Promesas del mañana.

Capitulo 23.

-¿Estas seguro que esto es una buena idea?-pregunto Tonks mientras veía un poco preocupada a Sirius, el cual se encontraba muy orgulloso de su creatividad

-Muy seguro, Nymphy-poo-empezó a decir Sirius- ¿Desconfías de tu querido primo?

Tonks murmuro algo que sono como "Todos los días" pero Sirius no le pidió que repitiera lo que dijo, ya que se acercaba Hagrid con Grawp

-Sirius-dijo Remus mientras caminaba a su lado, mientras colocaba casualmente su brazo alrededor de la cintura de Tonks- tengo que admitir que este es uno de tus mejores planes

Sirius le enseño la lengua a su pequeña prima en una forma de "Te lo dije". Tonks rápidamente le volvió a sacar la lengua en forma de respuesta mientras que Remus veía la actitud tan infantil que tenían los dos.

-Entonces, dime otra vez ¿Qué es lo que vamos a hacer?-dijo Harry mientras se volvía a unir al grupo

-Ok, los gigantes solían vivir en estas cuevas ¿Cierto?-dijo Sirius

-Si

-Y los gigantes tienen una piel muy fuerte, por lo que la mayoría de los magos les temen ¿cierto?

-Si

-Bueno, quien dice que simplemente los gigantes decidieron volver a su querida y tranquila cueva para volver a vivir en ella-dijo Sirius sonriendo

-Lo que Padfoot esta tratando de decir es-explicó Remus- que los sacamos de la cueva por medio de una explosión, al momento en que salgan con lo que se van a encontrar es con los gigantes esperandolos.

-Exactamente-dijo Sirius- y mientras ellos están ocupados con los gigantes...

-Nos metemos sin que nos vean-terminó Harry con una sonrisa

-Debajo de la capa de invisibilidad, claro esta, así estamos más seguros- les dijo Remus, y de pronto se detuvo

Sus ojos color miel empezaron a moverse nerviosamente de lado a lado, mientras veía las colinas.

-¿Qué es lo que pasa querido?-le pregunto preocupada Tonks

-Hay alguien aquí-dijo Remus con un tono de preocupación

En ese momento todos estaban reunidos y escuchando atentamente al hombre lobo. Todos confiaban en su avanzado sentido del olfato. Todos lo veían mientras el trata de distinguir los olores en el aire

- ¿Quién es Remus?-pregunto uno de los magos

-¿Son gigantes?-pregunto otro

-Remus-pregunto Sirius con una voz muy baja. El era el que mejor conocía a su amigo de todos los que se encontraban en ese lugar por lo tanto sabía que fuera lo que fuera, no eran gigantes o alguien al que estuvieran esperadno

-No puedo creerlo-dijo el licántropo mientras se separaba de Tonks para dirigirse hacía las colinas

-Hola Remus- dijo una profunda voz desde la sombra- mucho tiempo sin verte


La mano de Dumbledore se movía por toda la página, mientras que las antorchas le servían de iluminación, en ese momento se encontraba escribiendo una nota.

Después de terminar, se recargo en su vieja silla y volvió a leer la carta, poniendo atención que no hubiera dejado afuera ninguna importante información.

Se perdió en sus pensamientos mientras repasaba los eventos de las últimas semanas. Tantas cosas habían pasado que parecía que se encontraban en los inicios de esa guerra.

Un pensamiento le cruzó por la cabeza, si no resolvían las cosas esa noche podría haber otra guerra. Todo dependía de los eventos que sucederían esa noche y si ganaban o no.

Acarició a Fawks con unos de sus dedos mientras que veía como su fenix se dejaba consentir. El adorable pájaro estiro su pata esperando a que su dueño le atara la carta que tendría que llevar

-Llevales esto a ellos Fawks- dijo el director con una voz cansada- ya sabes donde se encuentran. Ten un vuelo rápido y cuidadoso

El director sólo vio como el animal desaparecía en la noche. Hoy era la noche....


