4.- Guerrero

Nathaniel

Los días han pasado, ya va casi una semana desde que ella llego al instituto y las cosas van de lo más tranquilo. Jossy resulto una buena influencia para Castiel, ya que sus reportes han disminuido un poco, pero sigue siendo un flojo y desobligado.

Por el momento tome un breve receso para descansar en una de las bancas del patio antes de volver a la sala de delgados a continuar con los preparativos del próximo evento de la escuela, la directora exagero un poco el evento está programado para dentro de un mes como mínimo.

- Nathaniel, ¿Ya sabes las ultimas noticias? – la "reportera" de la escuela, nótese mi sarcasmo, llego corriendo a sentarse junto a mi

- No Peggy, ¿De qué se trata? – de seguro ya se entero del evento

- De lo que está pasando en las noches

- ¿Otro fantasma en la escuela? – dije con desgano y alivio

- No, más bien que hay un loco jugando al ninja por la cuidad

- ¿Cómo? – no pensé que le interesaran cosas así

- Desde hace como dos semanas se ha visto a alguien con ropas negras rondando por distintas partes de la ciudad.

- No me lo tomes a mal, ¿Pero qué importancia tiene con nosotros?

- Nada más que se cree que es un estudiante y se piensa hacer una revisión a todas las escuelas cercanas a las últimas apariciones.

- ¿Y este instituto esta en el rango marcado? – por dios esto parece serie policiaca

- No, aun no, parece que necesitan más pruebas para comenzar, pero…

- ¿Pero? – pregunte intrigado

- Yo tengo una foto del sospechoso

- ¿No estás bromeando? – dije dudoso, ella solo me sonrió

- Para nada, pero te enteraras hasta que publique el articulo – se fue corriendo al club de jardinería

Que le pasara por la cabeza a esa chica. Si tiene pruebas ¿por qué las esconde? Generalmente las andaría mostrando a medio mundo. No creo entender eso nunca

- ¿Por qué tan pensativo Nath? – una voz a mi lado, me saco de mis pensamientos

- Buenos días Jossy. Pensaba en algo que me conto Peggy – en verdad le gusta mucho la ropa negra no hay día que no la vea con alguna prenda de ese color, sin dejar de lado las botas y las pulseras al estilo Dark, aunque ha aumentado los tonos azules en su ropa, los mismos que hacen resaltar el color de sus ojos.

- ¿Peggy? – me miro desconcertada

- Disculpa, tal vez aun no la conoces

- Eso ha de ser, casi no hablo con los demás. Aun les doy miedo – ironizo, mientras reía.

- ¿Tuviste un descanso? – le pregunte ya que me parece raro que este aquí afuera si aun es hora de clases

- Más o menos. El profesor me saco, acababa de terminar el examen y me mando fuera. Creo que piensa que le pasaba las respuestas a Castiel o algo así – se burló, aun no sé cómo se llevan bien si son tan diferentes, pese a que sus apariencias son similares.

- Es lo más lógico

- Y regresando a lo primero ¿Qué te dijo Peggy para que te pusieras así?

- Una cosa rara de un estudiante que se cree ninja

- ¿Cómo es eso?

- Parece que han visto a un joven con traje negro deambulando por la ciudad

- ¿Eso es verdad? – parece algo contrariada y pensativa

- Eso dijo

- Y ¿Cómo lo saben, tienen pruebas? – parece que estuviera analizando todos los escenarios posibles. Basta Nathaniel esto no es novela policíaca, es la vida real. Aburrida y ordinaria vida real.

- Me comento que tiene una fotografía del sospechoso y que la policía está planeando hacer un operativo en las escuelas cuando obtengan pruebas suficientes.

- No es algo exagerado para buscar a un bromista.

- También lo creo así, pero en algo se tienen que entretener. Bueno y hablando de eso tengo que regresar al trabajo

- ¿Más papeles de reportes?

- No, esto es diferente

- Si gustas te puedo ayudar, al cabo tengo tiempo.

- No te preocupes. Se supone que es secreto

- ¿No confías en mí? – puso ojitos de borrego a medio morir

- No… es… - que tierna se ve, no creo poderle decir que no – Bueno… me podrías ayudar con los reportes mientras yo hago lo otro así no rómpenos el "Top secret".

