SUMARY: Todos saben que Sasuke y Naruto son rivales, pero también Mikoto y Kushina cuando se trata de la chica perfecta para sus respectivos hijos.
Parejas principales: Sai X Sakura; Sasuke x Sakura; Naruto x Sakura
Parejas secundarias: Fugaku x Mikoto; Minato x Kushina; Asuma x Kurenai
Aclaraciones: En el fic, Itachi no se convirtió en criminal, y el clan sigue vive y coleando; tanto Minato como Kushina siguen vivos y Minato sigue siendo Kage de Konoha.
Género: En este capítulo, Drama & Comedia.
La idea surgió de: En mi búsqueda de saber si el seiyuu de Mikoto en Shippuden era el mismo que en la primera temporada, descubrí que los seiyuus de Mikoto y Kushina comparten el mismo nombre. Pensando en eso, pensé en versus y después por arte de magia surgió la idea.
Publicación: Semanal
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su creador Masashi Kishimoto
-ELLA ES MI NUERA-
by: Atori
Fourshoot
Episodio 2
El sonido del bambú que permitía que el agua cayese en el pequeño lago, fue lo único que se escuchaba en la gran mansión Uchiha. Se notaba que era temprano, y la tranquilidad imperaba por toda la casa.
Algo extraño, admitía Uchiha Fugaku para sí mismo, ya que al levantarse no se encontraba su esposa en el lecho, por no mencionar que ayer noche no le había contado qué le había pasado a su pequeño. Es más, ella había llegado a la habitación tan seria y tan pensativa, que le dejaba desconcertado.
Mikoto era una mujer serena, tranquila y siempre con una sonrisa en la cara, en otras palabras, la alegría de la casa, lo que él necesitaba para no vivir una vida amargada. Pero también tenía su otra cara, y cuando la mostraba… mejor ni recordarlo.
Abrió la puerta corrediza que lo llevaba a la cocina, esperando ver a Mikoto preparando el desayuno, pero en su lugar, se encontró con otra mujer haciendo esa labor.
-oh, buenos días Fugaku-sama. –le saludó aquella mujer alegremente.
-¿qué estás haciendo aquí, Uruchi? –preguntó extrañado de ver allí a su cuñada, al mismo tiempo que se sentaba frente a la mesa.
-Mikoto-sama llamó muy temprano, para pedirme que la sustituyese en las labores de la casa, durante una temporada. –sirviéndole una taza de té que Fugaku no tardó en beber el contenido.
Una mueca de asco tuvo que esconder ante su bonachona cuñada. No sabía si era porque estaba acostumbrado a beber el té que le preparaba su mujer, que el té de su cuñada sabía espantoso.
-a propósito Fugaku-sama, ¿ha ocurrido algo? –inquirió la mujer preocupada.
-¿por qué? –dejando la taza en la mesa, indispuesto a seguir bebiendo ese té tan repugnante.
-cuando llegué a la casa, Mikoto iba vestido con el traje oficial de Jounin.
Los ojos negros de Fugaku se enfocaron en la mujer, asomando la cara de la confusión.
Desde que se habían casado, Mikoto se dedicaba a su familia y a las tareas de la casa. El arte ninja lo había abandonado por completo, y si aún tenía el traje de jounin era para ponérselo en los actos sociales de Konoha, como shinobi característico de la hoja.
Definitivamente era raro que se lo pusiera.
¿Acaso tenía algo que ver con su pequeño?
Adoptando un aire pensativo, Fugaku dudó en si preguntarle a su cuñada sobre el asunto.
Pero no.
Eso era mostrar preocupación y eso era tarea de Mikoto, no suya. Debía preservar su imagen de padre y líder autoritario.
-a propósito, ¿qué le pasa a Sasu-chan?
-… -eso mismo era lo que él quería saber. Cerrando los ojos, adoptando la imagen de la inexpresividad- ¿por qué?
-es que Mikoto-sama me dijo que Sasu-chan estaba en la sala de entrenamientos y que no le molestarámos, excepto para llevarle las comidas. Hice lo que me pidió, pero Sasu-chan estaba como… -buscando la palabra para describirlo, porque como buen Uchiha que era, no podía aplicarse algo tan insólito y vulgar-…como… enfadado, muy enfadado.
Fugaku alzó una ceja.
¿Y eso era extraño?
¿Acaso no era normal que los miembros del clan Uchiha caminaran por ahí con la cara de un perro de malas pulgas?
