solamente mañana asistiré para saber quienes son mis alumnos, a quienes coordino y por supuesto quienes serán mis compañeros de trabajo – Los dos soltaron una risa negando ante la tontería que acababa de decir, era mejor verle todo aquello desde una prespectiva de gracia, ya que no hacía bien estar pensando siempre en cosas que lastimarían.


A la mañana siguiente, durante el fin de semana ambos pasaron su día como pareja, dado que el descanso para ella le venia bien y eso que su hermano menor no dejaba de discutir por tonteras con su esposo. Sin embargo, con haber limpiado el departamento y empacado algunas cosas, no pudo contenerse en ir hasta la puerta, porque el timbre estaba sonando.

- La puerta de entrada esta abierta – Notifica ya que maldecía el hecho de que los encargados del edificio no colocaran comunicadores nuevos y con vídeo-cámara, además que la paga de tarifa por los servicios básicos eran muy caros a esas alturas, en cierta manera agradecía que su hermano menor este teniendo un aumento por las regalías al estar trabajando para el ahora héroe numero uno de Japón. En eso la puerta de entrada del departamento se abre dejándola a ella sumamente asombrada al ver a su mejor amiga desde la Academia, cosa que hacía meses que no la había visto – Oh may godness, pensé que estabas de viaje de regreso a Nueva York… Sakura ¿Cuándo llegaste amiga? - Le cuestiono tratando de mantenerse cuerda, dado que era su mejor amiga y con la única que pudo contar cuando más lo necesitaba.

- Eso ni lo preguntes, primero "hola, ¿cómo has estado?" y después hablamos de nuestras cosas – Se encoje de hombros quitándole importancia cuando a esas alturas conocía a su mejor amiga con respecto a esos temas, dado que ni una y la otra se contuvo por abrazarse para dejar salir grititos de felicidad.

- Ya estas aquí y el que falta es el mejor amigo de Shota, dale pasa que nos quedan unas cuatro cajas y embalar algunos jarrones que lamentablemente Xavier se lleva consigo hasta que podamos acomodarnos, ya que no me queda de otra que irme a vivir en los departamentos de docentes en la Academia U.A. - La de cabellos rosados observaba a su mejor amiga algo aturdida ante tanta información de golpe, pero tenía que acostumbrarse ante los arranques que esta presentaba y más cuando no se rehabilito por completo como para que esas alturas este tan hiperactiva con el trabajo.

Ambas se desplazaron por el pequeño pasillo de aquel departamento, para así llevarse con la sorpresa que el hermano pequeño de su mejor amiga este cargando tres cajas, una en sus manos y las otras dos con su Quirk que es similar a la de su hermana mayor. Por otra parte, veía a cierto hombre que andaba acomodando sus pertenencias en una gran maleta de color negro, dado que le parecía algo poco fuera de lo anormal.

- Veo que terminaremos necesitando un tercer hombre para que – No pudo terminar de hablar cuando escuchaba ha alguien ultra animado que acato la mirada del matrimonio y del moreno menor que se asomo para ver quien es.

- Bienvenido a casa Hizashi-niisan – Saludo muy animado el muchacho de unos veintiocho años que hacía aun lado dos pilas de cajas que eran suyas, dado que ni transitar podían, debido que su hermana tuvo la brillante idea de guardar la televisión plasma en su caja original.

- ¡Hey! En verdad que agradezco la consideración que tomaste Xania-chan, además, son muchas cosas por las que se deben de transportar – El hombre de cabellos rubios mientras apreciaba el completo desastre de aquel departamento, a pesar que entendía los motivos de sus dos amigos y más por la situación por la que dicha mujer estaba atravesando.

- A que no – Menciono el hermano de la dueña de casa mientras cargaba consigo una caja para así empezar a bajarlas hacia el medio de transporte, más cuando el matrimonio intercambiaban una mirada algo neutros con el ambiente – Además hermana, iremos con Hizashi-niisan bajando las cajas mientras Sakura-neesan y tu limpian un poco el departamento ¿Qué piensas? - La idea propuesta por su hermano le parecía relevante, más cuando ella no era buena con la limpieza del departamento y eso que siempre luchaba por la palita y la escoba.

- Esta bien que así sea, de esta manera iremos haciendo espacio "A pesar que terminare vendiendo objetos personales e innecesarios" - Detestaba muchisimo estar haciendo lo que casi siempre su esposo hacía, más con eso de deshacerse de objetos que se le fueron regalados en su boda, y que para ella tenían un gran valor sentimental.

Aizawa esboza una media sonrisa para así él también ir cargando cajas y llevarlas al camión de la mudanza, eran muchas cosas, entendía perfectamente la postura de su mujer, sabía que cada rincón de una casa tenía lindos recuerdos, pero era momento de él en tomar cartas en el asunto y resguardarla.


Las horas pasaron, las mujeres acababan de limpiar lo que quedaba de la cocina y de la sala, ellos tres culminaron con el bajar todas las cajas con sus pertenencias para así empezar otro día la mudanza del nuevo departamento, esta vez uno más grande y con capacidad en el que puedan instalar cámaras de seguridad. No obstante, ya estando los dos solos, caminando por aquel barrio tan tranquilo para ellos dos.

- Me da lastima haber dejado que Mic y Saku se encargasen de transportar las pertenencias al hangar de la organización – Daba un tema para hablar, se sentía muy agradecida por poder salir a una cita con su esposo, una a esos lugares que ellos consideraban apropiados para estar solos.