- Entendido, prometo no espiar nada – sonrió dulcemente

Escorpio - Joss

Tengo que tener más cuidado, había olvidado que aunque pueda engañar los sentido de los demás, no puedo hacerlo con las maquinas. Lo más probable es que esa Peggy fuera la joven que engañe mostrándole un gato ayer que patrullaba. Tengo que recuperar esas pruebas y destruirlas, en cuanto me tope con ese espectro de quinta de la otra noche no tendré piedad con él. Ahora que lo pienso Hades me debe muchas por todos los Sapuris que he recuperado, quizás pronto pueda hacer que me cumpla un deseo jeje.

Acompañe a Nathaniel a la sala de delegados donde me entrego un grupo de carpetas y hojas de reportes para que las acomodara, mientras el analizaba unas hojas detenidamente.

Bueno empiezo a checar en mis papeles. Por los dioses solo hay pequeñas amonestaciones, así nunca encontrare lo que busco, pero aun no puedo pedir que me deje revisar los documentos completos de todos, me estoy frustrando con esto. Termine en pocos minutos con esa tarea.

- Ya esta, ¿Quieres ayuda? – dije mientras me ponía detrás de él para ver qué era lo que leía

- ¿He?, tan rápido – me miro sorprendido

- No era tanto, entonces ¿Cómo vas? – dije tomando asiento a su lado

- No muy bien – suspiro fastidiado

- ¿Hay algún problema?

- No debería decirlo, pero si

- Cuéntame – le di unas palmadas en la espalda para brindarle apoyo

- Bueno, pero prométeme que no dirás nada

- Te lo juro por Athenea – dije mientras levantaba mi mano para enfatizar el juramento

- Ok, en poco más de un mes habrá un evento muy importante para el instituto

- ¿Y qué pasa con eso?

- Que tenemos que planear las disciplinas y organizar todos los eventos

- ¿Son muchos? – pregunte curiosa, será que harán una olimpiada o algo así

- Mas o menos, son en su mayoría deportivos

- Lo sabía, unas olimpiadas – reí por mi acierto

- En parte, pero también artísticos

- Eso suena fabuloso – en verdad me sorprende que se hagan cosas así. Que divertido

- ¿De verdad te emociona eso?

- Si y mucho. ¿En qué puedo ayudar Nath?

- Bueno, los principales deportes ya están solo faltan ver si incluirán unos mas como la arquería

- ¿Por qué lo dejaron de lado si es un deporte olímpico?

- El instituto no se especializa en eso aunque hay un club de arquería

- Eso no lo sabía – debo poner más atención en cosas como esa

- ¿No estás en un club?

- No que yo sepa – y era verdad no me habían comentado nada de que me tenía que unirme a un club, ni nada parecido.

- Se le ha de haber pasado a la directora

- Quizás, pero sígueme contando

- Si perdona. Lo que falta es que los maestros encargados de los clubes me pasen los nombres de los que representaran cada disciplina para poder comenzar con la planificación del tiempo y demás cosas que se necesitaran.

- Entonces hay que preguntarles nada mas

Planeamos durante un tiempo lo que teníamos que hacer. Estábamos algo distraídos cuando tocaron a la puerta

- Pase

- ¿Nathaniel estas ocupado?– el joven albino pregunto al verme

- No mucho, ¿Qué pasa? – respondió el otro joven

- Te busca la directora y como Melody está ocupada me mando a decírtelo

- Entiendo, en un momento regreso Jossy – informó el de mirada dorada antes de irse

- Estaban muy felices – noto un poco irónica en su voz

- ¿Te pasa algo? – es mejor dejar las cosas claras con el albino

- No, nada.

- ¿Te han dicho que no sabes mentir? – me miro sorprendido

- ¿Y tu cómo sabes eso? – ahora se indigno

- Por pura intuición, además de que me acabas de dar la razón con ese comentario

- ¿He-e? – se quedo callado

- Dilo o te torturo Lys – amenace con una sonrisa burlona, mientras levantaba mis manos como garras

- ¿Te cae muy bien Nathaniel? – deje de amenazarlo no me esperaba esa pregunta

- Es agradable ¿por? – se puso muy serio

- Pasan mucho tiempo juntos – hiso un puchero jajaja no me lo creo está molesto por verme con Nathaniel y pensaba que el único que hacia eso era Castiel

- No creo que sea mucho, además creo que es bueno que lo ayude – su mirada se turbo – Digo, eso me hubiera gustado que hicieran por mi

- ¿Cómo? No te entiendo

- De donde vengo hago lo mismo que Nath, es decir me encargo de un gran grupo de deberes para la Orden como si fuera un delegado.

