Nota: Como ya tenia este hecho mejor lo subo antes e que el tiempo no me deje.
por fis dejen sus opiniones, eso me ayuda para ver si mi loca idea les esta gustando
2.- ¿Clases para un Dorado?
Nathaniel
Llegué temprano para entregarle todo el trabajo a la directora y me sorprendí al ver entrar a alguien más.
- Buenos días, no creí encontrarte tan temprano
- Buen día Nathaniel, creo que madrugue – sonrió, no sé porque su sonrisa es muy peculiar algo seria, un poco picara, pero muy dulce
- No es tanto, solo unos minutos
- ¿Unos minutos? Casi media hora diría yo – vio el reloj de su celular
- Sí gustas en la sala de delegados tengo unos libros para que leas – propuse
- Me parece bien – Es tan fácil hablar con Jossy
Ya adentro, saqué algunas novelas y las puse en el escritorio
- Wau, muchas son policiacas – revisó las portadas hasta que se decidió por una
- Me disculpas tengo que entregar esto – anuncie tomando el gran paquete de carpetas
- Está bien, aquí te espero – dijo antes de que cerrara la puerta.
Me dirigí al despacho de la directora, solo tarde unos minutos antes de volver con Jossy
- No, y mil veces nooo, no tengo necesidad de hacer algo como eso – ¿Con quién estará hablando?
- ¿Pero entonces de dónde lo sacaste? – escuché la voz de Melody
- Él me lo presto, ¿algún problema? – su voz es calmada, pero con un tinte de amenaza
- N-No... – Melody se ha de haber asustado, Jossy no parece muy dulce que digamos.
- Entre viendo que Melody observaba detenidamente a Jossy, quien parecía que ni le hacía caso con el libro frente a su cara.
- Buenos días Melody – dije para relajar un poco el ambiente
- Nathaniel…
- ¿Melody? Lindo – seguía en su lectura, pero bajo el libro poniendo un listón entre las paginas – Creo que ya es hora de clases
- Pero… - el timbre sonó en cuanto abrió la puerta
Nos vemos luego, gracias por el libro – sonrió antes de dejarnos solos
- ¿Quién era…?
- Se acaba de inscribir ayer…
Conté todo lo sucedido a Melody mientras nos íbamos a clases
Escorpio
Me comuniqué con el Patriarca muy temprano para informarle de que mi ingreso fue un éxito, y de que empecé con mi plan de búsqueda. Después de recibir mis órdenes, comencé a alistarme para mis primeras clases. Que tonto suena eso ¿Qué me pueden enseñar un montón de humanos comunes?
Al fin termino vistiendo una blusa azul, con una chamarra negra, pantalón de mezclilla negra, mis botas y brazaletes. Desayuno algo ligero y salgo al bullicio de la ciudad. Camine lento, el departamento en el que me quedo esta algo retirado del Instituto, pero aun así llegue temprano, mañana saldré mas tarde.
Miro los desiertos pasillo hasta que por fortuna aprecie una cabellera rubia a lo lejos.
Ese chico es mi único contacto hasta el momento, solo espero encontrarme a otros como él. Después de algunas frases y sonrisas me propone prestarme un libro, algo que me pareció muy cortes de su parte.
En la sala de delegados tiene un gabinete para él, lo que me recuerda que tengo que encontrar el mío. En verdad parece que le gusta leer tiene muchos libros, casi todos son novelas policiacas, releo los títulos hasta que uno llamo mi atención.
Lo veo tomar un gran paquete de carpetas, pobre creo que le cargan la mano, y yo sé que es eso. Como pudo abrió la puerta y se despidió, yo solo le dije que lo esperaría. Luego me adentre en mi lectura son pocos los momentos en los que puedo tener esta paz así que lo aprovecharé.
Después de unos minutos la puerta se abre, pero no es Nathaniel, frente a mi esta una chica de largos cabellos castaños. La joven no me deja ni hablar con tanta pregunta tonta
- …¿Cómo entraste?... ¿Dónde está Nathaniel?... ¿Pensabas robarte ese libro?
Me está hartando, así que la veo directo a los ojos
- No, y mil veces nooo, no tengo necesidad de hacer algo como eso – contesto a su última pregunta
- ¿Pero entonces de dónde lo sacaste? – Parece que aun sin usar mi cosmos soy intimidante jeje
- Él me lo presto, ¿algún problema? – dije como si le hablara a cualquier peón del santuario
- N-No... – pobre, no sabe con quién se metió
Siento alguien cerca, por lo que trato de calmarme. Nathaniel entró y saludo a Melody, así se llama la castaña. Quien parece que le chismeara algo. Hago un cumplido por su nombre y pongo un pedazo de listón como separador antes de retirarme a clases, no hay que ser oráculo para anticiparse a un timbre de escuela. Al irme me despido y le agradezco a Nathaniel por el libro, espero poder terminarlo luego.
Mientras me dirijo a mi salón, que por suerte está justo enfrente de la sala de delegados, repaso un poco el comportamiento de Melody. ¡Por Athena! ¿Dónde me fui a meter? ¿Por qué a mí me tocan este tipo de misiones?