Como su padre, que en paz descanse, le había contado… "Desde tiempos remotos, la cara de los Uchihas es inexpresiva, molesta, arrogante. Solo así podrán asomar ese aire para intimidar a sus adversarios y conseguir el respeto de sus conciudadanos"
-ayer tuvo un mal día. –le respondió.
-pues tuvo que ser muy malo, para que esté así. –continuaba con su preocupación.
-ya se le pasará. –dictaminaba, mientras se levantaba para abandonar la cocina.
Sino había el té de Mikoto, se le quitaban las ganas de desayunar. Y para charlar con alguien, preferiría hacerlo con Mikoto que con su cuñada.
-que Itachi acuda en mi presencia cuando se levante. –demandó.
-Ita-chan se levantó hace horas y se fue con Mikoto-sama.
Fugaku volvió a mirar a Uruchi con extrañeza.
¿Qué rayos estaba pasando en la casa?
¿Por qué no se lo contaban siendo el hombre de la casa y jefe del clan?
¡JODER, QUE TENÍA EL DERECHO SUPREMO DE SABERLO EL PRIMERO!
Fastidiado y molesto, hizo lo mismo que su pequeño, a amargarse en una habitación solitaria.
-menuda mierda de domingo que tengo.
-
-si se trata de eso, no habrá ningún problema, tía Mikoto. –decía un joven confiado por la misión que su pariente le encomendaba.
-es alguien de la raíz. –le recordó Itachi, al lado de su madre.
-sea de la raíz o Kage, mi técnica surtirá efecto.
-procura no fallar, Shishui. –advirtió la mujer.
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
-buenos días, niños.
-buenos días, Hokage-sama. –corearon aquellos niños de ocho años con respeto, mostrando lo bien educados que estaban.
-quiero deciros, que por asuntos internos, Iruka-sensei no os dará clase por una temporada. –la decepción fue lo primero que recibió de aquellos infantes, por lo que Minato solo pudo sonreír nerviosamente. Si ellos supieran la verdadera razón…
-Hokage-sama, ¿quién nos dará clase, entonces? –dijo uno con la mano estirada hacia arriba.
-Kurenai-sensei, -con una seña en la puerta, donde la aludida aparecía con una sonrisa radiante- ocupará el sitio de Iruka.
La decepción sufrida, pasó a la alegría en aquellos niños, al saber que una profesora como ella les daría clase, y eso conmovió a ambos adultos que sonrieron con gratitud.
-te agradezco que sustituyeras a Iruka, Kurenai. –debido a la efusividad de la clase, tardarían bastante en calmarse, tiempo que aprovechaba Minato para hablar con ella.
-no tiene porqué darme las gracias, Hokage-sama.
-tienes un hijo de apenas un año que deberías estar cuidando, sobre todo cuando Asuma está de misión.
La mujer sonrió brevemente, como si hubiera escuchado un buen chiste.
-Shikamaru se está encargando del bebé. Creo que ahora mismo debe estar arrepintiéndose al haberse ofrecido.
Minato sabiendo lo qué quería decir, sonrió divertido como ella.
Shikamaru Nara, un joven perezoso de dieciséis años, ¿encargarse de una criatura que lo único que sabía era berrear, comer y dormir?
Oh sí, de seguro que la situación debía ser muy cómica.
-
Un estornudo y el presentimiento de que alguien estaba hablando de él.
El sonido de un objeto al caer, unidos a un estrepitoso ruido, le hizo ver que no tenía tiempo para esos rollos. Ya era suficientemente rollazo aquella cosa que no dejaba de destrozarle los oídos con su llanto y de tirar todo cuanto tuviera en su poder.
-¡¿tan vago eres para no saber cuidar de un bebé?!
Y para remate final, su madre berreándole.
¡QUE ROLLO!
-
Sí, realmente podía imaginar cómo lo estaría llevando el pobre Shikamaru.
-Hokage-sama, -por la puerta, aparecía Ibiki Morino con una leve reverencia- el Kazekage-sama con su prometida acaban de llegar.
La audiencia con el Kage de Suna, recordó de pronto Minato. Con el asunto de su querido hijo y la locura que Kushina había ideado, se le había olvidado por completo uno de sus deberes sociales.
Aunque…
-¿ha venido también su prometida? –preguntó de improviso con un deje de asombro.
-sí, Hokage-sama. –contestó Ibiki con su habitual seriedad, mientras que por dentro estaba sorprendido por esa pregunta tan absurda. Su Hokage no era un despistado como el hijo, ¿acaso le estaría influenciando? Fue su pregunta interna.