-Hola Remus- dijo una profunda voz desde la sombra- mucho tiempo sin verte

Remus sonrió- Faramear

Sirius y Harry intercambiaron miradas de confusión mientras los dos hombres se abrazaban como si fueran hermanos- Um Remus- dijo Sirius despacio mientras veía como algo se movía detrás de ellos

-Harahan! Kumar! Vanear!-dijo Remus con una cara de sorpresa enorme- y todos los demás... ¿Qué están haciendo todos aquí?

El que respondía con el nombre de Kumar, respondió- Bueno, escuchamos que ustedes estaban en un punto de problemas y que no les vendría mal algo de ayuda. Por eso estamos aquí...

Conforme cada hombre iba saliendo de las sombras, la Orden podía irlos viendo con mayor atención. Algunos eran fácil de reconocerlos, por lo que eran: hombres lobos.

El primero, Faramear tenía un peculiar acento irlandés y una larga melena roja que le llegaba a la mitad de su espalda. Tenía ojos color ámbar muy parecidos a los de Remus. Harahan and Kumar parecían como si fuera traídos de Egipto o algún lugar cerca. Su piel era de color dorado y cada uno tenía el pelo negro. El único color que poseían en su cuerpo eran sus ojos color azul.

Vanear parecía como un hermano de Fleur. Tenía el pelo rubio, el cual lo tenía amarrado en una coleta. Sus ojos era de color azul cielo como el de las aguas del Caribe. Tenía el cuerpo de un atleta y el aura de un dios Griego.

Había muchos más, cada uno de diferente país, pero todos con una característica similar. Todos eran hombres lobos y eran despreciados por la sociedad, ya sea muggle o mágica.

Sirius se aclaró la garganta- Entonces ¿Todos ustedes están aquí para ayudarnos?

Vanear asintió- Si, no queremos un nuevo señor tenebroso al cual obedecer. Todos son iguales. Te prometen la libertad, pero al final resultas ser uno de sus esclavos.

-Hemos decidido que no queremos ser parte de ese mundo-dijo Harahan

Kumar empezó a hablar- Mi hermano y yo hemos estado en todo el mundo en busca de algún lugar en donde nos acepten, pero ese lugar no existe. Pero aquí, podemos tratar de vivir en paz con los magos y los muggles. Remus es la prueba viviente de que esto es posible.

-A lo mejor no es lo mejor-dijo Kumar- pero es mucho mejor que otros lugares en los que hemos estado

Los miembros de la Orden asintieron por que los entendían. Ellos sabían todo lo que había tenido que pasar Remus cuando se supo sobre su "condición" en el mundo mágico

-Entonces ¿Cuál es el plan?-pregunto uno de los miembros del clan, que se encontraba atrás

Remus y Sirius sonrieron y les empezaron a explicar el plan mientras que Harry y Tonks fueron con los gigantes que les iban a ayudar.

Después de que todos conocieran el plan, se pusieron en sus lugares.

Los gigantes se reunieron en las afueras de la cueva en donde serían vistos mientras que Sirius y Harry corrían lejos de las bardas donde habían puesto un explosivo muggle, TNT. Les dieron la señal al grupo de hombre lobos para que estuvieran preparados.

Se aseguraron que todos estuvieran fuera del alcance del explosivo y se cubrieron los oídos.

El sonido producido por la explosión empezó a hacer eco por todas las montañas y valles que se encontraban cerca. Los miembros de la orden se fueron acercando todos cubiertos por la capa de invisibilidad, de pronto empezaron a escuchar pasos que provenían de la cueva.

-¿Qué demonios fue eso?-grito la voz de un mortífago

-No lo se, pero vino de... aquí- la voz del mortífago empezó a desaparecer de su garganta al ver que era lo que les esperaba afuera de la cueva

Todo se detuvo al momento en que los gigantes se pararon enfrente de los mortifagos. Los magos no sabían que hacer antes estos enormes y temibles animales

-GIGANTES

Todo lo que siguió fue un poco borroso, entre más y más mortifagos salían de la cueva para combatir con los gigantes, los licántropos aparecían detrás de las paredes que era donde se estaban escondiendo.