- Hablando de eso, creo que pronto será la reunión de ex-alumnos y… Ehmm, como decirlo – Se rasca la nuca al sentirse incomodo de estar dando el primer paso, ya llevaban mucho tiempo de relación, sin contar los años en los que estuvieron separados después de su graduación.

La hermosa mujer de largos cabellos como la misma noche, gira su rostro para enfocar su mirada celeste en la imponente presencia de su marido - ¿Quieres decir que puede haber una reunión de dicha organización, Shota?… ¡Estoy muy emocionada! - Se le abalanza para abrazarlo por el cuello, su contra parte se queda bastante anonadado por lo eufórica que se puso por la noticia, a pesar que no dudo ni un segundo en corresponderle el abrazo.

- Solo que mañana tu dictaras tus clases y puede que así sea la forma de poder mantenerte bajo resguardo, sabes que me preocupo, aunque no lo aparente, pero tu siempre serás mi prioridad – Le hace saber lo que se estaba guardando en el interior, al día siguiente era posible de que su esposo no este todo el día a su lado, por el simple motivo de que se estaba a la vuelta de la esquina acerca del examen para las licencias provisionales de heroes.

- Ahora será mejor que ambos nos vayamos encaminando hacia la Academia para así desempacar mis cosas, aunque, es posible que no compartamos cama – Suelta una risa al ver como su marido fruncía el ceño algo irritado por el comentario que hizo, a pesar de que en cierta forma tarde o temprano para hacer cosas de un matrimonio joven no podrían, y eso es algo tan difícil a esas alturas.


Al cabo de unas cuantas semanas, posterior a que los alumnos de la clase 1-A y 1-B obtuvieran sus licencias provisionales de heroes, quedaba el detalle tan grande era la reciente disputa entre dos alumnos de primero. Era un detalle difícil de hacer pasar por alto, no dejaba de ordenar su escritorio en aquella oficina que anteriormente le había sido otorgada, era el despacho de la consejera estudiantil, el de esa persona que era cercana al Director y la mediadora entre el cuerpo estudiantil con el cuerpo docente; suelta un suspiro sintiendo esa nostalgia llegarle como escenas de una película de drama, a pesar que el sonido de su puerta tocar la hizo reaccionar.

- Adelante – Fue lo que dijo, esta puerta se abre dejando ingresar aquellos tres alumnos que anteriormente había dado clases desde que ingresaron a la academia, aunque, le parecía algo extraño el simple hecho de que estos estaban observándola muy contentos de verla.

- ¡Sensei! - Exclamo la de largos cabellos celestes platinados mientras iba corriendo hasta ella, la abraza como una madre a su hija que la extraño mucho, era ese sentimiento que sentía, dicto clases a esos tres chicos y al grupo de estos, eran compañeros de una misma clase, ya que era muy propio de ella hacerlos esperar.

- Es mejor que los tres vayan caminando hasta la clase de 1-A y posteriormente a la 1-B, de esa manera podrán hacer las explicaciones correspondientes – Camina estando aún siendo abrazada por aquella alumna que de seguro la abarrotaría con preguntas, ya sabía como dar finalizado y era ser mano dura con la contestación.

- Sensei, ¿Trata de decirnos que usted...? - Con simpleza posa su mano derecha en el hombro de aquel muchachito de cortos cabellos azulados, le dedica una sonrisa denotando que no había nada por el que preocuparse.

- Exacto, me han permitido volver a dar clases y espero que pronto puedan otorgarme de nuevo como héroe activo nuevamente… Solo, les pido y más a ti Togata-kun, sean acertados, sean ustedes mismos y den su mejor esfuerzo… Simplemente quiero que esos chicos de primero 1-A sepan lo que les espera en la residencia, dado que ustedes ya pasaron por esa etapa y nos les queda mucho para graduarse de la U.A, como su sensei y su más fiel instructora estaré para lo que me necesiten… ¿Sí? - Los tres chicos que estaban de visita asintieron, eran sus mayor orgullo, ver con sus propios ojos el avance de estos a gran escala, más el de Togata, dado que fue ella misma quien aporto el granito de arena y todo por darle un mejor futuro a ese muchacho.

Sin embargo, cuando estos salieron de su oficina, ella busca en su taquilla aquella maleta oscura que tenía guardada, saca de esta su traje de heroína, por el que se vuelve a colocar y se prepara para dar su mejor impresión en las próximas clases. La héroe promedio había regresado, la más reconocida por sus acciones en el extranjero y en todo Japón, la que dio luz verde a creaciones de mayor escala, todo en conjunto con la academia U.A. Su participación en la vida de esos novatos recién empieza, más al ser ella la que les adiestrara para sus residencias, una docente que en toda la academia es conocida por ser el pilar en conexiones exteriores de los heroes graduados de esa misma institución.

Recorrió en completo silencio todo el trayecto hasta el salón de clases del héroe profesional Vlad King, toca a la puerta para dar constancia de que ya había llegado, esta se abre para así ingresar aquel salón. Los alumnos de la clase 1-B se quedaron totalmente mudos, eso se lo esperaba, pero más aun que esboza una sonrisa dando así el comienzo su trayectoria como docente.


N/A: Agradezco a los que dejaron Reviews en el capítulo anterior, me dio más ganas de continuar escribiendo este fanfic que comenze hace dos o tres meses y medio, pero aquí nuevamente otro capítulo. Por lo que respecta, pronto dejare la ficha de esta nueva personaje, su estetica y rasgos los tome prestados para realizar este fanfic, total la autoria de las fisionomias son propiedad de su autor original. n.n

Aclaraciones:

(*) - Traducción: Maldito cerdo / La frase el insulto esta en francés, y aquí les traduje lo que quería decir para aquellos que no saben lo que significa.