Ibiki tuvo su confirmación al ver como el rubio Hokage adoptaba un aire pensativo tan infantil, como los de Naruto cuando le habían explicado por ver primera el sharingan o cuando intentaba resolver algo tan trivial como diez menos dos.
Por supuesto, Ibiki ignoraba que lo que tenía Minato realmente era inquietud.
Si el Kazekage había acudido a Konoha en compañía de su prometida, según el protocolo, él tenía que recibirle con su mujer. Y Kushina estaba completamente indispuesta para el asunto, por no mencionar, que era una experta para escaquearse de los actos sociales, como Naruto de los exámenes escritos.
Dio un hondo suspiro de resignación.
Esperaba que debida a la buena relación existente entre su hijo con el Kazekage, Sabaku no Gaara, le pasara por alto la ausencia de Kushina.
Quizás si le explicaba que tenía que ver con Naruto, el Kazekage lo entendería.
-claro que no puedo decirle la verdadera razón. –murmurando para sí mismo, para soltar un segundo suspiro- pobre Sakura-chan.
-
-¿en serio quiere que haga eso? –fue la pregunta llena de sorpresa por parte de Iruka.
Naruto, sonriente y feliz, alababa para sus adentros a su madre. Por una vez, su vieja hacía algo decente.
-si eres tan inepto para no saber hacerlo, ya puedes volver a la academia, que ya se lo encargaré a otro. –repuso Kushina con indiferencia.
-no, no… no pretendía decir eso, Kushina-sama. –decía Iruka apurado y nervioso- es que eso… -buscando la palabra adecuada, para que no le sentara mal a la mujer del Hokage- eso… no está bien.
-¡TE RECUERDO TRES COSAS, IRUKA! –bramó la pelirroja, encogiendo al pobre maestro- ¡UNA, SOY LA MUJER DEL HOKAGE, POR LO QUE ME DEBES OBEDIENCIA! ¡DOS, TODO ESTO ES POR NARUTO! ¡Y tres, -bajando el tono, pero aumentando la malicia en sus palabras- negarte, supondrá pasar un día con Danzo y sus incontables batallitas! –riéndose entre dientes.
-lo hago, lo hago. –aceptando de inmediato. Aunque aquello estuviera mal, pasar un día con Danzo y sus historias del pasado era algo traumático y cruel.
-¡JE! –sonriendo orgullosa, estiró la mano haciendo el símbolo de la V- ¡¡VICTORIA, DATTEBAYO!!
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Una semana después…
Un largo y pesado suspiro escapó de los labios de una joven de cabellos rosas y ojos verdes.
-¿vas a decirme qué pasa, o has venido para asustarme a la clientela con tu cara de muerta, frentuda? –fue la pregunta escéptica de su acompañante.
-¡calla, Ino-cerda! –respondió Sakura cambiando su aura negativa a uno malhumorado.
-¿vas a negarme entonces, qué no te pasa nada malo y qué si has venido a visitarme es para contármelo? –fue lo que le dijo la Yamanaka.
-… -maldijo a su mejor amiga. A veces odiaba que la conociera tan bien- es Sai.
-¿qué pasa con él? –preguntó Ino interesada.
-… -haciendo círculos con el dedo sobre el mostrador, Sakura volvió a deprimirse al recordar la primera semana mantenida con su novio.
No había sido mala, pero tampoco buena.
¡MALDICIÓN!
Ni siquiera podía valorarla como algo neutro, porque era imposible.
-¿Sakura?
-dime Ino, ¿crees que sería exagerado enfadarse con tu novio en la primera semana?
-si te pusiera los cuernos, sí. –respondió ante lo más normal del mundo. Fueron segundos los que pasaron, para que Ino murmurara alucinada- ¡¿NO JODAS QUE EL EMPANAO DE SAI TE PUSO LOS CUERNOS?!
-no, claro que no. –se apresuró a contestar.
-ah… -con un suspiro de alivio- es que me dejarías de piedra, chica. Pero entonces, ¿qué ha pasado? Dímelo. –ahora la curiosidad le había picado enormemente.
-… -un segundo suspiro largo y pesado- cuando Sai se me declaró, lo primero que pensé fue en rechazarle. –agachando la cabeza, ocultando toda su tristeza- aún estaba enamorada de Sasuke-kun. –pausando los segundos necesarios, para recordar todos los buenos momentos pasados con el Uchiha- Sin embargo, después pensé en la indiferencia con la que Sasuke-kun me trata, en cómo me desprecia una y otra vez, como sucedió aquella misma mañana. –una sonrisa amarga escapó de sus labios con solo recordarlo- he acabado comprendiendo que aunque pasen los años, Sasuke-kun seguirá viéndome igual que siempre. Alguien pesada y detestable, que solo le causa molestias.