-¿Que demonios?

Sirius volteo la cabeza al escuchar esa voz. Malfoy

Un gruñido salio de la boca de Sirius, mientras veía al hombre que tenía enfrente. El era el hombre que lo había separado de Hermione. Quería romperle la garganta.

Trato de acercarse al mayor de los Malfoys, pero Harry descubrió sus intenciones, y lo tomo de la camisa y lo detuvo. Tendría que dejar sus emociones fuera de ese lugar, Sirius entendió, ya que posiblemente ese era la única oportunidad que tendría para salvar a Hermione.

Los miembros de la Orden que se encontraban escondidos debajo de la capa se empezaron a infiltrar a la cueva sin ser visto ni oídos.

Se mantuvieron juntos hasta que se encontraron en un lugar en donde el túnel se dividía en 5.

-¿Ahora que?-pregunto Tonks debajo de la capa

-Nos separamos-dijo Sirius como si fuera lo más obvio del mundo

-¿Qué?-dijo Remus- ese no es el plan Sirius

-Si, pero creo que el plan no serviría muy bien si tenemos que regresar y venir a este punto varias veces-dijo Sirius un poco enojado- los gigantes y los hombres lobos sólo los tendrán ocupados un rato más. Tenemos que actuar ahora y rápido. Yo por lo menos no quiero arriengar la vida de Hermione, Draco o Harlem

-Te olvidaste de Snape-dijo Harry

Sirius junto sus dientes- Si.. bueno... ya veremos

-Esta bien- accedió Remus, mientras tomaba a Tonks. El, Tonks y Kingsley tomarían un tunel. Lee Jordan, Bill y Arthur tomarían otro. Fred, George y Emmeline Vance tomarían otro. Neville, Ernie y Moody tomarían otro. Mientras que Sirius y Harry tomarían el último. Los otros miembros no tan experimentados se quedarían ahí vigilando.

Sirius y Harry corrieron por el pasillo que era interminable. Sirius tenía un hueco en el estomago durante todo el camino, algo no estaba bien.


Hermione se encontraba acostada en la enorme cama sin moverse. Malfoy se había ido hacía como 15 minutos y ella seguía ahí escuchando los sonidos de lo que parecía ser una pelea.

¿Por fin habían venido a salvarla?

Hermione movió la cabeza y decidió voltearse. No, lo más probable es que fuera una pelea entre los mortifagos o Malfoy. Si fuera la Orden, ya hubiera ido alguien a salvarla, eso era seguro. Sirius ya estaría ahí.

Sabía que no debía levantar sus esperanzas, porque al poco tiempo regresarían donde estaban, en el suelo. Es un cosa estúpida, se dijo a sí misma, desear lo imposible. Sirius no vendría.

Lo más seguro es que ya la había olvidado y hubiera seguido con su vida. Lo más segura es que haya encontrado a otra mujer a la que amar y con la cual poder casarse. Tener con ella otra familia.

Familia. Sirina. Hermione se sentó en la cama inmediatamente. ¿Cuidaría de Sirina? ¿Sería un padre para ella? o ¿Le pasaría esa responsabilidad a otro al momento de encontrar a otra mujer?

No, se dijo a sí misma Hermione, eso es una tontería. Sirius nunca le haría eso a ella o a su hija. Bueno, no a su hija. El no podría esperarla por siempre...

Pero ¿No lo había hecho ya una vez? Hermione empezó a confundirse con sus propio pensamientos y por primera vez en mucho tiempo quería escaparse, pero sabía que no tenía oportunidad alguna.....de repente..... la puerta voló

-Atrás, sino...- ella empezó, pero de pronto su boca se abrió al ver a la persona que estaba en frente de ella


NOTA DE LA AUTORA:

AVISO: ESTOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN SI NO A ROWLING, todo le pertenece a Rowling y a la Warner.