Respiro hondo antes de entrar al salón de clases.
Castiel
Tuve suerte, hoy el delegado no estaba en su puesto por lo que me salve de otro retardo. Tome mi lugar hasta la última fila justo a tiempo de que el nuevo profesor de Filosofía entre.
- Buenos días jóvenes. Yo soy su nuevo profesor Dimitry Lemus – se presentó un hombre joven de cabellos largos y ropas como las de Lysandro.
Se acomodó en su lugar a esperar que el timbre sonara, ¿Qué se creen los profes al llegar antes de la hora? La horrible chicharra chillo haciendo que el profe se levantara y empezara a escribir algo en el pizarrón.
La puerta se abrió dejando entrar a una cabellera negra que vi el día anterior.
- Disculpe la tardanza ¿Puedo pasar? – Que voz tan curiosa
- Pase, llega justo a tiempo. ¿Es la nueva alumna?
- Si señor – vi que se sorprendió por el profesor
- Pase y preséntese ante el grupo
- Hee – suspiró – Mi nombre es Josely Aiakides, de preferencia Joss, vengo de Grecia de intercambio por tiempo indefinido – dijo amedrentando a más de uno.
- Bien señorita Aiakides, yo soy Dimitry Lemus, el nuevo profesor de Filosofía. Tome asiento.
Como el único lugar libre era uno junto a mí, caminó en línea recta dejando su mochila a sus pies, veo que su cabello solo es corto en una parte ya que largos mechones cubren su espalda cayendo casi hasta el suelo.
La clase comenzó y para mi extrañeza esta chica respondió a todas las preguntas del profe. Dos horas después el profesor se fue dejándome la posibilidad de hablar con tan peculiar chica.
- ¿Joss, no? – dije para tratar de atraer su atención
- Si, y tu eres… - algo formal, pero en sus ojos veo lo fiera que puede ser
- Castiel – estiró mi mano mientras sonrío, Todas caen con esto
- Un placer – Choca con fuerza para ser una chica
- Cuidado linda que me vas a romper algo – No bromeo, me dolió
- No me digas linda, soy Joss – su sonrisa es fuerte como de reto
- Ok Joss, vienes conmigo – me iba a levantar cuando llegó el siguiente profesor
- Esperemos a un receso – sonrió mirando hacia al frente, pero creí escuchar que dijo "tengo órdenes que cumplir"
Odio las matemáticas y más el algebra ¿Para qué rayos quiero saber que es x? Estaba frustrado cuando…
- Señor Leunam ¿Cuál es la respuesta al problema? – me sorprendió, vi el problema en el pizarrón y no tenía ni una pinche idea de que responder
- 3 – oí un susurro junto a mi – la respuesta es x = 3 – ¿Ella me está ayudando?
- ¿3? – dije mas preguntándole que por responder
- Preste más atención joven – regreso a explicar
- No necesito tu ayuda – dije por lo bajo, ¿Quién se cree para venir y humillarme así?
- Si, se nota que podías solo – se burló – Pero no lo hice por ti. Odio a los que tratan de humillar por diversión. Así que si te vuelve a preguntar di lo que yo te diga.
Me sorprende que el profe no se haya dado cuenta de nuestra plática, hasta parece que no estuviéramos.
No me lo creo esta chica me dio todas las respuestas, y parecía feliz que el profe se esté muriendo del coraje.
Escorpio - Joss
Entro pidiendo disculpas por la tardanza, por suerte el profesor me deja pasar. Wau, nunca pensé que un maestro de Filosofía fuera tan joven, apenas si es algo mayor que yo. Después de afirmar ser la nueva, él me hace presentarme ¿Por qué me torturas Atenea? Suspiro, antes de dar mi breve información de manera sencilla y firme, como mi título dicta. Varios de los alumnos me miraron con recelo, algunos parecían admirarme, muchos otros desvían la mirada. El profesor me vio de manera tranquila, se presentó, tiene un nombre hermoso, y me mando a mi asiento.
En todo el salón sólo había un lugar libre al lado de un pelirrojo que no me quitaba la mirada. Creo que es hora de hacer un segundo contacto. Sonreí mientras hago uso algunas de mis habilidades para asechar, caminó con paso lento, pero firme, dejo mi mochila de forma que pueda apreciar lo que estoy haciendo, no veo el caso de elevar mi cosmos, ya tengo su atención.
Me sorprendió el grado de conocimiento del profesor Dimitry, tanto que casi dejo de lado al pelirrojo, pero parece que le impresionó el que respondiera a las fáciles preguntas, ¡Por Zeus! vengo de Grecia, me repiten todo el santo día las frases de los filósofos antiguos.