-y aceptaste a Sai, porque fue el primero en declararse. Te habría valido cualquiera, ¿verdad? –finalizando la propia Ino.
-sí. –contestó tan tímida y avergonzada como Hinata frente a Naruto.
-no entiendo entonces. –hablaba la rubia desconcertada- si te vale el primero, ¿por qué no te decidiste por Naruto? Sabes que desde siempre, ha bebido los vientos por ti.
-no habría sido justo para Hinata. Ella está muy enamorada de Naruto. Si yo saliera con él, sería por despecho. Acabaría por hacerle daño a Hinata y también a Naruto. Y quiero mucho a Naruto para romperle el corazón por un capricho tonto.
Escuchar esas palabras con lógica y sentido, solo hizo que la Yamanaka abriera los ojos desmesurada, ante una posibilidad que al parecer su mejor amiga no se daba cuenta.
-eres muy considerada con Naruto.
-es lo normal entre amigos.
-yo creo que no es eso. –repuso Ino convencida, por lo que la pelirrosa la miró confusa- Sakura, no será que a ti realmente…
Las palabras de la rubia, murieron cuando sonó el campaneo de la puerta al abrirse. Ambas chicas por instinto se giraron.
Sakura se quedó con la cara del asombro; mientras que Ino con un sonrojo destacado.
-buenas tardes, Sakura. –saludó el recién llegado, el cual venía acompañado.
Para despertar de Sakura, escuchó como su amiga se metía en la parte privada, revolviendo sabe dios qué, para luego salir con el pelo suelto y bien acicalada.
-¡buenas tardes, Itachi-kun!
Sakura casi se cae al suelo, ante las insinuaciones tan descaradas de su mejor amiga.
-ah, buenos tardes, Yamanaka-san. –devolviéndole el saludo como bien educado que estaba.
-¡puedes tutearme, Itachi-kun! –adoptando una pose seductora.
-¡¡Ino-cerda, deja de coquetear con Itachi-san!! –estalló Sakura.
-¡¡cállate, frentuda!! ¡¡Ya me resigné con su hermano, porque no hay tu tía!! Además, -mirando a Itachi- Itachi-kun es mucho mejor que Sasuke-kun.
El compañero de Itachi, un personaje con un físico casi similar al suyo, soltó una mueca divertida.
-¡¡Itachi-san tiene novia!! –le espetó la joven.
-… -la Yamanaka miró con asombro a su amiga, para después al Uchiha que seguía con su pequeña sonrisa- ¿quieres que te prepare unas flores para ella? –preguntó como si todo lo pasado anteriormente, no existiese.
Sakura casi se cae de nuevo. De verdad que su amiga no dejaba de sorprenderla. Aún no entendía como seguía aguantándola.
-gracias, quizás otro día. –contestó Itachi- pero venía a buscar a Sakura.
-¿a mí?
-mi madre desea conocerte.
Sakura quedó con la boca abierta de la impresión, rápidamente se sintió sujeta por el brazo y tirada hacia atrás.
-¡oye! -Ino, culpable de ese acto, se encontraba alterada- ¡¿te ha pasado algo con Sasuke-kun que no me hayas contado?!
-claro que no. –salvo el hecho de que no le había visto en toda la semana.
-¡pues, explícame porque la madre de Sasuke-kun quiere conocerte! ¡¿Acaso no sabes lo que eso quiere decir?! –sin dejar que Sakura diera su respuesta, Ino se le adelantó- ¡qué vas a conocer a una de las mujeres más importantes de Konoha! ¡Nadie de la villa, excepto los altos cargos, la conoce! ¡Y ¿sabes por qué?! –Ino continuaba con su monólogo, excitada- ¡¡porque es la mujer del líder de un clan de gran prestigio!! ¡¡Y QUIERE CONOCERTE!! ¡Eso debe ser porque tienes algo con Sasuke-kun!
-que no hay nada con Sasuke-kun. –le repitió la Haruno.
-pues ya me dirás porque Itachi-kun con su amigo "Nariz Chata" han venido a buscarte.
Una carcajada cortó la conversación de las jóvenes, y al girarse se encontraron con lo insólito, a Uchiha Itachi riéndose.
-que os estamos escuchando. –repuso el "Nariz Chata", ofendido por el insulto de la rubia.
Tanto Sakura como Ino bajaron la cabeza avergonzadas.