- Ya veo, disculpa por pensar tonterías

- ¿Y qué pensabas? –me levante y lo mire directo a los ojos

- He… yo… – esta todo rojo

- Jajajajajaja – le di unas palmadas en el hombro – No me canso de ver sus reacciones.

- No es gracioso – hiso otro puchero

- A mi si me pareció gracioso, parecías jitomate

- Pues no lo es

Lysandro

A veces se me olvida que pese a su apariencia Jossy es muy traviesa como una niña pequeña que gusta de molestar a otros cada que puede.

- Me disculpo, no me resistí jeje. – dijo sonrojándose un poco haciendo que se viera muy tierna – Acabo de recordar algo ¿conoces a Peggy?

- ¿La reportera del periódico escolar? – asintió – Si, va en mi salón ¿Por qué?

- Le quería preguntar unas cosas – dijo mientras me guiñaba

- ¿Se puede saber qué cosas? – me da curiosidad saber

- Bueno, solo unos rumores interesantes

- ¿Rumores? ¿Hablas del joven que ronda por las noches?

- Vaya no pensé que muchos lo supieran – se quedo pensativa

- No sé si muchos lo sepan, pero Peggy lo comento hoy en la mañana durante la clase de Filosofía, aunque no creo en eso. ¿A quién le gustaría hacer rondines por la cuidad a media noche y por hobby?

- Eso si es algo poco creíble, pero ¿Sabes dónde la puedo encontrar?

- Generalmente está en la sala de Redacción, es el salón que esta al fondo del pasillo a mano izquierda de las escaleras

- Muchas gracias Lys – me sonrió. Sí que es un misterio siempre esta sonriendo, pero es seria a la vez, sus ojos casi nunca reflejan algo claro. Además ya la he visto molesta y no es para nada una doncella en apuros.

Después le comente que tenía un rato libre por lo que me quedaría con ella hasta que volviera Nathaniel. Sé que no tengo que portarme posesivo, pero no sé qué es lo que me inspira esta chica para tratar de tener su atención. Platicamos de cosas triviales y se burlo de cómo la saco el profesor de Biología al pensar que ella y Castiel hacían trampa, pero como no tuvo pruebas se contento con mandarla fuera. Bueno cada cuándo alguien termina uno de sus exámenes en menos de media hora. Al poco tiempo regreso Nathaniel y me tuve que retirar para que siguieran en sus "cosas"

Nathaniel

La directora me mando llamar, creo que esta algo impaciente por lo del evento. En verdad me alegro que Jossy me ayude, con eso de que Melody está ocupada con el club de música no se qué haría.

Llegue al despacho y la directora me dio un discurso sobre lo que se esperaba del proyecto además de algunos horarios y más actividades que debo cumplir. En cuanto regrese le pediré a Jossy que me acompañe cuando recoja los registros de los clubes. ¡Pero que estoy pensando! de seguro preferirá ir con Lysandro o Castiel, aunque no se puede saber con certeza ya que me ha ayudado con el pelirrojo en varias ocasiones.

Al regresar me encuentro que Lysandro se quedo acompañándola, luego de que nos dejo solos

- ¿Qué te dijo la directora?

- No mucho, solo quería estar al tanto del avance del proyecto

- Qué bueno que no fue para otra cosa – sonrió mientras me revolvió el cabello, creo que ya me estoy acostumbrando a eso

- ¿Por qué se quedo Lysandro? – quise saber

- Solo dijo que no quería dejarme sola

- Ya veo. Oye… quería pedirte… si quieres…

- Si dime

- ¿Te gustaría acompañarme a recoger las listas a los clubes?

- Estaría encantada – otra vez hiso ese gesto que la hace parecer un gatito, ya Nathaniel deja de pensar tonterías y compórtate.

- Gracias. Entonces mañana nos veríamos a las 3 pm aquí ¿si no te molesta?

- Ok, pero ¿por qué hasta mañana?

- Es que la directora me comento que algunos profesores aun no tiene listos los seleccionados y aun queda mucho tiempo para el evento.