Después de la clase hizo su movimiento
- ¿Joss, no? – pregunta tratando de que le haga caso, Parece un cachorrito pidiendo atención
- Si, y tu eres… - respondo escaneando su respuesta corporal
- Castiel – estiró su mano y sonrió como Casanova. Sonso, eso es un arte no apto para principiantes
- Un placer – uso un poco de mi fuerza al saludarlo, mientras lo miro fijamente
- Cuidado linda que me vas a romper algo
- No me digas linda, soy Joss – odio que me menosprecien por ser chica, si no fuera por mi misión ya lo hubiera mandado al Hades, pero me tengo que aguantar, por lo que sonreí irónicamente
- Ok Joss, vienes conmigo – ¿Quiere que lo acompañe? Si que no pierde el tiempo, pero no se le hizo llego el profesor de Álgebra.
- Esperemos a un receso – trato de mantenerlo interesado – aun tengo órdenes que cumplir – digo en un susurro
Que simple es esto, el maestro Carón me ponía ejercicios más complicados. Veo que Castiel tiene problemas para resolverlo, el profesor lo nota y se burla. Uso mi cosmos para sondear la mente del profesor Julius. Lo que encontré no me gusto nada, he conocido maestros sádicos y sanguinarios, pero nunca se regocijaban con vernos sufrir.
Puso una serie de problemas en el pizarrón después de limpiarlo de los anteriores. Parece que muchos no habían acabado. Copeo los problemas casi al momento que los pone, dio unos cinco minutos antes de que empezara a pedir las respuestas. Iba por el quinto problema cuando vio detenidamente hacia donde estaba, pero miró a mi costado preguntando al pelirrojo, quien estaba en la luna o más lejos.
No podía dejar pasar la oportunidad de que me debiera un favor, así que le di la respuesta. El profesor se volteo enfadado porque respondió correctamente. Sonreí triunfante, pero para mi desgracia resulto orgulloso el chico, me reclamó al sentirse humillado. Tuve que usar otro método, me mofe de él y le di mis razones para molestar al profesor al ayudarlo, por suerte me creyó aceptando mi ayuda.
Finalmente acabo la clase, dándonos unos breves momentos antes de Biología
- ¿Castiel? – un albino entro al salón, Que curioso, yo lo conozco
Lysandro
No pude dormir bien pensando en donde podría encontrar a la chica, Ni su nombre se. Después cuando tuve un rato libre me dirigí al salón de Castiel, quizás él me pueda ayudar. Ya estaba muy estresado por todo este asunto, entré al salón buscándolo y para mi sorpresa ella estaba al lado de mi amigo.
- ¿Tú? – dije como un tonto
- Hola, eres él de la tienda de ropa ¿verdad? – sonrió pícaramente
- ¿Se conocen? – Castiel se sorprendió
- Sí y no. Lo vi ayer cuando fui de compras
- Ya entiendo. Y tu habla tonto, parece que viste un fantasma
- Disculpa, Castiel acompáñame – lo tome del brazo y lo hice salir hasta al patio
- ¿Qué diablos te pasa? – se zafo bruscamente
- ¿Quién es ella?
- Bájale no me hagas escenitas raras
- Solo dime, es que… – Estoy muy frustrado
- ¿Qué traes? Andas muy raro – me veía extrañado
- Ella no te contó nada.
- ¿Sobre qué? si apenas hablamos
- Es que ayer, bueno… yo… Rosalya…
- Ya me asustaste – Y a quién no, nunca tartamudeo y hoy ni puedo hablar.
Me calmé lo más que pude y le conté todo lo que pasó
- ¿Qué tu qué? Jajajaja No me lo creo de ti Lys y ¿Esta buena por lo menos? – se burló de mi sufrimiento
- Deja de decir tonterías
- Lo siento, no creí que te afectara – pese a sus palabras no quitó su sonrisa burlona
- La verdad ni yo mismo se que pensar. Su reacción, no mejor dicho, su "no" reacción me descolocó
- Lo que te molesta es que no te dio una cachetada, jajaja pues de la que te salvaste tiene la mano pesada
- Deja de burlarte y ayúdame – lo tome por la camisa zarandeándolo un poco. Estoy a punto de un colapso
- Bien. Bien. Se llama Josely Ai… A… algo, pero le gusta que la llamen Joss
- Ok, qué más
- Además de que sabe Filosofía y me ayudó a molestar al profe de Álgebra, no sé nada. Apenas me la iba a llevar a la azotea cuando apareciste
- Bueno es un comienzo – suspiro resignado.
Regresamos al salón al parecer no hay maestro, la puerta está abierta y no hay casi alumnos. Veo a donde estaba sentada Joss, pero ya no está sola. Castiel se enfada y camina hacia ellos no quiero saber en qué acabará esto…
Nota: Como había dicho que quizas subiría un dibujo pongo los link de los capitulos en mi Tumblr en estos tengo algunas ilustraciones que he hecho. bueno ahora si no se cuanto me tarde con el tercero, así que dejen sus comentarios así me motivan a seguir o darla un giro a la historio aunque les comento que esto es solo el comienso, aun faltan muchas cosas por contar.
post/63433678041/caballero-dorado-capitulo-1-primer-dia-la-nueva
post/67331355358/caballero-dorado-capitulo-2-clases-para-un-dorado