-disculpad, -interrumpió Itachi tratando de contener la risa- creo que no he hecho las presentaciones. Él es Uchiha Shishui, mi primo y también mi mejor amigo.
-oye, pues Itachi-kun ya podría buscarse amigos más guapos. –le susurró Ino a Sakura.
El propio Shishui carraspeó, indicándole que también había escuchado aquello, por lo que la Yamanaka se hizo la desentendida.
Sakura ya no sabía dónde esconder la cara de vergüenza. Ella podría ser igual de desconsiderada que su mejor amiga, pero sabía contenerse cuando la circunstancia lo requería.
-será mejor que nos demos prisa. –cortó, Itachi, antes de que la rubia pudiera meterse de nuevo con su pobre primo- Mi madre se estará cansando de esperar. O, Sakura, ¿tienes algo que hacer?
-no, no, no. No tengo nada.
-acompáñame, entonces. –pidió, dándose la vuelta, acto que su primo imitó.
Sakura se dispuso a seguirles, hasta que se sintió nuevamente jalada del brazo.
-luego me lo cuentas, frentuda. –le pidió Ino.
-que sí. –respondiendo de mala gana.
-
Cuando el hermano de Sasuke le había dicho que la madre Uchiha quería conocerla, no se esperaba que tuviera que adentrarse en las propiedades del clan y encontrarse con semejante mansión que la dejaban boquiabierta.
Una casa de estilo oriental de fachada blanca, con tejas rojas, cinco pisos…
-"¡SHANNARO!" –gritaba para sus adentros, mientras sus ojos se enfocaban en lo alto de la mansión.
Era la primera vez que entraba en el interior del clan, y lo que había dentro era como un mini pueblo dentro de un pueblo. Algo redundante, pero así era. Y aquella mansión de estilo oriental, resaltaba entre aquellas pobres chabolas. Cualquier ignorante que entrara por primera vez, se daría cuenta que ahí vivía la familia líder.
-adelante, mi madre está dentro.
-ah… sí… -aún conmocionada por la visión que tenía delante, dio un paso, hasta que al tocar el escalón de la casa, tuvo un flash back que la paró.
-
Una mirada despreciable… unos ojos negros que destilaban odio, después de saber que ella estaba saliendo con Sai… esos ojos que parecían decirle…
-"no quiero volver a verte"
-
Y temerosa, no se atrevió a adentrar, se quedó estancada en el sitio.
-¿pasa algo? –preguntó Itachi, tan sorprendido como su primo de ver a la joven quieta como una estatua.
-está también Sasuke-kun, ¿verdad?
No se atrevía a encararlo, no después de aquel día.
La verdad es que el hecho de no haberle visto en toda la semana, es porque ella había contribuido al asunto, al escaquearse en las reuniones de Team 7.
-mi hermano debe estar en casa. No veo porqué tendría que estar aquí.
La preocupación de Sakura, pasó a la confusión.
-¿qué no es esta tu casa? –señalando la mansión de delante.
-en absoluto. Esta es una de las casas que mi familia posee. La casa de verano, por así decirlo.
-¡¡QUÉE!! –y toda la amargura desapareció de repente.
-aunque en invierno, usamos este lugar para los reuniones entre los Uchihas. –habló Shishui.
-aah. –afirmando las palabras de su primo- Por algo nuestro clan es el más rico de toda Konoha.
-ni el Hokage posee tanta economía como la nuestra. –dijo Shishui orgulloso.
¿Qué?
¿Cómo?
-dejando eso a un lado, -dirigiéndose a la joven- creo que sería mejor entrar.
Entrar… pisar uno de los terrenos más caros que haya visitado… encontrarse rodeada de la familia más rica de Konoha… no… de Konoha no, de todo el mundo shinobi seguramente…
¡JODER!
Ni ella sabía que Sasuke-kun fuera de familia rica y eso le daba vueltas la cabeza, y la torpeza de tropezarse con sus propios pies.
Caminaron por el interior de aquella mansión poco iluminada, el nerviosismo iba haciendo mella en Sakura, que no dejaba de tragar saliva.
Estaba dentro de las propiedades Uchiha; se había enterado que Sasuke-kun era de familia rica; y para remate, iba a conocer a su madre. Una mujer que casi nadie en Konoha la había visto.
Se pararon frente a una gran puerta blanca corrediza, e Itachi fue el primero en dar dos golpes suaves.
-adelante.
La voz al otro lado era la de una mujer. Suave y calmada.
Quizás era de la madre de Sasuke-kun.