- Ya veo

Hablamos un poco más, pero cambiamos el tema a la novela que está leyendo. Me sorprende la buena memoria que tiene yo apenas si me se algunas frases y eso porque es de mis favoritas, pero ella casi la puede recitar completa. El timbre sonó muy pronto para mi gusto, yo aun tengo una clase mientras que Jossy ya termino por el día de hoy. Cada uno nos retiramos a nuestros asuntos.

Castiel

Cuanto odio a los profesores, ese tonto globo con patas le dio por creer que copeaba, pero que idea tan tonta si solo hablaba un poco con Joss, no es mi culpa que ella acabara rápido. No puedo creer que me retuvo hasta que termino la clase, lo único bueno es que ya no tengo más clases por hoy.

Salgo a buscar a Joss, de seguro esta por los jardines suele pasar mucho tiempo hay. Di varias vueltas y nada, parece que tiene una facilidad para ocultarse, pero eso lo hace más divertido jeje.

Recorría el pasillo cuando me tope a Lysandro

- ¿Por qué esa cara hombre?

- He, busco mi libreta.

- Típico, pero dime ¿Has visto a Joss?

- Si, estaba en la sala de delegados

- ¡Con ese idiota! – Lys solo se cubrió los oídos

- ¿Pues con quién más? – casi lo mato por ese comentario – pero no te preocupes solo lo ayudaba con algo

- Eso es lo que me preocupa, pasa mucho tiempo con ese tonto

- Jeje si lo sé, pero relájate no creo que ella lo vea de la forma que piensas

- ¿He? ¿De qué hablas?

- Olvídalo, acabo de recordar que me pregunto por Peggy así que quizás ya este en la sala de Redacción.

- Hasta que dices algo bueno

Lo deje que siguiera con su búsqueda y fui al final del pasillo, cuando iba a llegar vi como salía de manera sospechosa, por lo que me escondí en el hueco de la escalera, desde ahí la vi cerciorarse que el pasillo estaba libre antes de irse en dirección contraria.

- ¿Y está que traerá? – Salí de mi escondite para seguirla, pero apenas llegue al fin de ese corredor la vi salir por una de las ventanas.

Al asomarme no estaba por ningún lado, Será que me lo imagine.

- ¿Qué miras?¿Alguna noticia? – dijo la pelinegra detrás de mi

- No lo creo y ¿tú has visto a Joss, para que te busca?

- ¿Joss? No lo conozco ¿Es un chico nuevo?

- Jajajaja algo así

La deje con cara de sonsa, mientras yo seguía buscándola no ha de estar lejos. Recorrí por enésima vez los jardines sin encontrarla

- ¿Será que si se salió por la ventana? Bah, no creo que sea tan hábil para eso

- ¿Quién es hábil y para qué? – una vocecilla dijo a mi espalda.

- ¿Dónde andabas? Llevo horas buscándote

- No creo que fueran horas, quizás una hora solamente jajajaja – se escapo del coscorrón que le iba a poner

- Solo fui por algo de comer ya tenía hambre – dijo mostrándome unos panecillos – pero ¿de quién hablabas?

- De nada, Lys me dijo que ibas a buscar a Peggy

- Eh, si pero no la encontré, aunque eso ya no importa – sonrió de manera peculiar, como si escondiera algo.

- Y fuiste después de estar con él delegaducho

- Jejeje No te enojes, sabes que te quiero también jajajajaja – me brinco encima y se colgó a mi espalda.

- Oyee bájate – me sacudí, pero no se soltaba entonces se me ocurrió algo – jejeje No eres tan livianita – me burle logrando que se bajara y quedando medio seria frente a mi

- Ha Ha, Más bien no tienes tanta fuerza como presumes

Estuvimos en eso de las burlas y contra burlas por un rato

- ¡Ya cállate por un minuto! – me tenia cansado nunca había encontrado alguien que discutiera así conmigo, aparte de mi madre. Y lo más raro es que no me siento enfadado por ello, más bien me divierte

- Ya que – le dio una mordida a su panecillo – pero no me dijiste de quien hablabas

- Olvídalo – le quite el otro pan – ya nos vamos

- ¿Qué, a donde? – solo la tome de la mano y la lleve al salón por sus cosas para irnos de una vez del instituto

- ¿Me dirás a donde vamos? – me sorprende que camine tan tranquila mientras la llevo

- Tengo que pasear a Demonio

Cada uno recogió sus cosas del salón y fuimos a nuestras taquillas por lo demás. Pese a que su locker está más lejos de la salida llego al mismo tiempo que yo.