Tragó saliva de nuevo, y la puerta corrediza fue abierta.
La oscuridad del pasillo se vio opacada por el resplandor que había en aquella sala. Las ventanas estaban abiertas, donde los rayos del sol se colaban, iluminando la instancia.
No había ningún mueble, ninguna mesa, ni siquiera una lucecita colgada del techo. Tan solo dos grandes estatuas en cada esquina imponentes, que si la historia no le fallaba, se trataban de Uchiha Madara y Uchiha Izuna. Entre ellos, estaba el símbolo del clan y una gran silla que parecía de reyes.
Y fue cuando la vio por primera vez, allí sentada, con una sonrisa sincera en el rostro. Tan idéntica a Sasuke-kun, que ahora ya entendía de dónde había sacado ese físico arrollador que el joven poseía.
-"joder con el señor Uchiha" –fue lo que pensó al ver aquella mujer tan guapa.
De verlo de manera casual en la comisaría de policía, sabía que el líder Uchiha era una persona tan amargada y tan seria que intimidaba.
Le costaba creer que alguien como él, estuviera casado con una mujer que era el contraste.
-así que tú eres Haruno Sakura, ¿cierto?
-sí. –contestó con voz firme, desechando de inmediato todo pensamiento sobre los Uchihas.
-acércate.
Volviendo a tragar saliva, Sakura entró con sumo cuidado. Sus piernas le temblaban, su corazón bombardeaba con fuerza, su cabeza le daba vueltas.
-siéntate.
Sumisa, acató su orden, sentándose sobre sus piernas a pocos metros de la mujer.
Escuchó como la puerta se cerraba, y la presencia de ambos Uchihas tras suya.
¿Por qué de repente se sentía como si la fueran a atacar?
Observó cómo se levantaba, y un sonrojo cubrió su rostro al ver con más claridad la hermosura de aquella mujer.
Tenía el pelo largo y brillante de un azulado oscuro. No usaba ninguna coleta o artilugio para sostenerlo. Sus ojos eran negros, sin ningún tipo de malicia. Su tez era clara. Su figura sin defectos. La vestimenta, le quedaba perfecta. Un chaleco, dejando sus brazos desnudos; un faldón que tenía dibujado el emblema Uchiha y debajo, unos pantalones negros apretados unidos a unas sandalias del mismo color.
Tan ensimismada estaba, que no se dio cuenta que se había acercado hasta ella, poniéndose de cuclillas para estar a su altura y sujetarle con fuerza la quijada.
Temblor y miedo sintió, al ver como la escrutaba con esos orbes negros ahora serios, analizándola, indagando en su interior.
Repentinamente, sonrió con dulzura y soltándola, agregó.
-eres una muchachita muy linda, me gustas.
¿Qué?
Parpadeando varias veces, se fijó en cómo aquella figura volvía a su posición inicial.
-bueno, Sakura-chan, puedo decirte así, ¿verdad?
-oh sí, claro.
-mi nombre es Uchiha Mikoto, la mujer del líder Uchiha y madre de Itachi y Sasuke.
-encantada de conocerla. –con una leve inclinación de cabeza.
-hace años que estás en el mismo equipo que mi hijo, pero nunca he tenido el placer de conocerte. Todo lo contrario a Naruto-kun, que a veces no piensa en lo que le rodea y se adentra en las propiedades del clan como si fuera su casa.
-sí. –era su imaginación, ¿o en sus palabras había desprecio hacia su amigo rubio?
-también he tenido el gusto de conocer a Kakashi-san. Por ciertos asuntos, es muy amigo del clan. Nosotros confiamos en él, y él hace todo lo posible para ayudar a mi hijo.
-comprendo.
-… -Mikoto pausó unos segundos. La conversación previa había llegado a su fin, ahora tocaba entrar en asuntos importantes, o lo que era lo mismo, la razón por la que la joven estaba allí- sé muy bien la opinión de Naruto-kun y de Kakashi-san sobre mi pequeño, pero, ¿qué hay de la tuya?
-ah… -colorada, no supo qué responderle. ¿Decirle que desde su niñez había estado enamorada de su hijo y que ahora planteaba olvidarle? ¿No era muy comprometedor? O peor, ¿no sonaría a ofensa? La mirada silenciosa de Mikoto le decía que tenía que responderle, quisiera o no- Sasuke-kun es… una persona que… le disgusta quedarse atrás… pero también muy solitaria… que necesita mucho apoyo… y cariño de la gente que más quiere…
Las palabras sorprendieron tanto a Mikoto como a su hijo mayor que compartieron miradas.
Finalmente Mikoto le sonrió a la joven Sakura.
Sin duda, esa chica conocía bien a su pequeño, y eso era toda una proeza, ya que el pensamiento de un Uchiha era como el de una roca. Hacía falta mucha paciencia y dotes de observación, para fijarse en unas cualidades que su niño apenas mostraba.
Era la chica perfecta para su pequeño, y era muy guapa, así que aceptada en el seno del clan.
Ahora solo quedaba persuadirla.
-eres una chica muy especial Sakura-chan, ojalá hubiera tenido una hija como tú.
-¿qué dice? –toda colorada de recibir semejante halago.
-sin embargo, debido a mi estado ya no puedo tener más hijos, por lo que mi esperanza radica en Itachi y Sasuke. Deseo para ellos que tengan mujeres con gran corazón y les amen por lo que son.
La mirada de Mikoto se posó en su hijo mayor.
-la prometida de Itachi cumple esas expectativas, por lo que me deja tranquila. Pero Sasu-chan es tan diferente a su hermano, tan arisco, que me tiene preocupada.
¿Sasu-chan?
-Sakura-chan, ¿tienes novio?
-eh sí… -¿Por qué le preguntaba algo tan personal?
-¿cuánto tiempo lleváis juntos?
-una semana escasa.
-¿qué tal te va con él?
-pues… bastante bien… -por no mencionar un "así, así"
-no pareces muy convencida. –dictaminó Mikoto.
-…
¡Lógico!
Llevaban una semana juntos de novios, pero cuando ella le proponía para salir a algún lado, Sai le ponía excusas, o peor, no se presentaba en la cita. Y cuando le pedía explicaciones, él alegaba que no habían quedado, como si le estuviera tomando el pelo.
-¿acaso te ha sido infiel, cariño?
-… -¿infiel? Eso era un chiste viniendo de Sai. O sino, ¿qué se lo preguntaran a Ino?- no. –contestó.
-pero tienes tus dudas respecto a él, ¿verdad?
-es solo que él tiene sus asuntos, y yo los míos. Por eso, apenas nos vemos. –quería convencerse de que esa era la razón. Aunque, ¿qué excusa podía ponerle a los plantones que le daba?
-no tenéis tiempo, ¿eh? -con una mirada rápida a Shishui, el cual sonreía de lado- el trabajo de un shinobi es importante, pero la vida personal también lo es. Siempre hay sitio para el trabajo y para el placer. Si no lo buscas, es que esa persona no te interesa.
Con esas palabras, la madre de Sasuke-kun prácticamente le estaba diciendo que Sai estaba pasando de ella.
Tampoco es que ella estuviera enamorada, solo necesitaba a alguien para olvidar.
-no pienses que te lo digo por mal. Me caes bien, y me disgustaría que lo pasaras mal.
Itachi enarcó las cejas como si quisiera decir algo.
¡Pero si la culpa de que la Haruno tuviera sus dudas, la tenía su propia madre!
Los ojos de Mikoto se clavaron en los de su hijo mayor con una furia indescriptible que no se asemejaba a cuando él intimidaba con su sharingan. Esos ojos antes apacibles, le decían claramente, "¡¡CÁLLATE!!"
Perdiendo el duelo de miradas, Itachi desvió sus ojos hacia un lado.
Su madre no tenía sharingan, ni en sus venas corría la sangre Uchiha, pero tenía oculto un genio que mejor no pensar en ello. En sus pieles aún sentía el dolor de la golpiza que le había dado cuando tenía cuatro años, al haber cometido su primera y última travesura.
-gracias, Mikoto-sama. Es usted muy amable.
Escuchó las palabras de la chica.
Suspiró en silencio.
Si ella supiera… si ella supiera…
-¿te importaría visitarme pasado mañana?
-no, claro. –accediendo.
-mandaré a Itachi o a Shishui para que te vayan buscar, y así que no te resulte incómodo entrar en las propiedades.
-gracias, pero no es necesario.
-una mujer valiente, ¿eh? Eso me gusta.
-… -sakura sonrió con nerviosismo. Ella era valiente, pero en determinadas situaciones. Y al haber entrado a las propiedades, estaba fuera de esas circunstancias. A ver quién se lo decía, ahora.
-un placer conocerte, Sakura-chan. –estrechándole la mano- Shishui, -el aludido, se despegó de la pared, para acercarse unos pasos hasta la Uchiha- acompaña a Sakura-chan hasta la salida.