El trayecto a mi casa parecía más corto, en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos frente a la puerta. Al abrirla salió a recibirnos mi fiel mascota ladrando y moviendo frenético la cola.

- Por lo menos a alguien le alegra mi presencia

- ¿Este es Demonio?

Los dos volteamos, es la primera vez que veo esa clase de chispa en sus ojos, ¿Por qué será?

- Si, Demonio saluda – mi can ladro fuertemente mientras daba un paso en su dirección.

- Hola Demonio – lo acaricio en la cabeza, de seguro mi cara mostraba mi asombro porque me pregunto – ¿Qué te pasa?

- Me sorprende que se deje agarrar, no le gustan los extraños

- Bueno siempre he tenido buena relación con los animales – sonrió mientras zarandeaba juguetonamente la cabeza de mi perro

Pasamos a la casa por algo de agua y la cadena de Demonio

- Listo, vamonos muchacho

Recorrimos unas cuantas calles a un pequeño parque donde podría soltarlo un rato, mientras platicábamos. No sé porque le conté que mis padres casi nunca estaban por sus trabajos y técnicamente vivía solo, ella me miro comprensiva y me rebelo que solo tenía a su padre, pero que había venido sola. Mi mascota corrió como loco por un buen rato hasta que le dio hambre regreso. Mientras le daba unas galletas para que se calmara Joss arranco una rama seca del árbol más cercano.

- Mira Demonio ¿quieres jugar? – me sorprendió que ella hiciera eso en todo este tiempo jamás la había visto así de… ¿contenta?

Los vi jugar a lanzar la vara, luego ella permitió que la tratara de morder mientras hacía fuercitas.

- Ten cuidado o te morderá muy fuerte

- No te preocupes, Demonio solo juega – le volvió a acariciar la cabeza

La tarde paso sin problemas, pero un sonido rompió la tranquilidad

- Por los dioses, que tarde es – el sonido era el tono de su celular

- Vayámonos pues – cuando iba a tomar la cadena esta ya no estaba

- Ven demonio – mi perro no se opuso y mansamente se dejo poner la cadena

- Vaya mascota que tengo, me cambias por unos cuantos mimos – le dije en son de broma

- No seas celoso, que también hay para ti – me revolvió el cabello, que manía la suya de hacer eso.

- ¡Basta! vamonos ya – Demonio solo nos veía con la cabeza inclinada a un lado como si no entendiera nada.

Lysandro

Parece que al final Castiel si la encontró, Los veo pasar enfrente de la tienda de mi hermano. Jossy lleva la cadena de Demonio, me sorprende que lo lleve con tanta facilidad he visto a muchos ser arrastrados por ese monstruito que tiene mi amigo por mascota, pero también parece más calmado que otras veces, creo que ella tiene una gran facilidad para "controlarlos", jejeje.

Hoy cerramos un poco tarde, ya que Leigh se quedo arreglando unos pendientes para su cita con Rosalya. Creo que paseare un rato por el parque para buscar un poco de inspiración ya que encontré mi libreta.

Me separe de ellos al entrar en el parque y me dirijo a un claro algo alejado. Los colores del atardecer ya se habían perdido dejando las hermosas estrellas en el manto nocturno, todo estaba en calma o eso creía.

- ¿Quién esta hay? – detrás mío los arbustos se sacudían ferozmente

Escuche una risa siniestra que me hiso retroceder hasta quedar en medio del claro. Miraba expectante las sacudidas del follaje. De entre los arbustos una figura negra se aproximaba paso a paso provocando un sonido como metálico con cada uno de sus movimientos. La luz de la luna se abría paso atreves de las copas de los arboles proyectando tétricas formas al ir iluminando a esa persona.

A unos metros de mi estaba un hombre alto y muy robusto con una especie de armadura negra demasiado llena de formas extrañas como si estuviera cubierto por partes de animales metálicos, la figura se detuvo a unos metros de los arbustos.

- Miren lo que me trajo la noche – la misma risa que me sobresalto antes cubrió el claro haciendo que varias aves salieran despavoridas

- ¿Q-Quien es usted? – hable muy bajo dado que me sentía aterrado

- Eso no importa muchacho, te ofrezco un trato

- ¿Un trato? – retrocedí un paso cuando él se aproximo mostrándome una especie de brazalete negro con piedras azules

- Creo que yo paso – mire esa cosa y no me dio ni una pisca de confianza

- No me dejaras explicarte siquiera – rio sínicamente – Entonces creo que solo bastara con eliminarte y asunto arreglado

Sentía su mirada pesada, luego él sonrió de lado y levantó los brazos. Cuando creía que no podía ir peor, el sujeto hiso algo insólito, de sus manos una especie de luz oscura se desprendía formándose una esfera que aumentaba de tamaño con cada segundo.