-sí, tía Mikoto.
Antes de que Sakura pudiera protestar, Mikoto volvió a hablarle.
-te espero pasado mañana.
Shishui traspasó la puerta, esperando a la Haruno, y Sakura solo pudo rendirse. Con una reverencia, le dio sus respetos a la madre de Sasuke-kun.
-un placer haberla conocido, Mikoto-sama.
Cuando Sakura salió de la sala, quedando madre e hijo solos, Itachi no tardó en acercarse a su progenitora. Por primera vez, tenía dudas y él no era muy amigo de quedarse con la confusión en la mente.
-¿por qué pasado mañana, madre?
-no quiero presionarla, Itachi. –sentándose en la gran silla- necesita un día de reflexión, para que piense las cosas con calma.
-… -un suspiro silencioso, tras saber una de las respuestas a sus enigmas. Pero, tenía otra más- ¿y bien? ¿Todo lo que has dicho ha sido solo para halagarla? ¿O de verdad te cae bien?
-por supuesto que me cae bien. Quizás tenga algunos defectos que nos lo haya ocultado, pero me ha gustado eso que ha dicho. –sonriendo con ternura.
-
-…Sasuke-kun es una persona que le disgusta quedarse atrás. Pero también muy solitaria, que necesita mucho apoyo y cariño de la gente que más quiere.
-
-ella sabe más de Sasuke que lo que tu prometida sabe de ti.
-… -Itachi solo sonrió ante esa verdad innegable.
Si a su madre le había caído bien, y conociéndola como la conocía, no iba a desistir en su empeño de conseguir a Sakura para su querido ototo. Aunque tuviera que batallar con todos los posibles candidatos de la Haruno, su madre sacaría un conejo del sombrero para despacharlos.
-
Claro que tanto Mikoto como Itachi, no se imaginaban que si tenían que batallar con alguien, era precisamente con Uzumaki Kushina, la mujer del Hokage, y otra mujer de igual de tozuda, en querer a Sakura para su niño, es decir para Naruto.
Esto solo ha sido el prólogo, de la batalla que vendrá a continuación.
CONTINUARÁ…
Notas de la autora:
Ante todo, mil disculpas por no cumplir con mi palabra, pero debido a problemas y al trabajo no pude publicarlo el día acordado. Y eso que les prometí a la gente que me dejó review (mediante PM) publicarlo el día ocho, pero eso tiene su explicación: un amigo mío, me contó el spoiler del manga de Naruto de esta semana, y como fan sasusaku que soy, ME HA EMOCIONADO TANTO que no pude pensar en nada coherente, solo pensar… ¡Por Kami que no sea fake, que sea verdad! jajaja…
Aclaraciones importantes:
-Para no poner personajes occ, o gente que le disgusta x personaje, (ejemplo, Matsuri) la prometida de Gaara y la novia de Itachi os lo dejo a vuestra libre imaginación. Por eso no puse nombres ni nada, para que no haya peleas y todos contentos. Eso sí, tanto en uno como en otro, las candidatas no pueden ser: Sakura (obvio) Hinata, Ino, Tenten ni Temari.
-A los despistados, el personaje de Uchiha Uruchi es aquella mujer bonachona que apareció en el pasado de Sasuke… yo pensé que era la tía de Sasuke (de ahí que sea cuñada de Fugaku) pero se ve que no. En cuanto a Shishui, alias "Nariz Chata", los que siguen el manga, y vieron el diseño de su personaje, entenderéis porque Ino le puso ese apodo tan "cariñoso".
Otra cosilla más, debido a cuanto me estaba extendiendo, el fic finalizará en el cap 4. En el siguiente, será el encuentro de Kushina con Sakura; y también esté previsto que haya el Kushina vs Mikoto. (Que espero y quiero tenerlo para el 21 de este mismo mes)
Sé muy bien que este segundo cap no es como el primero, pero de verdad que el trabajo hizo mella en mí (por no decir que me explotaron ¬¬) Espero que os haya gustado a Mikoto actuar como mujer Uchiha que es jejeje.
Muchos en vuestros reviews me dijisteis que os gustaría que hubiera saino (porque lógico, no voy dejar que Saku se quede con Sai) así que en los reviews os doy la posibilidad de escoger si queréis o no. Tendré en cuenta también los votos que haya en UN, donde también lo tengo publicado con mi ID de Aine_Ishida.
Pues no me extiendo más, solo para decir FELIZ SAN VALENTÍN que casi se me olvidaba… XD Un review con chocolate, ¿me dejáis?
'Atori'