Caminaba hacia atrás sin perderlo de vista, buscaba la manera de alejarme lo más pronto posible. Esto ha de ser una pesadilla, pensaba para tratar de explicar lo que ocurría. Al alejarme unos cuantos metros ese sujeto lanzó la esfera en mi dirección, no tenía tiempo ni a donde correr así que solo trate de cubrirme el rostro con los brazos cerrando fuertemente los ojos para esperar el impacto que nunca ocurrió.

Todo me pareció en cámara lenta, sentí como alguien me saco del camino antes de que explotara la esfera de energía levantando una enorme cortina de escombros y polvo. Esa persona no se alejo de mí, me cubrió hasta que el humo se disipo. Abrí lentamente los ojos para que el polvo no me impidiera ver y me sorprendí al tener demasiado cerca a mi salvador, estaba literalmente encima de mí, y debo decir que me sentí intimidado por eso.

Se separo un poco dejando como unos 30 o 40 cm entre los dos, permitiéndome verlo mejor. Estaba completamente vestido de negro con un traje de corte antiguo como de peón o guerrero medieval o algo así, su rostro lo cubría con una especie de capucha con mascara dejando a la vista solo sus ojos de un azul muy peculiar, tanto que me parecía conocido.

Me ayudo a levantarme, era más bajo que yo. Con un movimiento de su mano me indico alejarme, no sabía qué hacer, pero le hice caso y me aparte unos metros. Lo siguiente que vi no me lo creo aun, de su mano derecha se produjo un brillo intenso y después una serie de rayos rojos que se dirigieron al otro, quien los esquivo fácilmente, en unos segundos el chico de negro desapareció y apareció junto al otro empezando a pelear con una gran facilidad pese a que el otro traía un traje de metal. Esto lo comprobé cuando una de las piezas cayó cerca de mí.

Los puñetazos y las patadas chocaban produciendo un estruendo aterrador, parecía que con cada impacto un hueso fuera destrozado, pero los dos seguían como si nada. El más grande en varias ocasiones casi aplasta al otro, que por milímetros lograba escaparse e impactando algún golpe a su contrincante.

De un momento a otro el más chico alcanzó a golpearlo en el pecho con la mano derecha, hiso un movimiento rápido y lo remato con una patada en la cara para finalizar con una pirueta cayendo lejos del alcance del mayor. Este dio un paso antes de tambalearse y caer pesadamente al suelo, me acerque con cautela quedando junto al más joven. El encapuchado dijo algo inentendible y una inmensa sombra negra cubrió al caído, al disiparse no quedaba nada en ese lugar.

Tenía tantas preguntas que no podía hablar, cuando intente tocarlo me percate que tenía un poco de sangre corriendo por mis dedos, creo que me herí al caer. El otro se acerco tomándome del brazo herido, retiro la manga sin mancharla y me señalo con su dedo índice del cual mostraba una larga y afilada uña color escarlata. Temí cuando me clavo la uña en la muñeca, pero solo sentí como un ligero piquete de aguja, la sangre dejo de correr.

Lo mire sorprendido, pero al toparme con sus ojos me empecé a marear y todo se me nublo. Antes de perder la conciencia me pareció oír mi nombre en una voz dulce y preocupada…

El sonido de un búho se colaba por mis oídos alejando me de las tinieblas en las que me encontraba poco a poco logre abrir los ojos lentamente, al lograr enfocar vi la hermosa luna entre las copas de los arboles. A mi espalda sentí algo muy duro, me incorpore pausadamente por el entumecimiento de mis miembros, me encontraba en una de esas bancas de concreto.

- ¿Pero qué? – me levante de golpe, pero me maree así que seguí sentado un momento más. Creo que me quede dormido – Que sueño tan raro – mire a mi alrededor, ya no estaba en el claro y por la posición de la luna creo que dormí por un par de horas.

Notas: apenas empezando lo bueno ;P, no se desesperen las cosa prometo que las cosas se pondran mas divertidas pronto n.n